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Piercing

Piercing
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Concepto:Perforación que se hace en el cuerpo con el objetivo de ubicar un pendiente.

Piercing. Una perforación o piercing ("pirsin") es una abertura que se hace en el cuerpo con el objetivo de ubicar un pendiente para de esta forma transformar la apariencia corporal, manifestando rasgo de inconformidad, y en algunos casos, empatía hacia otras culturas, religiones o moda. La expresión inglesa piercing, "perforación hecha en una parte del cuerpo distinta del lóbulo de la oreja para insertar pendientes, aros u otros ornamentos", ha sido adaptada gráficamente al español, y desde el 2005 la Real Academia recomienda escribir pirsin (y pírsines, en plural). Esa costumbre ha devenido moda en los últimos años.

Historia

Piercing nasal usado por mujeres de la India.

El antiguo arte del piercing (del verbo inglés "to pierce", perforar) se vuelve a descubrir y a valorar. Se ha transformado en un fenómeno de moda, pero nace de un movimiento de ideas, y por este motivo despierta en la mayor parte de las personas desconfianza, rechazo o miedo, al contraponerse a la cultura occidental de los últimos siglos. Si bien en Europa sigue despertando cierto interés, se calcula que en los Estados Unidos un 10% de la población tiene un agujero con joya en alguna parte de su cuerpo. Culturas diferentes, lejanas entre sí, algunas incomunicadas del resto del mundo, han desarrollado la práctica del piercing.

Origen

Piercing nasal en mujer del Medio Oriente.

Esta técnica nació hace miles de años en culturas de origen indio, estos se colocaban fragmentos de materiales varios y pequeños trozos de huesos de animales. Ellos llevaban a cabo esta práctica porque su creencia se basaba en que este tipo de colocaciones los defenderían de malos espíritus o tragedias, según qué se colocaran y en qué zona del cuerpo lo hicieran. Años más tarde, esta misma práctica, fue adoptada por los piratas. La creencia de estos era muy similar a la de los indios, pero la diferencia estaba en qué se colocaban y en dónde. Los piratas usaban unas argollas muy similares a las que se usan hoy, pero bastante más gruesas y el material podía variar entre plata u oro. El lugar elegido por ellos fue el lóbulo de la oreja.

La capacidad de tolerar el dolor también está relacionada con el paso de la adolescencia a la madurez, por lo que en ocasiones se conmemoraba mediante la realización de piercings. En algunas tribus de Borneo se hacían perforaciones en la región de los genitales masculinos y los jóvenes llevaban implantes de hueso en el glande. En algunas culturas el piercing está asociado a técnicas decorativas, como los tatuajes, la colocación de aros en el cuello o anillos y cintas para comprimir los genitales, o a prácticas religiosas. Así, los seguidores de ciertas religiones tradicionales asiáticas realizan un piercings ritual en las mejillas y la lengua para dar testimonio de su estado de trance. Piercings similares han sido documentados entre los sufistas, una corriente mística del Islam, y algunas variantes del hinduismo.

Pero estos rituales o ceremonias también eran habituales entre los nobles mayas, que agujereaban sus lenguas y genitales como parte de un ritual sangriento, mientras que los fieles devotos se perforaban la piel en las festividades religiosas. Mediante estas prácticas pretendían romper los límites del ego y trascender alcanzando otros estados de conciencia. Los indios americanos compartían el mismo concepto místico y realizaban danzas rituales suspendidos mediante artilugios que se atravesaban en la piel.

Evolución

Varios piercings en la oreja.

Estas prácticas sobrevivieron al paso del tiempo, aunque con notables variaciones. En la época victoriana algunos periódicos ya mencionaban la existencia de piercings con joyas en los pezones y el pene. De hecho, uno de los piercings más populares recibe el nombre de "Príncipe Alberto", quien fuera marido de la Reina Victoria de Inglaterra, ya que, según indican las crónicas de la época, llevaba un anillo en el pene que le permitía colocar adecuadamente sus genitales a derecha o izquierda dentro de los estrechos pantalones de los uniformes de la época. Aunque se sabe poco sobre estas técnicas en el siglo XIX y principios del XX, existen evidencias que indican que los piercings en la lengua, los pezones y los labios eran habituales en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial.

El renacer de algunas técnicas decorativas, como los tatuajes, hizo que el piercing se hiciera popular entre el movimiento punk en la Europa de los años 70, que adoptó esta práctica como medio de provocación y para expresar su disconformidad con la sociedad. Así, el piercing fue pasando a otros colectivos, como los homosexuales o los sadomasoquistas, y alcanzó las altas esferas de la moda y la cinematografía. En los últimos veinte años el estatus del piercing ha cambiado y quienes los llevan ya no son personajes marginados de la sociedad. De hecho, la industria de los piercings y tatuajes es una de las que más rápido ha crecido. La aparición de nuevas modalidades decorativas, como el implante de objetos bajo la piel para modificar la superficie y las quemaduras o cicatrices decorativas, auguran un próspero futuro para este tipo de prácticas.

Uso

De acuerdo a la región geográfica a la que se refiera el uso del pirsin se justifica de una forma diferente:

  • Alaska: Los esquimales desarrollaron de modo particular la técnica de los labrets (orificios practicados en el labio inferior posteriormente agrandados). Los labrets señalaban simplemente el momento de transición al mundo adulto y en particular para un muchacho significaba convertirse en cazador. Los hombres adornaban en ocasiones sus orejas y narices con colgantes de hueso, concha o vidrio.
  • África: Las mujeres Masai alargaban sus lóbulos mediante gigantes carretes metálicos hasta los hombros. Deformaban su boca con discos que van ampliando de tamaño. Hacia la pubertad debían arrancarse los 4 incisivos inferiores. En los Mursi se conserva actualmente el uso de estos platillos. Los Kanure se aplican una especie de doble tapón en los lóbulos de las orejas y decoran sus mejillas con escarificaciones. Los guerreros Potok llevan en el tabique nasal una hoja de árbol, el disco labial y cicatrices en la espalda.
  • India: Es muy común, sobre todo en las mujeres, agujerearse narices, tabique nasal y orejas, para adornarlas con colgantes de oro. Existen también ritos practicados por los Sadhu (santones indúes) en los que a través de experiencias extremas, deformaciones permanentes y mortificaciones de la carne buscan alcanzar el éxtasis mental.
  • Oceanía: Las jóvenes mujeres de Nueva Guinea se atraviesan el tabique nasal y las aletas de la nariz con una larga espina de pez. Los hombres llevan, en cambio dientes de pez en el tabique nasal.
  • Norteamérica: Para los Tinglits la boca tenía un significado espiritual. El uso del piercing marcaba, en las mujeres, la transición de la pubertad a la madurez sexual. En algunas tribus Sioux, para convertirse en guerreros, los jóvenes debían superar una prueba que consistía en perforarse el pecho con garfios, colgándose con cuerdas a un árbol hasta lacerar la piel.
  • América Central: Los antiguos Mayas sentían un gran culto a la belleza. Mediante unas máscaras de madera iban deformando la cabeza de los niños para conseguir un perfil perfecto. Los tatuajes señalaban el rango y la ocupación. Practicaban el piercing perforando labios, nariz y orejas con las joyas más caras que podían permitirse.
  • América del Sur: Los indios Cashinawa se perforan la nariz para insertarse plumas de colores que indicaban su rango. Los indios Carafa se escarifican una mejilla y perforan su labio con una fina caña de bambú. En Brasil, los Chavantes se adornan con pendientes de madera, con cuerdas enrolladas alrededor de muñecas, tobillos y cuello y con un cono amarillo que cuelgan de su pene.

Subcultura punk

La imagen del punk con la mejilla traspasada por un imperdible dió la vuelta al mundo en los años 70. La rabia y el desprecio hacia una sociedad egoísta y sin futuro, el gusto salvaje por la transgresión e incluso por la autodestrucción y un arraigado nihilismo tomó forma en gran cantidad de jóvenes. La subcultura punk utiliza una estética propia que se contrapone a la desarrollada según los cánones burgueses homologados: peinados tipo cresta de gallo o estilo mohicano, tatuajes tribales y una gran cantidad de anillos y alfileres en nariz, oreja y mejillas. El tatuaje y piercing realizados por los punk carecía de respeto por la higiene y la salud. Su razón de ser era la provocación ya que se asocia a la idea de dolor, mutilación, masoquismo, autodestucción. Poco a poco, el movimiento se ha transformado más en una actitud que en un modo de vivir, utilizando de todas maneras vestuario, tatuajes y body piercing con señal distintiva del deseo de infringir las normas establecidas. De la new wave al gótico, del trash al industrial, del hardcore al psicodelic punk, e incluso los neo rockabilly, los new romantic, los peace punk, los punks anárquicos hasta los grunge, son todos hijos de la gran madre punk.

Existen piercing extremo y piercing declaradamente soft. Este último hace delirar actualmente a modelos, actores, estrellas del rock y por emulación a millones de sus seguidores. Madonna, Naomi Campbell, Axl Rose, Lenny Kravitz, entre otros, lucen pequeñas joyas en nariz, ombligo, orejas o pezones. Naturalmente serán grupos underground, como los Geni Tortures que practican el piercing en vivo en sus conciertos, los que elijan las vías más extremas. Famosos diseñadores como Gaultier, utilizan en sus desfiles modelos tatuados y con diferentes piercing. Hoy en día el piercing está ampliamente difundido no tanto por razón anticonformista sino porque realmente gusta, ilumina el rostro o se adapta a un vestido como accesorio. Paralelo a todo esto existe una corriente en busca principalmente del placer sexual. El 90% de los piercing tiene esta finalidad. El uso del piercing en las comunidades gay/lesbiana se aprecia mucho y esta muy difundido. En algunos lugares se realizan fiestas en la que se practican escarificaciones y piercing como rito de introducción a la comunidad. En el campo del sadomasoquismo ofrece un abanico de posibilidades y experiencias innumerables.

Personalidades y lugares que difunden el Piercing

Doug Malloy

Millonario que propició el redescubrimiento del Piercing en los años 60. Él inauguró una temporada de fiestas tattoo y piercing en Los Ángeles, donde un importante número de personas se inició en el estudio y la práctica del Piercing.

Fakir Musafar(1930)

Es uno de los más famosos cultivadores del piercing del mundo. A los doce años se inicia en el body play atraído por una fotografía antropológica de un guerrero Ibitoe de Nueva Guinea en la que este aparecía con la cintura reducida a varios centímetros mediante un cinturón. A los trece años se practica su primer piercing en el pene, un foreskin, al que siguieron agujeros en las orejas y en la nariz. De ahí en adelante ha querido experimentar en sí mismo todo tipo de deformaciones corporales para explorar los estadios del dolor físico y conseguir el extasis mental.

Jim Ward

Es el Dios del piercing y la cadena de tiendas Gaunlet, creada por él, el santuario del agujero. A los 27 años Ward se perfóro él solo los pezones tras leer por casualidad un artículo que hablaba de un marinero que al volver de sus largos viajes traía una serie de agujeros repartidos por todo el cuerpo.

Mr. Sebastián

Ha sido pionero europeo del piercing. Famoso tatuador, se hizo perforar los pezones hace 30 años mientras se encontraba trabajando en la Guayana Inglesa. La experiencia lo fascinó y asustó al mismo tiempo. De regreso a Londres comenzó a practicar el piercing con agujas de jeringuillas esterilizadas y se especializó en esta práctica. Fue llevado a juicio debido a que la legislación inglesa permite el piercing por motivaciones estéticas pero lo prohíbe por motivos sexuales o sadomasoquistas. Se le absolvió por falta de pruebas y se cree que, en realidad, se le quiso castigar por su abierta y reconocida homosexualidad.

Torture Garden

Es un night club abierto en Londres en 1990 en donde se realizan performances para estómagos fuertes: piercing extremos, cutting, escarificación, fakir show, sadomasoquismo, bondage, entre otros. Un local donde lo "anormal" se convierte casi en obligación.

Ron Athey

Sus representaciónes están consideradas como las mejores para todos aquellos que consiguen seguir el espectáculo sin desvanecerse o sentir un ataque de náuseas. La infancia de Ron, criado por su abuela, está marcada por el fanatismo religioso y los severos castigos. Su juventud marcada por su bisexualidad, las depresiones, la heroína y el alcohol. En sus primeros espectáculos se cortaba y se producía fuertes branding, crucificaba gatos y comía sus restos. Más tarde pasó a los juegos con vidrios, agujas y a practicarse piercing en vivo. En su representación de San Sebastián le lanzan dardos que se clavan en su piel y se coloca una corona de espinas que le produce una abundante y espectacular pérdida de sangre. Otros platos fuertes que ofrece son el cosimiento de labios o coserse los genitales al estómago.

Tipos de perforaciones

Piercing en la nariz

Piercing en la nariz.

El piercing en la nariz es uno de los más atractivos, acentuando los rasgos del rostro. El primer registro de un piercing colocado en la nariz data de hace más de 4.000 años, en Medio Oriente. Se menciona en el Génesis de la Biblia (24:22), cuando Abraham le regala un arete de oro (“Shanf” en hebreo, que se traduce como “anillo de nariz”) a la futura esposa de su hijo. Pero también aparecen registros de este piercing en otras culturas: los Bereberes en África y los Beduinos en Medio Oriente los siguen usando hoy en día. En el caso de los beduinos este piercing indica la riqueza de la familia, entregado por el esposo a su pareja. En la India este piercing fue importado por los emperadores Mogoles desde Oriente Medio alrededor del siglo XVI. Para los hindúes este piercing es generalmente usado en la fosa nasal izquierda (lugar asociado con la Ayurveda, y que supuestamente ayuda a hacer más fácil el parto), y a veces está unido a un piercing en el lóbulo de la oreja izquierda por una cadena. A veces ambas aletas de la nariz están perforadas. En la cultura occidental el piercing nasal apareció por primera vez entre los hippies que viajaron a la India a finales de los años 60 (del siglo XX) y luego fue adoptado por el movimiento punk de Inglaterra en los años 70, como símbolo de rebelión en contra de los valores conservadores. Hoy en día es totalmente normal ver piercings en la nariz, ya que hace un tiempo era algo más difícil de llevar por todas las presiones sociales que esto tenía.

Piercing en la lengua

Piercing en la lengua.

El piercing en la lengua es uno de los piercings es considerado uno de los más atractivos y seductores que se pueden realizar. Los registros más antiguos de este piercing se encontraron en América, donde se practicaba como un ritual por los antiguos Aztecas y Mayas (hoy México) y por los Haida, los Kwakiutul, y los Tlinglit (del noroeste de América). En unos relieves mayas del año 709 antes de Cristo (aproximadamente) se pueden ver dibujos del llamado “rito de la sangre”, posiblemente originarios de este piercing. En estos rituales se atravezaba la lengua de los guerreros para ofrecer la sangre como sacrificio a los Dioses. Con este sacrificio los sacerdotes entraban en trance y se comunicaban con sus dioses en los distintos rituales.

Piercing en el labio

Las primeras perforaciones en esta zona fueron practicadas por distintas tribus del Amazonas, como signo de identidad femenina. Pero simplemente se perforaban, atravezando palos o cañas. La perforación en los labios para insertar objetos también se repite en otras culturas del mundo (llegando a verse los famosos “discos” que ensanchan la boca que llegan a tener 24 centímetros de diámetro). Pero dos tribus originaron la utilización de aros en los labios: los Dogon de Malí y los Nubas de Etiopía, ambos con connotaciones religiosas. Los Dogon creían que un espíritu antepasado llamado “Noomi” (creador del universo) tiraba unos hilos de sus dientes y que en una ocasión ese hilo se convirtió en palabras, surgiendo el idioma. En homenaje a este antepasado es que se atravezaban aros de metal o marfil en sus labios. En distintas culturas Africanas y de América del Sur se perforan los labios con platos de cerámica o madera que llegan a adquirir dimensiones insólitas que llaman poderosamente la atención. Los antiguos Aztecas y Mayas reservaban este piercing a los hombres ricos y poderosos. Se estilaba que usaran joyas de oro con forma de serpiente e incrustaciones de piedras preciosas. Los nativos de lo que hoy es Alaska y Canadá llevaban joyas hechas con marfil de los colmillos de las morsas, conchas de caracoles y huesos. Los Makololo de Malawi usaban unas placas llamadas “pelele“, que iban desgastando el labio de a poco hasta peforarlo con el tiempo. El “pelele” era un símbolo de poder, y resultaba muy atractivo para los miembros de ambos sexos (era un símbolo de casamiento, los mejores “peleles” conseguían las mejores parejas).

Piercing en el ombligo

Piercing en el ombligo.
Piercing en el ombligo.

Este piercing es uno de los más modernos, de los pocos que no tienen un registro en las culturas primitivas. Es también uno de los pocos piercings propios de un género, ya que está asociado con las mujeres. Esto no significa que los hombres no puedan llevarlo (hay muchos que tienen uno), pero hay que reconocer que es una perforación propia del género femenino. Esto tiene su explicación, porque el ombligo de la mujer es más redondeado y atractivo, además de estar más cerca de los genitales (lo que lo hace también muy erótico). Con la invención del bikini en 1953 el estómago de la mujer se lució más que nunca en la historia de la humanidad (claro que esta prenda generó mucho revuelo en su momento, porque el ombligo era una zona muy sensual que no podía exhibirse así nomás). Otro gran salto fue en los años 80, cuando Madonna empezó a lucir joyas en su ombligo, lo que hizo que este piercing se hiciera extremadamente popular. Las distintas estrellas del pop fueron haciendo de este piercing algo cada vez más utilizado. En los años 90 se popularizó el anillo como joya para los piercings en el ombligo, y más recientemente se ha popularizado el colocar grandes joyas que cubran todo el ombligo. Generalmente este piercing se coloca en la parte superior, donde la piel es más delgada.

Piercing Septo de la nariz

Esta forma de piercing es probablemente una de las más antiguas y comunes en las distintas culturas del mundo (luego del piercing en el lóbulo de la oreja), incluso más popular que el de las aletas de la nariz. Se remonta a la prehistoria y, dependiendo de la zona del mundo, la perforación varía en pequeños adornos con plumas y colmillos, hasta enormes trozos de madera de gran diámetro. Este piercing es muy frecuente en las culturas guerreras, probablemente por el aspecto feroz que despierta en quienes lo llevan. En la zona de Nueva Guinea es común usar piercings con huesos y colmillos de cerdo, por ejemplo el “Otsj“, un gran tapón de hueso que llega a los 25 milímetros de diámetro. Generalmente el “Otsj” era de huesos de la pierna de un cerdo, aunque a veces algún osado se animaba a utilizar huesos de enemigos derrotados. En Papua, Nueva Guinea los Bundi se atravezaban una rama delgada de planta de patata como señal de entrar en la adultez (alrededor de los 20 años). Es normal que se perfore esta zona como ritual de iniciación, que dependiendo de la cultura puede hacerse a los 9-10 años o a los 22. Los Aztecas también adoraban este tipo de piercings, con joyas hechas de oro y jade para mostrar su posición social. También los indios Kuna de Panamá usaban gruesos anillos de oro puro. En Asia es también muy popular: en India, Nepal y el Tíbet se le colocaba un colgante llamado “Bulak” que eran tan grandes que para poder comer tenían que sacárselo. Las tribus de América del Norte también usaban popularmente este tipo de piercings (es el caso del jefe indio Tecumseh). En Australia el piercing en el septum se realizaba para aplanar la nariz, ya que esto era símbolo de belleza. En Europa este piercing tardó mucho en hacerse popular, pues se utilizaba particularmente en los toros, como correa (llamada “mocheta”). Hoy en día es bastante popular.

Piercing en oreja

Partes de la oreja donde se colocan los piercings.
  • Piercing en el Helix: Está ubicado en la parte alta de la oreja, en el borde del cartílago. Casi siempre es pequeño, de diámetro corto y con una joya en forma de aro, con un tamaño que va desde 1 milímetro hasta 8. Tarda de 8 a 16 semanas en sanar.
  • Piercing industrial: Este definitivamente es doloroso, hecho en la parte alta y además son dos perforaciones técnicamente. Podría tardar hasta un año en sanar.
  • Piercing en el anti-helix: Este es complicado. No todas las personas tienen ese espacio para hacer la perforación, así que para algunos es imposible porque si se tiene poco espacio, se puede terminar con una migración de la joya que se use.
  • Piercing en el Helix interno: Otro problemático, porque es también un espacio que está casi entrando en el canal de audición y además hay poco espacio para perforar. Por lo tanto las piezas suelen ser pequeñas, de quizás 1 milímetro apenas. En inglés se les llama Daith que significa “sabiduría”. En 6-8 semanas probablemente esté curado.
  • Piercing en el tragus: Este es el pedazo de cartílago que se encuentra antes de comenzar la oreja. Algunos se lo hacen en él, otros hacen una perforación superficial antes de él. Son muy dolorosos por el grosor del cartílago en la zona y tardan hasta 18 semanas en sanar.
  • Piercing Snug: Se consigue a través del cartílago, en el borde un poco más abajo del anti-tragus (ver número 8). Se usan joyas muy pequeñas y no es muy popular.
  • Piercing caracola (conch): Se le llama así por el área donde está ubicado que tiene forma de concha de mar y representa un espacio grande que va hasta la parte trasera de la oreja. Se usan con frecuencia joyas tipo banana que permiten que se recupere muy rápido. Se puede hacer por la parte de adentro o por afuera, como queramos y requiere alguien que tenga experiencia porque es de los más complicados entre los piercings en las orejas.
  • Piercing anti-tragus: Es bastante parecido al tragus, pero al contrario. Los cuidados y el tiempo de sanación es parecido, y el dolor también lo es.
  • Piercing en el lóbulo: El más común de todos, donde las mujeres desde pequeñas tienen zarcillos con frecuencia. Sanan rápido, en unas 4 semanas y no duelen casi nada. También se usa para hacer expansiones o túneles.

Piercing en lóbulo de la oreja

Piercing en el lóbulo de la oreja.

El registro más antiguo encontrado con un piercing en el lóbulo de la oreja tiene más de 5.000 años de antigüedad (se trata de una momia encontrada en Austria en 1991), con perforaciones de unos 7-11 milímetros de diámetro. Por lo tanto, hace miles de años que este piercing acompaña a la humanidad. Es probable que en sus comienzos este tipo de perforaciones tuviera connotaciones mágicas, y se utilizaban como amuletos para no permitir la entrada de espíritus malignos al cuerpo (se creía que los espíritus entraban por las orejas y que colocar metal en ellas era una forma de ahuyentarlos).También en muchas culturas este piercing es parte de la iniciación a la edad adulta (o al revés, como en Borneo, donde cada padre perfora una oreja de su hijo como símbolo de la dependencia del niño con ellos). Los antiguos romanos usaban popularmente este piercing, tanto hombres como mujeres, como forma de ostentar riqueza. Los marineros fueron los primeros occidentales modernos en usar aretes en las orejas, como una forma de garantía para su entierro (si naufragaban y eran encontrados muertos, podían vender la joya hacerle un entierro cristiano y digno al cadáver). Casi todas las culturas del mundo usan este piercing, pero no hasta hace mucho era considerado para la cultura occidental como un símbolo femenino (y estaba mal visto que un hombre tuviera un piercing allí).

Piercing en cartílago de oreja

Piercing en cartílago de oreja.

El piercing clásico de la oreja es el del lóbulo. Es el que generalmente se hacen a las niñas cuando tienen apenas unos pocos meses de vida. El cartílago es la zona dura de las orejas. Es denso y también se encuentra en la zona de las costillas, en la nariz, en las orejas, en la garganta e incluso en la espina dorsal. Hay tres tipos de cartílago: hialino, elástico y fibroso. Las orejas son atravesadas a la altura del cartílago elástico (la nariz es de cartílago hialino, que es más duro). Como no tiene muchos nervios a su alrededor, es un piercing que no duele mucho, aunque cuesta mucho hacer la perforación, pues la superficie es bastante dura.

Piercing en la ceja

Piercing en la ceja.

Uno de los piercings más populares e interesantes que se realizan a diario en las salas de tatuajes y piercings es el que se hace en la ceja. Es un piercing muy atractivo (todo lo que tenga que ver con los ojos en definitiva lo es), que generalmente se coloca verticalmente, y sobre todo en el extremo de la ceja. Es un piercing sencillo de realizar, que no duele demasiado, y que requiere unas 6 a 8 semanas para sanar completamente. Es uno de los piercings más seguros para hacerse. Sin embargo, no todo es tan fácil: existe el riesgo de que se atraviese un nervio, lo que puede hacer que la ceja quede “caída” permanentemente. Como siempre, hay que evitar tocar el piercing luego de hacerlo, ya que esto puede provocar infección, rechazo o migración del piercing. A continuación te mostramos algunos ejemplos y buenas ideas para que veas lo bien que puede quedar un piercing en la ceja.

Piercing en el pezón

Piercing en el pezón.

Estos piercings se colocan generalmente en el centro de la aureola del pezón, donde comienza la parte erecta. Se pueden colocar tanto vertical como horizontalmente, y no hay connotaciones sobre qué lado del cuerpo tienes el piercing. Específicamente no tiene ningún significado en particular, y no importa si eres hombre o mujer, siempre quedará bien. Y no es raro ver dos piercings en el mismo pezón. Ya sean barras o aros, el piercing en los pezones es muy interesante y llamativo. Eso sí: No se debe hacer en la zona donde hay piel, puesto que podría provocar mastitis, una enfermedad infecciosa que te puede provocar muchos problemas, sobre todo si eres mujer.

Piercing genital

Ejemplos de piercings en los órganos genitales masculino y femenino.

Como cualquier piercing en ptra parte del cuerpo, los piercings genitales tienen sus riesgos. Lo más extraño de estas perforaciones es que no se sabe cuál es la posibilidad de ser propenso a tener más problemas con esta joya. La cantidad posible de efectos secundarios puede ser enorme, pero no se sabe con seguridad. El más común es la infección, que puede suceder con cualquier otro piercing por problemas en el cuidado después de hacerse uno. Hay que mantener una buena higiene para evitarla porque aunque muchos crean que este es un problema insignificante, puede llegar a causar mucho daño en la salud, incluyendo esterilidad y potencialmente hasta la muerte. También se debe como siempre estar pendiente de muchas enfermedades que pueden adquirirse si no está limpio todo lo que se usa para hacer el piercing, como tuberculosis, lepra, SIDA o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual (ETS). Existen riesgos del piercing genital solamente, aparte de los que representan todos los demás. Por ejemplo, los que son más invasivos como el que atraviesa la cabeza del pene, solo debe hacerlo alguien con mucha experiencia y si es posible, no hacerlo en lo absoluto porque puede causar mucho sangrado e incluso impotencia si se toca el tejido eréctil por error. Algunas veces se puede causar que la uretra se reduzca, haciendo imposible orinar. Los piercings en el clítoris pueden provocar perder también la sensibilidad de la zona. Mientras muchos piercings genitales pueden causar sangrado. Tienen como ventaja que se curan rápido, precisamente por la cantidad de sangre que fluye en esa zona. Un piercing en el ombligo se cura en doce meses por completo, pero uno en los genitales, apenas seis semanas. La diferencia es enorme.

Suspensión en el aire con piercings

Suspensión de Superman

Comenzó siendo un show de cirqueros. Algunos osados se suspendían en el aire colgados solamente por ganchos atravesados en sus cuerpos. Se cuenta que cuando el ilusionista Chris Angel se suspendió provocó una gran conmoción mediática: todo el mundo hablaba de la hazaña que había cometido, de su coraje y valor para animarse a colgar de unos piercings. Hoy en día existe una organización llamada suspension.org, destinada a divulgar el arte de la suspensión. Te enseñan como hacerlo de la forma más segura posible y las distintas formas. Año a año consiguen más adeptos que se unen a su tribu. Sin embargo, sigue siendo algo asombroso y llamativo que no deja de sorprender a quien lo mira.

Tipos de suspensión

La tradicional es la suspensión “de resurrección”, que consiste en quedar colgados horizontalmente boca arriba, siendo elevados por piercings dispuestos en el tronco y abdomen. Otra forma popular es la suspensión “superman”, que consiste en colocar los ganchos en la espalda, lo que hace elevarse en el aire. En la suspensión “suicida” se colocan los piercings en la espalda alta y hombros, lo que da la sensación de que la persona suspendida se hubiese ahorcado. La suspensión de rodillas consiste en colgar cabeza abajo, solo sostenido por las rodillas. La suspensión en “loto” adopta la famosa posición de meditación con las rodillas cruzadas. Los ganchos se colocan en rodillas, tobillos y espalda. Además de estos estilos, hay muchas otras formas de suspensión.

Precauciones

Para aquellos que desean adoptar esta moda deben saber que al introducirse un pendiente, se está colocando un artefacto ajeno al cuerpo, lo cual puede acarrear reacciones negativas como alergias, sangrado, desgarramiento de la piel, tumoraciones, estafilococos, rigidez y falta de sensibilidad en los músculos afectados, así como pérdida de movimiento en la zona endurecida.

Las perforaciones en los labios y las mejillas con aretes o prendas para nada son inofensivas, ello puede partir las piezas dentales, formar cicatrices, inflamar los labios y al dañar los conductos salivares causar un babeo constante. Los piercing en la lengua pueden causar pérdida del paladar y movilidad, desgarro en la encía, infecciones estomacales y en el sistema sanguíneo, entumecimiento y creación de coágulos sanguíneos con los cuales puede peligrar la vida.

Las reacciones alérgicas en zonas de contacto como la lengua, mucosas bucales o nasales producidas por infecciones pueden crear inflamaciones y como consecuencia, asfixia. Además, pueden causar sangrado muy abundante o constante, producidos en variadas ocasiones por una alteración en la coagulación. La perforación de un nervio produce una afectación sensorial, es decir, pérdida de la visión, olfato, gusto, auditivo, tacto y sensibilidad en la zona dañada, además, en el proceso de cicatrización pueden aparecer trastornos por diferentes causas, lo cual produce queloide (crecimiento de la cicatriz).

Clínica asociada a las complicaciones

Lesiones vasculares
La hemorragia es una complicación posible durante la perforación, especialmente en un órgano tan vascularizado como la lengua, que contiene la arteria y la vena lingual con sus diferentes vasos. Si la aguja traspasa alguna estructura vascular, la hemorragia se controla en general eficazmente, no obstante, pueden producirse sangrados extremos que precisen atención sanitaria inmediata.

Dolor
Los tejidos que rodean la herida causada por el piercing, debido a la inflamación o a la ulceración, provocan dolor. La inflamación y el dolor son de hecho las complicaciones más frecuentes. El tiempo necesario para que remitan totalmente los síntomas tras una perforación lingual se calcula entre 3 y 5 semanas.

Traumatismos y fracturas dentarias
Son las lesiones más frecuentes descritas por el uso de los piercing intraorales. El hábito de empujar y jugar con el pendiente contra los dientes o simplemente, el hecho de tener un objeto extraño en la boca puede ocasionar fracturas, fisuras, abrasiones o desprendimientos de espículas de esmalte provocando sobre todo si existe implicación pulpar sensibilidades a sustancias frías o dulces y que aparezca dolor al ejercer una presión en el diente afectado. El contacto con el arete puede astillar o romper el diente, de igual modo el diente puede ser dañado si tiene una restauración y si el arete lo golpea.

Lesiones nerviosas
La lengua es un órgano inervado por diferentes pares craneales como el nervio trigémino, facial, hipogloso y glosofaríngeo. Existe el riesgo de lesionar algún nervio durante la colocación del piercing, pudiéndose alterar el sentido del gusto o la función motora en forma de parestesia según el nervio afectado. La pulpa dentaria también puede afectarse, el proceso vendrá determinado por el continuo movimiento del piercing sobre el diente que puede provocar una fractura que ocasione finalmente una pulpitis.

Malposición dentaria
Desequilibrio de las fuerzas musculares de la lengua frente al orbicular de los labios y el anillo del bucinador.

Lesiones hiperplásicas y epitelizaciones del piercing
La perforación de los tejidos blandos puede cicatrizar de forma hiperplásica. Un factor que puede contribuir a las lesiones hiperplásicas es el movimiento continuado del piercing en el tejido sobre el que se inserta. La herida causada por la colocación del este aditamento puede evolucionar tras varios meses con el recubrimiento epitelial del mismo, lo que supone una complicación en el momento en que se desea retirar.

Infecciones

Infecciones locales
Entre un 10 y 20% de todos los piercing se infectan localmente. Los agentes causales más frecuentes son los estafilococos aureus, los estreptococos del grupo A y las pseudomonas.

Bacteriemia
Tras una colocación reciente, se debe solicitar atención sanitaria si aparecen síntomas de bacteriemia como fiebre, escalofríos, temblores y un enrojecimiento circundante a la perforación.

Transmisión de enfermedades
Se han descrito un reducido número de casos de hepatitis fulminante tras la colocación de un piercing; sin embargo, existen pocos estudios que constaten el riesgo de transmisión de enfermedades relacionadas con esta práctica. Potencialmente la infección podría deberse a una mala higiene, a instrumentos mal esterilizados o a un mal aislamiento del campo local, también se pueden transmitir virus como el VIH.

Endocarditis bacteriana
Los piercing pueden provocar una grave infección del endocardio valvular en personas que sufren alteraciones cardíacas previas.

Angina de Ludwig
Es una infección bacteriana debida principalmente a un estreptococo hemolítico. Puede presentarse inmediatamente después de la perforación intraoral, provocando una celulitis difusa del suelo de la boca y de la región suprahioidea que afecta al tejido conectivo y se extiende rápidamente a la región submandibular, submental y sublingual. Esta infección puede dificultar el habla, la deglución y la respiración, llegando a comprometer la vida del paciente, por lo que es imprescindible un tratamiento urgente.

Alteraciones periodontales
La acción reiterada del traumatismo metálico contra el periodonto puede causar una leve, moderada o severa recesión gingival junto a traumas en los tejidos vecinos. Las lesiones periodontales se relacionan en un 64.3% de casos con el uso de piercing linguales y en un 35.7% con los colocados en el labio inferior.

Inflamación
A las 6-8 horas tras una perforación lingual los tejidos circundantes empiezan a inflamarse, incrementándose el proceso durante los 3-4 días siguientes. Los ganglios submentonianos y submandibulares también pueden agrandarse por el proceso inflamatorio. Estos efectos llegan a prolongarse durante algunas semanas. La inflamación es un síntoma común después de la perforación oral. La lengua está en constante movimiento, pero debido a la perforación, puede perder movilidad, sensibilidad y complicar los procesos de cicatrización local.

Alergias a los metales
En función del tipo de material del piercing puede aumentar el riesgo de irritaciones crónicas o de hipersensibilidad al metal. Es importante una adecuada elección del tipo de material para evitar posibles complicaciones y una sustancia a evitar es el níquel. Diversos autores consideran como la reacción alérgica más común, la dermatitis de contacto, donde el níquel y cobalto juegan un papel importante. Las sustancias metálicas más inertes y menos tóxicas inicialmente recomendadas para formar parte de los piercingeran el oro de 14K o 18K, el niobium, el acero inoxidable y el titanio.

Acumulación de placa bacteriana y formación de cálculo
Se describe que la perforación lingual con un barbell puede provocar acúmulos de placa y cálculo supra y subgingival en dientes anteroinferiores debido a que la esfera inferior del piercing contacta continuamente con los dientes.

Aspiraciones e ingestiones
Siempre existe la posibilidad de que los aretes se pierdan en la boca, si esto llega a pasar, representa un peligro para el individuo, ya que si va al tracto respiratorio puede producir asfixia con el perno, rosca del arete, barra o el aro. Otra posibilidad es que se vaya al tracto digestivo y ocasione daño en él.

Sialorrea
El contacto de un artefacto metálico en la boca puede estimular la producción de saliva, que incluso puede ser más fluida.

Corrientes galvánicas
Los pacientes pueden mostrar una hipersensibilidad en las restauraciones de amalgama en contacto con el metal del piercing. Se ha especulado que la corriente galvánica de los aretes de acero inoxidable, en contacto con otros metales intraorales, puede causar sensibilidad en la pulpa del diente.

Alteraciones del habla, masticación o deglución
El piercing puede obstaculizar el habla al interferir los movimientos normales de la boca provocando defectos en la pronunciación, en la fonación de algunas consonantes como son la L, T, R y S y afectar la comunicación, pues interfiere con la habilidad de pronunciar las palabras claramente, además de causar problemas en la masticación y deglución de los alimentos. La destrucción de lo físicamente bello en el hombre puede ser trágico y en la Odontología puede resultar muy doloroso la pérdida de esta belleza para el paciente, tomando en cuenta que la mayoría de estos pacientes no tienen el verdadero conocimiento de la magnitud de las lesiones que pueden producir las incrustaciones de piercing y la posterior influencia de estos sobre la estética facial, llegando a afectarse incluso psicológicamente.

Áreas que se perforan


Áreas que se perforan y tiempo de curación
Área Lóbulo de la oreja
Cartílago de la oreja
Ceja
Aleta nasal
Tabique nasal
Puente nasal
Lengua
Labio
Pezón
Ombligo
Genitales femeninos
Genitales masculinos
Tiempo que demora en sanar
6 a 8 semanas
4 meses a 1 año
6 a 8 semanas
2 a 4 meses
6 a 8 meses
8 a 10 semanas
4 semanas
2 a 3 meses
3 a 6 meses
4 meses a 1 año
4 a 10 semanas
4 semanas a 6 meses

Tipos de Aros para piercing

Barbell
Las barras con pesas son internamente roscadas, y ambas bolas pueden ser separadas. Son los piercing de mejor inserción, sobretodo en los nuevos. Muy útiles donde la joyeria debe ponerse y quitarse a menudo. Son la opción preferida para la lengua, y pueden ser usados en todas las partes, ya sean carnosas o cartilaginosas.

Captive Bar
Los anillos de tubo cerrados trabajan de la misma forma que los no cautivos. Son completamente lisos pudiendo girarse en los 360 grados, lo que les hace muy cómodos. Son los anillos perfectos para la exposición continua de aros grandes. Recomendado para piercings ya curados.

Captive Bead/Closure ring
Son las joyas más vendidas. La bola se cierra a presión. Sus principales aplicaciones se ven en ventanas de la nariz, cejas y labios. Se pueden encontrar estos anillos ligeramente deformados para su perfecta adaptación a cejas u ombligos. De esta forma causan menos irritación durante el período de curación.

Circular Barbell
Los aros con pesas son una bella alternativa al anillo. Los tamaños pequeños son muy usados en los piercing faciales y pezones. Se pueden encontrar también en forma de herradura, muy útiles en el tabique nasal, taguis y otros piercing. Se pueden usar bolas más suaves de poner para lugares difíciles.

Curved Barbell
Los aros con pesas son una bella alternativa al anillo. Los tamaños pequeños son muy usados en los piercing faciales y pezones. Podemos encontrarlos también en forma de herradura, muy útiles en el tabique nasal y otros piercing. Se pueden usar bolas más suaves de poner para lugares difíciles y que al roce sean menos molestas que las tradicionales.

Ear Plug
Son tubos que se introducen en el lóbulo de la oreja. Se ajustan con dos anillos sujetos en un surco marcado al extremo. Varían los tamaños según el agujero, por lo que es preciso encontrar el de la talla oportuna. Se pueden combinar con otra joyería específica.

Labret Stud
Se pueden encontrar diferentes tipos de tachones (la parte sobresaliente del piercing), desde barbell a lobe plug. Son los preferidos para el labio por su tachón. Estos suelen ser los que escogen los más atrevidos, que se arriesgan a herir a cualquiera incluso en una simple demostración de afecto. Un Labret Stud en medio de un abrazo o un beso puede ser causante de más de un arañazo.

Nipple Shields
Son elegantes escudos inoxidables con un agujero en el centro. Es sostenido en su lugar con un anillo o barra con pesas. Se pueden escoger diferentes modelos, desde la arandela lisa hasta figuras muy trabajadas. Evidentemente, y gracias a su forma y tamaño, los Nipple son los empleados en los piercings de los pezones.

Septum
Los Puntos y Colmillos son decoraciones de tabique simples pero elegantes. La muesca permite a la joya permanecer centrada en su lugar. Son ideales para los piercings nasales. El problema es que la gente con un tabique estrecho o amplio puede requerir a una joya de encargo ya que las originales pueden hacerles daño.

Lobe Plug
Para las perforaciones de gran tamaño en la oreja se encuentra una extensa variedad de joyas. La Garra se sujeta con unos aros colocados en las muescas que llevan delante y detras del lóbulo. También se pueden encontrar las garras con una bola en el extremo superior.

Materiales para piercing

Los elementos del zarcillo suelen estar hechos acero quirúrgico o titanio. A pesar de que el acero quirúrgico sea el material más utilizado, el titanio tiene la ventaja de tener una curación más rápida, tener menor peso, más variedad en colores y, de ser el material más biocompatible con el ser humano. A diferencia de la plata, la cual se recomienda no se debe de usar, ya que facilita el ingreso de infecciones, y retrasa el proceso de cicatrización. Además, la plata tiene fama de volverse negra con el tiempo, y con ella, la piel.

Otros materiales secundarios son el oro y el platino (más escasos por su valía) y la silicona plástica. Éste último se recomienda para perforados bucales, ya que en otros lados del cuerpo tendería a infectarse (si está recién hecha la perforación). Además, su flexibilidad es más adecuada en ciertos lugares, donde uno de metal podría dañar la boca a causa de algún traumatismo. Lo malo es que se estropean relativamente rápido, y no suelen durar más de 2 meses sin romperse, cuando uno de metal podría pasar años sin romperse. Algunos de los materiales que se utilizan son: el bronce, la plata, el oro, el cristal, el plástico, el PTFE, el acrílico, el plexiglás, la madera, el ambarino y algunos materiales orgánicos biológicos.

Fuentes

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