Saltar a: navegación, buscar

Los Malagones

Los Malagones
Información sobre la plantilla
Los Malagones1.jpg
Concepto:Milicia campesina organizada en 1959 en la provincia de Pinar del Río por el gobierno revolucionario cubano para enfrentar el bandidismo en esa provincia.

Los Malagones. Milicia campesina organizada en 1959 en la provincia de Pinar del Río por el gobierno revolucionario cubano para enfrentar el bandidismo en esa provincia. Constituyó la primera unidad de ese tipo creada en el país tras el triunfo de la Revolución y fue el embrión de las futuras Milicias Nacionales Revolucionarias.

Esta milicia campesina mantuvo una estrecha relación con diferentes personalidades de la cultura y del proceso revolucionario cubano como el doctor Antonio Núñez Jiménez, la prima bailarina Alicia Alonso, el propio Comandante en Jefe Fidel Castro, los comandantes Guillermo García Frías y Camilo Cienfuegos, Celia Sánchez Manduley y el entonces ministro de las FAR, Raúl Castro.

A Los Malagones les fue conferida la medalla conmemorativa XX Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, otorgada por acuerdo del Consejo de Estado. En 1999 cerca de la Gran Caverna de Santo Tomás, donde surgió la idea de crear la milicia, fue inaugurado un complejo memorial en su honor.

Historia

El 31 de agosto de 1959, el Primer Ministro Fidel Castro Ruz y el capitán del Ejército Rebelde, Enrique Núñez Jiménez se entrevistaron con los campesinos Leandro Rodríguez Malagón (quien había servido de práctico a Núñez Jiménez en sus expediciones con la Sociedad Espeleológica de Cuba antes del triunfo de la Revolución) y Cruz Camacho Ríos, en la Gran Caverna de Santo Tomás. Estos le relataron los desmanes cometidos por Luis Lara Crespo, conocido como el "Cabo Lara", torturador y asesino de la derrocada dictadura batistiana, prófugo de la justicia revolucionaria quien se encontraba alzado en la zona contra los poderes del Estado[1].

Formación

Leandro Rodríguez Malagón

Entonces Fidel tuvo la idea de crear una milicia encabezada por Malagón, a la que le dio la tarea de reunir 12 hombres y capturar al cabo Lara y sus cómplices en un plazo de 90 días. Los doce campesinos seleccionados fueron:

Hacia el campo de entrenamiento en Managua. El Comandante Guillermo García fue su principal instructor durante el entrenamiento militar y el Primer Ministro Fidel su profesor - evaluador de las clases. Utilizaron un uniforme diseñado por el propio Fidel que consistía en camisa verde olivo, pantalón azul mezclilla y sombrero de yarey con la bandera cubana al estilo del Ejército Libertador. El diseño fue ejecutado por Celia Sánchez quien más tarde se convertiría en la madrina de los Malagones.

partió la patrulla campesina y pronto recibieron la visita de los comandantes de la Sierra Maestra y de Fidel, que los alentó y les transmitió la importancia de su acción:

"Ya están listos para cumplir la misión. Tienen tres meses para capturar a esa banda. Malagón si ustedes triunfan, habrá milicias en Cuba".[2]

Captura del Cabo Lara

Los cuatro que capturaron al Cabo Lara: El Niño, El Negro, Juanito y Alberto

Los doce milicianos, quienes a partir de entonces serían conocidos como Los Malagones, retornaron a Pinar del Río con la tarea de capturar a la banda de Lara y poner fin a sus desmanes. Un día, después de incorporarse bajo las órdenes del capitán Manuel Borjas Borjas, jefe de operaciones de Pinar del Río, Leandro Rodríguez Malagón vio entre los elevados montes de la Sierra Derrumbada, conocida también como Pan de Azúcar, en dirección a Viñales, algo que le pareció un avión. Se dirigió entonces con sus hombres al lugar y pudo observar claramente cómo el artefacto daba vueltas sobre aquella parte de la serranía.

Poco después, un campesino de la región, montado a caballo, fue a avisarles a los milicianos que el avión había dejado caer unos paquetes con armas y municiones. Partieron hacia el lugar y al llegar, comprobaron que habían lanzado cuatro paracaídas con ametralladoras Browning, fusiles Garand, M-1, Remington, entre otros equipos.

El suceso sirvió a los Malagones, para deducir que el escondite del cabo Lara y sus hombres estaba por los alrededores. La sospecha no tardó en corroborarse, al recibir Leandro la visita de otro campesino, que le informó de la presencia de varios individuos con armas en torno al poblado de Pons, cerca de la Sierra de Quemado, a esta información se sumó la brindada por uno de los alzados que acababa de entregarse a los campesinos milicianos.

La intensa lluvia de aquel día interrumpió la comunicación de los campesinos con el Ejército Rebelde y Malagón se vio obligado a dividir en dos sus escasas fuerzas, un grupo dirigido por El Niño Camacho se colocó al fondo del bohío señalado por el campesino como posible guarida de Lara, y Malagón se situó frente a la casa.

Discretamente, tomaron posiciones de combate, ocultos entre los arbustos. Al conminar a los bandidos a rendirse, la respuesta fue un gran tiroteo que provocó un fuerte enfrentamiento, hasta que el Niño Camacho utilizó una ingeniosa estrategia que propició la rendición de los contrarrevolucionarios, para confundirlos apeló a un imaginario oficial gritando:

"Capitán, no perdamos tiempo, aplique la Thompson y arrase con todo".[3]

Al oir esto el excabo de la dictadura, sobrecogido, salió escudado por un niño y detrás el resto de los bandidos. Capturados por Los Malagones fueron entregados de inmediato a la tropa del Comandante Antonio Sánchez Díaz(Pinares). Al apreciar el esbirro que había sido capturado por solo doce humildes, no hizo más que expresar:

"Le ronca que me hayan cogido una partida de guajiros como ustedes".[4]

Fundación de las milicias

El comandante Camilo Cienfuegos les entregó un revólver calibre 45 con 20 cápsulas a cada uno de Los Malagones y les ordenó regresar a su zona de operaciones para cumplir una nueva misión. Después de cumplir exitosamente la misión, fueron llevados a La Habana y participaron junto a Camilo en varios actos desarrollados en centros de trabajo y estudio, incluyendo el efectuado el día 26 de octubre de 1959 para la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias.

En este acto público efectuado en el entonces Palacio Presidencial, en la capital del país, Fidel reconoció a los 12 campesinos pinareños, captores del autor de más de 20 asesinatos y declaró:

"Nuestra respuesta a los ataques aéreos tiene que ser el entrenamiento militar del pueblo. Los obreros por sindicatos y los campesinos por zonas de desarrollo agrario."

Homenaje

Detalle del Conjunto Monumentario Los Malagones

A Los Malagones les fue conferida la medalla conmemorativa XX Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, otorgada por acuerdo del Consejo de Estado.

Por más de 40 años el General de Ejercito y luego Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro se encargó de la atención de Los Malagones y sus familias. Con el objetivo de rendir homenaje a los primeros doce milicianos de Cuba surgió la idea, a iniciativa de Raúl, de construir una obra escultórico-monumentaria de carácter nacional en los alrededores de la Gran Caverna de Santo Tomás, en la comunidad El Moncada del municipio de Viñales en Pinar del Río.

La obra fue concebida para ser visitada en horario nocturno y para su diseño se tuvieron en cuenta algunos valores con significación singular: la unidad inquebrantable de los 12 milicianos, la pureza de sus pensamientos en defensa de la Revolución, la naturaleza del entorno en que se desarrolló la proeza combativa y el desarrollo de las Milicias Campesinas hasta las Milicias de Tropas Territoriales.

Referencias