Diferencia entre revisiones de «Historia de la provincia Sancti Spíritus (Cuba)»

(Entre 1925 y la caída de Machado)
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(Revolución en el poder)
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El [[15 de mayo]] de 1933, en las primeras horas del día, fue tomado el poblado de Taguasco por una fuerza de los alzados al mando del Comandante Oquendo. En agosto de 1933 los espirituanos secundaron la gran huelga general revolucionaria que puso fin al machadato. En la tarde del [[12 de agosto]] llegó la noticia de la caída de Machado a la ciudad de Sancti Spíritus. En la tarde del día 13 se organizó el recibimiento a los alzados que se mantuvieron sobre las armas hasta ese momento, fueron 10 ó 12 hombres de ideología y filiación política heterogénea. Al día siguiente el Alcalde [[Eloy Jiménez]] realizó una locución en la que recomendó al pueblo volver al trabajo y cumplir con las disposiciones del nuevo gobierno, en ese momento el ayuntamiento estaba integrado por 21 Concejales, 9 del Partido Conservador, 6 del Liberal y 6 del Popular. El gran movimiento popular que derrocó a Machado no culminó con este hecho, en muchos sectores laborales continuaron las huelgas como prolongación de la huelga general de agosto de 1933. Fue significativa la del Central Tuinucú y sus colonias que se extendió por más de 40 días y mediante lo cual los obreros lograron la reducción de la jornada laboral.
 
El [[15 de mayo]] de 1933, en las primeras horas del día, fue tomado el poblado de Taguasco por una fuerza de los alzados al mando del Comandante Oquendo. En agosto de 1933 los espirituanos secundaron la gran huelga general revolucionaria que puso fin al machadato. En la tarde del [[12 de agosto]] llegó la noticia de la caída de Machado a la ciudad de Sancti Spíritus. En la tarde del día 13 se organizó el recibimiento a los alzados que se mantuvieron sobre las armas hasta ese momento, fueron 10 ó 12 hombres de ideología y filiación política heterogénea. Al día siguiente el Alcalde [[Eloy Jiménez]] realizó una locución en la que recomendó al pueblo volver al trabajo y cumplir con las disposiciones del nuevo gobierno, en ese momento el ayuntamiento estaba integrado por 21 Concejales, 9 del Partido Conservador, 6 del Liberal y 6 del Popular. El gran movimiento popular que derrocó a Machado no culminó con este hecho, en muchos sectores laborales continuaron las huelgas como prolongación de la huelga general de agosto de 1933. Fue significativa la del Central Tuinucú y sus colonias que se extendió por más de 40 días y mediante lo cual los obreros lograron la reducción de la jornada laboral.
  
== Revolución en el poder ==
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==Caída de Machado y 1940==
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A la caída de Machado tomó un gran auge el proceso de creación de organizaciones sindicales en todo el territorio:
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*En La Sierpe se constituyeron a fines de 1933 las primeras organizaciones obreras en el sector azucarero, pero aún con carácter general. La más importante fue el gremio de trabajadores del Ingenio Natividad y sus colonias. En [[1934]] se organizaron los sindicatos azucareros de los centrales Natividad y Mapos.
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*En Taguasco se creó a fines de 1933 un Comité Organizador que recorrió varias zonas rurales del barrio para dejar organizadas directivas sindicales y logró crear una directiva regional para coordinar el trabajo de los locales.
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*En Sancti Spíritus se constituyeron los sindicatos de los empleados de los ómnibus de La Flecha de Oso, de obreros del ramo, de la construcción, de obreros y empleados de la Fábrica Nestlé, etc.
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*Fue significativa la constitución hacia [[1938]] de la federación Regional de Trabajadores que logró agrupar a un gran número de sindicatos de Sancti Spíritus, Zaza, [[Guayos_(Cabaiguán)|Guayos]] y Taguasco.
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*En La Sierpe el Gremio de trabajadores del Ingenio Natividad y sus Colonias se transformó en 1939 en Sindicato y fue derrotada su directiva pro-patronal. La nueva dirección del sindicato dirigió con éxito la huelga de los obreros de dicho en este año.
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*En Taguasco se reorganizaron los Sindicatos existentes y en [[1940]] se constituyó el Sindicato Agrícola del barrio del mismo nombre.
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*Punto culminante de este proceso fue la constitución de la Confederación de Trabajadores de Cuba ([[CTC]]) en enero de [[1939]]. A mediados de este año el Partido Comunista de Sancti Spíritus convocó a un acto de masas frente a la [[Iglesia_Parroquial_Mayor_(Sancti_Spíritus)|Iglesia Mayor]] para pedir el reconocimiento jurídico de la central sindical, al mismo asistió [[José Felipe]] Carneado en representación de la Dirección Nacional del Partido.
  
[[Archivo:Liberacion_de_SSP.jpg|250px|miniatura|La [[Caravana de la Victoria]] haciendo su entrada a la ciudad Sancti Spíritus a inicios de 1959.]]
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De [[1936]] a [[1939]] en el territorio espirituano se crearon comités de ayuda al pueblo [[español]], los que tuvieron a su cargo la recaudación de dinero, alimentos, medicinas, [[tabaco]], ropas, etc., que fueron enviados a [[España]]. Se realizaron actos públicos de condena al fascismo y en solidaridad con el pueblo español. Varios espirituanos integraron las Brigadas Internacionales y fueron a combatir en defensa de la República Española, entre ellos se destacaron [[Sebastián Viciado Pérez]], [[Ibrahim Lazo Bermúdez]], [[Emilio Prieto]], [[Francisco Felipe Rojas]], [[Carlos Cañizares Cabrera]] y [[Juan Landela Valdivia]].
  
Al triunfar en enero de 1959 una revolución social radical, permitió a la clase obrera, junto al pueblo, conquistar en toda su magnitud el poder político. Sin embargo, para consolidar ese poder y defender la victoria obtenidas por las fuerzas políticas que lo representaban, la clase obrera tuvo que llevar a cabo una reestructuración económica que coadyuvara al afianzamiento de la Revolución triunfante.
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De 1932 a [[1943]] se efectuaron un grupo de obras de especial significación para todas las esferas de la vida, se destacan las carreteras de Trinidad a Sancti Spíritus y la de [[El_Jíbaro_(La_Sierpe)|El Jíbaro]] a esta ciudad que se inició en 1935, promovida por la burguesía local que tenía interés en la apartada zona. Bajo el breve gobierno de [[Miguel Mariano Gómez]] se le dio un gran impulso, debido a los fondos que el mandatario destinó a la misma, no obstante en 1938 se detuvo su construcción y no se reanudó hasta la década del 40 en que se terminó. En [[1935]] se inauguró en la ciudad de Sancti Spíritus la fábrica de derivados de la [[leche]] Nela, la que en la década del 40 producía también leche condensada. En 1938 la Compañía Nacional de Alimentos, construyó la fábrica de leche condensada Nestlé con capital suizo. Se construyeron varios caminos, calles, parques y puentes en diferentes lugares.
  
El problema del poder en Cuba fue resuelto desde la aplicación de las primeras medidas; pues como veremos más adelante, se aplicó una de las formas de la dictadura democrática revolucionaria de la clase obrera y el campesinado, aunque le correspondió a la primera el papel dirigente, pasando todo el poder ejecutivo y legislativo a manos del órgano de esa dictadura, el gobierno revolucionario.
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Por Sancti Spíritus fueron candidatos a delegados a la Asamblea Constituyente el Dr. [[Félix García Roríguez]] de Acción Republicana, Dr. [[Manuel Orizondo]], por Demócrata Republicano, Dr. [[Aurelio Fernández]] por el Partido Nacional Revolucionario (Realista), Ingeniero José A. Mendigutíapor el Liberal y Francisco Alomá por Unión Nacionalista, de estos fueron electos para participar en la misma [[Félix García Rodríguez]], que sustituyó a [[Miguel Mariano Gómez]], [[Manuel Orizondo]] y José A. Mendigutía, los que representaban a los sectores pendientes de la sociedad espirituana.
 
 
En esta parte de la región central, al igual que en el resto del país, las primeras medidas de la revolución para destruir el viejo aparato estatal burgués y pro imperialista, entre otras fueron:
 
* Declarar cesantes en sus cargos al Presidente, el Vice-Presidente, los Senadores, Representantes, Gobernadores, Alcaldes y Concejales del antiguo régimen.
 
* Disolución del Congreso de la República, la supresión de los Tribunales de Urgencia y la Sala Segunda de lo Criminal del Tribunal Supremo.
 
* Constitución de los Tribunales Revolucionarios para juzgar y sancionar a los esbirros, delatores y criminales de guerra.
 
* Promulgar la Ley fundamental de la República, la que restauró en esencia la constitución de 1940 introduciendo cambios que correspondían a la nueva situación revolucionaria.
 
 
 
En la instancia provincial y municipal, el aparato estatal también sufriría profundas transformaciones. La ley 36, del [[29 de enero]] de 1959, y Posteriormente la Ley 121 del [[3 de marzo]] de ese propio año, establecieron que la organización estatal estuviera regido por un comisionado designado por el Ministro de Gobernación, con funciones similares de los antiguos gobernadores y concejales provinciales.
 
 
 
Era prerrogativa del Ministro de Gobernación, que ejercía la elección de los comisionados en las diferentes instancias; además de la facultad de designar y sustituir a los mismos, podía anular las resoluciones de estos, así como adoptar cuantas disposiciones complementarias respecto a la forma de gobierno de la provincia y municipios, considerara.
 
 
 
El [[22 de enero]] de 1959 la dirección del Movimiento 26 de Julio, puso en vigor la Ley que establecía la existencia de Comisionados municipales, este hecho fue dictado mediante la Resolución #9595 emitida por el Dr. Fidel Castro Ruz, en Orden Militar que disponía que las personas que se designaran para la Administración Municipal recibieran en nombre de Comisionados Municipales. La Orden Militar del Reglamento Provisional sobre la Administración Municipal contaba de 17 artículos, de ellos extraemos tres:
 
* Primero: En cada municipio liberado por las fuerzas rebeldes serán designados tres vecinos de la localidad para que asuman las funciones de gobierno en orden a la Administración de territorio de los mismos.
 
* Segundo: Las personas que se designan para la administración de cada municipio recibirán el nombre de Comisionados Municipales y deberán gozar de reconocida solvencia moral y estar inspirados en los más sanos principios revolucionarios.
 
* Tercero: La Comandancia del Ejército Rebelde podrá designar para cada provincia un Comisionado Provincial, que en este Orden Político-Administrativo servirá de enlace entre los Comisionados Municipales y las Fuerzas Rebeldes.
 
 
 
También en el referido documento se precisaba las funciones de los Comisionados, entre ellas, estaban:<ref>Fondo Gobierno Revolucionario. Acuerdos del Consejo de Gobierno municipal, Leg. 8, exp. 73 Archivo Provincial del Historia.</ref>
 
 
 
{{sistema:cita|(…) prestar la ayuda y la cooperación que precisan las fuerzas Rebeldes<br><br>(…) atender las cuestiones educacionales, financieras, sanitarias y de suministros del territorio. Se reunirán una vez por semana<br><br>(…) y de todos los acuerdos enviarán copias certificadas a la Comandancia General del Ejército Rebelde en la Provincia y al Comisionado Provincial, quienes podrán vetar los mismos, devolviéndoles con las sugerencias que estime conveniente.}}
 
 
 
En cumplimiento de lo dispuesto en esa orden los compañeros [[Reinold González Morera]], [[Joaquín Torres]] y [[Guillermo Rodríguez del Pozo]], dirigentes del M-26-7 y el movimiento obrero en Las Villas, organizaron el gobierno civil para el cual designaron los tres comisionados municipales de Sancti-Spíritus, siendo estos los compañeros [[Pedro Erro Casanova]], [[Euclides Martínez]] y [[Antonio Arocha Armas]].
 
 
 
El [[3 de abril]] de 1959 cesaron las funciones de los comisionados únicos. Antes este hecho los compañeros [[Adolfo Rodríguez de la Vega]], Comisionado Provincial de Las Villas, Comandante [[Demetrio Montseny]], Jefe del Regimiento No.3 Leoncio Vidal en Santa Clara, y [[Quintín Pino Machado]], Coordinador Provincial del M-26-7, le plantean a Euclides Martínez que toma posición a la mayor brevedad del gobierno municipal, teniendo presente de que posteriormente le serían enviadas posteriormente y por el Consejo de Ministros sus credenciales. Euclides Martínez asumió ese poder de modo oficial el [[16 de junio]] de 1959.
 
 
 
Una vez en el poder los dirigentes revolucionarios se dieron a la tarea de desmantelar todo el sistema capitalista y de explotación burgués existente, creándose los cimientos del sector estatal para el futuro traspaso al sistema socialista de la economía. Este situación trajo consigo que el gobierno estadounidense comenzara los planes para derrocar el poder revolucionario en el plano económico, hecho que motivo que la Revolución Cubana en el periodo comprendido entre el [[6 de agosto]] y el [[24 de octubre]] nacionalizara todas las compañías y empresas norteamericanas, incluidos los bancos, 382 grandes empresas de capital nacional y toda la Banca Cubana. Entre las principales ramas económicas afectadas con esas leyes en Sancti-Spíritus estaba la industria azucarera. La medida nacionalizó dos ingenios de la [[Cuban Trading Company]], el Tuinucú y La Vega.
 
 
 
En esa nacionalización de agosto de 1960, la adhesión demostrada por los obreros de la región fue hecha patente por los azucareros, al tomar el control de los centrales y continuar produciendo azúcar para cumplir los compromisos contraídos con el país, frente a las campañas de que sin los norteamericanos la economía del país se arruinaría. También se nacionalizó las inversiones petroleras norteamericanas de la [[ESSO STÁNDAR OIL]] y la [[SINCLAIR CUBA OIL CO.]], las cuales tenían peso en el territorio en la distribución, refinación y almacenaje del combustible en el puerto de Casilda-Trinidad, fundamentalmente. Además pasaron a manos del pueblo los derivados lácteos Nela, Nestlé y la Pasteurizadota Modelo y la [[Fábrica de Jugos Libbys]], perteneciente esta última al capital inversionista norteamericano en sociedad con capitalistas cubanos.
 
 
 
Para administrar y organizar el trabajo de las empresas nacionalizadas se inició la creación de estructuras administrativas de esas importantes empresas que se les denominó consolidados. Incrementándose el número de empleos además del aumento de los salarios de los obreros.
 
 
 
=== Movimiento contrarrevolucionario ===
 
 
 
Desde el inicio mismo de la llegada al poder de los dirigentes revolucionarios cubanos que defendían la idea de establecer en Cuba un sistema de gobierno socialista y popular, la cúpula administrativa y militar de los Estados Unidos vieron a la nación cubana como su enemiga en la zona y un posible ejemplo para los pueblos que en América reclamaban justicia social, por lo que el gobierno de entonces se dio a la tarea de organizar planes subversivos y militares con el único fin de derrocar la naciente Revolución Cubana.
 
 
 
El ciclo de la intensa actividad enemiga, caracterizado por las distintas facetas de la acción global del imperialismo y de la [[CIA]] contra la Revolución, se observó en el período comprendido de 1959 a 1965, teniendo a la región central de Cuba como su principal área de operaciones opositoras y terroristas.
 
 
 
[[Archivo:Rafael_Diaz_Balart_Gutierrez.jpg|miniatura|[[Rafael Lincoln Díaz-Balart]], el fundador de [[La Rosa Blanca]].]]
 
 
 
Así surge en esta región un grupo de organizaciones contrarrevolucionarias entre ella: [[La Rosa Blanca]], que comenzó sus actividades desde los primeros meses de 1959. Detectándose en Sancti Spíritus, Trinidad, Fomento y Cabaiguán. No había cifras exactas de su membrecía, pero tuvo cierta influencia como primer intento organizado de combatir la Revolución. En esta organización se nuclearon ex militares de la policía y el ejército del depuesto Régimen Batistiano, elementos politiqueros, desplazados del poder y disgustados con las primeras leyes revolucionarias. Su estructura era civil, constituida nacionalmente. Servía como enlace entre algunos municipios y dirección nacional, el cabecilla [[Luis Santana Gallardo]] (conocido por ''Luis Vargas''), bajo el amparo de esta organización contrarrevolucionaria fomentó los primeros brotes de alzados en el Escambray.
 
 
 
El principal plan en los inicios de La Rosa Blanca consistía en apoyar la lucha armada contra Fidel Castro, contando con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, de los generales y senadores exiliados de tiranía batistiana y de la CIA. Fue la organización con la cual contó el dictador de Santo Domingo, [[Rafael Leonidas Trujillo]], como punto de apoyo para preparar una fuerza invasora en 1959. El objetivo era llegar a Trinidad, donde serían esperados y ayudados por fuerzas opositoras a la Revolución, y desde allí dirigir una revuelta nacional. El plan fracaso, las fuerzas trujillistas fueron capturadas en el [[Aeropuerto de Trinidad]] el [[13 de agosto]] de 1959 por fuerzas revolucionarias bajo la dirección directa de Fidel Castro.
 
 
 
Otra de las organizaciones opositoras a la Revolución fue el [[II Frente Nacional del Escambray]], el cual tuvo su origen en la lucha insurreccional bajo la dirección de [[Eloy Gutiérrez Menoyo]] y [[William Morgan]]. En 1959, sus dirigentes principales comenzaron a conspirar, instando a los combatientes del 1958 a que se alzaran en las propias zonas donde habían luchado con el régimen de Batista. La estructura del II Frente en 1960 combinaba la dirección civil y la militar, afectó a Sancti Spíritus, Trinidad y Cabaiguán. El principal cabecilla en Sancti Spíritus fue [[Rodolfo Santos Lara]] y el sub. Coordinador [[Ulises Misas]]; tuvo 70 miembros aproximadamente. Sus primeras actividades fueron agresivas, alentó la lucha armada en el Escambray.
 
 
 
En la segunda mitad de 1959 comenzó sus actividades contrarrevolucionarias el [[Movimiento de Recuperación Democrática]]. Su constitución obedeció en gran medida a la atención de la ciudadana [[Flora Espinosa Martínez, repatriada]], quien tenía el seudónimo de María Antonieta ―mantenía vínculos con la CIA y fungía como enlace con la Dirección Nacional de esta organización, llegó a nuclear a 110 elementos, fundamentalmente trabajadores de la salud, ex combatientes contra la tiranía y miembros de la pequeña burguesía. Su jefe era el médico [[Francisco Delgado Barrenas]].
 
 
 
El [[Movimiento de Recuperación Revolucionaria]] (MRR) fue una de las organizaciones contrarrevolucionarias que más delineó su estructura e influencia en este territorio. Se detectó desde los primeros meses de 1960 en los municipios de Trinidad, Sancti Spíritus, Yaguajay y Cabaiguán, sus miembros se calculaban en 150, procedentes de diversas capas sociales que le dan composición heterogénea y contradictoria (aparecen personeros de la tiranía Batistiana, gente de la pequeña burguesía y obreros confundidos). Este movimiento se estructuró con coordinadores civiles y militar; creando células en zonas y centros de trabajo. Tuvo propaganda, finanzas, bonos, abastecimiento al bandidismo, acciones de sabotajes, recolecta de armas, etc.
 
 
 
Los principales cabecillas del MRR en Sancti Spíritus fueron [[Francisco González (Contrarrevolucionario)|Francisco González]] de la red a quien sustituyó [[Dagoberto Viciado Pérez]]; en Trinidad, [[Rafael Bastida Ferrer]] y en Yaguajay, [[Antonio Guzmán Cruz]]. La actividad principal de esta organización fue la creación de bandas en el Escambray y la zona norte de Las villas y también desarrollaron sabotajes contra objetivos económicos y sociales. Esta organización aparece vinculada al alzamiento del bandido [[Osvaldo Ramírez]] en este territorio. En Trinidad se detectó que esta organización mantenía vínculos con el clero falangista, especialmente el párroco de la [[Iglesia_Mayor_Santísima_Trinidad|Iglesia de la Santísima Trinidad]], quien participó en el alzamiento del cura [[Francisco López Velásquez]].
 
 
 
Una conspiración de los últimos meses del año 1960 en Sancti Spíritus fue la del [[Espíritu Santo (Organización contrarrevolucionaria)|Espíritu Santo]], apoyada y surgida dentro del clero falangista. En ese propio año se detectó en Sancti Spíritus otra organización contrarrevolucionaria cuyos integrantes procedían de la pequeña burguesía y la aristocracia obrera; el [[Directorio Revolucionario Estudiantil]] (D.R.E.), sus cuadros dirigentes eran [[Kemel Jamis Bernal]], coordinador en Las Villas, y [[Edel Causo Echemendia]], coordinador de acción y sabotaje, ambos residían en Sancti Spíritus. Era una agrupación extremadamente reaccionaria y agresiva, mantenía contactos con el clero católico y el cura de la [[Iglesia de Sagua La Grande]] les suministraba bombas caseras. El D.R.E. mantuvo su independencia orgánica y posteriormente se integró al [[Frente Nacional Democrático]].
 
 
 
El [[Movimiento 30 de Noviembre]] (M-30 Nov.) surgió aproximadamente en los últimos meses de 1960 en todos los municipios de la actual provincia espirituana, aunque con mayor incidencia en Sancti-Spíritus, Trinidad, Cabaiguán y Yaguajay. Respondía a una Dirección Nacional con carácter civil pero tenía entre sus coordinadores un militar. Esta organzación estaba agrupada en la región espirituana por cerca de 100 miembros, en su mayoría de la pequeña burguesía, propietaria, empleada, privilegiada y elementos del II Frente Nacional del Escambray.
 
 
 
Sus dirigentes eran en Sancti Spíritus [[Gaspar Martínez]], en Cabaiguán [[Julio Denis Leiva]], primero y después [[Nolasco Curbelo Ramos]], [[Orlando Pérez]] en Fomento, Eduardo García en Jatibonico, [[Dagoberto Cañizarez]] en Tuinucú, [[Roberto Méndez]] en Guayos, [[Hermes Hernández]] en Zaza del Medio y como Jefe de todas las brigadas [[Germán Rodríguez Medina]]. Estos contrarrevolucionarios realizaron acciones de sabotajes, pintaban letreros, suministraron armas a los alzados, hicieron contactos con el bandido Osvaldo Ramírez y mantuvieron ocultos en Fomento a los bandidos [[Ramonín Quezada]] y [[Merejo Ramírez]] para sacarlos hacia La Habana. Los contrarrevolucionarios del M-30 Nov. trabajaban principalmente en las zonas rurales y uso de sus integrantes, Francisco Casadeval, era agente de la C.I.A.
 
 
 
A principios de 1961 se funden elementos de varias organizaciones contrarrevolucionarias para crear una organización única y poder fortalecer al bandidismo, surgió así el Frente Revolucionario del Escambray¨ (F.R.E.). Esta organización tenía entre sus cabecillas a: [[Rubén Díaz Basualdo]], coordinador en Sancti Spíritus, a quien sustituyó [[Dagoberto Viciado]], como enlace con los bandidos en el Escambray. Otros dirigentes fueron [[Eduardo Muñío]], [[Valvis Morell]], [[Rodolfo Santos Lara]] y [[Tulio Valdés]].
 
 
 
También en la primera mitad de 1961 la organización [[Triple A]] (surgida en la lucha contra la tiranía) realizó en Sancti Spíritus una intensa labor proselitista y fue ilegalizada por acciones subversivas, se tornó más agresiva a fines de año y perfiló su estructura contrarrevolucionaria con una influencia mayor en Cabaiguán, Sancti Spíritus y Trinidad, donde tenían coordinadores y células a ese nivel. Reunían alrededor de 50 miembros de diferentes capas sociales e ideas políticas. Había entre ellos campesinos, pequeños propietarios urbanos, obreros, empleados, politiqueros, excombatientes del Ejército Rebelde, etc. En Sancti Spíritus su máximo dirigente era [[Evelio Duque]]. La mayor actividad orientada a sus integrantes fue propiciar el mantenimiento y el apoyo al bandidismo, motivar los alzamientos, servir en el traslado de armamentos, de mensajes, propaganda, etc.
 
 
 
A finales de 1961 también se organizó el [[Frente Nacional Democrático]] (F.N.D.), su coordinador en Sancti Spíritus era [[Orestes Duque]]. El Coordinador Provincial de Las Villas fue [[Eduardo Muñío]], quien había sido dirigente del [[Frente Único de Unidad Revolucionaria]] (F.U.R.E.) en Sancti Spíritus. Esta organización tuvo 140 miembros de ellos 118 eran de Fomento, particularmente en Alabama y Plantánico; el resto actuaban en Sancti Spíritus, Cabaiguán, Trinidad en la zona de Meyer y Yaguajay.
 
 
 
Estas organizaciones contrarrevolucionarias afectaron al territorio de 1959 a 1961; contra ellas operó la fuerza del pueblo: las [[Milicias Nacionales Revolucionarias]], el [[MININT]] ―que logró penetrarlas y destruirlas por los [[Órganos de la Seguridad del Estado]], la FAR y demás organismos e instituciones revolucionarias―. El apoyo de la población organizada en CDR, FMC, AJR, fue decisiva; sin el respaldo masivo del pueblo hubiera sido prácticamente imposible detectar a esos contrarrevolucionarios, por su escaso número y sus abundantes recursos y transportes debido al capital que manejaban.
 
 
 
Estas organizaciones contrarrevolucionarias desataron una labor fundamentalmente dirigida a destruir la riqueza económica por medio de sabotajes, lo cual, unido al férreo bloqueo yanqui y a las presiones económicas y diplomáticas contra el gobierno revolucionario, obstaculizaban el avance de la economía como una manifestación concreta del agudo enfrentamiento clasista de los años iniciales de la Revolución.
 
 
 
==== Lucha contra bandas contrarrevolucionarias ====
 
 
 
Desde 1959 llegaban informes de alzados al distrito militar en la provincia, pero no se actuaba, sólo se incursionaba. A partir de los primeros meses de 1960 se inició con instrucciones de la dirección del país la idea de combatir a los bandidos. A partir de septiembre comenzó la [[Limpia del Escambray]], y operaron las [[Milicias Serranas]] organizadas en Compañías, con las cuales se detuvieron los primeros elementos contrarrevolucionarios alzados, cerca de 150 y los cabecillas [[Silesio Walhs Rios]], [[Porfirio Ramírez]] y [[Flinio Prieto]].
 
 
 
En julio de 1960 se abrió una escuela de preparación militar ''La Campana para las Milicias del Escambray''. A ese centro debían ir las Milicias Serranas integradas mayormente por Milicianos del Escambray y del resto de la provincia, se reclutaron a fines del propio mes 300 campesinos del territorio montañoso y un contingente hasta llegar a mil procedente de una masa de jóvenes revolucionarios de Santa Clara, Sancti Spíritus, Camajuaní y Vueltas.
 
 
 
Fidel Castro había orientado crear esa Milicia Serrana con mil hombres del propio Escambray basado en el concepto de su conocimiento de la topografía del terreno y además porque eran gente ducha y fuerte para subir y bajar lomas, para ello él personalmente visitó La Campana y allí planteó acelerar las operaciones en la Sierra, organizándose varios pelotones de 24 milicianos encabezados por oficiales del Ejército Rebelde, con experiencia en la lucha insurreccional en Oriente. Frente al grupo de oficiales estaba el entonces Capitán [[Orlando Lorenzo Castro]] ''Pineo''.
 
 
 
[[Archivo:Comandante_manuel_piti_fajardo.jpg|200px|miniatura|Comandante [[Manuel Fajardo]], primer jefe de las fuerzas militares que operaban en el Escambray contra las bandas contrarrevolucionarias.]]
 
 
 
En la importante reunión del [[Hotel Jagua]], en Cienfuegos, los primeros días del mes de septiembre de 1960, Fidel planteó a los oficiales del Ejército Rebelde convocados, la real situación del bandidismo y abordó los preparativos para iniciar las operaciones con vistas a erradicarlas. En esta propia reunión, Fidel designó al comandante [[Manuel Fajardo]] como jefe de la [[Lucha Contra Bandidos]] en el Escambray. Cuando concluyó la reunión de Cienfuegos el [[7 de septiembre]] había decidido cuales serían la táctica y la estrategia de la lucha. Quedó ubicada la Jefatura o Puesto de Mando en Topes de Collantes y un sub. Puesto en Jibacoa, ambos en el Escambray.
 
 
 
El plan de aniquilamiento de las bandas se denominó [[Operación Jaula]] y planteaba: Dividir la zona en cuatro sectores, ir limpiando sucesivamente cada uno y dejar en ellos una guarnición, así como mantener un permanente control de los caminos. Fidel decidió un cerco grande para que ni entre ni salga nadie. Este plan contenía también compenetrarse con la población campesina a partir de la ayuda para mejorarle sus condiciones de vida e iniciar el trabajo político e ideológico y la protección militar en el territorio abarcado por el bandidismo. Con esta compenetración se permitió crear rápidamente una vía segura de información sobre la actividad de las bandas y fue un factor de verdadera importancia en la destrucción de la insurgencia.
 
 
 
El Comandante en Jefe Fidel Castro desplegó las fuerzas formando una especie de jaula en torno a una zona del Escambray desde Hoyo de Padilla a la Loma del Obispo y Moro Catalán, dividió después en cuatro este territorio, valiéndose como elemento central la carretera que va desde Trinidad hasta Topes de Collantes y el Terraplén que bajaba de Topes a Manicaragua, pasando por el río Ay y una línea que corta de Este a Oeste el referido territorio. Junto a Fidel Castro para la ejecución el proyecto Jaula trabajó afanosamente Angelito y el Comandante de la Revolución [[Juan Almeida Bosque]], quien posteriormente el [[4 de abril]] de 1961 sería el Jefe del [[Ejército del Centro]].
 
 
 
Es preciso destacar que desde el [[6 de enero]] hasta el mes de marzo de 1961, la C.I.A. efectuó numerosos lanzamientos aéreos de armas y aprovisionamientos en el Escambray, sin embargo estas armas y aprovisionamientos cayeron en manos de las fuerzas gubernamentales. En esos primeros años las fuerzas de la Seguridad del Estado iniciaron un trabajo con la penetración de las organizaciones contrarrevolucionarias en su vinculación con las bandas. Las redes de cooperantes, enlaces o activos del D.S.E. se formaron con hombres y mujeres de las propias zonas donde actuaban los bandidos.
 
 
 
Como jefes de los sectores del Escambray estaban los Comandantes [[Sergio del Valle Jiménez]], [[Hedí Suñol]], [[Rogelio Acevedo]] y [[Faustino Pérez Hernández]]; la Seguridad del Estado la dirigía [[Aníbal Veláz]] y el Comandante Juan Almeida se mantuvo como Jefe del Ejército de Centro.
 
 
 
[[Archivo:Dermidio_Escalona_Alonso.jpg|200px|miniatura|Comandante [[Dermidio Escalona]], designado Jefe de Operaciones en el Escambray al caer en combate el Comandante [[Manuel Fajardo]].]]
 
 
 
El [[29 de noviembre]] de 1960 caía heroicamente Pity Fajardo en un enfrentamiento contra alzados. En sustitución de Fajardo fue designado el Comandante [[Dermidio Escalona]] como Jefe de Operaciones en el Escambray, al mando de 60 batallones de milicianos.
 
 
 
Se inicia la gran Operación Jaula, la cual es dirigida personalmente por Fidel Castro, ante la envergadura alcanzada por el bandidismo y los preparativos del gobierno de Estados Unidos para enviar una invasión mercenaria al país. En la etapa conclusiva de la limpia, tomaron parte numerosos oficiales del Ejército Rebelde y las siguientes tropas:
 
* 10 Batallones de 500 milicianos cada uno de Pinar del Río.
 
* 10 de Camagüey, 10 de Oriente y 5 batallones de igual número procedentes de Matanzas.
 
* 25 Batallones con 500 integrantes cada uno de Las Villas.
 
* 20 Batallones con 1000 milicianos cada uno de La Habana.
 
 
 
En total se calcula un número aproximado de 60 mil a 70 milicianos que tomaron prácticamente el Escambray, una gran movilización para un enorme cerco estratégico dirigido por Fidel Castro, quien lo concibió, preparó y organizó orientado hacia el logro de:
 
* Establecimiento de un cerco absoluto a las bandas contrarrevolucionarias mediante un apretado cordón de tropas.
 
* Defensa de las casas campesinas que caían en el cerco.
 
* Vigilancia permanente a: cañadas, cuevas, caminos y entronques de éstos.
 
* Peine por Sectores de la vasta región.
 
* Realización simultánea de ingentes tareas de alfabetización y capacitación revolucionaria y de operaciones militares.
 
 
 
Desde la primera etapa de iniciada las operaciones contra los alzados se recogen los frutos deseados, al sentir las fuerzas revolucionarias tras ellos, los malhechores, que nunca habían tenido obstáculos para moverse y actuar, sufren los enfrentamientos y los tirotean, la persecución contra ellos es tenaz y ante esa realidad muchos se entregaron, otros se cambian de ropa, se afeitan y huyen a las poblaciones de la periferia del Escambray, se descalzaban, un poco espontáneamente, es un fenómeno lógico, la Revolución en ese período no les aplicaba leyes tan severas, si no habían cometido crímenes podían reivindicarse.
 
 
 
La mayoría decide entregarse ante el empuje victorioso de las milicias serranas y obreras que de todas las provincias han arribado para fortalecer la unidad entre las tropas revolucionarias y afianzar la alianza obrero campesina, también esta movilización servía de entrenamiento singular, enseñar a las MNR las condiciones duras de la vida en campaña, con vistas a la preparación combativa para el caso de una lucha larga posterior a la invasión prevista.
 
 
 
La etapa que se inició en diciembre de 1960 se caracterizó por la persecución implacable a los bandidos, además se organizó un embrión de la información y la penetración por parte de los Órganos de la Seguridad del Estado. Estas operaciones lograron sus objetivos; impedir la materialización del Proyecto C.I.A. de hacer de las bandas una base de apoyo para la invasión. Pero el proyecto fracasó y se puso fuera de combate a cerca de 600 bandidos, de ellos 39 resultaron muertos en los encuentros sostenidos y 381 fueron hechos prisioneros. Se capturaron a 6 de los 10 cabecillas. Aproximadamente 12 grupos con 100 bandidos permanecieron escondidos en el Escambray y lograron sobrevivir.
 
 
 
Entre 1961 y 1965 operaron, en el llamado [[Frente Norte de Las Villas (1961-1965)|Frente Norte de Las Villas]] ―que abarcó aproximadamente 2&nbsp;500&nbsp;km² entre el noroeste de Las Villas y el noroeste de Camagüey, en zonas de los antiguos municipios de Camajuaní, Remedios, Placetas, Caibarién, Jatibonico, Taguasco, Majagua, Florencia y Chambas―, 14 bandas contrarevolucionarias, las que tenían el apoyo de una amplia red de colaboradores eventuales y permanentes. La estructura militar del bandidismo aquí ―fue en lo fundamental la comandancia y la capitanía―, manteniendo al principio una dirección única, hasta la muerte del cabecilla [[Arnoldo Martínez Andrade]] en que se establecen dos zonas de actividades con bastante independencia del mando Noroeste de Las Villas.
 
 
 
Durante los cuadro años que duró la Lucha Contra Bandidos en esta zona, se realizaron 43 acciones militares, se destruyeron 14 bandas, con la casi totalidad de las personas que se levantaron contra los poderes del estado, así como un elevado núcleo de colaboradores.
 
 
 
En marzo de 1961 culmina la primera Limpia del Escambray, que constituyó un rudo golpe a los planes de Estados Unidos, quien preparaba la invasión a Cuba por la zona de Trinidad y contaban con el Escambray como retaguardia segura en el desarrollo de su agresión. Esta etapa se caracterizó por alzamientos masivos; grandes concentraciones de bandidos en columnas; subordinación de organizaciones contrarrevolucionarias a través de las cuales mantenían contactos con la C.I.A., estableciendo un mecanismo de radio enlace desde el propio Escambray con la capital del país, pugnas por la Jefatura entre los dos principales cabecillas de bandidos, baja moral y disposición combativa y la comisión de crímenes y actos vandálicos.
 
 
 
Durante el período que abarcó la operación de la Limpia del Escambray, las fuerzas revolucionarias se organizaron y actuaron en grandes cercos y peines que abarcaron las zonas donde se refugiaban los bandidos. Los órganos de la Seguridad del Estado, realizaron su labor a través de la penetración de las organizaciones contrarrevolucionarias en su vinculación con las bandas. Las redes de cooperantes, enlaces o activos del D.S.E. se formaron con hombres y mujeres de las propias zonas donde actuaban los bandidos. El trabajo político llevado a cabo incluía contribuir a crear mejores condiciones de vida de campesinado, organizando la distribución de los alfabetizadores y apoyando la actividad de Salud Pública como la vacunación masiva, etc., conjuntamente coadyuvar a la movilización de jóvenes para las labores productivas, agrícolas o a las tareas constructivas ya que se edificaban y reparaban viviendas en los planes del [[INRA]], el [[Plan Escambray]], el cual desarrolló un amplio papel para llevar adelante las medidas revolucionarias en este territorio.
 
 
 
Antes del año 1961 el contrarrevolucionario [[Osvaldo Ramírez]], Jefe del Badidismo en el Escambray, organizó y estructuró las bandas, éstas empezaron a actuar con mayor violencia, realizaban sabotajes y crímenes, tratando por todos los medios de sembrar el terror, en grupo pequeños asaltaban tiendas, quemaban escuelas, todo para desgastar la Revolución Cubana. Ante esta situación la respuesta del gobierno nacional no se hizo esperar y el [[29 de noviembre]] de 1961 se emitió la Ley No. 988 donde se planteaba aplicar la Pena de Muerte por Fusilamiento a todo aquel que se capturaba alzado contra el gobierno cubano.
 
 
 
El año 1962 fue victorioso en el enfrentamiento a las bandas armadas, hubo una tremenda ofensiva, una medida de que se batió duro al bandidismo fue la captura de los principales cabecillas, entre ellos Osvaldo Ramírez, [[Tomás San Gil]], Peñate y [[Panguín Tardío]].
 
 
 
Durante la [[Crisis de Octubre]] los bandidos permanecieron en un ''Compás de Espera'' mientras los yanquis imponían el bloqueo a Cuba y amenazaban la isla con la guerra nuclear, sin contar para nada o poco con la contrarrevolución interna. Los bandidos pensaban que esa sería la solución en grande y definitiva del problema de la Revolución Cubana, no obstante, otra cosa razonaba el pueblo quien se preparaba, bajo la dirección de Fidel Castro, para enfrentar con dignidad la presunta agresión, entre las masas populares creció el patriotismo, la combatividad, la vigilancia y se incrementó el número de milicianos en el territorio espirituano. Durante este tiempo los combatientes de la L.C.B. continuaron operando en las montañas del Escambray, esa fue su misión, sin embargo se les encomendó a cada BON un sitio determinado para defenderlo en caso de una agresión directa de los Estados Unidos.
 
 
 
El [[3 de julio]] de 1962, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, Jefe del Ejército del Centro creó la Sección de Lucha Contra Bandidos, al frente de ese aparato militar designó al Comandante [[Raúl Menéndez Tomassevich]], quien era Jefe del Estado Mayor del Ejército. El Comandante [[Dermidio Escalona]] sustituyó en 1963 a Tomassevich, cuando este oficial fue a cursar la Academia Superior Militar, posteriormente llegó al Escambray el Comandante [[Lizardo Proenza]] quien asumió la jefatura de la L.C.B. y tiene entre otros el mérito de haber concluido con el bandidismo en Las Villas.
 
 
 
La sección de [[Lucha Contra Bandidos]](L.C.B.) del [[Ejército del Centro]], fue estructurada en [[1962]] en cinco grandes sectores, en cada uno de ellos y en los subsectores correspondientes había un Jefe, un Instructor Revolucionario (Político) y una compañía de Combate, los sectores fueron:
 
* Sector A: Comprendía todo el Escambray, contaba con nueve sub. Sectores, tenía la Jefatura en Manicaragua.
 
* Sector B: Comprendía la zona noroeste en los alrededores de Yaguajay.
 
* Sector C: Estaba en el suroeste de Rodas-Cartagena
 
* Sector D: En la zona noreste en las proximidades de Sagua-Corralillo.
 
* Sector E: Zona de Camagüey.
 
 
 
En 1963, en [[Trinidad]] radicaba la Jefatura de la División Operacional con varios batallones que agrupaban a miles de combatientes dirigidos por prestigiosos jefes con años de experiencias en este tipo de guerra irregular en las montañas oficiales como los capitanes [[Gregorio Junco]], Manuel Herrera, [[Manuel Carbonell Duque]], [[José Luis Quezada]] y los Tenientes [[José Luis López]], [[Jorge Surita]], [[Efraín Domínguez]], [[Gelacio León]], [[Belisario Izquierdo]] y otros.
 
 
 
Las tropas L.C.B. tenían cuerpos especiales de persecución de bandas en el Escambray, eran en total siete compañías de reconocimientos y un BON Especial subordinado a la jefatura. En esos cuerpos especiales se hallaban los soldados más experimentados, tenían el armamento superior, [[FN FAL|FAL]], [[ametralladora ligera|Ametralladoras Ligeras]], [[Bazuca|BAZOOKAS]], Pistolas de Luces Bengalas, Mapas, etc.
 
 
 
También se tomaban medidas especiales en las zonas más conflictivas, allí se estudiaban sus condiciones y el responsable de informar a la jefatura era el I.R. (político) del Subsector, quien debía aportar soluciones, el que a su vez debía, junto al Jefe de la L.C.B. en la zona integrar las milicias serranas, valorando profundamente al personal en estrecha consulta con la Seguridad, para evitar infiltraciones.
 
 
 
Existían dos operaciones interesantes en la L.C.B., una era la ''[[Operación Lechuza]]'' y la otra la ''[[Operación Levante]]''. ''Lechuza'' estaba ideada para ordenaba dividir un subsector en diez zonas, en cada una se situaba una escuadra para observar las casas de colaboradores de noche y colocarle emboscadas de día. En esta operación las escuadras tenían que caminar hasta 6 kms, lo que la convertía en algo poco eficaz, llevándose a cabo solo cuando no había ubicación de los bandidos en un lugar exacto. Por su parte ''Levante'', se llevaba a cabo en el territorio de un sector con el fin de que los bandidos se movieran de su zona de ocultamiento y les fuera imposible la organización interna y externa, además para evitar que los insurgentes cometieran fechorías, y lograr su captura. Para esta operación la L.C.B. debía coordinar en la víspera con el D.S.E., por si tenía penetrada la banda o si estaba realizando trabajo de ubicación suspenderla para que los agentes de la Seguridad no corrieran riesgos.
 
 
 
La L.C.B. en las operaciones militares ejecutaba también al llamado ''Golpe de Mano'', donde lo primero era cercar el sitio, con el objetivo de que en caso de evadirse un bandido de un cerco de operación pasara de ''cerco'' a ''peine''. En la mayoría de los casos el ''Golpe de Mano'' daba resultados exitosos solo si los bandidos estaban escondidos en hoyos, lugar donde podían ser sorprendidos fácilmente, de lo contrario no era eficaz ya que si el bandido tenía alguna visibilidad podía detectar el cerco. De esas formas de combate la más eficaz era el ''cerco'', el cual funcionaba de dos maneras, a pie y en camiones, con sus variantes de día y de noche, en terreno llano o montañoso. Los ''peines'' se realizaban dentro de los ''cercos'' y se adoptaban para capturar, destruir las bandas dentro del cerco o fuera de él. Había dos tipos de peine, el de terreno y el de montaña, esta forma de combate irregular era muy directa y tenía la desventaja de que cuando se ''peinaba'' el bandido estaba esperando.
 
 
 
Para hacerlas más efectivas las tropas de la L.C.B. se organizaban por territorios que en ocasiones correspondían al Municipio y otras veces por sus condiciones geográficas u operativas. En una zona muy montañosa o muy tupida, donde existía la posibilidad de que el bandido subsistiera, se concentraba un sector L.C.B., pero realmente se parecía mucho a lo que es un Municipio. Como apoyo de todo eso se constituyó una tropa de choque grande y fuerte, División Operacional, encabezada por el Capitán Manuel Herrera, Tito y Manuel Carbonell Duque, ésta se formó al inicio con 10 batallones y con el tiempo se redujo a 5, uno de ellos, el BON #1, se integró por tropas procedentes de Las Mercedes, [[Sierra Maestra]], Oriente, soldados experimentados, quienes manejaban la mejor arma, la más sofisticada, el fusil FAL, los demás batallones estaban armados con metralletas y M-52.
 
 
 
Como fruto de toda esta estrategia y táctica aplicada por la Revolución Cubana, con sus cercos, peines, postas de protección y emboscadas, las operaciones militares de importancia fueron cumplidas con efectividad, logrando el exterminio de los bandidos antes del [[26 de julio]] de 1965.
 
 
 
La lucha contra los bandidos encontró firme apoyo en la mayoría de los campesinos, obreros y trabajadores de las zonas afectadas, los que contribuyeron decididamente con las fuerzas revolucionarias, engrosando las filas de las Milicias Serranas, sirviendo de prácticos en las operaciones o trabajando anónima y secretamente con los órganos de la Seguridad del Estado.
 
 
 
=== Organización territorial ===
 
 
 
El paso de la etapa socialista de la Revolución no constituyó para el país una conmoción política. La definición del Poder Real desde los inicios de1959 y la continuidad de la dirección revolucionaria, permitieron la radicalización del proceso por parte de las cohesionadas fuerzas populares, sin traumatismo sociales.
 
 
 
{{sistema:cita|(...) la construcción del socialismo significa: superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello la formación de un sistema único de la economía en el que sólo existen formas sociales colectivas de propiedad sobre los medios de producción; alcanzar un alto nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en que la producción social se base en la mecanización de los procesos productivos fundamentales, tanto industrial como agropecuarios, conjugando las ventajas del socialismo con los logros de la Revolución Científica Técnica y obtener los correspondientes niveles de productividad del trabajo social; lograr que la ideología marxista-leninista sea simplemente dominante en la mente de la mayoría del pueblo, se convierta en convicción norme, predominantemente, la conducta social de los hombres. Representa alcanzar la victoria total y definitiva sobre las antiguas clases explotadas.}}
 
 
 
El [[16 de abril]] de 1961 se proclamó en el entierro de las víctimas del ataque de aviación imperialista del día 15, el camino socialista de la Revolución. Ello revistió enorme importancia en la definición internacional de la Revolución y desde el punto de vista interno despejó las últimas dudas sobre el objetivo final de la Revolución. Sin embargo, en la práctica del pueblo cubano parece evidente que lo más importante en el camino socialismo no fue tanto su proclamación oficial, como la previa aplicación de Leyes Revolucionarias dirigidas a la nacionalización de toda la gran propiedad capitalista, tanto nacional como extranjera, y su revestimiento hacia el control popular.
 
 
 
En Cuba se dio la particularidad histórica de que en el paso de la etapa democrática-popular, agraria y antiimperialista a la socialista, transcurrió en un breve período; no existiendo por tanto una discontinuidad de una fase a la otra. También la etapa socialista se manifestó como dictadura del proletariado, en alianza con los campesinos, trabajadores y demás capas de la sociedad, opuestos al régimen capitalista.
 
 
 
Una vez establecida la Revolución y decidido el rumbo a seguir, se puso en práctica la reforma de las estructuras estatales y administrativas en cada provincia y municipio del país para hacer su trabajo más efectivo, surgen de esta manera las regiones. Para entender el funcionamiento de las mismas hay que recordar la división político administrativa que heredó la Revolución en enero de 1959, cuando aún Sancti Spíritus era un municipio de la otrora provincia de Las Villas, provenía de la división político-administrativa creada en 1878 con seis provincias en Cuba y ciento veintiséis municipios con una constitución (la de 1940) que le asignaba muy pocas funciones o prácticamente ninguna a las provincias, mientras que los municipios tenían carácter autónomo y gran cantidad de funciones administrativas, de prestación de servicios, de urbanismo y facultades para fijar y cobrar impuestos.
 
 
 
Ante esta situación, y los cambios que traía consigo la aplicación de las leyes de Reforma Agraria que modificaron de modo revolucionario el régimen de tenencia y explotación de los suelos y abrieron las posibilidades para la modernización y especialización de la agricultura, se hacía necesario aplicar una nueva estructuración administrativa en el país. En 1962, ante "la incapacidad de la división político administrativa heredada desde la época colonial, para asimilar las nuevas condiciones de dirección y organización político-administrativa creadas por las transformaciones revolucionarias, se forman las regiones, como un eslabón intermedio entre las provincias y los municipios".
 
 
 
==== Región Sancti Spíritus ====
 
 
 
Como antes señalamos la Revolución buscó las vías de aplicar una estructura administrativa que respondiera a las exigencias del desarrollo multifacético que requería el país, atendiendo a los propósitos, criterios y características de cada territorio, que a diferencias de la división existente, eran imposible lograr; surge así la Región Sancti Spíritus en 1962. Esta región estaba integrada a su vez por diversos poblados y municipios con gran importancia para la misma.
 
 
 
{| class="wikitable" style="width:95%; font-size:100%"
 
|-
 
! Municipios o Poblados!! Superficie (Km2)!! Habitantes!! Densidad poblacional
 
|-
 
| [[Cabaiguán]] || 292,9656 || 34805 || 118,80
 
|-
 
| [[Jíquima (Cabaiguán)|Jíquima de Peláez]] || 227,8764 || 9194 || 40,34
 
|-
 
| [[Taguasco]] || 460,6898 || 19079 || 41,41
 
|-
 
| [[Zaza del Medio (Taguasco)|Zaza del Medio]] || 147,3510 || 14872 || 100,92
 
|-
 
| [[Guayos]] || 94,5636 || 12502 || 132,20
 
|-
 
| [[Sancti Spíritus]] || 305,6847 || 66588 || 217,83
 
|-
 
| [[Jíbaro]] || 812,0610 || 8831 || 10,87
 
|-
 
| [[Mapos (La Sierpe)|Mapos]] || 259,4207 || 5349 || 20,61
 
|-
 
| [[Guasimal]] || 310,8766 || 12921 || 41,56
 
|-
 
| [[Banao (Sancti Spíritus)|Banao]] || 325,4989 || 6758 || 20,76
 
|-
 
| [[Jatibonico]] || 538,4989 || 25508 || 47,36
 
|-
 
| [[Arroyo Blanco]] || 182,3936 || 5130 || 28,12
 
|-
 
! Región Sancti Spíritus<ref>[[Censo de Población y Viviendas]]. 1970, p. 216.</ref>!! 3957,942!! 221537!! 55,97
 
|}
 
 
 
A pesar de esta estructura se reflejó una contradicción constante entre los límites y dimensiones de las regiones y municipios y la posibilidad de la coordinación de las relaciones agroindustriales, así como para la organización de las unidades económicas de base de la agricultura en las condiciones de transformaciones de los territorios. La mayor parte de los Ministerios y Organismos Nacionales no contaban con direcciones administrativas en los municipios, por lo que eran muy limitadas las posibilidades de los enlaces horizontales en esta instancia. Aunque en menor medida, este fenómeno también estuvo presente en las regiones.
 
 
 
A pesar de estas situaciones se desarrollo la economía, en particular la agropecuaria, también se avanzo en las comunicaciones, red vial, instalaciones de servicio y surgieron nuevas comunidades en todas las zonas de la región.
 
 
 
===== Organizaciones políticas y de masas =====
 
 
 
Una vez establecidas las fuerzas rebeldes en el poder, comenzó una lucha de clases entre las clases populares que impulsaron la nueva Revolución y las clases minoritarias burguesas que contaban con privilegios en el antiguo régimen. Este hecho motivo al gobierno revolucionario a la movilización de las masas para que contribuyeran a la preservación de las conquistas alcanzadas por las fuerzas gubernamentales. Para tener mejor organizado al pueblo surgen una seria de organizaciones políticas y de masas.
 
  
 
==Comités de Defensa de la Revolución==
 
==Comités de Defensa de la Revolución==

Revisión del 12:17 12 abr 2022

Historia de Sancti Spíritus
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Escudo SSp.jpeg
Escudo de Sancti Spíritus
Cronología
Etapa aborigen
Comunidad Paleolítica
Comunidad Mesolítica
Neolíticas incipientes
Colonia
Fundación de la villa
Traslado de la Villa
Décadas de 1840 a 1860
Movimientos revolucionarios
Ocupación norteamericana
Etapa republicana
Primeros años
Machadato
Periodo Postmachado
Gobiernos constitucionales
Dictadura batistiana
Guerra de Liberación Nacional
Revolución en el poder
Movimiento contrarrevolucionario
Organización territorial
Provincia cubana

Historia de Sancti Spíritus. La provincia de Sancti Spíritus posee una rica historia que comienza con los asentamientos aborígenes establecidos en el territorio que actualmente ocupa el municipio, lo que se le denomina etapa precolombina, y llega hasta la actualidad, pasando por la ocupación española, las luchas de independencia, la etapa republicana o seudo República hasta llegar a la etapa revolucionaria.

Los primeros hombres que habitaron el territorio espirituano fueron grupos de cazadores, con tradiciones paleolíticas, que llegaron a estas tierras procedentes de América del Norte hace unos 8 000 años. En este período precolombino existieron comunidades con incipientes similitudes a las del hombre de los períodos paleolítico, mesolítico y neolítico. Dichas comunidades se asentaron principalmente cerca de los ríos y las costas. Estas poblaciones subdesarrolladas fueron las que encontraron los conquistadores españoles en 1514 cuando llegaron al territorio y fundaron la cuarta villa del Imperio Español en la isla de Cuba. Este hecho ocurrió a mediados de este año bajo la guía del Adelantado Diego Velázquez de Cuéllar.

Los movimientos abolicionistas y anexionistas estuvieron presentes en Sancti Spíritus durante la década de 1840 que azoto a Cuba estimulados por la campaña inglesa contra la trata y la esclavitud y especialmente con la llegada del inglés David Turnbull como Cónsul y superintendente de libertos. Se conoce de la llegada a Sancti Spíritus del pintor inglés James Gay Sawkins, conocido abolicionista, quien estuvo varios días en la villa, aparentemente dedicado a la creación artística. Además fue notoria la inquietud de negros y mulatos durante el proceso denominado La Escalera, tal vez por implicaciones que existieron en conspiraciones. El mulato Andrés Pérez de Ordaz y Quezada tuvo que huir hacia Santa Clara y sus bienes fueron embargados por el gobierno español. También se hizo sentir el movimiento anexionista pero en menos medida. El caso más relevante de este movimiento en la región fue la conspiración de la Mina de la Rosa Cubana dirigida por Narciso López, militar español que vivió en Trinidad y a finales de la década de 1840 pretendió levantarse contra el gobierno con el apoyo de pobladores de trinitarios unidos a hombres de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Matanzas.

Sancti Spíritus también fue escenario del movimiento independentista y revolucionario que existió en la isla de Cuba durante el periodo colonial y que puso fin al régimen español en suelo cubano. La Guerra de los Diez Años (1868-1878) estuvo presente en suelos espirituanos desde el 6 de febrero de 1869, fecha en la cual el movimiento independentista espirituano se une a la Revolución Cubana con hombres como Honorato del Castillo Cancio, Marcos García, Serafín Sánchez, Federico Fernández-Cavada, Carlos Roloff y Ramón Leocadio Bonachea, entre otras valerosas figuras, como sus principales promotores y líderes militares. Durante las sucesivas guerras libertadoras (Guerra Chiquita y Guerra Necesaria) el suelo espirituano vio correr la sangre de mambises y españoles defendiendo cada uno su ideal hasta que las fuerzas cubanas triunfaron sobre las ibéricas, aunque la independencia no fue posible por la intromisión del gobierno estadounidense que privó a Cuba de una libertada verdadera.

Durante la etapa neocolonial (1902-1958) Sancti Spíritus vivió un ambiente inestable y un pobre desarrollo social y económico donde el poder del capital estadounidense se adueño prácticamente de toda la región. Fue en este territorio donde se produjo. Políticamente la región fue escenario de conflictos como la Guerrita de la Chambelona (1917), el movimiento revolucionario que derrocó a Gerardo Machado (1933) y la guerra de liberación nacional que puso fin a la dictadura de Fulgencio Batista (1956-1958).

Una vez instaurada en el poder la Revolución Cubana (1959) la región sintió el accionar de las fuerzas opositoras al nuevo gobierno, ya sea desde el accionar civil o el militar como la Lucha Contra Bandidos (1960-1965). Una vez eliminada la contrarrevolución interna entonces vinieron las transformaciones en la vida socio-económica-política del territorio hasta convertirse en 1975 en una de las provincias de Cuba.

Etapa aborigen

El territorio que actualmente ocupa la provincia de Sancti Spíritus comenzó a ser habitada por seres humanos unos 8 000 años antes de la llegada de los primeros conquistadores españoles en 1514. En está época llegaron los primeros grupos de cazadores-recolectores, estableciéndose en el actual territorio espirituano, comunidades con características étnicas y niveles de desarrollo económico diversos, de las que los cronistas sólo pudieron dar referencias, algunas distorsionadas, de las que encontraron en su paso por la región. La llegada de las primeras personas al territorio espirituano ocurrió en diversas Corrientes Migratorias (CM), datando la primera de hace unos 8 000 años, cuando grupos de cazadores, con tradiciones paleolíticas, procedentes de América del Norte, se desplazaron a través de Las Bahamas y penetraron por la costa norte de las actuales provincias de Matanzas y Villa Clara, logrando dispersarse algunos grupos en la zona de la actual provincia de Sancti Spíritus.

Una segunda Corrientes Migratorias llegó hace unos 4 500 años, procedente del continente suramericano (Venezuela, Nicaragua y Honduras), formada por grupos del mesolítico temprano: unos se establecen en la costa sur espirituana, otros se adentran tierra adentro y otros llegan a establecerse en costa norte de Yaguajay, sobre todo en cuevas y solapas de los cayos: Lucas, Salinas y Caguanes, mientras que los de tierra firme, no muy lejos del litoral. La tercera Corrientes Migratorias se origina a partir del de dos tipos de comunidades diferentes, una con características de la etapa mesolítica (tardías) con presencia de tradiciones neolíticas incipientes; procedentes ahora de Norte América (Península de la Florida y Valle del Mississippi). En esta región penetran por la costa sur hasta zonas mediterráneas, mientras que otros logran ubicarse hacia la porción norte del territorio.

Las restantes están constituidas por comunidades neolíticas (agricultores-ceramistas), del tronco étnico Arahuaco que, procedentes de la isla La Española, se asentaron en la región oriental de la isla y desde allí llegaron por la costa sur hasta el territorio espirituano estableciéndose unas próximas al litoral, mientras que otras lo hacen en zonas mediterráneas.

Comunidad Paleolítica

Las primeras comunidades existentes en esta región poseían una economía de apropiación, un desarrollo socioeconómico de cazadores-recolectores y una división natural del trabajo por sexo y edad.[1] Emplearon piezas de piedra tallada de grandes dimensiones, como láminas puntiagudas para ser usadas en lanzas y otros artefactos cortantes, como cuchillos; que pudieran emplearse no sólo para la caza de pequeños roedores, reptiles, aves, etc; sino para la caza de animales más corpulentos como la foca tropical (Manachus Tropicalus), ya extinta y el manatí(Trichechus Manatus), recolectando también moluscos, capturaban crustáceos y reptiles, practicaron la pesca y la caza de aves y jutías.

De este período en Sancti Spíritus se han reportado dos sitios, uno en el cayerío al norte de Yaguajay y otros más aislados hacia el centro del municipio de Cabaiguán. Tienen asentamientos a cielo abierto, y en menor medida en cuevas y abrigos rocosos en márgenes del río Zaza, La Sierpe, Sancti Spíritus y Cabaiguán; en la Cueva de la Guinea y la de los Cuchillos, Yaguajay; donde se encuentran manifestaciones del arte rupestre cubano. [2]

Comunidad Mesolítica

Eran pueblos que vivían de la caza, la pesca y la recolección de productos, por lo que se movían en un medio dado por las consecuencias estacionales, por lo que los ecosistemas explotados por ellos fueron muy variados cuevas de los Cayo de Piedra, Yaguajay, la Toma de Agua, La Sierpe; , o hacia zonas de la llanura, como son los casos de La Luisa y La Aurora, y aquellos que explotaban los ecosistemas de montaña, como El Garrote, -Banao-, o Fomento. Sus características generales eran las mismas que se ha detallado para el resto del archipiélago cubano.

Evidencias de sus ofrendas a los muertos consistían en restos de alimentos, algunos objetos de concha (vasijas, gubias, platos, etcétera) y bolas líticas. Las primeras referencias de estas manifestaciones datan de 1888 (Cueva de la Boca del Purial, en el Pico Tuerto del Naranjal). También pueden citarse a modo de ejemplificación la Cueva de los Niños, en Cayo Salinas, al norte de Yaguajay. Otro caso particularmente interesante es el del sitio La Almendra, -La Sierpe- (antigüedad: 2868 antes del presente) donde se colectaron 24 esferas líticas. Las manifestaciones de sus concepciones mágico-religiosas quedaron plasmadas en sus expresiones del arte rupestre en algunas cuevas de la zona de Caguanes y Punta Judas , El Garrote y Cueva de La Jía.

Neolíticas incipientes

Conocidas en Cuba por el término protoagricultoras, estas comunidades, a diferencia de las mesolíticas, se caracterizan por tener conocimientos rudimentarios relacionados con la elaboración de vasijas de cerámica y por la incorporación de ciertos cultivos de manera incipiente, como complemento de las actividades apropiadoras.

A pesar de no ser numerosos los asentamientos localizados en el territorio espirituano, se tiene una información bastante detallada de algunos de ellos. En primer lugar se advierten algunas diferencias sustanciales en cuanto a la economía, pues existieron comunidades con una fuerte orientación marina, como ocurre con las que habitaron Birama Trinidad y las de los cayos, al norte de Yaguajay; además, comunidades con economía típica mediterránea o de «tierra adentro»: los emplazamientos de los territorios de Cabaiguán, Fomento y Sancti Spíritus; grupos que indiscutiblemente debieron haberse establecido mucho antes.

A excepción de Birama, en el resto de los sitios sólo se destaca la presencia de cerámica lisa dentro de su ajuar, y una industria de piedra tallada en lascas con dimensiones microlíticas; elementos que los distingue como grupos pertenecientes a la filiación cultural protoagricultores, sin embargo el resto de sus características muestra tendencias notables hacia la etapa mesolítica. En el territorio espirituano se dan dos vertientes diferenciadas, que supone una fase temprana, en lo esencial arcaica y con cerámica, y otra tardía, en la que se incorpora el componente agroalfarero Arahuaco [3] Entre las actividades económicas subsistenciales fundamentales figuraron la caza, la pesca, la recolección y la agricultura de manera incipiente, tal y como se han recogido en los estudios generales para Cuba

Manifestaciones mágico-religiosas

No resulta posible establecer una diferenciación entre las manifestaciones mágico-religiosas de estas comunidades con tradiciones neolíticas incipientes y la de la etapa mesolítica, debido muchas veces a la convergencia ―y de manera reiterada― de útiles de ambas culturas. Los asentamientos de El Garrote Banao y cueva La Jía Trinidad, donde fueron tallados en la roca un buen número de petroglifos, son ejemplos elocuentes de la presencia de algunas de estas manifestaciones.[4]

Etapa colonial

Fundación de la villa

Adelantado Diego Velázquez de Cuéllar, conquistador español que funda la Villa de Sancti Spíritus.

Las dos villas fueron fundadas por el adelantado Diego Velázquez, en 1514, y aunque en ningún documento de la época se hace referencia explícita a la fecha en que ello ocurrió, existen tres textos imprescindibles para arrojar luz sobre este proceso: Las Cartas de Relación del Repartidor de Indios Diego Velázquez a Su Alteza Fernando II de Aragón del 1 de abril de 1514 y el 1 de agosto de 1515, y el legado escritural del Padre Bartolomé de las Casas, quien realiza precisamente en tierras espirituanas el famoso Sermón del Arrepentimiento hecho simbólico y extraordinario, pues se produce la proclamación por primera vez en Cuba del grito redentor por la libertad del pueblo indio, lo que logró fijar la tención de los monarcas y del propio sistema colonial y puso sobre el tapete la necesidad de hallar soluciones más humanas.

Bartolomé de las Casas

, obispo español que estuvo en la expedición de Velázquez y fue un digno historiador de los primeros años de la conquista española]]

Al escoger los lugares de emplazamiento de ambos sitios se tuvo en cuenta idénticos factores, entre ellos la cercanía a ríos, la facilidad para las comunicaciones exteriores, la abundancia de tierras fértiles propias para la agricultura y la crianza de ganado, la existencia de minas de oro en su jurisdicción y, sobre todo, la circunstancia de estar bien poblada por indios que podían someterse al trabajo esclavo. Otros intereses de los conquistadores estaban dados por la posesión geográfica, que permitía servir de punta de partida a futuras expediciones conquistadoras como las de Fernando de Córdova a Yucatán en 1517 y de Hernán Cortes a México en 1518, para los cuales se utilizaron residentes de ambas villas, lo que influyó negativamente entre en estos pueblos.

A mediado de 1521 se produjo en Sancti Spíritus un episodio –rebelión para algunos, pase de cuenta para otros- como consecuencia de la imposición de Don Diego de Ovalle, regidor de la villa, e influida presumiblemente por la situación política de España donde tenía lugar en esa época el movimiento conocido por los Comuneros de Castilla, los residentes de la villa eligieron libremente a Hernán López y Pedro Salazar como Alcalde y Regidor, respectivamente, desobedeciendo de esta forma al imperio. Se ha supuesto que la insubordinación a la metrópoli fue ahogada en sangre por el sanguinario Vasco de Porcallo de Figueroa, quien acusó a los “comuneros” de haber realizado semejante trasgresión, aunque bien pudo ser solo un hecho de lucha intestina. En todo caso es una hecho que todavía está en discusión, a pesar de lo cual no deja de ser muy atractivo para los historiadores.

Del siglo XVI al XVIII

Durante los siglos XVI y XVII Sancti Spíritus y Trinidad fueron víctimas de varios ataques de piratería y corsarios, siendo los más significativos los ocurridos entre 1660 y 1688. Tanto Mansfield de Port Rayal, como Legrand, de Islas Tortugas saquearon e incendiaron la iglesia de Sancti Spíritus y destruyeron los archivos originales del ayuntamiento y la iglesia. Otro hecho que puso de manifiesto la solidaridad y rebelión de los habitantes de Trinidad y Sancti Spíritus, al producirse la toma de La Habana por los ingleses, a finales del siglo XVIII contingentes de vecinos de ambas villas acudieron a reforzar las milicias de Pepe Antonio, el regidor de Guanabacoa. En 1797 los ingleses hicieron atisbos de invasión de estos territorios, sin que pudieran hacerlo porque no estaban creadas las condiciones mínimas para su éxito. Paralelo a las luchas independentistas hispanoamericanas ocurrió un suceso que iba a simbolizar la intranquilidad política en Trinidad, cuando en plena calle apareció un pasquín, uno de los primeros que se vio en la isla, que decía “Señor ayuntamiento la libertad por la razón o fuerza. Independencia o Muerte, 1822”, que se anticipó a las luchas liberadoras de estos territorios.

Gestas independentistas

La región de Sancti Spíritus, de economía predominantemente ganadera, se ve afectada por problemas que solo se aliviarán en parte después de la Guerra de los Diez Años. Su desarrollo ganadero vinculado a las zonas plantacionales azucareras, al disminuir la demanda de boyadas y aumentar la aplicación de la máquina de vapor en los trapiches y desarrollarse los Caminos de Hierro, se resiente. A la par, los altos impuestos, la inadecuada política arancelaria española y los métodos de crianza rutinarios le afectan. La otra región ganadera se resistió dé tal forma que casi se anula su próspera industria de curtir pieles y tiene que importar quesos y arrobas de carne. La industria azucarera espirituana que crecía a lento ritmo feudal, solo llegó a producir a mediados del siglo XIX el 2 % del total nacional; introdujo con lentitud el instrumental moderno en sus fábricas, a tal extremo que en 1859 tenía sólo el 43 % de sus ingresos con máquina de vapor.

En Sancti Spíritus existían en 1846 un total de 5405 esclavos, mientras que en 1862 esa cifra se elevó a 8949. Ante el encarecimiento de los esclavos y la necesidad de buscar fuerza de trabajo para los ingenios modernizados, se aplicaron soluciones como la inmigración yucateca y la asiática. La primera prosperó poco, pero la segunda adquirió cierta relevancia pues garantizaban una mejor atención al proceso fabril con inversiones limitadas para el pago de jornales. En 1861 en Sancti Spíritus ya se había introducido varios centrales por la sociedad de Naumamn y Panze, llegando a tener en 223 trabajadores asiáticos y 5 yucatecos. Sorpresivamente el 24 de julio de 1867 se recibe en Sancti Spíritus la Real Orden de su Majestad la Reina Isabel II de España, fechada el 12 de mayo del propio año por la cual se otorgaba a la villa espirituana el Título de Ciudad, lo cual fue dado a conocer en Cabildo extraordinario el 27 de julio del mismo año.

Durante la década de 1840 toma auge las ideas abolicionistas en Cuba. Se conoce de la llegada a Sancti Spíritus del pintor inglés James Gay Sawkins, conocido abolicionista, quien estuvo varios días en la villa, aparentemente dedicado a la creación artística. Además fue notoria la inquietud de negros y mulatos durante el proceso denominado La Escalera, tal vez por implicaciones que existieron en conspiraciones. El mulato Andrés Pérez de Ordaz y Quezada tuvo que huir hacia Santa Clara y sus bienes fueron embargados por el gobierno español. Ante la creciente ola abolicionista en Cuba y el temor a que la monarquía española cediera ante las presiones inglesas, los hacendados criollos comenzaron a pensar en la posible "salvación" de sus intereses económicos incorporando la Isla a los Estados Unidos.

Los casos más relevantes de movimientos conspirativos anexionistas en el centro de la Isla fueron la conspiración de la Mina de la Rosa Cubana dirigida por Narciso López y el alzamiento coordinado del grupo trinitario y el camagüeyano en 1851. El Mariscal del Campo Narciso López, quien tenía buenas relaciones en el centro de la Isla por haber sido Gobernador del Departamento Central en 1842 en la ciudad de Trinidad, logró una vez cesado en el cargo, establecer la explotación de una mina nombrada la Rosa Cubana. Desde allí tejía los hilos de una conspiración que algunos autores señalan con probables ramificaciones en Cienfuegos, Sancti Spíritus y Matanzas. Los espirituanos no eran partidarios de unirse al estado esclavista del norte del continente americano. Se caracterizaban por una economía no sustentada en las grandes plantaciones azucareras, por lo que no temían a una posible abolición de la esclavitud por parte de España, y un apego a sus propias tradiciones y costumbres. Sus ideas en contra de la alianza con los estadounidenses fue expresada años después por el ayuntamiento espirituano, cuando en una extensa manifestación en contra una posible compra de la Isla por Estados Unidos manifiesta ese hecho como un acto humillante, con el que no están de acuerdo por que traería.

Guerra de los Diez Años

Los espirituanos estaban virtualmente privados de todos sus derechos, existiendo las condiciones objetivas para iniciar la lucha armada, lo que no pasó inadvertido para el capitán general Francisco Lersundy, quien designó con amplios poderes y facultades represivas a su delegado, coronel Manuel Sánchez Lámela y envió un batallón especial al mando del general Francisco Acosta y Alvear.

En Sancti Spíritus los principales dirigentes de la conspiración en Sancti Spíritus y Trinidad no eran grandes terratenientes o no se comportaron como en oriente. Si bien, algunos eran acaudalados su conducta desde los inicios de la guerra fue radical con respecto a la esclavitud y las propiedades pues aplicaron la tea, liberaron esclavos y los incorporaron a las filas insurrectas. La cantidad de esclavos de Sancti Spíritus se limitaba al 19,5% y que el total de la población negra era el 35,18%, siendo la economía predominantemente ganadera, no requiriendo grandes dotaciones de esclavos por lo que no tuvo inconvenientes por esa parte para incorporarse a la guerra el 6 de febrero de 1869, como mismo ocurrió con las demás jurisdicciones de Las Villas.

El pensamiento político predominante entre los criollos llegó a ser el independentismo y su modo de realizarlo, la lucha armada por lo que comenzaron a aparecer grupos que laboran por la independencia de Cuba. En Sancti Spíritus se comienza a conspirar en conexión con la Junta Revolucionaria de La Habana y muy vinculada a la Junta Revolucionaria de Santa Clara que presidía Miguel Jerónimo Gutiérrez, destacándose Honorato del Castillo y Cancio. La Junta de Sancti Spíritus estaba constituida a finales de 1868 mayoritariamente por intelectuales, miembros de la clase media y el artesano urbano teniendo en su dirección a Honorato del Castillo y a Marcos García, quienes aceleraron sus trabajos al calor de los acontecimientos de Oriente y Camagüey y de las primeras acciones en la región: Valdés Urra había tomado a Arroyo Blanco, Bernabé Varona, atacó a Guasimal mientras en Yaguajay se producían encuentros armados en el ingenio El Trapiche, el río Jatibonico y Mayajigua. Hacia el Oeste, en la antigua jurisdicción de Trinidad, operaban los alzados del Partido de Sipiabo.

Ante el aumento de las medidas represivas españolas se decide llevar a hechos el alzamiento el 06-02-1869 en cinco puntos de la Jurisdicción en forma simultánea de ahí que Honorato Jefe del Movimiento lo haga en Jobosí, Néstor Leonelo Carbonell en el Jíbaro, Leonte Guerra en Morón, Serafín Sánchez al frente de 45 hombres en la finca Los Hondones, zona de Bellamota y Marcos García en Banao, que protagoniza el levantamiento más nutrido, en los días sucesivos se levanta en arma el Partido de Yaguajay en coordinación con la Junta de Remedios. Hacia el suroeste, los trinitarios, mandados por Federico Fernández Cavada se pronuncian contra el coloniaje español, realizando exitosas acciones iniciales gracias a la labor organizativa de su Junta y al entrenamiento dado a los combatientes en la finca Boca de Camarones comprada para tal fin por el propio Fernández Cavada. Seguidamente al levantamiento, todos los grupos envían sus representantes para la gran cita colectiva: el 7 de febrero en Cafetal González, Valle de Manicaragua, Villa Clara. Los objetivos eran pronunciarse contra el coloniaje y emprender la guerra unificadamente. El primero se logró, el segundo no, pues la guerra en Las Villas se mantuvo con criterios muy regionales aunque en determinados momentos se hacían algunas coordinaciones entre los diferentes grupos.Después de la Asamblea de Guáimaro, donde fue representante Honorato, regresa a su tierra y reasume el mando de la División de Sancti Spíritus manteniendo a Marcos García al frente de la zona occidental de su jurisdicción, para ambos hostigar al enemigo en diferentes frentes.

Las Coloradas, las Yanas, Judas Grande, Santa Gertrudis y el Jobo se añaden a la cadena de éxitos de Honorato mientras que Marcos moviéndose hasta los límites de Trinidad, se llega a convertir en una amenaza para el gobernador Mediavilla que pide al Ayuntamiento fondos para fortificar la ciudad. Su habilidad guerrera se manifiesta en las acciones victoriosas del Hondón, Río Abajo, Las Angosturas, Loma de los Barriles y otras. Luego de esta serie de acciones favorables a las huestes dirigidas por Honorato, la revolución sufre un duro golpe con la caída del iniciador del movimiento independentista en Sancti Spíritus el 20 de julio de 1869 en el Naranjo cercano a Morón, sucediéndole en el mando de la división el General Camagüeyano Ángel del Castillo. En la Jurisdicción de Trinidad se mantiene todo el año la actividad guerrillera.

La fatalidad siguió cerniéndose sobre las fuerzas Villareñas: epidemia de cólera morbo asiático que diezmó considerablemente las tropas, caída del General Ángel del Castillo, recepción de mínima ayuda desde el exterior, Las Villas fue la región más reforzada de soldados españoles y armas modernas (cañones KRUPP) y hubo muchas e importantes bajas de jefes militares, como: Coronel Diego Dorado, los generales Federico Fernández Cavada, Adolfo Fernández Cavada y Juan Díaz de Villegas, así como los jefes villaclareños Arcadio García, Tranquilino Valdés y Guillermo Londa Ortegaza. Por otra parte se produjeron indisciplinas y sediciones que obligaron a pasar el mando de la División de Sancti Spíritus de José Payán a Francisco Villamil, quien al final tuvo que salir hacia Camagüey, marzo de 1871, con sus tropas, que comenzaron un peregrinar un año casi hasta que son reunificadas y supeditadas al MG Ignacio Agramonte , quien creó el Cuerpo de Rifleros de Las Villas. Estas tropas pasaron posteriormente bajo el mando de MG Máximo Gómez con el que participan en importantes acciones como Palo Seco, la Sacra, ataque y saqueo de Nuevitas, toma de Santa Cruz del Sur y Las Guásimas, entre otras acciones gloriosas.

Las Villas queda con menos combatientes en acción, uno de ellos, el valiente José Antonio Legón realiza acciones guerrilleras en la jurisdicción hasta la llegada de los invasores en 1875, en la noche del 5 al 6 de enero de 1875, cuando cruzaron la trocha contingente mandado por Máximo Gómez Báez por experiencias anteriores, conocía lo necesario que era contar con bases de operaciones en los proyectos invasores, por eso comenzó a preparar a Sancti Spíritus como su futura base (con prefecturas y hospitales) desde donde apoyar las invasiones a otras jurisdicciones. Además estudió detalladamente la zona en que debían combatir, mientras tanto enviaba a sus mejores oficiales a operar en las diferentes regiones de Las Villas.

Sin abandonar su objetivo estratégico, ordenó acciones simultáneas por todo el territorio que obligaban al enemigo a mantenerse desconcentrado, lo hacía mover tras sí pero evitó combates frontales realizando solo acciones que le permitieran acopiar recursos de guerra como en El Jíbaro, Río Grande, Lázaro López, Marroquín, Chambas y Jatibonico los cuales le aportaron más de 500 armas de fuego, 100 000 cartuchos, cientos de caballos y medio millar de nuevos combatientes que se le incorporaron. Uno de los hechos de armas de más repercusión fue el ataque a San Antonio Abad del Jíbaro el 18 de enero de 1875 que contaba con un fuerte guarnecido por 40 soldados y tenía abundante material de guerra. El pueblo fue incendiado después que la tropa se abasteció de todo lo necesario.

Después de firmado el Pacto del Zanjón en Camagüey el 10 de febrero de 1878, Serafín Sánchez (por orden de Pancho Jiménez Jefe de la División de Sancti Spíritus y de Marcos García quien fungía como inspector del ejército) convoca a Roloff para una reunión con Pancho Jiménez y demás jefes cubanos de la División de Sancti Spíritus. La reunión sería en Monte Oscuro, pero Pancho Jiménez no asistió. Hasta allí llega el brigadier Fuentes del Ejército Español con las bases de la paz y les comunica de que ya estaban en Las Villas comisionados cubanos enviados por el Comité de Paz creado en Camagüey, a saber, Juan B. Spotorno, Ramón Pérez Trujillo y Enrique Mola, además les anticipa que ya Pancho Jiménez ha aceptado las bases de la paz. Roloff se niega a aceptar las propuestas del jefe español, días después recibe a los comisionados cubanos citados y les comunica que Las Villas tiene recursos para continuar la guerra y que todos sus hombres están dispuestos a seguir luchando.

Pero, unos días después, el 28 de febrero, Pancho Jiménez capitulaba con 700 hombres de la División de Sancti Spíritus en Ojo de Agua. Entre aquellos hombres se encontraba también Serafín Sánchez. Roloff trata de obtener noticias de la situación de Oriente pero también las fuerzas de Trinidad capitulaban por orden de Spotorno. Roloff trata de obtener recursos de la Junta Revolucionaria de La Habana enviando un subalterno suyo a entrevistarse a la capital. Ante la imposibilidad de ayuda, Roloff tenía que sucumbir por el paso de los acontecimientos y el 18 de marzo capitulaban el resto de las fuerzas cubanas de Las Villas con excepción del irreducible grupo de Ramón Leocadio Bonachea, quien no aceptó la capitulación, manteniéndose por espacio de un año y un mes después de la firma humillante del Pacto del Zanjón, hasta concluir en la zona conocida por Jarao, nombre por el que se conoce su Protesta de 25 de abril de 1879.

En Sancti Spíritus en septiembre de 1878 se constituye el Partido Liberal, liderado por Marcos García Castro, Rudesindo García Rijo, Panchito Rabel, Tomás Pina Gómez, Castro Marín, Díaz de Villegas y otros que se asumían como independentistas. Marcos García Castro participó en las elecciones municipales de 1885 saliendo Concejal; de 1886 a 1889 lo fue de Alcalde, designación que obtuvo también en varios años hasta el 8 de noviembre de 1897 que pasó a ocupar el cargo de gobernador de la provincia de Las Villas. Consecuente con su ideario se negó a participar en la lucha armada y rechazó las invitaciones que para tal fin, le hicieron sus antiguos compañeros José María Aguirre y Enrique Collazo. O sea, dio la espalda total y definitivamente a la Revolución. Sin embargo, su actuación personal durante su estancia en la Alcaldía espirituana se señalaba como muy humanitaria por diversos autores espirituanos. Simultáneamente a las labores autonomistas espirituanas, en Trinidad el ex independentista Juan Bautista Spotorno se convirtió en autonomista intransigente que promovió mítines en su ciudad natal y rechazó las proposiciones de los enviados de José Martí en 1892 y 1894.

Por contar con recursos económicos y ventajas políticas, el Partido Liberal Autonomista logró captar temporalmente a amplias capas de la población que desde luego, al reiniciarse el proceso bélico del 95, se vinculan a la lucha independentista y dan la espalda al autonomismo. Después de 1878 Sancti Spíritus perteneció a la recién creada provincia de Las Villas, quedando ahora reducido casi a la mitad de su territorio pues se establecía como su límite Oriental el Río Jatibonico del Sur y la parte existente al este de dicho río pasaba a formar parte de la provincia de Camagüey.

Guerra Chiquita

Inmediatamente después de los alzamientos de Las Villas se hizo sentir la fuerza de la ofensiva española dirigida personalmente por el Capitán General y los partidos políticos Liberal y Unión Constitucional emprendieron una campaña periodística en contra de los insurrectos. A un entusiasmo inicial derivado de acciones victoriosas siguieron problemas como el asesinato de Pancho Jiménez por un capitán del ejército español y la presentación de José Miguel Gómez al enemigo, todos ocurridos antes de finalizar 1879, manteniéndose en pie de lucha Serafín Sánchez que había sido ascendido al grado de Mayor general. En marzo de 1880 se producen encuentros afortunados para las fuerzas espirituanas y por varias semanas se mantiene la decisión de permanecer en la manigua. Toda la lucha cesó por las mismas condicionantes que se han establecido para toda la historia de Cuba.

Guerra del 95

Mariscal de campo Narciso López, máximo exponente del anexionismo en la región central de la isla de Cuba en la década de 1850.

En Sancti Spíritus hubo varios levantamientos previos al de 1895, y aun contra la línea del Partido Revolucionario Cubano (PRC), ponen de manifiesto lo más radical de la población espirituana por lanzarse a la lucha por la independencia. Serafín Sánchez, fue uno de los primeros jefes mambises del 68 que se consagró desde el inicio, en la organización y constitución junto a José Martí, de la nueva gesta independentista y del PRC, siendo uno de los coordinadores entre los Viejos Robles del 68 y de los Pinos Nuevos del 95. A principios de julio de 1895 se encuentran sobre las armas diferentes grupos de hombres en Trinidad, Sancti Spiritus, Fomento y el norte espirituano zona de Yaguajay, quienes desarrollan algunas acciones y hacen un primer intento de organización; pero no es hasta la llegada de la expedición Sánchez-Roloff-Mayía por Punta Caney al sur de Sancti Spiritus, el 24 de julio de 1895, que se puede hablar de acciones importantes y de un verdadero estado de guerra en el territorio.A su arribo a tierras espirituanas el general Serafín Sánchez Valdivia lanzó una proclama a los habitantes de Las Villas, que constituye un llamado a la lucha.

Esta expedición aporta 150 nuevos combatientes, tres experimentados y prestigiosos generales y numerosos recursos necesarios para la lucha que permiten equipar convenientemente a muchos soldados que se incorporan a partir de este momento a la guerra. Por otra parte contribuyó notablemente a la cohesión del movimiento revolucionario en Las Villas. A partir del desembarco se produce la incorporación a los expedicionarios de los principales grupos que estaban sobre las armas. De ahí que a la llegada de Gómez y Maceo con la invasión se encontraran con un ejército equipado y organizado.

Durante los meses agosto, septiembre y octubre de 1895, las acciones de las fuerzas cubanas que están operando en el territorio, se han caracterizado por interrupción de las comunicaciones, destrucción de los puentes o vías férreas, alcantarillas, postes de líneas telegráficas y telefónicas; los asaltos a convoyes y almacenes para la obtención de víveres y armamento, e incluso ataque y toma de fuertes como el Taguasco, con ello se proponen desconcertar el enemigo, obligarlo a emplear muchas tropas en cuidas sus vías de comunicaciones y tener que hacer las jornadas a pie. A partir de noviembre comienza un movimiento del Mayor General Máximo Gómez por el noreste del territorio espirituano recorriendo lugares claves como Pozo Azul, Las Damas, Saltadero, Los Pasitos, Pelayo, etc.; lugares próximos a los cuales pasaría después el contingente invasor. Durante este recorrido lanza circulares prohibiendo la zafra, disposiciones y medidas organizativas, aunando las fuerzas que están operando en el territorio y desarrollando acciones de hostigamiento y ataque; entre los que sobresalen la toma de Pelayo y destrucción de sus fuertes el 17 de noviembre de 1895, acampados en Los Hoyos, recibe la noticia que Maceo y el contingente invasor ha cruzado la Trocha –29 de noviembre; parte a recibirlos encontrándolos en un lugar conocido por San Juan, produciéndose el encuentro de ambos y la celebración de un acto emotivo; después acampa en el potrero de Lázaro López. En este lugar se produce el día 30 la formación militar donde Gómez pronuncia a los invasores su famosa arenga, explica los objetivos de la invasión y las realidades que tendrán que afrontar durante la misma.

A partir de ese momento comienza su avance por el territorio espirituano, dirigiéndose el día 1 de diciembre hacia La Reforma y de ahí el día 2 hasta Trilladeritas, donde acampan hasta el amanecer del día 3. En este lugar se produce la división del contingente invasor: una columna de infantería con 700 hombres bajo el mando del general Quintín Banderas y el teniente coronel José Miguel Gómez, partió en horas tempranas de ese día con órdenes de avanzar por el sur, destruir la riqueza azucarera del valle de Trinidad, sostén económico del régimen español en la zona y aplastar al enemigo para unirse posteriormente al ejército invasor en Matanzas o La Habana; el resto de las fuerzas y núcleo principal de la invasión, incluida la caballería, marcharía por el centro bajo el mando de los generales Máximo Gómez, Antonio Maceo y Serafín Sánchez, junto con esta fuerza avanza el Consejo de Gobierno, el que venía acompañando al contingente invasor. Ese mismo día, 3 de diciembre, al realizar el cruce sobre el río Jatibonico del Sur, se produce el primer encuentro con el enemigo en tierras villareñas: el combate de Iguará; al enfrentar una columna española de 800 hombres al mando del coronel Enrique Segura Campoy que se movía del fuerte de Iguará a Sancti Spiritus, la posición ventajosa de las fuerzas españolas, unido a las características del terreno, limitaban el movimiento de la caballería invasora; lo que obliga a los jefes de las fuerzas cubanas -Maceo y Gómez– a una peligrosa carga al machete.

La acción resultó una victoria para los cubanos después de dos horas de combate, obligando al jefe español a retirarse hacia el fuerte de Iguará en busca de refugio; lo que pudo lograr gracias a su serenidad, sus acertadas disposiciones y la bravura de sus soldados ante la persecución de los cubanos. Esta acción le deja libre el camino a las fuerzas invasoras en su avance, el día 4 pasan por La Campana donde entierran a los muertos, curan y envían los heridos a la prefectura de Taguasco y llegan a Ciego Potrero donde acampan. Temprano en la mañana del día 5 de diciembre en este lugar forman las fuerzas cubanas. El Consejo de Gobierno en la figura de su presidente Salvador Cisneros Betancourt, entregó al lugarteniente general Antonio Maceo, una bandera cubana enviada por jóvenes camagüeyanas para que acompañara a los invasores y la hicieran ondear en los confines de occidente; también le son ratificados a Serafín Sánchez los grados de mayor general y su nombramiento de jefe del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador de Las Villas.

Acto seguido se produce la despedida y separación del Consejo de Gobierno que marcha hacia Oriente, mientras la columna invasora continúa su marcha rumbo noroeste, encontrándose el día 6 en Remate de Las Vueltas –Remedios–, lugar donde Maceo lanza su proclama a los villareños. De ahí marchan hacia el sur, cruzan el río Zaza y acampan en Sabanilla el día 7. Después se dirigen casi en línea recta hacia el suroeste, acampando en Las Pozas el día 8. Emprenden nuevamente la marcha el día 9 con dirección oeste, cruzando por el norte y frente de Fomento, lugar bien defendido por las fuerzas españolas desde donde son tiroteados los invasores. En horas de la tarde sostienen un encuentro en el lugar conocido como Casa de Tejas o Los Indios, donde estaba emboscado el enemigo, causando un muerto y trece heridos a las fuerzas cubanas; Maceo ripostó el ataque y obligó a retirarse al enemigo. Después de esta acción, última en el territorio espirituano en esta etapa.

Entre abril y agosto de 1896, se aprecia un incremento de la actividad revolucionaria de las fuerzas que actúan en el territorio espirituano; las que ejecutan acciones tales como emboscadas a columnas españolas en movimiento: la del convoy de Arroyo Blanco 18 de abril, en Santa Teresa 21 de abril, Tuinucú 2 de junio, en Boquerones y La Sierpe 12 de junio y el 5 de agosto en Rosa Perdida y Constancia a una columna española que conducía un convoy a Mayajigua el 26 de agosto, entre otras; hostilizamiento de las fuerzas españolas: en Tuinucú el 16 y 18 de abril; el Majá y Siguaney el 22 de abril, en el camino de Paso de Las Damas a Sancti Spíritus 3, 4, 5 y 6 de mayo, en Las Delicias el 16 de mayo; en el Bejuco y Covadonga, así como en Bacuino y Yagunal el día 2 de junio; columnas con rumbo al Jíbaro y Trinidad el 11 de junio, columna que va de Sancti Spíritus a Tuinucú el 17 de julio y el 23 a otra que se dirige a Cabaiguán, el 27 al convoy que va hacia Pico Tuerto; el 4 de agosto a columna española de 1 500 hombres que se dirigen desde Sancti Spíritus hasta El Jíbaro; incendio de casas, cañaverales y campamentos españoles: 18 de abril campamento español en Cabaiguán, los cañaverales del central Tuinucú el 19 de abril; así como los cañaverales de los ingenios Mapos, Natividad y San Fernando.

El último tercio del año 1896 la actividad de las fuerzas cubanas en el territorio, presenta las mismas características del período analizado anteriormente, en cuanto a la forma y tipo de acciones combativas que se realizan. se mantiene la hostilización constante sobre el enemigo, en sus diversas formas: del 1 al 4 de septiembre tiroteos a columnas que se dirigían a Siguaney y Taguasco, batida una columna en el paso de Iguará del río Jatibonico el 6 de septiembre, tiroteo a columna que se dirige de Sancti Spíritus a Jarao, hostilizada de Taguasco a Iguará una columna española el 3 de octubre, tiroteo al enemigo en las cercanías de Las Guásimas el 10 de octubre, ataque a columna en el río Tuinucú el 4 de noviembre, fuego a columna española que se dirigía de Sopimpa a Fomento por fuerzas de Carrillo el 11 de noviembre, hostigamiento a columna que se mueve hacia Los Limpios de Taguasco el 26 de noviembre, hostilizada guerrilla por fuerza de José Miguel Gómez el 8 y 9 de diciembre, tiroteos a columnas que se mueven por Sabanilla, Sancti Spíritus, Jarao y otros lugares entre el 13 y el 25 de diciembre

En este año se produjo un enfrentamiento militar que ocasionó la lamentable muerte de una de las figuras cimeras del movimiento independentista cubano: Serafín Sánchez Valdivia. El General Sánchez Valdivia falleció en el Combate de Las Damas, el 18 de noviembre de 1896, en la quebrada del Paso de La Larga, cuando iniciaba la retirada con su cuartel general. Al volverse para observar el movimiento enemigo, un proyectil de máuser lo atraviesa del hombro derecho al izquierdo; aún así, su indoblegable voluntad y espíritu patriótico le dan fuerzas suficientes.

En los primeros días de enero de 1897 ya Gómez está nuevamente operando en el territorio espirituano. Ya en estos momentos tiene la concepción estratégica de lograr que el mando español desconcentre la gran cantidad de fuerzas que tiene operando en el occidente del país. De ahí, su genial Campaña de La Reforma con el que pretendía también, que el régimen colonial lanzara en su persecución gran número de fuerzas y que se vieran obligados a combatir en las condiciones que más le convenían y en el teatro de operaciones por él escogido. En importante señalar que el resumen de reconcentrados en la ciudad de Sancti Spíritus, en diciembre de 1897 asciende a 1 501 mayores de 14 años y 1 716 menores, para un total de 3 217. Sirva como ejemplo que sólo en el barrio San Andrés aparecen reconcentradas 512 personas, alojadas en las calles Gloria, San Telmo, Santa Genoveva, Santa Ursula, San Ignacio, San Eugenio, San Andrés, Santa Brígida, Santa Bárbara, Jesús Nazareno, Nueva, Jesús María, Príncipe, San Alejo, Santa Lucía, San Pedro, Raimundo y Rosario. Llama la atención que en la calle Santa Genoveva se reconcentran 65 personas y en Santa Ursula 90. En esta calle en el número 10, aparecen 37 personas reconcentradas, y en el 26, se registran 32. No obstante, todo ello, las fuerzas cubanas en este territorio se mantuvieron activas, en pie de lucha y contribuyeron al fracaso de Weyler en su empeño de acabar con la revolución.

La campaña de La Reforma, que tuvo por escenario parte del territorio espirituano se extendió hasta principios de 1898 y significó un duro golpe para el poder español. La forma en que Gómez concibió la misma llevó al aniquilamiento de las fuerzas españolas; las que se vieron sometidas al hostigamiento constante, largas marchas y contramarchas, los rigores del clima: sol, lluvia, plagas de insectos, etc. apenas se les permitía descansar y se les obligaba a pernoctar en lugares donde no podían reparar el sueño, o se les tiroteaba durante toda la noche. Como consecuencia de todo ello se afectó grandemente su capacidad combativa, víctimas del cansancio, el clima y las enfermedades. Ello obligó al mando español en el período 1897-1898 a tener que aumentar grandemente el número de camas en sus hospitales y clínicas; en el territorio espirituano se incrementaron 2 850 camas con relación al período 1895-1896

Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana

Honorato del Castillo Cancio, líder indiscutido del naciente movimiento independentista de 1868 en Sancti Spíritus.

Las proposiciones españolas y sus reclamos a las fuerzas cubanas para enfrentar a los norteamericanos, la posición de los cubanos es de continuar ahora más que nunca la guerra contra España. Es por eso que entre los meses de abril y junio de 1898 se producen en el territorio diferentes acciones. Las fuerzas del Cuartel General de Máximo Gómez atacan una columna española en La Herradura, mientras que la infantería le hace fuego al pasar el río Jatibonico, el día 2 de mayo; fuerzas del regimiento de infantería Serafín Sánchez de la Brigada de Sancti Spíritus, unido a fuerzas del Cuartel General de la Primera División, baten al enemigo en el camino de Pelayo a Covadonga y hostilizan los poblados de Sancti Spíritus, Arroyo Blanco, Cabaiguán y El Jíbaro, así como los fuertes de Pelayo y Covadonga.

El 2 de julio de 1898 llega por Palo Alto una valiosa expedición por el general Emilio Núñez con abundantes pertrechos de guerra, municiones y víveres. El 19 de julio de este año se produce el ataque y toma del poblado de El Jíbaro por el jefe de Primera División, general José Miguel Gómez, con fuerzas de la Primera y Tercera Brigadas de Sancti Spíritus y Trinidad respectivamente, al mando de sus jefes, coroneles, José Joaquín Sánchez y Juan Bravo. En esta acción participa También el escuadrón de caballería del ejército norteamericano, a las órdenes del teniente C. P. Johnson. Tras un fuerte combate de más de una hora, el enemigo se rinde e iza bandera de parlamento. Se ocupaba así, una importante y fortificada plaza española. Con gran entusiasmo se arrió la bandera española y fue izada la cubana, bajo gritos de ¡Viva Cuba y Máximo Gómez!.

Días más tarde, el 27 de julio de 1898, se produce el ataque y toma del poblado fortificado de Arroyo Blanco, plaza más importante del poder español entre la Trocha y la ciudad de Sancti Spíritus. El 12 de agosto de 1898 se declara el cese de las hostilidades entre España y Estados Unidos, que en la práctica pone fin a la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana. El general Máximo Gómez, que desde el mes de agosto de 1898, se había mantenido acampado en el central Narcisa y otros territorios del norte villareño, ya había expresado su inconformidad con el proceder norteamericano; ahora, tras conocer la firma del Tratado de París, la forma en que éste se había efectuado, así como sus acuerdos, consideró necesario dejar clara su posición al respecto, lo cual hace a través de su conocida Proclama de Narcisa , el 29 de diciembre de 1898.

La guerra significó para el territorio espirituano, entre otras cosas, la pérdida de su riqueza agrícola, azucarera y ganadera; la interrupción de sus actividades comerciales y la destrucción de sus vías de comunicación; el empobrecimiento de su población, sobre todo campesina y el exterminio de cerca de 7 mil personas, fundamentalmente civiles, como consecuencia del hambre, la miseria y las enfermedades derivadas de la salvaje política de la reconcentración y los efectos de la propia guerra.

Ocupación norteamericana

Serafín Sánchez, nativo de Sancti Spíritus y uno de los principales líderes del movimiento revolucionario en la región central de Cuba.

El ejército norteamericano se hizo velozmente del control en las principales ciudades y poblados cabeceras. A las doce meridiano del 30 de noviembre de 1898, se efectuaba la evacuación de las tropas españolas[14] en la ciudad de Sancti Spíritus y hacia el 12 de diciembre hacían su entrada las fuerzas intervencionistas al mando del capitán H. Hanna. Componían estas fuerzas, 6 compañías de voluntarios de Tennessee, una brigada de transporte con avituallamiento y abundante material de guerra; funcionarios civiles, capellanes y algunos educadores.

Inmediatamente, los intervencionistas se dieron a la tarea de organizar el gobierno a sus intereses. Conformaron, en la ciudad de Sancti Spíritus, el primer ayuntamiento Santiago García Cañizares, médico y constituyente en Jimaguayú, y un grupo de profesionales, comerciantes e industriales; entre los que se encontraban Joaquín Torralbas, Fernando Cancio Madrigal, Evaristo Tabeada, Cesáreo Cancio, Ceferino Valdivia, Pío Iznaga, Florencio Méndez. El 10 de enero de 1899 el doctor Santiago García Cañizares tomó posesión de su cargo de alcalde, sustituía al Lic. Manuel de Castro Marín. Los investidos fueron obligados a firmar un juramento de fidelidad en español e inglés, donde expresaban ser fieles y guardar obediencia a los Estados Unidos.

Se licenció en Sancti Spíritus, el regimiento Castillo compuesto de 200 hombres que llegó con este fin a esta ciudad el 27 de noviembre de 1899 recibiendo cada uno de sus miembros 75 pesos. Otras fuerzas licenciadas fueron el regimiento Serafín Sánchez, las guerrillas de Agramonte y Cervantes, también la escolta de la brigada de Sancti Spíritus y la escolta y la banda de la primera división del Cuarto Cuerpo del General José Miguel Gómez. Se licenciaron 985 miembros. Los mambises recién licenciados se ven forzados a pedir prácticamente limosna y, una gran mayoría, los ayuntamientos los emplearon en la limpieza de calles y letrinas. Se cuenta, solo en la ciudad espirituana, alrededor de 800 desvalidos, por lo que el alcalde García Cañizares decreta el autorizo a las personas a ejercer la mendicidad, previa aprobación de la alcaldía.

El 24 de diciembre de 1899, el gobernador militar de la Isla, Leonard Wood, nombra a los nuevos alcaldes municipales de Sancti Spíritus fueron: Alcalde, Tomás Pina Gómez; primer teniente alcalde, don Andrés de Valdivia Betancourt; y segundo teniente alcalde, Félix Mendigutía Madrigal. Los intervencionistas cometieron actos inmorales de todo tipo, se hacían negocios turbios; los soldados y marinos vivían permanentemente ebrios. Los jefes militares eran odiados por el pueblo por lo que en múltiple ocasiones la población castigó las insolencias de los gringos. El 16 de julio de 1900 las tropas de ocupación abandonan la ciudad de Sancti Spíritus pero antes celebraron elecciones para elegir un alcalde, un tesorero, un juez y los concejales del ayuntamiento. En comunicación al alcalde municipal de Sancti Spíritus, del 29 de julio de 1900, el general José Miguel Gómez le hace saber que debe acatar los intereses del gobierno militar de Estados Unidos.

Entre los siete delegados a la Asamblea Constituyente Cubana elegidos por la provincia de Santa Clara, tres correspondían al término municipal de Sancti Spíritus: José Miguel Gómez quien alcanzó la mayor cantidad de votos, los otros fueron Pedro González Llorente y José L. Robau.

Etapa neocolonial

En los primeros años de establecida la República de Cuba la situación de la sociedad espirituana en cuanto a su vida político-social era parecida o peor a la etapa colonial. Las primeras décadas se caracterizaron por el mantenimiento de las estructuras coloniales. Pero también se dieron pasos y se trazaron proyectos, generalmente con fines políticos de los presidentes de turno, para mejorar la vida de la ciudad y del municipio en general. En el año 1912 se hizo realidad la construcción de un puente de hierro sobre el río Zaza.

Sociedad y economía

El 28 de febrero de 1902 se inaugura el chucho del ferrocarril central, logra Cabaiguán su primera vía de comunicación eficiente, por lo que comenzaron a realizarse embarques directos a La Habana, propiciando un desarrollo agrícola y urbano. Ya en 1902 se inscriben como de servicio público las líneas particulares del central Narcisa y en años posteriores se amplían desde la playa Santa Catalina hasta Jobo Rosado, Meneses y la playa Boffil. Sancti Spíritus, en la época de 1917, era una ciudad en completo estado de abandono. Estaba aislada, prácticamente incomunicada; los caminos que daban acceso eran muy malos y en la temporada de las lluvias se ponían intransitables. El 22 de enero de 1924 Luis Villanueva, propietario de varios automóviles Ford da inicio a lo que se puede considerar la primera empresa de transporte o de agencia turística. El precio para visitar en excursión a Trinidad era de cinco pesos ida y vuelta, el viaje duraba ocho largas horas 17.

La industria azucarera continúo siendo el sector más importante del municipio espirituano, el cual recibió, durante el primer cuarto de siglo y años posteriores, un fuerte impulso con la penetración del capital norteamericano que controla los ferrocarriles y grandes áreas para el cultivo de la caña. A partir de 1910, posibilitado por el establecimiento definitivo del ferrocarril central unido a la construcción de caminos, se facilita la emigración de españoles, canarios, pinareños (vuelta bajeros) en el territorio, los cuales se dedicaban en lo esencial al cultivo del tabaco y de la caña de azúcar. Por otra parte, gran número de trabajadores asalariados procedentes de las zonas pobladas cercanas, también son atraídos hacia este lugar.

Otro de los cultivos fuertes de la economía en esta región los constituyó el cultivo del tabaco. Con el inicio de la República llegaron a Sancti Spíritus numerosos cultivadores de Canarias, los cuales fomentaron vegas en Guayos, Cabaiguán, Neiva, Santa Lucía, Macaguabo, Guasimal, Bijabo, Manacas, Taguasco y Zaza del Medio. En El Jíbaro, comienza a desarrollarse nuevo renglón económico: la explotación del Palo Tinta. Aunque se hacía desde épocas bastantes remotas, no es hasta inicios del siglo XX en que este lucrativo negocio va a tomar gran auge.

El comercio alcanza un desarrollo amplio demostrado por la apertura de gran cantidad de establecimientos dedicados al giro de tejidos, ferretería, tiendas mixtas, entre otras. En los principales pueblos se erigió una fuerte red de tiendas mixtas. Se abrieron las primeras boticas; donde los boticarios, en ausencia del médico, vendían o indicaban las medicinas que consideraban podían mejorar el mal de los enfermos. Entre 1910 y 1920 aparecieron otros servicios como panaderías, barberías, teléfonos público, café, bares y cantinas. Entre 1898 y 1925 las sucursales de los bancos que se establecieron en Sancti Spíritus.

Educación y deporte

La educación comenzó en los principales poblados hacia la segunda década. En Taguasco y Zaza se conoce que comenzó la escuela pública entre 1915 y 1916. En Tuinucú la primera escuela que se conoce antes de construir el local que ocupó la escuela, funcionó en la Sociedad de Instrucción y Recreo allá por el año 1916. En Fomento, en los primeros años de la década de 1920 existieron dos escuelas públicas, una con aproximadamente 5 aulas y otra solamente con una. Existió una academia para jóvenes de raza blanca creada por Baldomero Suárez. Hubo también un colegio católico establecido por las monjas Dominicas, algunas de ellas de nacionalidad mexicana, en la que solo se admitían niños de familias acomodadas. El desarrollo deportivo era escaso, no se contaba con una infraestructura deportiva. El 20 de diciembre de 1908 se publicó el primer número de la Revista Hero, dirigida por el poeta espirituano Anastasio Fernández Morera del Castillo, fue representativa de la expresión más alta de la cultura en Sancti Spíritus durante el primer tercio del siglo.

Luchas por el poder

El 16 de agosto de 1906 se produce en la finca Los Olivos el primer alzamiento liberal por seguidores de José Miguel Gómez. Dos días más tarde es de conocimiento público a través de la prensa el alzamiento en El Caney. Entre el 20 y el 22 de agosto las tropas estradistas se mantuvieron en Sancti Spíritus con patrullas nocturnas, armado como una plaza sitiada. El 21 de agosto el alcalde renuncia y toma el cargo Judas Martínez Moles. Renuncia también el jefe de policías, el tesorero y otros funcionarios del gobierno. La subida de Judas, agudiza el conflicto, debido al marcado carácter liberal de la población espirituana. Entre las figuras insurrectas estaban Santiago García Cañizares, Tello Sánchez, Juan Velazco, Tomás Alpízar, Raimundo Sánchez, Indalecio Salas y Ruperto Pina.

Sistemáticamente sucedían hechos relacionados con rivalidades políticas y personales. El 25 de mayo de 1915 el cienfueguero Joaquín Meruelos, hiere de muerte al alcalde de la ciudad Judas Martínez Moles. Durante la Guerrita de la Chambelona en 1917, enfrentamiento producido como consecuencia del intento de reelección del entonces presidente Mayor General Mario García Menocal al cual se opusieron los seguidores y principales figuras del Partido Liberal, la región fue terreno de constantes movimientos militares, tanto por parte de los insurgentes cómo por el ejército. El poblado de Taguasco fue zona de tránsito para las fuerzas de ambos bandos en contienda. A inicios de la guerra transitó por este poblado la columna de Collazo, quien marchaba al encuentro con insurgentes subordinados al General José Miguel Gómez. Mientras que en Tres Guanos se alzó Demetrio Barrios Gil contra la reelección presidencial. En febrero de 1917 se produce un encuentro armado en Bamburanao, las fuerzas insurgente estaban comandadas por el liberal Enrique Quiñones al frente de casi mil hombres y ocasionaron varias bajas al ejército regular, hubo otra escaramuza en Ojo de Agua, sabotearon una locomotora del central Victoria y en Meneses atacaron al cuartel de la Guardia Rural.

El 15 de febrero de 1917 el comandante Luis Solano, espirituano al mando de 900 hombres se apodera de Sancti Spíritus, siendo derrotadas las fuerzas menocalistas. Dos días después la abandona quedando la ciudad sin autoridades, ni vigilancia, lo cual originó saqueos. Los vecinos se reúnen y designan a Vicente Castayo y Enrique Pina para que se pongan al frente de la ciudad. El 19 de febrero las tropas de Collazo con 600 hombres entran a la ciudad a la una de la madrugada y ocupan la Cárcel y el cuartel.

Ocupación norteamericana

Cuando a finales de 1898, en las principales ciudades y poblados de la región central, como sucedería en toda Cuba, se efectuaba la evacuación de las tropas española y en los ayuntamientos se bajaba el pendón español para izar otra bandera extranjera; las fuerzas vencidas dejaban, en manos de sus adversarios, una zona prácticamente en ruinas.

El testimonio más evidente de la situación de la comarca, lo daría, ya desde 1896, José Miró Argente, durante el paso de la invasión:[5]

(...) No quedaría un sólo rumiante de tantos miles cómo allí pastaban, ni un solo caballo, ni una sola cría, ¡Ni vestigio de tanta abundancia y fecundidad!, Todo estaría devorado: Únicamente la tierra (...).

Producto de la guerra; la riqueza pecuaria, otrora cualidad de la zona, estaba liquidada. Los campos arrasados, alrededor de 343 fincas se encontraban en estado de abandono, 392 en reconstrucción y solo 157 estaban en producción. Productos de primera necesidad, como la carne y la leche, escaseaba; era difícil encontrar animales de trabajo o de cría,[6]; el comercio estaba paralizado y las pocas manufacturas que existían habían cerrado. Los principales accesos, puentes, caminos y vías férreas se hallaban destruidos. La situación no difería en otras comarcas de la región central. En El Jíbaro.[7] Varios partes oficiales hablan de la crisis de varias fincas como El Cedro, Quemados Nuevos, La Quinta, El Sigual, entre otras.

Durante los primeros días, sin una institución legal que constriñera la conducta humana, reina en los principales pueblos y caseríos la anarquía y el saqueo, producto del hambre y las calamidades de la población civil.

El ejército norteamericano se hizo velozmente del control en las principales ciudades y poblados cabeceras. A las doce meridiano del 30 de noviembre de 1898, se efectuaba la evacuación de las tropas españolas[8] en la ciudad de Sancti Spíritus y hacia el 12 de diciembre hacían su entrada las fuerzas intervencionistas al mando del capitán H. Hanna. Componían estas fuerzas, 6 compañías de voluntarios de Tennessee, una brigada de transporte con avituallamiento y abundante material de guerra; funcionarios civiles, capellanes y algunos educadores.

El 1º de enero de 1899, Estados Unidos entraba formalmente en posesión de Cuba. Se materializaba así una antigua ambición. Se trataba ahora de definir el futuro de Cuba, y cualquiera que este fuese, el gobierno de Washington consideraba conveniente la desaparición de las instituciones representativas del movimiento libertador cubano.

Inmediatamente, los intervencionistas se dieron a la tarea de organizar el gobierno a sus intereses. Conformaron, en la ciudad de Sancti Spíritus, el primer ayuntamiento Santiago García Cañizares, médico y constituyente en Jimaguayú, y un grupo de profesionales, comerciantes e industriales; entre los que se encontraban Joaquín Torralbas, Fernando Cancio Madrigal, Evaristo Tabeada, Cesáreo Cancio, Ceferino Valdivia, Pío Iznaga, Florencio Méndez. El 10 de enero de 1899 el doctor Santiago García Cañizares tomó posesión de su cargo de alcalde, sustituía al Lic. Manuel de Castro Marín. Los investidos fueron obligados a firmar un juramento de fidelidad en español e inglés, donde expresaban ser fieles y guardar obediencia a los Estados Unidos.

En marzo de 1899, los voluntarios de Tennessee fueron sustituidos por tropas de voluntarios de Ohio, dirigidos por el Comandante Stanberry. Estas tropas ignoraron por completo a las autoridades y cometieron abusos contra la población: extorsión a los comerciantes, el no cumplir con el pago de las cuentas en los comercios y la falta de respeto. El capitán Freemont no se dignaba a contestar la correspondencia oficial que se mantenía entre él y el alcalde Santiago García Cañizares, lo cual provocó la protesta de este ante el Gobernador del departamento del centro General Wilson[9].

El 6 de junio de 1899, el brigadier José J. Sánchez informó al pueblo que por orden del general de división José Miguel Gómez, a partir del 27 de junio próximo se procedería al licenciamiento de los miembros del ejército Libertador, perteneciente a la Brigada de Sancti Spíritus.

Se licenció en Sancti Spíritus, el regimiento Castillo compuesto de 200 hombres que llegó con este fin a esta ciudad el 27 de noviembre de 1899 recibiendo cada uno de sus miembros 75 pesos. Se abrieron 3 oficinas para el licenciamiento de los regimientos de caballerías Honorato del Castillo, Martí y Máximo Gómez, a cargo de los tenientes Ramón Solano, Irene Cervantes y Rafael Sorí. Otras fuerzas licenciadas fueron el regimiento Serafín Sánchez, las guerrillas de Agramonte y Cervantes, también la escolta de la brigada de Sancti Spíritus y la escolta y la banda de la primera división del Cuarto Cuerpo del General José Miguel Gómez. Se licenciaron 985 miembros.

Los mambises recién licenciados se ven forzados a pedir prácticamente limosna y, una gran mayoría, los ayuntamientos los emplearon en la limpieza de calles y letrinas[10]. Se cuenta, solo en la ciudad espirituana, alrededor de 800 desvalidos, por lo que el alcalde García Cañizares decreta el autorizo a las personas a ejercer la mendicidad, previa aprobación de la alcaldía[11].

Debido a la deficiente atención médica y a la falta de higiene, proliferan la epidemias; varias enfermedades como la hidrofobia, la anemia y las fiebres infecciosas, causan estragos entre los sectores más vulnerables de la población. La situación era extraordinariamente crítica en poblados como Cabaiguán, donde las calles se encontraban intransitables por los pantanos existentes, la acumulación de basura en los portales de las tiendas y comercios, los huesos humanos prácticamente al descubierto en los cementerios, cadáveres de animales envenenados por doquier y la carencia de agua potable.

Las fuerzas norteamericanas también son seriamente afectadas por estos males, por lo que las autoridades se ven obligadas a tomar medidas rápidamente. En los principales términos municipales se crean las juntas de sanidad, con la misión de amortiguar las secuelas de las epidemias, fundamentalmente la fiebre amarrilla.

El 24 de diciembre de 1899, el gobernador militar de la Isla, Leonard Wood, nombra a los nuevos alcaldes municipales. Los nombrados en Sancti Spíritus fueron: Alcalde, Tomás Pina Gómez; primer teniente alcalde, don Andrés de Valdivia Betancourt; y segundo teniente alcalde, Félix Mendigutía Madrigal[11].

Los intervencionistas cometieron actos inmorales de todo tipo, se hacían negocios turbios; los soldados y marinos vivían permanentemente ebrios. Los jefes militares eran odiados por el pueblo por lo que en múltiple ocasiones la población castigó las insolencias de los gringos. No convenía pues causar problemas en uno de los más importantes territorios del país ocupado, por lo que en septiembre de 1900, con el pretexto de tratar lo relacionado con una Casa de Mercado, el propio gobernador Leonardo Word informara al alcalde de una posible visita suya[12].

El 16 de julio de 1900 las tropas de ocupación abandonan la ciudad de Sancti Spíritus pero antes celebraron elecciones para elegir un alcalde, un tesorero, un juez y los concejales del ayuntamiento. En comunicación al alcalde municipal de Sancti Spíritus, del 29 de julio de 1900, el general José Miguel Gómez le hace saber que debe acatar los intereses del gobierno militar de Estados Unidos.

El 9 de septiembre de 1900 el Comité del Partido Republicano en Sancti Spíritus, cuyo presidente era el doctor Rafael García Cañizares celebró un mitin en la plaza Serafín Sánchez.

Entre los siete delegados elegidos por la provincia de Santa Clara, tres correspondían al término municipal de Sancti Spíritus: José Miguel Gómez quien alcanzó la mayor cantidad de votos, los otros fueron Pedro González Llorente y José L. Robau.

La Constituyente tenía como tareas redactar la constitución y establecer las relaciones con los Estados Unidos. Algunos patriotas cubanos, como Juan Gualberto Gómez y Salvador Cisneros Betancourt, miembros de la Asamblea Constituyente, declararon valiente y razonadamente su oposición a la enmienda, denunciando que Cuba sería un país seudo independiente, atado al dominio imperialista. La Enmienda Platt se convertiría en el tema principal en todos los lugares. El pueblo expresó de manera enérgica su repulsa en mítines, manifestaciones de calles y actos públicos. En Sancti Spíritus, en el Teatro Principal, una multitud se reunió para levantar su voz contra la Enmienda Platt, Judas Martínez Moles pronunció un manifiesto en su contra y luego salieron en manifestación por nuestras calles exigiendo la derogación del engendro norteamericano que menoscababa nuestra libertad y soberanía.

En 1901 se ejecutan las obras para la construcción del ferrocarril, esto atrajo al territorio la entrada de nuevo inmigrantes, fundamentalmente de Islas Canarias y de otras regiones del país. Producto a la construcción del ferrocarril central, varios poblados resurgen en sus predios originales; otros se crean a lo largo de la vía. Pueblos, como Zaza, atravesados por la línea férrea van a convertirse en puntos intermedios entre las zonas norte y sur de la región.

En 1899, fueron constituidos los gremios de panaderos, albañiles y carpinteros, los cuales pretendieron crear una liga obrera. Por esta época se desarrolló la primera huelga de los panaderos por mejoras salariales. El 27 de enero de 1901 el gobierno interventor americano liquida la existencia de los gremios obreros en Sancti Spíritus, y ordena una convocatoria obrera para crear una supuesta Liga General Obrera[13]. En junio de ese año se desarrolló en Sancti Spíritus una huelga por los trabajadores de la escogida de Domingo León, quien pretendía trasladar la escogida para Placetas, lo que significaba el desempleo de los obreros que esta trabajaban. En vísperas de inaugurarse la república, el 19 de mayo de 1902, se desarrolló otra huelga, esta vez protagonizada por los cortadores de caña del ingenio Natividad, los cuales demandaban el aumento de los jornales.

Entre 1925 y la caída de Machado

En 1925 el territorio que abarca la actual provincia de Sancti Spíritus estaba formado por los términos municipales de Sancti Spíritus ―que era el mayor y comprendía los actuales territorios de La Sierpe, Taguasco, Cabaiguán y parte de Yaguajay, Jatibonico, que pertenecía a Camagüey, Trinidad y Yaguajay. El 3 de abril de 1926 fue creado el municipio de Cabaiguán con los barrios de Neiva, Pedro Barba y Santa Lucía, segregados a Sancti Spíritus y el 22 de diciembre de 1933 fue creado el término municipal de Fomento por el decreto ley # 3345 con los barrios de Fomento, General Lino Pérez (Güinía de Miranda) y Jíquima, segregados a Trinidad. Los renglones económicos principales del territorio eran la producción azucarera, ganadera, tabacalera y cafetalera en la región del Escambray. Básicamente era una zona agropecuaria, Sancti Spíritus, ocupaba el quinto lugar en el país en cuanto a fuentes de ingresos provenientes de dicho sector.

La clase obrera local experimentó un ascenso organizativo a partir de 1925, y muy particularmente desde 1929. Entre los años 1925 y 1933 el pueblo espirituano se sumó al movimiento nacional contra la tiranía Machadista. El pueblo se incorporó al movimiento insurreccional que encabezado por los nacionalistas, menocalistas, marianistas y otros sectores de la oposición burguesa, se inició en agosto de 1931. El 9 de agosto se produjo un enfrentamiento en la Finca el Guajen, perteneciente al municipio de Sancti Spíritus, entre los alzados comandados por el coronel Gabino Gálvez y las fuerzas del gobierno al mando del teniente Blanco. El resultado de la acción fue de dos muertos y varios heridos en el campo de los sublevados. Días después, el 13 del propio mes en Tunas de Zaza se produjo un encuentro entre los alzados dirigidos por Antonio Dalmau, jefe de los nacionalistas locales, que trataron de tomar la Aduana y el Correo y las Fuerzas Gubernamentales. La acción fracasó con el saldo de dos muertos y un herido en el campo opositor.

La heterogeneidad y los métodos bandidescos empleados por algunos hicieron necesaria una reunión de los distintos jefes, para darle alguna organización al movimiento insurreccional a la zona. Esta se efectuó en Pozo Colorado, donde se decidió que todos quedarían bajo la dirección de Juan Blas Hernández, aunque conservaban sus autonomías, jefaturas y zonas de operaciones, éstas últimas muy cambiantes, debido a la hostilidad del ejército y la guardia rural, que fueron reforzados con tres tercios tácticos enviados desde Matanzas. Los alzados recibieron el apoyo de la población campesina y también de algunas fuerzas políticas como las células del Partido Comunista recién creadas, pero al producirse el fracaso revolucionario a nivel nacional, en la localidad se fue debilitando este movimiento, se iniciaron las presentaciones y muchos abandonaron la lucha, no obstante entre 100 y 150 hombres al mando de Juan Blas Hernández se mantuvieron alzados operando en el territorio mencionado.

El 15 de mayo de 1933, en las primeras horas del día, fue tomado el poblado de Taguasco por una fuerza de los alzados al mando del Comandante Oquendo. En agosto de 1933 los espirituanos secundaron la gran huelga general revolucionaria que puso fin al machadato. En la tarde del 12 de agosto llegó la noticia de la caída de Machado a la ciudad de Sancti Spíritus. En la tarde del día 13 se organizó el recibimiento a los alzados que se mantuvieron sobre las armas hasta ese momento, fueron 10 ó 12 hombres de ideología y filiación política heterogénea. Al día siguiente el Alcalde Eloy Jiménez realizó una locución en la que recomendó al pueblo volver al trabajo y cumplir con las disposiciones del nuevo gobierno, en ese momento el ayuntamiento estaba integrado por 21 Concejales, 9 del Partido Conservador, 6 del Liberal y 6 del Popular. El gran movimiento popular que derrocó a Machado no culminó con este hecho, en muchos sectores laborales continuaron las huelgas como prolongación de la huelga general de agosto de 1933. Fue significativa la del Central Tuinucú y sus colonias que se extendió por más de 40 días y mediante lo cual los obreros lograron la reducción de la jornada laboral.

Caída de Machado y 1940

A la caída de Machado tomó un gran auge el proceso de creación de organizaciones sindicales en todo el territorio:

  • En La Sierpe se constituyeron a fines de 1933 las primeras organizaciones obreras en el sector azucarero, pero aún con carácter general. La más importante fue el gremio de trabajadores del Ingenio Natividad y sus colonias. En 1934 se organizaron los sindicatos azucareros de los centrales Natividad y Mapos.
  • En Taguasco se creó a fines de 1933 un Comité Organizador que recorrió varias zonas rurales del barrio para dejar organizadas directivas sindicales y logró crear una directiva regional para coordinar el trabajo de los locales.
  • En Sancti Spíritus se constituyeron los sindicatos de los empleados de los ómnibus de La Flecha de Oso, de obreros del ramo, de la construcción, de obreros y empleados de la Fábrica Nestlé, etc.
  • Fue significativa la constitución hacia 1938 de la federación Regional de Trabajadores que logró agrupar a un gran número de sindicatos de Sancti Spíritus, Zaza, Guayos y Taguasco.
  • En La Sierpe el Gremio de trabajadores del Ingenio Natividad y sus Colonias se transformó en 1939 en Sindicato y fue derrotada su directiva pro-patronal. La nueva dirección del sindicato dirigió con éxito la huelga de los obreros de dicho en este año.
  • En Taguasco se reorganizaron los Sindicatos existentes y en 1940 se constituyó el Sindicato Agrícola del barrio del mismo nombre.
  • Punto culminante de este proceso fue la constitución de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) en enero de 1939. A mediados de este año el Partido Comunista de Sancti Spíritus convocó a un acto de masas frente a la Iglesia Mayor para pedir el reconocimiento jurídico de la central sindical, al mismo asistió José Felipe Carneado en representación de la Dirección Nacional del Partido.

De 1936 a 1939 en el territorio espirituano se crearon comités de ayuda al pueblo español, los que tuvieron a su cargo la recaudación de dinero, alimentos, medicinas, tabaco, ropas, etc., que fueron enviados a España. Se realizaron actos públicos de condena al fascismo y en solidaridad con el pueblo español. Varios espirituanos integraron las Brigadas Internacionales y fueron a combatir en defensa de la República Española, entre ellos se destacaron Sebastián Viciado Pérez, Ibrahim Lazo Bermúdez, Emilio Prieto, Francisco Felipe Rojas, Carlos Cañizares Cabrera y Juan Landela Valdivia.

De 1932 a 1943 se efectuaron un grupo de obras de especial significación para todas las esferas de la vida, se destacan las carreteras de Trinidad a Sancti Spíritus y la de El Jíbaro a esta ciudad que se inició en 1935, promovida por la burguesía local que tenía interés en la apartada zona. Bajo el breve gobierno de Miguel Mariano Gómez se le dio un gran impulso, debido a los fondos que el mandatario destinó a la misma, no obstante en 1938 se detuvo su construcción y no se reanudó hasta la década del 40 en que se terminó. En 1935 se inauguró en la ciudad de Sancti Spíritus la fábrica de derivados de la leche Nela, la que en la década del 40 producía también leche condensada. En 1938 la Compañía Nacional de Alimentos, construyó la fábrica de leche condensada Nestlé con capital suizo. Se construyeron varios caminos, calles, parques y puentes en diferentes lugares.

Por Sancti Spíritus fueron candidatos a delegados a la Asamblea Constituyente el Dr. Félix García Roríguez de Acción Republicana, Dr. Manuel Orizondo, por Demócrata Republicano, Dr. Aurelio Fernández por el Partido Nacional Revolucionario (Realista), Ingeniero José A. Mendigutíapor el Liberal y Francisco Alomá por Unión Nacionalista, de estos fueron electos para participar en la misma Félix García Rodríguez, que sustituyó a Miguel Mariano Gómez, Manuel Orizondo y José A. Mendigutía, los que representaban a los sectores pendientes de la sociedad espirituana.

Comités de Defensa de la Revolución

Una de las primeras organizaciones de masas creadas fueron los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) con el objetivo de vigilar y combatir al enemigo. Para cumplir con esta tarea orientada por Fidel Castro el 28 de septiembre de 1960; en Sancti Spíritus, se comienza a crear cuadra por cuadra, los Comités de Vigilancia, que tenían como tarea número uno, vigilar día y noche las calles de la ciudad, los objetivos económicos, las casas y las vidas de los vecinos entre otras, no menos importante, evitando así que los opositores al nuevo gobierno llevaran a cabo actos vandálicos o desestabilizadores.

En 1961 se crea el Comité Regional de los CDR con sus respectivos seccionales, funcionando este Comité Regional inicialmente, en la calle Máximo Gómez, frente al parque Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, en la ciudad de Sancti Spíritus. El Primer Coordinador del territorio espirituano fue Arturo Martínez.

Al aplicarse la división política administrativa en 1976, la mayor organización de masas del país, adoptó una estructura que correspondía con la del Partido o sea, una Dirección Provincial con ocho municipios; siendo su Coordinador Rogelio Rodríguez, que permaneció en el cargo hasta 1986. Los Comités de Defensa han sido capaces de acometer las más disímiles tareas, entre las que resulta su aporte voluntario a la construcción de diversas obras agrícolas: el apoyo al trabajo educativo de los centros de enseñanza a través de los padres ejemplares por la educación; la puesta en práctica de Campañas de Salud en la comunidad; las donaciones de sangre, la recuperación de materias primas, su ayuda a la formación patriótica de los jóvenes y sus familiares; su contribución a la elevación del nivel político ideológico de las masas, entre otras acciones.

Federación de Mujeres Cubanas

Posterior al triunfo revolucionario de 1959 surgió la necesidad de cristalizar el justo anhelo de la mujer cubana: ocupar el lugar que le correspondía en la construcción de la nueva sociedad. Se necesitaba una organización que agrupara y movilizara la fuerza creadora de las masas femeninas y la encaminara hacia todas las esferas de la vida nacional. Ese papel le correspondió a la Federación de Mujeres Cubanas.

El 16 de septiembre de 1960 en la casa sita en Agramante No. 52 se constituye en Sancti Spíritus, la Federación de Mujeres Cubanas. Este organización fue constituida por 300 mujeres de las zonas urbanas y rurales. El Comité Municipal fue organizado por la compañera María Pérez, dirigente provincial; quedando constituida por:

  • Presidenta: Dulce Jiménez Caruz
  • Organizadora: Consuelo Toledo
  • Finanzas: Rosario Sarmiento
  • Vocales: Rosario Ibarra, Gloria Meneses, Preciosa Montero, Petrona Valdés y Adelina Rodríguez.

Inmediatamente el recién constituido Secretariado, crea cuatro Delegaciones en la ciudad, una en cada barrio existente en aquella época: Pueblo Nuevo, Hospital, San Andrés y Paula. En 1976 la organización ya contaba con un total de 91,904 miembros, entre ellas obreras, campesinas, estudiantes y amas de casa, profesionales, miembros de las FAR y el MININT.

Asociación Nacional de Agricultores Pequeños

En el segundo aniversario de la Ley de Reforma Agraria (17 de mayo de 1959) se constituye la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, con el objetivo fundamental de unir al campesinado en el apoyo y la defensa de la Revolución, de sus leyes y medidas agrarias y del aplastamiento a la contrarrevolución. La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, contaba en la región con 15 402 asociados, de los que 10 899 eran propietarios y 5 203 familiares que trabajan o conviven en las fincas de los propietarios.

Por sus actividades en saludo al Primer Congreso del Partido, dos cooperativas La Nueva Cuba y Juan González, ambas en el municipio de Cabaiguán obtuvieron la Bandera I Congreso.

Es meritorio resaltar que el campesinado de la provincia Sancti Spíritus avanzó rápidamente hacia formas superiores de producción en cumplimiento a los acuerdos del I Congreso del Partido y del V de los Campesinos, se han constituido, por la voluntad del campesinado, 20 nuevas cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y que responden así a las necesidades del país y del proceso revolucionario cubano en la construcción socialista.

Central de Trabajadores de Cuba

La realización en los días finales de noviembre de 1961, del I Congreso de la CTC-R, llevó a un proceso de reestructuración del Movimiento Obrero que restableció la democracia sindical, eliminando los residuos del mujalismo en las organizaciones obreras, que en alianza con otras capas y clases desempeñaron un papel decisivo en defensa de la Revolución.

Como tendencia general las actividades más importantes de la CTC-R durante esos años en el territorio espirituano fueron las ayuda a la aplicación de la Reforma Agraria, Reforma Urbana, Cooperación a la política de industrialización de la región, las movilizaciones masivas de trabajadores en apoyo a las zafras azucareras y tabacaleras, tanto en forma de batallones permanentes como los domingos. La incorporación a la defensa en las milicias y la lucha contra bandidos; la búsqueda de mecanismos para desarrollar la emulación, incrementar la productividad y aumentar la preparación cultural de las masas.

A partir de la División Político Administrativa, la CTC. Agrupaba a 86 219 trabajadores. Siendo los sectores más numerosos-, el agropecuario con 25 639 trabajadores. El sector de comercio y gastronomía con 11 216 y el de la construcción con 10 740.

En el balance del cumplimiento de las tareas del movimiento obrero valoradas a raíz del XIII y XIV Congreso de la CTC, se comprobó los avances obtenidos por el Movimiento Sindical, en el fortalecimiento de su vida interna, la estructura sindical, la superación cultural y técnica de los trabajadores; el impulso a la emulación socialista, la disciplina del trabajo, al defensa y su contribución al desarrollo económico, político y social de la provincia.

Partido único

Los objetivos propuestos en la etapa democrática popular-agraria y antiimperialista, fueron cumplidos por la clase obrera el frente del poder estatal, la que posibilitó la estrecha interrelación entre las medidas y tareas de la primera y segunda etapa de la Revolución, que tuvo un ciclo interrumpido de transformaciones, en medio de un proceso revolucionario único. Para fortalecer las fuerzas revolucionarias el 26 de julio de 1961 Fidel Castro le informó al pueblo la decisión de crear el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, bajo la dirección de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, para lo cual se formaron órganos únicos de dirección en todas las provincias con dirigentes de las tres organizaciones revolucionarias: Movimiento 26 de Julio, Partido Socialista Popular y el Directorio 13 de Marzo.

Concebidas como paso previo a la formación del Partido Unido de la Revolución Socialista, en busca de mayor madurez política y organizativa, las ORI debían tener su base en núcleos revolucionarios activos en fábricas, talleres, granjas, etc., con un carácter colectivo en su ingreso. Sin embargo en el trabajo práctico de creación del Partido, surgieron serias dificultades, producto de errores sectarios que fueron revelados por Fidel Castro, el 22 de marzo de 1962, en comparecencia por radio y televisión. No obstante y a partir de la intervención de Fidel Castro en el referido discurso, los errores cometidos por las ORI fue rápidamente erradicado, creciendo el prestigio y autoridad de las Organizaciones Revolucionarias Integradas en su papel de Vanguardia de la Clase Trabajadora.

En el mes de mayo de 1962, se comenzó en todos los centros de trabajo de la región, la organización del destacamento de Vanguardia de la Clase Obrera utilizando para ello la línea de masas, planteada por Fidel Castro. Como resultado de ese proceso se constituyeron 116 núcleos del Partido, con 895 militantes y 126 aspirantes. Existía además 48 centros con militantes, pero sin núcleo de base y 32 no habían ni militantes ni organizaciones de base partidista. De los 865 militantes: 628 eran hombres para 89,94 % y una pequeña cifra de 70 mujeres, que representaba en 10,06 %. En esta etapa inicial el promedio de edad de los militantes era de 36 años y la escolaridad promedio de cuarto grado.

El 28 de julio de 1963 comenzó la constitución de Seccionales del PURSC en el Regional Sancti Spíritus, con la creación de nueve secciones, en los territorios de la ciudad de Sancti Spíritus, Guayos, Jíbaro, Mapos, Taguasco, Guasimal, Zaza del Medio, Jíquima y Cabaiguán; constituyéndose además el Comité Regional, integrado por:

Integraron también el Comité Regional del PCC, los compañeros Gilberto Pernas, Sandalio Alfonso Márquez, Arturo Sánchez Hernández, Héctor Rojas Portal, Eugenio Jorge Harez, Adalberto Pumarada Rodríguez, Antonio Caso Martínez, Luis Correa Montano, Ricardo Estévez Prada y Modesto Valdés Alfonso.

El Comité Regional elegido fue presentado al pueblo espirituano en un gigantesco acto de masas frente al parque Serafín Sánchez Valdivia, la noche sábado del 27 de noviembre de 1965; junto al también electo presidente de la Administración Regional, Gilberto Pérez Perna.

El 1 de octubre de 1965, el Primer Secretario del PURSC, Comandante Fidel Castro, informaba los resultados del Primer Activo Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, consistente en cambiar el nombre del PURSC por el de Partido Comunista de Cuba, constituir el Comité Central, el Buró Político, el Secretariado y las Comisiones Obreras; además la creación del Órgano Oficial, el Periódico Granma. Al siguiente día se efectuaba la primera reunión del Comité Central, concluyendo de esta forma el proceso de formación del Partido, que se había iniciado en abril de 1961.

Tanto en el Pleno como en el Activo del PURSC, se valoró las cuestiones referentes al perfeccionamiento y los métodos de trabajo de los órganos locales de Poder, la necesidad de garantizar los vínculos estrechos con el pueblo y la eliminación de los métodos burocráticos de dirección, entre otros aspectos de interés para la sociedad.

En esta nueva etapa del Partido, en la región, en el período que media entre 1965-1975, se dio a la tarea de perfeccionar su estructura y funciones, sobre la base de sus Estatutos y Lineamientos de los Organismos Superiores; ocasionando junto a él a las organizaciones de masas, sociales y estatales que como un todo único, lográndose un impetuoso desarrollo político, económico social, en el territorio espirituano. Ello se expresa en los diferentes informes, activos y plenos del Partido efectuados, en los años 1966-1973, respectivamente donde se valoraron también los errores y deficiencias en la labor partidista, así como las insuficiencias de las organizaciones de masas y organismos de la administración de la región en el cumplimiento de sus funciones y tareas concretas; adoptándose en cada caso las vías y métodos para su erradicación.

En diciembre de 1975 se celebra al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, al que asisten como delegado un total de 50 comunistas espirituanos en representación de 8 470 militantes del Partido.

El histórico Congreso, aprobó la Plataforma Programática y los Estatutos del Partido, así como las Resoluciones y Lineamientos fundamentales relacionados en la conservación económica del socialismo, la institucionalización, la política interna e internacional de la Revolución, entre otros aspectos importantes para el posterior desarrollo de la sociedad.

Juventud comunista
Emblema de la Asociación de Jóvenes Rebeldes que identificaba a los jóvenes comunistas de todo el país.

A finales del año 1960, se constituye en la región la Asociación de Jóvenes Rebeldes, como una organización de Jóvenes Revolucionarios, con arreglo a determinadas normas y exigencias, que garantizaron su participación en defensa de las conquistas alcanzadas por el ejército rebelde en enero de 1959.

La Asociación estaba estructurada de la forma siguiente:

  • Presidente
  • Responsable de Organización
  • Responsable de Finanzas
  • Responsable Estudiantil
  • Responsable Propaganda
  • Responsable Pionero
  • Responsable Agrícola
  • Responsable de Cultura

Los jóvenes rebeldes eran obreros, campesinos, estudiantes, soldados, unidos en el amor instintivo de las masas hacia la Revolución verdadera, con la convicción de defenderla resueltamente.

Como Vanguardia Juvenil se incorporaron a los batallones de las Milicias Nacionales Revolucionarias creadas en 1959, asimismo tuvieron un papel esencial en la Campaña de Alfabetización, además de otras tareas fundamentales como fueron su participación a las zafras del pueblo, en las movilizaciones agrícolas, en los deportes, la cultura y en la defensa de la patria.

El 4 de abril la Asociación de Jóvenes Rebeldes, da paso a la constitución de la Unión de Jóvenes Comunistas(UJC) como organización política de la juventud cubana, cuya misión central y más importante es la incorporación de los jóvenes a las tareas de la Revolución, contribuir a su formación comunista integral y prepararlos para su ingreso al Partido.

Ese propio día se había creado la Unión de Pioneros Rebeldes (UPR), antecedente de lo que en 1962 se llamaría Unión de Pioneros de Cuba (UPC) y posteriormente, en abril de 1977, se cambió el nombre por Organización de Pioneros José Martí. Constituyen objetivos de esta organización, educar a los niños en las cualidades del hombre de la Sociedad Cubana, formarlos como fieles luchadores por la causa del Partido, como constructores de la nueva sociedad.

Al constituirse la provincia de Sancti Spíritus, la UJC se estructuró en 8 Comités Municipales, que atenderían a 39 Comités de Dirección y 1 111 Comités de Base con un total de 12 237 militantes.

Provincia cubana

El 2 de julio de 1976, luego de ser aprobada por el Consejo de Ministros de la República de Cuba la Ley 1304 sobre la nueva división político-administrativa y su publicación en la Gaceta Oficial de la República de Cuba el 3 de julio del mismo año, comenzó a regir la nueva división geográfica y política del país y las 14 provincias nacidas tras esa decisión se denominaron de Occidente a Oriente: Pinar del Río, La Habana, Ciudad de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. A la actual Isla de la Juventud se le confirió la condición de municipio especial para que fuera atendido por el gobierno central considerando sus características geográficas y económicas, así como los planes perspectivos a desarrollar en el territorio. De esta forma nacía la provincia espirituana con la fusión de territorios segregados de las regiones Escambray y Caibarién, pertenecientes hasta esa fecha a la provincia de Las Villas.

En el mes de agosto del propio año 1976, se celebró en todo el país las primeras elecciones verdaderamente democráticas de los órganos del Poder Popular, donde el pueblo por primera vez en la historia del país, nominaba a sus representantes (por circunscripciones) en el órgano de gobierno, que se constituiría posteriormente.

La Ley Electoral establecía que por cada circunscripción debían ser propuestos no menos de dos y no más de ocho candidatos, además las elecciones tendrían dos vueltas; para los candidatos que no alcanzasen el (50 + 1) de los votos. Otro aspecto de la referida Ley, es que las elecciones se efectuarían por el voto universal, secreto, directo e igual de los mayores de dieciséis años. Precisaba también que la edad mínima para los diputados a la Asamblea Nacional era de 18 años y para la provincia y municipios de 16 años. Mientras que el período de mandato para los Delegados a las Asambleas Municipales se fijó para dos años-, en tanto en la provincia y la nación por cuatro años. Los diputados son elegidos en una proporción de un Delegado por cada 1 000 habitantes de una población de más de 50 000 personas, y a la Asamblea Nacional un Diputado por cada 20 000 habitantes de una población que supera las 100 000 personas.

Para la realización de tan trascendental acontecimiento se crearon en el territorio 615 circunscripciones electorales. La nominación de candidatos estuvo precedida de todo un proceso previo de asambleas a nivel de circunscripciones que se efectuaron entre los días 16 al 29 de agosto de 1976 y que contó con la participación activa de las organizaciones políticas y de masas, así como el pueblo en general, principal protagonista de tan importante acontecimiento, siendo elegidos 1487 candidatos a delegados. El siguiente cuadro estadístico nos muestra el comportamiento de las asambleas efectuadas por municipios y la asistencia del pueblo, para nominar a los candidatos a Delegados al Poder Popular[14].

Municipios Asambleas Celebradas Asistencia de la población % de Asistencia
Sancti Spíritus 313 43,977 81,0
Trinidad 221 26,517 82,0
Cabaiguán 182 28,512 83,3
Yaguajay 156 25,253 78,0
Taguasco 125 14,685 72,0
Jatibonico 111 15,698 79,0
Fomento 78 15,493 87,0
La Sierpe 59 6,217 82,0
TOTALES 1 245 176,352 81,0

Los candidatos a delegados se enfrentaron en las elecciones celebradas el 10 de octubre, según lo establecido en la Ley Electoral. Para ello se habilitaron en toda la provincia un total de 889 Colegios Electorales, 394 urbanos, 472 rurales y 23 circunscripciones especiales. Como resultados de las elecciones en la primera y segunda vuelta (10 y 17 de octubre), se eligieron a los 616 Delegados a la Asamblea Municipal. El 31 de octubre de 1976, se constituyeron en cada municipio la Asamblea Municipal del Poder Popular donde resultaron electos por el voto directo y secreto, los compañeros presidentes de cada una de las Asambleas Municipales:

A las Asambleas Municipales debían asistir 616 delegados, asistiendo 609, para el 98,9 %. En este proceso de Constitución se eligieron a 40 delegados a la Asamblea Provincial-, 18 de ellos no eran Delegados elegidos en circunscripciones, o sea el 45 %. El resto que representaban el 55 % fueron elegidos en sus respectivas circunscripciones.

El 7 de noviembre de 1976, se efectúa en el territorio espirituano la constitución de la Asamblea Provincial del Poder Popular. En esta sesión solemne a la que asistieron 47, de los 48 delegados, para un 97,9 % de asistencia; se procedió a dar lectura por parte del Presidente de la Comisión de Candidatura ante los Delegados a la Asamblea Provincial, las normas y procedimientos seguidos para todo el proceso de elaboración y propuesta de candidatura a Miembros del Comité Ejecutivo de la Asamblea Provincial del Poder Popular. Tras este procedimiento, se dio paso a la actuación del Presidente de la Mesa , quien invitó a los Delegados a proponer y elegir en votación abierta a la comisión de credenciales, la que quedó integrada por un Presidente, resultó electa Zoe Díaz González, Marcelino Hernández Valdés como Secretario y los vocales Dagoberto Ibarra González, Emeterio Hernández Perdomo y Juan Rodríguez Pita. Inmediatamente, se procedió a la presentación de la candidatura, con la propuesta para miembros del Comité Ejecutivo.

De la candidatura de 14 candidatos para elegir 11 resultaron electos:

  • Aramís Arteaga Pérez
  • Alicia Crespo Díaz
  • Wilfredo Massó Batle
  • Carlos M. Gómez Becerra
  • Hipólito Rodríguez Migollo
  • José Azcanio Ruiz
  • Víctor A. González Fernández
  • Severino Ruiz Bermúdez
  • Pablo Otero González
  • Dagoberto Ibarra González
  • Delio Cruz Valdivia

Finalmente, el Comité Ejecutivo propuesto nombraron para Presidente del Órgano de Gobierno a Hipólito Rodríguez Migoyo, Vice-Presidente José Azcanio Ruiz y como Secretario Alicia Crespo Díaz. En la propia asamblea se eligieron por el voto secreto y directo a un total de 21 diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Cierra así todo un proceso democrático, iniciado en la base, con la participación entusiasta y masiva del pueblo, dándosele cumplimiento a uno de los acuerdos del I Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Es importante señalar que las elecciones de los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular se celebran cada dos años y medio el mismo día en todo el territorio nacional y los Delegados a la Asamblea Provincial, cada cinco años, el mismo día en todo el territorio nacional, después de constituidas las Asambleas Municipales del Poder Popular, en la fecha que fije el Consejo de Estado.

Partido comunista

Al conformarse la provincia de Sancti Spíritus, producto a la División Político-Administrativa aprobada por el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en diciembre de 1975, la estructura del Partido Comunista de Cuba quedó formada por un Comité Provincial, ocho Comités Municipales, con un total de 799 organizaciones de bases y cinco Comités de Centros, con 8 470 militantes y aspirantes del Partido.

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Joaquín Bernal Camero, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba que tuvo la provincia de Sancti Spíritus en sus años iniciales. Foto del 2011.

El 24 de julio de 1976, se constituyó el Buró Ejecutivo del Partido Comunista de Cuba, en la provincia, presidiendo la reunión Osvaldo González, miembro del Buró Ejecutivo del Comité Provincial del Partido en Las Villas, siendo electo como Primer Secretario el militante Joaquín Bernal Camero, miembro del Comité Central el Partido Comunista de Cuba (CC-PCC).

Posteriormente preside el Comité Provincial del Partido Jorge Valdés Rodríguez, integrante del CC-PCC, electo el 14 de noviembre de 1987, en la Asamblea de Balance Partidista correspondiente a ese período, cesando en sus funciones el 26 de agosto de 1994, en que es elegido para ese cargo Pedro Sáez Motejo, promovido para ocupar esa misma responsabilidad en la provincia de La Habana, designándose para ocupar la responsabilidad de Primer Secretario del Comité Provincial del Partido, Juan Antonio Díaz Pérez, que fungía como Primer Secretario del Partido en el municipio de Sancti Spíritus.

Designado por el Buró Político del Comité Central del Partido, Miguel Acebo Cortinas, reemplaza en sus funciones a Juan Antonio Díaz Pérez, quien pasó a ocupar tareas en el Comité Central del Partido. A inicios de la década de 2010 el militante Miguel Acebo Cortinas es sustituido por José Ramón Monteagudo Ruiz, quien se desempeña como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en Sancti Spíritus.

Economía (1975-2000)

Agricultura

Sancti Spíritus es un territorio netamente agrícola. La provincia Sancti Spíritus en 1976 tenía 35 002,2 caballerías de tierra estatales que administra el INRA. En el sector campesino ascendían a 1 606,7 caballerías[15]. Para la administración de estas tierras se crearon 34 granjas estatales y 3 direcciones municipales para la atención del tabaco (sector campesino) y una empresa arrocera que contó con 8 unidades de producción. La estructura organizativa para desarrollar la producción agropecuaria se hizo a través de 43 empresas, además de la atención a las unidades de: Semillas, Control Pecuario, Combinado Avícola, Medicina Veterinaria e Inseminación Artificial, entre otros. El valor de la producción bruta, calculado para la provincia fue del orden de 69,5 millones de pesos.

Siete años después, con la instauración del Poder Popular y transferidas a él, todas las unidades de producción y servicios-, subordinadas a la anterior estructura administrativa (Región); la agricultura contaba con 29 178 caballerías de tierras (el 59 % del territorio), de ellas 11 395 correspondían a áreas cultivadas.

Al evaluarse los principales indicadores globales de la economía, de acuerdo a los resultados obtenidos en 1977 y 1983 se tendrán los siguientes resultados:

  • Producción bruta (valores) creció en un 24 % de 110,6 millones de pesos a 137 millones para un incremento promedio del 4 % anual,
  • y la producción mercantil de un 16 % (de 100,7 millones a 116,6);
  • lográndose que el costo por peso se redujera de 1,13 a 1,08;
  • el promedio de trabajadores aumentó en un 12 % es decir (de 20.703 a 23.291);
  • la productividad por hombre subió un 10 % (de 5 344 a 5 882).
  • y el salario medio en 8 % (de 1.911 a 2.059).

Por otra parte las pérdidas de cálculo bajaron de 10.062.600 en 1977 a 9.977.300 en 1983, pero al crecer considerablemente el valor de la producción creada puede afirmarse que mientras en 1977 se perdían 15 centavos por cada peso de producción bruta, en 1983 fue de 7 centavos. Si se toma en cuenta que lo planificado para este año (1984) es de 3 centavos por peso y de mantenerse el ritmo de elevación de la eficiencia económica alcanzado hasta la fecha, ello posibilitará que la agricultura en el territorio sea costearle en el 1985. En el período que se analiza todas las producciones agropecuarias, con excepción de la carne de res y los frutales, se incrementaron.

A esto hay que agregarle, el esfuerzo llevado a cabo por el estado, encaminado a una mejor atención al trabajador agropecuario, por ello resulta importante destacarlo en esta valoración, no como algo acabado, si no como una expresión de la voluntad de continuar por ese camino en aras del bienestar del hombre del campo. Un ejemplo de lo señalado anteriormente, es las 794 viviendas; los 3 500 casos de construcción o reparación de pisos, techos y letrinas, el mejoramiento de la alimentación en los comedores obreros a partir de las propias áreas de autoconsumo.

Producción tabacalera

En el año 1977 el área destinada a este rublo de exportación era de (estatal y privada) 787,7 caballerías, obteniéndose cosechas normalmente alrededor de 140 000 quintales anuales, exceptuando la del 79/80 que por los efectos del Moho Azul se redujo a 23 800. Sin embargo en la anterior cosecha hubo una recuperación al alcanzarse 148 800 quintales, cifras mayor obtenida hasta la fecha.

Durante el período 1971-1975, el 62 % aproximadamente de la producción anual estaba en manos del sector campesino, hasta que se decidió en la provincia, pasar 800 caballerías al sector privado, para su siembra, atención y cosecha por los agricultores pequeños agrupados en 28 CPA y 71 Cooperativas de Crédito y Servicios, con estas medidas además de aprovechar la experiencia de los campesinos, se liberaban áreas estatales que incrementarían los planes vianderos.

En función de la producción tabacalera existe, una empresa dedicada al acopio y beneficio del tabaco, integrada por 43 establecimientos y talleres cuyos valores de producción mercantil se incrementaron en un 98,3 % en el período; otra de tabaco torcido con 6 establecimientos y 3 talleres, con una capacidad de 36,6 millones de unidades; y una tercera de cigarrillos negros que presenta un crecimiento anual promedio en unidades físicas del 14 %.

En el Sector Agropecuario, resulta imposible dejar de reseñar de forma breve, la producción arrocera por constituir este un aspecto esencial en el desarrollo alcanzado por el territorio en este período, además de lo que representa sus cosechas para el país.

Arroz

La cosecha de esta gramínea se realiza por la Empresa Arrocera Sur del Jíbaro, siendo en esa etapa la más tecnificada del territorio. La entidad es la segunda del país en área, cuenta con 2 179 caballerías destinadas a ese cultivo en las cuales se ubican 5 unidades productivas. Corresponde a esta empresa el honor de ser una de las dos entidades de este tipo en el país en cumplir las orientaciones del Histórico Primer Congreso del Partido de obtener en 1980, un promedio de 1 000 quintales de ese cereal.

La historia arrocera de la zona se remonta a los años de la república mediatizada, cuando dos o tres latifundistas poseían unas 300 caballerías para su beneficio, al tiempo que ofrecían a sus pobladores perspectivas cada vez más sombrías. A partir de 1959, es convertida en granja del pueblo, comenzando a explotar el lugar bajo condiciones muy diferentes, pero el gran despegue ocurrió en 1972 al contar con ese elemento tan vital para el arroz, el agua, proporcionado por la presa Zaza la mayor de Cuba, con 1 020 000 millones de metros cúbicos del preciado líquido.

La nivelación de todo el terreno cultivable, la variación de la tecnología de siembra, el aumento de la preparación de la tierra en seco y la creación de una unidad para la producción de semillas certificadas, así como la vinculación del salario a la norma y la aplicación del multioficio, hicieron que la entidad alcanzara buenos dividendo en ese quinquenio.

Industria azucarera

Para analizar el comportamiento de esta importante industria para la economía espirituana, hay que puntualizar los siguientes indicadores comparativos:

  • La producción de caña ha crecido en el 43 % y los rendimientos agrícolas en 19 000 arrobas por caballerías, incrementos que han posibilitado que los nueve centrales de la provincia tengan suficiente materia prima para moler al tope de sus capacidades potenciales durante más de 150 días por contienda.
  • En el aumento de la producción cañera ha desempeñado un papel decisivo la introducción de una avanzada aerotecnia, basada en la organización de las plantaciones por bloques, la óptima preparación del suelo, la mayor calidad de la siembra, el incremento del cultivo mecanizado (se encuentra al 88 %), la realización de la limpia en el tiempo, la aplicación de fertilizante balanceado y nitrogenado de forma enterrada, el mejor control del bórer y el desarrollo de banco de semillas certificadas.
  • Las áreas de riego con valor de uso se han aumentado de 200 a 458 caballerías, aunque no se avanzó como se había deseado; mientras que la construcción de sistemas de drenaje, iniciado en 1978, posibilitó beneficiar 978 caballerías.
  • En el sector campesino se cuenta con 27 Cooperativas de Producción Agropecuaria que tienen 885,27 caballerías (un total de 25 % del área total cooperativizada). Elevaron la producción de caña de 28 millones de arrobas en 1976 a 74 millones en 1983, incrementando sus rendimientos en 11 900 arrobas por caballerías y asumiendo el corte, alza y tiro con sus propios recursos. Existen además 43 cooperativas de crédito y servicios (CCS) dedicados a este cultivo que abarcan otras 290,73 caballerías. La provincia logró que los agricultores pequeños cortaran sus cañas sin apoyo de otras fuerzas.
  • La mecanización del corte representa ya el 61 % de la capacidad potencial, muy cerca del objetivo propuesto para 1985 del 68 % lo que unido al aumento de la productividad de los macheteros y de los equipos de corte, alza y tiro y a la mejor organización y ejecución de la zafra, han posibilitado reducir el empleo de voluntarios a 657 en la cosecha pasada (en la de 1976-77 se utilizaron 2 2977).
  • En relación a la producción azucarera se mantuvo en ascenso hasta 1979. En 1990 disminuyó sustancialmente debido a la roya que afectó las plantaciones de la barbados 4362 ―52,9 % del total estimado para ese año―, daños que prosiguieron en los años subsiguientes al quedar destruida la estructura de la capa. En la de 1982-83 venciendo en aquellos efectos, se presentaron intensas lluvias, que influyeron negativamente en los rendimientos industriales, registrándose el menor contenido de azúcar en cada de todos los tiempos.
  • Otro de los índices donde se obtuvo logros en la industria azucarera, es el referido al consumo de petróleo crudo que ha venido decreciendo por zafra, siguiendo la política orientada por el Partido. En tal sentido se puede expresar que mientras en la cosecha de 1976-77 se utilizaron 24 280 toneladas métricas del crudo, en la de 1982-83 este consumo se redujo a cero.

Unido a todo lo anterior, vale destacar igualmente, la modernización del sistema ferroviario cañero con la introducción de locomotoras Diesel; nuevos carros jaulas y reconstrucción de las vías de forma similar se mejoraron las comunicaciones. Así, la producción mercantil creció en un 23 % y las inversiones en un 75 % en comparación con 1977.

Importante, ha sido para este sector el movimiento millonario organizado por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), donde la provincia mantiene por varios años consecutivos el Galardón de Millonaria, al cortar todas sus brigadas de habituales y voluntarias un millón o más de arrobas.

En 1976-77 sólo 85 de sus 195 brigadas alcanzaron esa meta; en la de 1982-83, las 62 que tomaron parte de la contienda se convirtieron en millonarias y en la última, sus 36 colectivos lo lograron en febrero como saludo al IV Congreso de la CTC. La atención al trabajador azucarero y cañero, se muestran saldos positivos, no sólo a lo que se refiere a mejoras salariales (el salario medio creció en un 36 % en la industria y el 76 % en la agricultura), sino también en la elevación de los niveles de vida y de trabajo. En tal sentido vale destacar los programas de viviendas y de producciones de alimentos para el autoconsumo, cuyos resultados en el período objeto de estudio, se resumen en la construcción de 1 176 viviendas por el MICONS y las propias empresas y complejos (al cierre de diciembre de 1983) había otras 250 en fase de terminación. Se distribuyeron en 1983, 121 libras per. Cápita de viandas, granos y hortalizas, además de pequeñas cantidades de carne, proyectándose cifras superiores en los años sucesivos.

La eficiencia industrial de la provincia alcanzó en la zafra de 1972, el valor más bajo del quinquenio 76,60 % de azúcar por porcentaje de Pol de caña (Pol: porcentaje de sacarosa aparente). Ante esta situación, se comienza a tomarse una serie de medidas industriales, que hicieron que en la zafra de 1973, el recobrado fuera superior en 5,04 % al de 1972; con menos cañas molidas. En la zafra de 1975, se hizo la producción de azúcar más alta del quinquenio. Esta producción tuvo un 84 % de aprovechamiento del tiempo total de refinación. Comparado con 1971, que fue de 52 %, demuestra la estabilidad de la producción alcanzada por la fábrica.

A partir de 1977, la producción de derivados de la industria se ha diversificado, con la puesta en explotación de las plantas de torula, bagazo desmedulado, amilasa y dextranasa, incrementándose además las de alcohol y miel-urea-bagacillo.

En 1971 existían en la provincia dos destilerías, una en el Central F.N.T.A.-Trinidad y otra en el Central Melanio Hernández de Sancti Spíritus. Ateniendo a que las producciones de esta última cubrían las demandas internas, se decidió descontinuar la del F.N.T.A., con el objetivo de disponer más mieles finales para otros usos. La destilería Melanio Hernández tiene una capacidad potencial diaria de producción de 60 000 litros de alcohol a 100 grados-, además en esta industria se recupera levadura sacharomices como componente de los piensos. El destino de las producciones van al consumo interno en forma de alcohol desnaturalizado, para uso domésticos; alcohol natural para uso médico y eventualmente, a la exportación.

Ambas industrias producen esta materia prima para la producción de papel, tablas, etc., en otras industrias.

Industria alimenticia

El Ministerio de la Industria Alimenticia cuenta en la provincia con cinco empresas: Combinado Alimenticio Río Zaza, Arrocera Sancti Spíritus, el Combinado Cárnico Sancti Spíritus, Refresco y Distribución de Bebidas y Confitura Trinidad.

Sus producciones fundamentales son: leche pasteurizada, condensada y evaporada, yogurt, quesos, mantequilla, conserva de tomate, compotas de frutas, arroz para el consumo, carne de res deshuesada y sus derivados, carne de cerdo en bandas, carnes en conserva, masa para croquetas, refresco, hielo, sirope, caramelos y néctar de frutas, algunos de los cuales se introdujeron en el período (1976-83).

El incremento de arroz, se logra mediante la instalación de fábricas con un alto nivel de mecanización; la capacidad instalada anual en molinos de esta empresa arrocera, ha aumentado más de 4 veces y en secaderos se ha incrementado el doble durante el referido quinquenio.

Dentro de la rama cárnica, cuenta el territorio con dos mataderos, una empacadora y una licuadora, las que han obtenido una producción de 2 625,4 y 554,4 toneladas respectivamente, al finalizar el quinquenio 1971-75.

En general todos los surtidos presentan crecimientos en relación con 1977, a excepción de la leche condensada, al ponerse en marcha una línea de evaporada que sustituyó parte de aquella y las conservas de tomate, por las altas y bajas de la cosecha. Por último, el valor de la producción mercantil alcanzada en 1983 fue de 100,7 millones de pesos que comparados con el obtenido en 1977 ascendente a 84,3 millones, a precios constantes, representan un incremento de 19,5%.

Pesca

Antes de la división político-administrativa de 1975, en la región existían dos establecimientos dedicados a la explotación de los recursos marinos: La Unidad de Casilda y Tunas de Zaza. En ambos centros se llevaba a cabo las actividades de captura, reparación y mantenimiento de barcos. Tunas de Zaza se dedicaba sólo a la captura de escama; para ello contaba con 32 barcos, mientras que Casilda captura escama, langosta, camarón, ostiones y otras especies, con un parque de 66 barcos. Dos empresas ―el combinado pesquero industrial Casilda y la mayorista Distribuidora del Producto del Mar― y una Unidad Administrativa perteneciente a la Empresa Nacional de Acuicultura, están responsabilizadas actualmente con la actividad pesquera de la provincia.

La captura en el año 1975 ascendió a 3 056,1 toneladas superior en 0,04 % a la alcanzada en 1972.

A partir de 1977, la Industria Pesquera no se limitará a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los pescadores, con la sustitución de sus viejas embarcaciones por barcos de madera, ferrocemento y acero, la construcción de centros industriales para el procesamiento de langosta y pescado y la elevación de sus niveles salariales, sino que incorporó dos líneas de desarrollo: la acuicultura (desde 1977) y la camaronicultura (1985).

La Acuicultura ha tenido un fuerte desarrollo a partir del aprovechamiento de la Presa Zaza y otras en la pesca de la tilapia. Desde 1978 en que se inició esta actividad se ha capturado 9 254,9 toneladas métricas de pescado que han servido para elevar los niveles de consumo de la población espirituana y de varias provincias. En este sentido las perspectivas son amplias, trabajándose constantemente en la repoblación de los cuatros envases principales y en 80 Micropresas del territorio, con el objetivo de satisfacer las necesidades siempre crecientes de la población. La empresa Mayorista, ha crecido en un ritmo promedio anual de un 4,5 % con base en las producciones acuícola. Antes de 1977 no había condiciones para la distribución de pescado en el territorio. Aspecto en el cual se laboró con prontitud al punto de contar en estos momentos con 52 establecimientos de venta de estos valiosos productos.

A partir de 1 de agosto de 1988, se inició la construcción de la presa La Felicidad, localizada en el municipio de Jatibonico, con una capacidad de embalse de 57,6 mm m3 destinada a la caña. En el transcurso de estos últimos 27 años (1959-86) se han construido miles de obras industriales, educacionales, para la salud, viales, hidráulicos, agropecuarias, viviendas, hoteles, sistemas de acueductos y alcantarillados, entre otras edificaciones sociales, que unido a la consolidación de una fuerte industria de materiales de construcción hace de esta provincia una potencia constructiva en pleno desarrollo.

Sociedad (1975-2000)

Transporte

Antes del triunfo de la Revolución existían 10 rutas de ómnibus en la actual provincia, con un parque total de 60 vehículos, que brindaban servicios muy limitados a la Habana, Santa Clara y otras ciudades importantes, siendo nulo hacia poblados pequeños y mucho menos rutas rurales; esos vehículos tenían diariamente la posibilidad de transportar 10 mil personas.

En el quinquenio 1971-75 el transporte por carreteras se incrementó mostró éste, un crecimiento en los servicios. En su primer año, los autos estatales (85) transportaron 822 200 pasajeros para un valor de 1 181 300 pesos. En el año 1975 el servicio regular creció 2,07 en transportación de pasajeros y su valor de servicios prestados 2,86.

Los territorios que actualmente integran la provincia de Sancti Spíritus durante el quinquenio 1971-7975, recibieron el apoyo de transportes nacionales y de la antigua provincia de las Villas, en las operaciones de transportación de cargas. La composición del parque de ómnibus existentes en la provincia al terminar el quinquenio 1971-75, era de 185 en total. La cantidad de ómnibus por marcas era la siguiente:

  • SKODA: 40
  • ZIL: 40
  • Girón III: 18
  • Girón IV: 45
  • Girón XI: 15

Unido al aumento de vehículo, los ómnibus urbanos, de carretera y rural incrementaron el número de pasajeros transportados en el año 1971, en un 78 % con relación al año 1973 ―año en que comenzaron a prestar servicios en las zonas rurales de Yaguajay y Jatibonico respectivamente―. Los ómnibus Girón XI al servicio urbano de la capital provincial, se produjo en el año 1976, incrementando la transportación de pasajeros en la ciudad 1,79 veces más a los efectuados en el año 1975.

En el año 1986 el parque total de ómnibus en la provincia era de 465. Además 175 rutas, 16 urbanas, 75 carreteras y 84 rurales, que daban un millón de viajes al año con 45 millones de pasajeros, sin contar los 629 autos de alquiler con casi seis millones de viajeros por año.

En lo referente a los ferrocarriles a partir del año 1977, circulan coches motores que la unen a Santa Clara y Cienfuegos y desde Enero de 1978, se brindan estos servicios hasta Ciego de Ávila.

Los servicios provinciales transportaron a principio de 1978 un promedio de 56.657 pasajeros mensuales ―sin embargo resulta aún insuficiente las posibilidades que este medio de transporte puede brindar a los usuarios, teniendo en cuenta la capacidad, consumo de petróleo y otros componentes, que siempre serán inferiores a los gastos que ocasionan el transporte automotor―.

También existe una amplia red ferroviaria que es utilizada en la transportación de caña desde los chuchos a los centrales. Las vías en total totalizan 540 Km. en la provincia, de los cuales 270 pertenecen al MINAZ.

En lo referente al transporte portuario al inicio del quinquenio 1971-75 el territorio contaba con dos subpuertos: Casilda y Tunas de Zaza. Este último desactivado en el año 1972, debido al incremento de la mecanización de los embarques de azúcar, ya que tiene poca profundidad, y el embarque de la dulce gramínea se hacía por medio de patanas.

En tanto el Puerto de Casilda durante este mismo período estuvo dedicado, fundamentalmente, a la exportación de azúcar y en menor escala a actividades de cabotaje e importación de materiales, tales como: Pulpa de madera, fertilizantes, bobinas de papel, petróleo y equipos.

Por las razones expuestas se comprende que la actividad del puerto es limitada por el poco calado existente, lo cual no permite que la mayor parte de los buques arriben directamente con su carga total, o carguen el total de su capacidad al costado del muelle.

Educación

Antes de 1959, la educación estaba condicionada por el subdesarrollo existente como consecuencia de las relaciones económicas y sociales imperantes en el país. Con el triunfo de la Revolución se inició el proceso de transformación revolucionaria de la sociedad y consecuentemente, el de educación. En el año 1961 se llevó a cabo la Campaña de Alfabetización mediante la cual aprendieron a leer y escribir cientos de miles de analfabetos que según el censo de 1953, en el territorio espirituano la cifra alcanzaba 66 024 personas que representaba el 58,2 % de la población.

En la provincia se realizó un esfuerzo por transformar el sistema de educación a los nuevos requerimientos y exigencias que con esos fines adoptarían el Ministerio de Educación, que desde los primeros momentos estableció como una necesidad la articulación de la enseñanza desde el preescolar hasta la universidad. En el período de 1970-71 a 1980-81 la matrícula de educación media creció de 36.786 a 107.582 alumnos, creciéndose en 8.945 educando.

Las medidas adoptadas por la Revolución en cuanto a la extensión de los servicios educacionales se iniciaron con la generalización de la educación primaria. La construcción de nuevos centros estudiantiles, no podemos olvidar que se hizo necesario ―para eliminar las desproporciones heredadas de la estructura prerrevolucionaria, utilizar edificaciones existentes, adoptándolas para estos fines, la utilización más racional de antiguos locales de escuelas privadas y adaptación de edificios y amplias residencias dejadas por la alta burguesía que abandonó el país―.

Según el informe rendido por la Asamblea Provincial del Poder Popular a la máxima instancia del Parlamento Cubano, en el VI Periodo de sesiones (14 de julio de 1984), se precisa que de cada 2,6 personas entre 5 y 49 años una se encontraba estudiando, con una tasa de 93,2 en la población de 6 a 16 años y dentro de este grupo, aparecen con 98 los comprendidos entre 6 y 12 y con el 85 los de 13 a 16, siendo superior a la media nacional la incorporación en todas las edades. En el propio informe se destaca los esfuerzos desplegados en educación especial, tanto cuantitativos como cualitativos. En 1977 había 4 centros de este tipo y hoy se dispone de 23; uno de trastornos de conducta, otro para sordos e hipoacúsicos y el resto para retrasados mentales, con un incremento en matrícula de 440 a 2 499. Como complemento a las tareas de estas instituciones fueron creados el centro de diagnósticos y orientación y el Consejo de Atención a Menores.

En el quinquenio 1970-75 ―el curso secundaria obrera campesina su matrícula se multiplicó 24 veces superior al curso 1970-71, siguiéndole en ese orden la FOC con 7,8 veces superior―. De ahí la gran importancia, ya que los graduados pudieron continuar sus estudios superiores en carreras universitarias. En el quinquenio continuo (1976-80) tomo fuerza la batalla por el sexto y el noveno grado en el movimiento obrero espirituano para demostrar que la educación para adultos también estaba presente en este territorio. A esto se le sumaron las escuelas de idiomas para trabajadores.

Cultura

Desde el inicio del triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno revolucionario aplicó su política cultural que no es otra que la elevación intelectual del pueblo y su disfrute de los bienes espirituales del pueblo. Sobre este sencillo propósito se cimentaron todas las actividades culturales que se desarrollarán en el territorio nacional, parejamente con las transformaciones económicas, políticas y sociales, llevadas a cabo después de 1959.

A medida que la Revolución se fue desarrollando, se hacía necesario la fijación de una política cultural-, había que orientar las incontables actividades que en este sentido se llevaban a cabo.

Fue en 1961 que se establecen las orientaciones que habrían de normar la política cultural del gobierno revolucionario. Las normas surgieron de tres reuniones que el Primer Ministro, Comandante en Jefe Fidel Castro tuvo con los intelectuales y los artistas cubanos.

Uno de los propósitos fundamentales de la Revolución, es desarrollar el arte y la cultura precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser patrimonio real del pueblo. Y al igual que nosotros hemos querido para el pueblo una vida mejor también en orden cultural.
Fidel Castro

El 30 de agosto de 1964 se constituyó en Sancti Spíritus el Consejo Nacional de Cultura, proceso que había comenzado el 5 de junio de ese propio año en el municipio de Cabaiguán. Anteriormente, el 22 de septiembre de 1959 por Decreto del Comisionado Municipal Euclides Martínez, nombra como Director de Cultura al Dr. Raúl Martínez Torres, que había presentado al Ayuntamiento un programa tendente a incrementar la biblioteca, la Escuela de Música, Pintura y Escultura, así como la creación de un Museo Histórico, entre otras manifestaciones artísticas y literarias de la región.

A partir de entonces, se desarrollaría un pujante movimiento cultural, que entre sus principales objetivos estaban ir al rescate de un grupo de tradiciones genuinamente espirituanas, entre las que sobresalen la reorganización del Coro de Claves, integrados con ex miembros de los Coros de Claves de Jesús María y Santa Ana. Este Coro participaría en agosto de 1962 en el Primer Festival de Música Popular Cubana, en ciudad de La Habana, junto a otras instituciones de renombre nacional.

Las Artes Plásticas, junto a otras instituciones rescatadas o de nueva creación en cada uno de los municipios ―rompió el aislamiento forzoso en que estaban sumido los artistas del patio, por el desinterés de los gobiernos anteriores a 1959 de promover una verdadera cultura, donde el principal protagonista fueron las masas populares―.

La fundación de la Filial de la UNEAC, el trabajo de la Brigada Hermanos Saíz, el fortalecimiento del Movimiento de Jóvenes Creadores; los Talleres Literarios y el trabajo con niños y jóvenes, han impulsado notablemente la creación y la lectura en la provincia.

Salud pública

Con el triunfo revolucionario de enero de 1959 se comienza un serio esfuerzo por llevar a la comunidad una atención médica integral, preventiva y curativa. La revolución médica cubana llevó a la creación de los Policlínicos en el año 1963 y con ello se comenzaron a realizar actividades en el territorio en los referente a la atención ambulatoria, dichas actividades se han ejecutado a través de programas de salud.

Los primeros programas de salud en nuestro país iban dirigidos contra diferentes enfermedades o daños como el programa de control de enfermedades diarreicas y respiratorias agudas, el programa de control de la tuberculosis y otros, después surgieron los programas priorizados para la atención a grupos de personas con mayor riesgo como la madre y el niño menor de 1 año. Según se precisa en el Programa de trabajo del médico y la enfermera de familia, el policlínico y el hospital (editado por el MINSAP en marzo de 1988), en 1973, se elaboran los programas de atención integral a las personas, específicamente los de atención al niño, a la mujer y al adulto, los cuales agrupan junto a la atención estomatológica, de nutrición y los de epidemiología, los programas básicos del área de salud.

En 1984 con la incorporación del médico y la enfermera de la familia a partir de la concepción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se producen modificaciones positivas en la forma, contenido y la práctica de la atención médica, estableciéndose cambios en la atención ambulatoria que ha repercutido favorablemente en todo el sistema de salud.

La región de Sancti Spíritus en 1975 tenía 44 especialistas de medicina y ninguno en estomatología, ya en 1978 se contaría con 83 especialistas y 1 estomatólogo, lo que incrementó no sólo en número, sino también en la calidad de los servicios que se le brindan a la población. En el quinquenio 1975-80 la cantidad de camas se incrementaría en 780, con la apertura de un hogar de ancianos y el Hospital Clínico Quirúrgico y Gineco Obstétrico Provincial.

Durante este propio quinquenio, las autoridades de salud se dieron a la tarea de reorganizar el sistema de salud, en correspondencia a los requerimientos de brindar a la comunidad una atención médica integral, preventiva y curativa. Este sistema organizativo tiene como base las unidades básicas o sea los Policlínicos Comunitarios para la atención médica primaria de la población, ejecutado por un equipo de salud integrado por: un médico de adulto, un pediatra, un gineco obstetra, un trabajador sanitario y personal de enfermería; responsabilizados con la atención de un área o número de habitantes. Esta atención médica es integral y además sectorizada y considerada la atención curativa del enfermo y la preservación de la salud de los sanos, mediante medidas preventivas. Los equipos están apoyados por las organizaciones de masas y políticas en la imprescindible tarea de fomentar y controlar los índices de salud de los habitantes de su área.

El proceso de conformación de los Policlínicos Comunitarios comenzó en la provincia en el año 1976, con el establecimiento en forma experimental de un Policlínico con estas características, en el área de salud dentro de la ciudad de Sancti Spíritus. Posteriormente en 1977 este nuevo y novedoso modelo de atención médica denominado medicina en la Comunidad, se extendió a 13 Policlínicos más diseminados en los ocho municipios del territorio. En 1978 con la conformación de los últimos tres Policlínicos programados para este quinquenio, la provincia contaría con 16 Policlínicos Comunitarios.

Estos datos unidos a la creación del Instituto Politécnico de la Salud y de la Facultad de Ciencias Médicas ―que ha permitido comenzar en la provincia la formación de sus propios médicos y técnicos, bastarían para comprender el saldo positivo alcanzado en el sector de la salud―.

A partir de 1983, desde la instauración de los órganos del Poder Popular, se elevaron a 194 las unidades de esta esfera-, 45 más que en 1975, destacándose entre ellas el nuevo y moderno Hospital Clínico Quirúrgico Provincial Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, con una capacidad de 774 camas, 4 Policlínicos, 2 Clínicas Estomatológicas, 1 Hogar de Ancianos, 2 Hogares Maternos, 2 Puestos Médicos, entre otros servicios, como son 1 Taller de Electromedicina, 4 Almacenes, 2 Centros de Enseñanza y 18 Unidades Administrativas.

En octubre de 1984, con la apertura de 6 consultorios del Médico de la Familia, en el municipio de Fomento, se da inicio al programa del médico y la enfermera de la familia en la provincia. En los años subsiguientes se selló este municipio y el programa se extendió a los siete restantes.

La salud es un sector al que el estado revolucionario le destina importantes recursos, para que cada día se incremente constantemente los servicios que se prestan a la población en todos y cada una de las unidades con que cuenta, así como llevar a los más apartados rincones la asistencia médica, que la Revolución puso de una vez y para siempre, al servicio de las masas.

Deporte y Cultura Física

En febrero de 1961 fue creado el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), como organismo encargado de orientar, planificar todas las actividades concernientes a la cultura física y la recreación. Con la constitución del INDER, se crean los Consejos Voluntarios Deportivos, que constituían las células de base a través de las cuales se impulsarían la participación masiva de la población. Cada centro de trabajo del territorio crearía su Consejo, como núcleo que asimilaría las directivas y orientaciones de la estructura estatal ―orientar a los obreros respecto de su participación en los distintos eventos deportivos―.

Se instalan numerosos campos y áreas deportivas y con ello el incremento de la actividad física, a pesar de las restricciones impuestas por el bloqueo imperialista que ya se hacía sentir en el país.

Sin embargo los programas del INDER han tenido presente el análisis real de las características, intereses y posibilidades de cada territorio. Así por ejemplo, el plan de educación física comprende desde los primeros años de la escolaridad hasta las universidades, en expresión progresiva de esfuerzos y técnica que se ajusta a las realidades del crecimiento y desarrollo integral del alumno. Abarcaban igualmente los programas de cultura física diferentes actividades para adultos, las que fueron creando en la clase obrera el hábito y conciencia de que la práctica sistemática de ejercicios físicos producen mayores índices de eficiencia física que a su vez favorecen al incremento de la producción y la productividad ―por ello, desde los primeros años de la Revolución dichos programas contemplan las pruebas de eficiencia física LPV―.

También la Educación Física está contemplada como para de la formación multilateral del hombre. Las soluciones revolucionarias ofrecidas para garantizar el desarrollo del programa escolar en ese sentido han tenido su base en la edificación de área de participación, que representan un aporte a la moderna pedagogía, al permitir que varias escuelas concurran a un mismo campo de trabajo físico y utilicen los mismos equipos e instructores. El régimen de participación establecido para todos los deportes ―garantizan el esfuerzo del territorio, contribuyendo a que los atletas representen primero a su institución, luego al municipio, para más tarde representar a su provincia―.

Los datos acopiados, que pertenecen al año 1972, nos sirvan de punto de referencia para analizar, a la luz de las comparaciones, el asalto hacia delante experimentado. Un total de 18 deportes, 69 áreas especiales y 135 técnicos formaban su patrimonio deportivo, cuando Sancti Spíritus era aún una región de la antigua provincia de Las Villas. Al cumplirse el primer año de la constitución de los órganos del Poder Popular en la nueva demarcación yayabera, el Sectorial de Deportes contaba con 477 instalaciones y 155 especialistas para preparar atletas en 26 disciplinas.

Defensa revolucionaria ciudadana

En el informe central al I Congreso del Partido Comunista de Cuba, al abordar el papel excepcional jugado por la fuerza armada revolucionaria y el ministro del Interior ―el comandante en jefe Fidel Castro Ruz― señala:

(...) en los días en que no existía todavía una integración de todas las fuerzas revolucionarias ni el partido que nacería después, el ejército fue factor de cohesión y unidad de todo el pueblo y garantizó el poder de los trabajadores y la existencia de la Revolución, cuando la reacción y el imperialismo a golpear con amenazante fuerza las primeras obras del pueblo abnegado y humilde, que se empeñaba en construir una sociedad justa (...)

En cada agresión imperialista, el gobierno cubano respondía con medidas más radicales que paulatinamente acercaban al proceso revolucionario a transformaciones socialistas. Momento cumbre en la maduración de la conciencia de las masas populares fue el nacimiento de las Milicias Nacionales Revolucionarias, el 26 de octubre de 1959. A partir de esta fecha se fundaron y comenzó un acelerado proceso de desarrollo y perfeccionamiento de las MNR, que en breve tiempo, recorrieron un largo camino, desde los primeros destacamentos de protección a objetivos económicos y la limpia de bandas contrarrevolucionarias, hasta la formación de unidades regulares, constituyendo así, junto a la FAR, la Marina y la Policía Revolucionaria, el potencial defensivo del país.

En Sancti Spíritus surgieron las Milicias Nacionales Revolucionaria(MNR) en el propio año 1959; integrada al igual que en el resto del territorio nacional, por obreros, campesinos, profesionales y estudiantes. Sacrificando tiempo de descanso, los milicianos cuidaban que centros de trabajo y adquirían la pericia, la disciplina y la técnica militar para servir mejor a la defensa de la patria. En este grande y complejo trabajo de creación de las MNR, el gobierno revolucionario se apoyó en la clase obrera y sus organizaciones sindicales fundamentalmente.

En el II Congreso del Partido Comunista de Cuba, se analizó la necesidad de efectuar algunos cambios debido al incremento y agresividad del imperialismo, a la imposibilidad de la economía cubana de mantener un ejército profesional y a la necesidad de incorporar de modo más complejo a las masas a la defensa de la patria y prepararlas para una guerra prolongada. Es decir se revitaliza el papel determinante de las masas en la defensa de la patria socialista, manteniéndose el papel fundamental de las heroicas FAR.

A partir del 1 de mayo el comandante en jefe había orientado la constitución de esta nueva fuerza para la defensa del país. En la provincia espirituana, como en el resto de la nación, se dividió el territorio en zonas de defensa; se crean las Milicias de Tropas Territoriales, se organizaron las Brigadas de Producción y Defensa y las Formaciones Combativas Especiales. Se elaboraron las Normas de Estructuración y Funcionamiento del Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas, para tiempo de guerra. En enero de 1981 fueron constituidas en Sancti Spíritus los dos batallones de las MTT. El acto constitución se efectuó en la Feria Agropecuaria. Las palabras de clausura estuvieron a cargo del Primer Secretario del PCC en la provincia, Joaquín Bernal Camero.

En el territorio se cumplió con las cifras asignadas para la formación de sus regimientos y batallones independientes, tanto en la primera etapa iniciada en el propio año como en la segunda. También en un corto período se construyeron almacenes, armerías y otras instalaciones en la provincia y en los municipios, y el acondicionamiento, de cuevas o nichos destinados a la conservación, desconcentración, protección y mantenimiento de las armas dispuestas para las unidades, así como los campos de tiro reducido y de calibre de guerra para el entrenamiento y de otros elementos necesarios.

La instauración del día de la defensa y la construcción de los concentrados y de las casas de los milicianos en todos los municipios han devenido en iniciativas que contribuyen a elevar los niveles de organización, disposición combativa y capacidad defensiva de estas tropas en las que como todas las relacionadas con la defensa, han contado con el apoyo decisivo del Partido y el Gobierno en cada localidad.

Por último, como colofón de este capítulo, se requiere consignar el desarrollo positivo de ejercicios estratégicos Bastión en el territorio, que unidos a Jarao y Moncada y otros ―que permitió no sólo comprobarse el nivel de organización y capacidad de los cuadros políticos, administrativos y militares en las localidades ante casos de guerra, golpes aéreos, ocupación y otras dinámicas que se pusieron en juego, sino precisar las insuficiencias y ganar en experiencias para mejorar y consolidar los planes operativos definidos para cada situación e incrementar la disposición y preparación movilizativa y combativa de las masas―.

Un año después en el acto por el XXXIII Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada celebrado en la Plaza de la Revolución Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, hacía entrega de la Bandera Listo para la Defensa en su primera etapa.

Referencias

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