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Jagüey Grande

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Municipio Jagüey Grande
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Municipio de Cuba
Ubicación del Municipio Jagüey Grande
Ubicación del Municipio Jagüey Grande
EntidadMunicipio
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaMatanzas
 • Fundación1840 - 1842
Superficie 
 • Total881 86 km²
Población 
 • Total60 324 hab.
 • Densidad68,4 hab/km²
GentilicioJagüeyenses
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Entrada de Jagüey Grande

Jagüey Grande. Este territorio debe su nombre a un frondoso árbol de la familia de las Moráceas que estaba sembrado en el cruce natural de las caravanas que atravesaban Matanzas de este a oeste y viceversa por la zona sur.

Ubicación

Se encuentra situado en la parte centro-sur de Matanzas, en la Llanura de La Habana Matanzas, entre las coordenadas 22 grados, 31 minutos y 40 segundos de latitud norte (22.31.40) y los 81 grados, 7 minutos y 40 segundos de longitud oeste (81.07.40); a 10 metros de altura sobre el nivel del mar.

Símbolos locales

Los símbolos constituyen una expresión sensible de algo intelectual o moral, sin tomar en cuenta su magnitud; ya sean universales, regionales, nacionales o municipales. Se les honra como algo muy sagrado o imperecedero, por lo que son capaces de un unir a personas y pueblos. Los símbolos patrios de Jagüey Grande están integrados por la Bandera y el Escudo de Armas.

Bandera

Diseño y confección

La bandera del municipio de Jagüey Grande fue diseñada por el Historiador de la Ciudad en Abril de 1996 y aprobada por la Asamblea Municipal del Poder Popular el día 26 de ese mes en sesión realizada, en la Casa de Cultura Municipal Rolando Escardó.

Bandera jaguey.jpg
Fue confeccionada por primera vez con motivo de la Asamblea Solemne del Poder Popular en Diciembre de 1996 en los talleres de la Empresa de Industria Locales.

La bandera es de color blanco, cruzada por una banda negra desde la parte inferior izquierda hasta la parte superior derecha, conformando dos triángulos. En el triángulo superior aparece el escudo del municipio. Sobre la bandera en diagonal tiene una franja negra donde aparecen tres estrellas doradas.

Significado

El significado de la bandera está referido al uniforme del Ejército Libertador, por ser Jagüey Grande el lugar donde se iniciaron las luchas independentistas en el Occidente de Cuba. El color blanco del uniforme que usaba el Ejército Libertador cruzado por una banda negra simboliza el lugar donde se ponían las estrellas de los oficiales hasta el grado de Coronel. Las tres estrellas, además de simbolizar el testimonio de las luchas patrióticas de los numerosos oficiales mambises del municipio, representan las tres zonas históricas del municipio, Jagüey Grande, Torriente y Agramonte.

Escudo

Origen y estructura

Escudo jg.JPG

Fue ideado por Pedro Ramón Rodríguez, primer Historiador de Jagüey Grande, y confeccionado por la maestra María Luisa Amor en 1957.

Está dividido en tres cuarteles. En el primero se observa el árbol llamado Jagüey, que dio origen del nombre tradicional del poblado. Detrás del mismo aparece el sol naciente que hace un llamado a la vida, a la actividad, al trabajo cotidiano brindando su magnifica luz, debajo se encuentran dos años el 1857 y el 1957, el primero año de la fundación del poblado de Jagüey Grande y el segundo el primer centenario del mismo.

En el segundo cuartel a la derecha se destaca el monumento al alzamiento y combate de Palmar Bonito  el cual por una de sus caras tiene la inscripción Libertad-, y que simboliza las luchas de independencia de los jagüeyenses, por ser este el lugar donde se efectúo el primer combate formal entre las fuerzas cubanas y los españoles del departamento occidental de la isla en la guerra de independencia.

En el tercer cuartel está representado un campo de cultivos de caña de azúcar, plátanos y frutales, principales renglones del poblado.

Significado

El escudo en su conjunto representa la tradición, la leyenda y la principales actividades históricas, sociales y revolucionarias del poblado; simboliza la pertenencia a este territorio, con los significados propios del mismo y el hecho de ser Jagüey Grande parte inseparable de nuestra gloriosa Patria cubana desde los tiempos de inicios de las luchas por la independencia.

Características

Geología

La formación geológica se caracteriza por rocas calizas del Neógeno (Mioceno), con ligeros buzamiento hacia el sur en los cuales el desarrollo cársico es notable, pudiéndose clasificar como una llanura muy carsificada, con Carso parcialmente aflorando en presencia de forma cársicas, como las cavernas, lapies (diente de perro), sumideros, grietas, etc. El nivel del manto freático en general es poco profundo, de 1,5 metros, pero puede alcanzar valores mayores de hasta 8 M al oeste a 2 Km. de la ciudad de Jagüey Grande y suroeste del Central Australia, donde según estudios realizados se localiza una probable falla. En el Noreste del municipio en la zona conocida como “La Montaña” el nivel del manto puede alcanzar hasta 15 metros, siendo el lugar de más profundidad.

El territorio reporta más de 100 cuevas, la mayoría inundadas, que forman parte del sistema espeleolacustre, constituyendo reservorios de Especies endémicas de significación faunística.

Físico-geográficas

Clasificación de la cuenca

Existe en el territorio una de las Reserva acuífera más ricas del país, calculada en 900 millones de metros cúbicos para toda la cuenca, capaz de abastecer y satisfacer plenamente toda la demanda del quehacer socio-económico.

Los tramos hidrogeológicos existentes en el municipio se pueden clasificar como enriquecidos, con abundante flujo de agua durante casi todo el año, pero impactado negativamente por las actividades que generan contaminantes.

Suelos

El suelo está formado por Arcilla Matanzas (ferralítico rojo), con relieve llano y muy pantanoso al sur, comprende una parte de la Ciénaga de Zapata. Está dotado de corrientes fluviales subterráneas que se dirigen al sur y brotan en la ciénaga.

En Jagüey existen 2483,21 hectáreas (ha) con mal drenaje; 926,04 ha se salinizan; 1164,2 ha con carbonatación; 24169,3 ha que se inundan; también está presente la compactación. Existe la erosión natural y la antrópica; esta última por la acción de la actividad de los humanos, que es la que más incide, elevada y acelerada por el agua y el aire, lo cual incide en las condiciones físicas, químicas y/o biológicas del suelo, y pone en peligro su fertilidad y existencia.

Fauna

La fauna silvestre es abundante en especies, principalmente en aves. La más representativa se encuentra en la Zona de Zaracho (área protegida en la década de 1980) y en la costanera del Humedal Zapata. Al igual que la flora, el cambio de uso del suelo y la fragmentación del hábitat son causas de la pérdida de muchas especies.
Zunzuncito Mellisuga.JPG
La lista de aves sobrepasa las 60 especies. Muchas de ellas están amenazadas o en peligro de extinción.

De la fauna habitan:

  • Reptiles: maja, jubo, culebra, iguana, lagartijas, jicotea, camaleón, ciempiés, y otros.
  • Mamíferos: ganado vacuno, caballar, ovejas, chivos, conejo, perro, ratón, cerdos, curieles, gatos, entre otros.
  • Aves: gavilán colilargo, periquitos, tocororo, carpinteros verde, churroso, totí, juan chiví, cartacuba, sijú platanero y cotunto, tomeguín del pinar, chillina, paloma perdiz.

Todas las anteriores son Especies endémicas de Cuba y la lista llega a 17 especies endémicas y 19 subespecies endémicas. En total habitan más de 60 especies de aves en los bosques del territorio.

Flora

En el municipio predominan los bosques semicaducifolios sobre Calizas y mal drenaje. El Bosque semicaducifolio sobre caliza está formado por árboles de mediano porte; éstos no alcanzan altura mayor de 10 metros, excepto el Algarrobo y otros pocos, con un diámetro medio de 8 cm. Los bosques semicaducifolios sobre mal drenaje se encuentra al sur de la Autopista Nacional, zona de mayor diversidad en el territorio. La altura media de los árboles oscila entre 10 y 15 metros con un diámetro de alrededor de 12 cm. Existen también en el Sotobosque especies indeseables.

El desarrollo económico-social compite con las áreas forestales; los incrementos de la cubierta boscosa son discretos al oscilar entre 145 y 200 ha al año. El patrimonio forestal es de 20 155,30 ha, de ellas 18 024,7 ha son bosques naturales y plantaciones 579,20 ha, para el 21,3% de foresta. El 40% de los bosques están afectados por Plantas invasoras como la Aroma.

Hidrografía

En el territorio hay ausencias de arroyos y ríos, toda el agua es subterránea, pero sí cuanta varias lagunas: Cejas, La Ramona, El Ojo de Agua de Venancio, la cueva de Afán y otras cuevas inundadas. Existen dos canales, el de Roque, que nace donde muere el Río “Palmillas”, por el límite este, y el de Pumariega-La Luisa-Peralta por el oeste, donde llegan las aguas del Río “San José”.

El agua de Colón a través del río Palmillas es uno de los grandes surtidores de agua al municipio, así como las del río San José proveniente de Jovellanos; además, las aguas procedentes de Calimete, Perico y Pedro Betancourt surten también el manto freático del territorio. Por estar en la pendiente sur, Jagüey generalmente posee agua en abundancia todo el año, se calcula en 900 millones de metros cúbicos de agua en la cuenca subterránea (conocida como Cuenca Sur o M-III), con los tramos hidrogeológicos M-III-3, M-III-4 y M-III-5 (pequeña porción cerca de Calimete).

Clima

El clima es subtropical moderado, con dos estaciones bien definidas: La lluviosa de Mayo a Octubre y la sequía de Noviembre a Abril, a continuación se muestra un cuadro del comportamiento de variables meteorológicas actuales:

Variables meteorológicas: (Valores)

  • Temperatura media de 24
  • Temperatura máxima media anual de 31
  • Máximos valores de temperatura julio-agosto es de 33 18
  • Valores de temperatura más bajos en enero-febrero 14 |-
  • Precipitaciones media anual 1566 Mm.
  • Precipitaciones en período lluvioso (mayo-octubre) 1291 Mm.
  • Precipitaciones en período de seca (nov-abril) 275 Mm.
  • Humedad relativa de 81%
  • Insolación anual de 8 Hs/día
  • Nubosidad de 4 / 8
  • Vientos predominantes NNE
  • Días de niebla anual
  • Tormentas promedio por año 136
  • Vientos máximos anuales promedio 61 Km./Hs.

Eventos meteorológicos extremos

  • Récord de temperatura máxima: 35,7 oC año 1981
  • Récord de temperatura mínima: 2,9 oC año 1981.
  • Junio de 1995. Precipitaciones 658,2 Mm. en 13 días continuos.
  • Junio de 1997. Precipitaciones 787,2 Mm. en todo el mes.
  • 1998: 2004,4 Mm. de lluvia durante todo el año. (Fuente INRH)
  • 1997: 2007,4 Mm. de lluvia durante todo el año (Fuente CMP)
  • Abril de 1998: 0,2 Mm. de lluvia en todo el mes.
  • 4 de noviembre del 2001. En 8 horas 540 Mm. de precipitaciones con el paso del Huracán Michelle (en la ciudad cabecera)

Durante el paso del huracán Michelle en (Noviembre de 2001 en la ciudad cabecera cayeron 608,5 Mm. de lluvia.

Jagüey Grande también es afectado por el Cambio climático, siendo una manifestación de ello el incremento de azotes de ciclones tropicales. A continuación se muestra la situación desde 1851 hasta el 2008.

De 1851 a 1899 Siglo XIX, (segunda mitad) De 1900 a 1999 (Siglo XX) De 2000 a 2008

De 1851 a 1899. Siglo XIX, (segunda mitad)
De 1900 a 1999 (Siglo XX)
De 2000 a 2008
1) 21 de agosto de 1851, pasó a 27 Km.
2) 28 de agosto de/1856, pasó a 58 Km.
3) 5 de septiembre de 1882, pasó a 28 Km.
4) 24 de septiembre de 1894, pasó a 37 Km.
5) 22 de octubre de1895, pasó a 58 Km.
Frecuencia: Uno cada 9,6 años.

1) 27 de octubre de 1911, pasó a 6 Km.
2) 5 de septiembre de 1930, pasó a 48 Km.
3) 16 de agosto de 1981, pasó a 10 Km.(Dennis)
4) 29 de agosto de 1985, pasó a 47 Km. (Elena)
5) 19de noviembre de 1985, pasó a 48 Km. (Kate)
6)9 de octubre de 1990, pasó a 47 Km. (Marco)
7) 16 de octubre de 1991, pasó a 50 Km. (Fabián)
8) 18 de octubre de 1996, pasó a 14 Km. (Lili)
Frecuencia: Uno cada 12,5 años.

1) 4 de noviembre del 2001, Michelle.
2)9 de agosto del 2004, Charlys. (No pasó, pero nos puso en alerta).
3) 12 de septiembre del 2004, Iván, (no nos afectó, pero nos puso en acción).
4) 8 de julio del 2005, Dennis,
5) 30-31 de agosto del 2008, Gustav, (318,9 Mm. de lluvia) *
6) Ike, 8 al 10 de septiembre del 2008, Ike (350,0 Mm. de lluvia).*
Frecuencia: Uno cada 2,0 años.
* Nos afectaron aunque su trayectoria no fue por el municipio.

Curiosidades climáticas

Historia

El municipio de Jagüey Grande surge, con la llegada del Ferrocarril que trajo como consecuencia la fundación o traslación de núcleos poblacionales en todo el territorio occidental de la isla durante el Siglo XIX. Sobre la fundación de Jagüey Grande, la versión más conocida establece que en 1798 Francisco de Jústiz heredó de su abuelo Ambrosio Zayas Bazán, la hacienda San Francisco de Paula, compuesta por cuatro leguas de tierra; en 1804 la hacienda estaba en manos de Antonio José de los Reyes, pasando poco después a sus hijos.

Se considera que la fecha de fundación de Jagüey Grande debe ser alrededor de 1840 - 1842. Además, para este tiempo en el perímetro del poblado existían de 15 a 20 casas con igual número de fincas y tres tiendas mixtas. Estos datos indican que en la década de 1840 - 1849 existía actividad comercial en el área, lo cual hace suponer un asentamiento con varias familias, casas y establecimientos, antecedente inmediato al surgimiento de un núcleo poblacional. El nombre de Jagüey Grande, por demás, refiere un tiempo muy anterior pues data de la época de las mercedaciones.

En el año 1850 se establecieron en la hacienda San Francisco de Paula los herederos de Don Mateo de los Reyes. Tenían como objetivo fundar un pueblo, al que denominaron Jagüey Grande por la existencia en el lugar de un gigantesco árbol de esta especie.

Queda fundado el pueblo en el año 1857, siendo sus primeras viviendas nueve bohíos de guano y sesenta y siete habitantes. Durante el período republicano se señala como fecha de fundación de la localidad de Jagüey Grande el 25 de junio de 1857; la aceptación oficial por las autoridades y la repetición de esta versión, hizo que esta fecha constituyera una celebración en la localidad y se tomara como fecha oficial de fundación del poblado.

La Guerra de los 10 años

El 10 de febrero de 1869, a pocos días del alzamiento de Las Villas, se pronunció en armas en Jagüey Grande un grupo de hombres dirigidos por Gabriel García Menocal, quien estaba auxiliado por quien quedaría después al frente de las fuerzas independentistas, el coronel José Inclán, internacionalista mexicano. El aglutinador de la conspiración fue el veterano conspirador separatista Agustín Rodríguez.

El grupo sublevado se dirigió al pueblo ocupándolo por tres horas. Entre ellos estuvo la representación de la mujer cubana en la figura de Narcisa Deop, esposa de Menocal y quien portara la Bandera cubana izada en la torre de la iglesia parroquial, construcción ocupada por la Guardia Civil que la utilizaba como cuartel.

Al retirarse los insurrectos del pueblo, conocieron que no habían sido secundados por los demás comprometidos y decidieron, ya dirigidos por José Inclán, único con experiencia militar en el grupo, internarse en la Ciénaga de Zapata con unos 200 hombres, después de haber sostenido combate el día 14 en la Finca Galdós y el 18 en La Sirena con las fuerzas españolas, donde ambas partes sufrieron algunas bajas.

Véase también

El 18 salieron desde Cayo Bejuco atravesando las riberas pantanosas de Murga y Zarabanda llegando al lugar conocido como el Jiquí, lugar donde Inclán asentó su jefatura. Para ese entonces numerosos grupos de otras zonas marcharon casi todos desarmados a unirse a sus compañeros. Ya para el 25 de junio de ese año estaba formada la columna de operaciones de Jagüey Grande, la primera fuerza mambisa que existió en el occidente de Cuba y que estaba bajo el mando de José Inclán, la que inició así una serie de operaciones militares en las jurisdicciones de Colón y Cienfuegos.

En julio de 1869 las fuerzas de Inclán tuvieron que enfrentarse a otro grupo de asesinos que en su mayoría habían sido sacados de las cárceles por el gobierno español para atemorizar a los campesinos y cometer todo tipo de violencia contra la población indefensa. Eran "Los Traidores de la Muerte", que llevaban al cuello de su uniforme una calavera con dos tibias, quienes cometieron muchos asesinatos por todo el sur de Matanzas.

El grupo insurrecto siguió combatiendo y llegó, incluso, a tener que alimentarse con calabazas crudas, a esto se le unía la falta de armamento y municiones, por lo que Inclán decidió pedir ayuda a la Junta Revolucionaria de Nueva York.

En enero y febrero de 1870, José Inclán, en coordinación con el mando supremo de la Revolución, lanzó una invasión a la provincia de Matanzas que llegó muy cerca de la capital provincial; quemando a su paso un total de 12 ingenios. En marzo de ese año el general Jesús del Sol tomó Jagüey Grande.

Durante la guerra otros jefes insurrectos operaron en la zona. En el empeño por invadir el territorio colombino, se destacó el general Carlos Roloff, quien el día 10 de abril de 1875 tomó por asalto el fuerte Santiago, situado entre Colón y Jagüey Grande, haciendo rendir a la guarnición.

El general Henry Reeve fue el jefe mambí que mejores resultados tuvo en Occidente; contaba con hombres de la talla de Carlos Agüero y Cecilio González, quienes libraban una importante campaña y escribieron páginas heroicas en este territorio.

El día 11 de diciembre de 1875 Cecilio González tomó por asalto el pueblo de Jagüey Grande, donde encontró una fuerte resistencia, incendió unas diez casas de los partidarios de España y el cuartel de la Guardia Civil. Por tercera vez el pueblo de Jagüey Grande caía en manos del Ejército Libertador.

Ya para 1876, en el propio mes de enero, Reeve aplicó la Tea incendiaria a numerosos cañaverales de varias fábricas de azúcar de Las Villas y Matanzas, entre ellos el ingenio “Alpes”, entonces propiedad de Don Matías Guispert. El 10 de enero de 1876 Reeve, con sus fuerzas, atacó y destruyó el poblado de Jagüey Grande; sería esta la cuarta ocasión en que dicho poblado matancero caía en manos de las fuerzas revolucionarias.

En la guerra, y a consecuencia de la no expansión decisiva del conflicto a Occidente, continuaron los ingenios laborando en esta parte de la Isla. En la zona de Jagüey Grande según datos de 1876 estos eran pequeños. Los ingenios en funcionamiento eran: el Australia, propiedad de Antonio Alvarez; el Santa Catalina, y el Rosario, ambos de Higinio González el Niágara, de Félix Govín y el Perla, de José María González, y algún otro.

La Guerra del 95

Jagüey Grande tiene el orgullo de haber sido el único lugar de Occidente que respondió al grito de independencia en la Guerra Grande, el 10 de febrero de 1869. Si esto no bastara para ocupar un lugar cimero en nuestras gestas emancipadoras, al no haberse cumplido el objetivo de ver libre e independiente nuestra Patria, y, al calor de la nueva ola revolucionaria que hervía en todo el país bajo la dirección del Partido Revolucionario Cubano, también supo cumplir en la nueva guerra de independencia, alzándose un grupo de valientes junto a Martín Marrero en la finca “La Sirena”, el 24 de febrero de 1895.

Los patriotas Martín Marrero y José Agustín Rodríguez habían estudiado juntos en el colegio educación de familia de La Habana, y desde entonces databa su amistad. Cuando Marrero llegó a Jagüey Grande a fijar su residencia y establecerse como médico, ya tenía el nombramiento de delegado del Partido Revolucionario Cubano, firmado por Martí, para preparar la conspiración. Marrero, desde sus días de estudiante, se había vinculado con las ideas independentistas a través de Cosme de la Torriente, quien le puso en contacto con varios patriotas.

Debido al tradicional estado de inquietud existente en Jagüey Grande existía un cuartel que se había construido a petición de los integristas del pueblo, quienes se habían encargado de sufragar sus gastos. Además, se encontraba una compañía de la reina María Cristina con 125 hombres, había un escuadrón de caballería en el Cuartón de López y diseminados por el distrito existían pequeños destacamentos de infantería y de fuerzas de la Guardia Civil.

El día 20 de febrero se enteró Marrero de la fecha del alzamiento, comunicándose con Betancourt en Matanzas. Sería el 24 de febrero de 1895, y al respecto Marrero le solicitó más instrucciones a Betancourt quien le respondió que se sostuviera en la zona hasta nuevas órdenes.

El día 23 de febrero de 1895 fue macheteado por la Guardia Civil, en Sabana del Rosario, Jagüey Grande, Antonio Curbelo, convirtiéndose en la primera víctima de la Guerra del 95. Ya para entonces José Agustín y Aurelio Rodríguez se habían internado en su finca para evitar una posible detención en caso de que las autoridades tuvieran noticias del alzamiento.

Una vez reunidos en “La Sirena”, el día 24, se pronunciaron en armas por Cuba Libre. Marrero fue reconocido como jefe del alzamiento. Al amanecer del día 26 Marrero decidió enviar a cuatro hombres a explorar el terreno y a tratar de contactar con un grupo que debía levantarse en San Joaquín (este levantamiento no se produjo) y sobre las 8 de la mañana chocaron con las fuerzas enemigas y sostuvieron con ésta un breve tiroteo.

Las fuerzas españolas estaban compuestas aproximadamente de 300 hombres mientras que los cubanos eran sólo 41, pero salieron victoriosos a pesar de su reducido número porque lograron que el enemigo se retirara, causándole dos bajas. Esto sucedió en un lugar conocido como Palmar_Bonito y se registra para la historia como el cuarto combate de las fuerzas insurreccionales en todo el país y el primero en las provincias occidentales.

Ya en abril de 1895 comenzaron a producirse enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y algunos revolucionarios en la provincia de Matanzas, por lo que puede plantearse que, a pesar del fracaso de Ibarra y La Sirena, la zona nunca quedó pacificada. En el mes de mayo comenzaron a multiplicarse los alzamientos. El 27 de octubre se alzó en armas José Roque, quien operó en todo el territorio matancero.

La zona de Jagüey Grande continuó siendo escenario de guerra en este período y el 11 de agosto de 1895 se produjo un encuentro entre fuerzas españolas y cubanas mandadas por Domingo Mujica en la “Finca Satélite”, en Cuevitas. Este jefe insurrecto fue hecho prisionero al día siguiente en la finca “La Campana”, Cuevitas, y fusilado el 26 de agosto de 1895 en el Castillo San Severino (Matanzas), siendo esta la primera ejecución del gobierno colonialista en la Guerra del 95.

Los hermanos Rodríguez, instalados de nuevo en La Sirena, volvieron a alzarse en armas el 16 de diciembre de 1895, junto a un pequeño grupo de hombres. En un primer momento se unieron a Pepe Roque. Clemente Gómez, se levantó en armas, también en la finca La Sirena, el 24 de diciembre de 1895.

Es bueno destacar que Gómez y Maceo contaban con las fuerzas insurrectas que operaban por la Ciénaga y Jagüey Grande. Al respecto, Maceo le transmitió dos misiones a José Alvarez Arteaga (Matagás), dándole las instrucciones correspondientes para el apoyo de sus fuerzas a la invasión.

A partir de Sumidero, la columna invasora de Gómez y Maceo inició la contramarcha estratégica , tomando rumbo sur hacia Jagüey Grande y barriendo a su paso todos los ingenios y campos de caña que encontraban. Esta vez sí se destruía la riqueza de la provincia matancera, fuerte sostén económico del gobierno español.

El 24 de diciembre de 1895, después de una marcha de 16 horas desde Sumidero, las fuerzas de Gómez y Maceo acamparon a las 8 de la noche, en la casa vivienda del demolido ingenio Josefita, cerca de Crimea. El 25 la columna invasora siguió su marcha hacia el este, pasando por las inmediaciones de Jagüey Grande, donde se produjo un tiroteo entre las fuerzas cubanas y la guarnición del pueblo. La fuerza cubana logró requisar víveres, caballos y vestuario, acampando en la colonia Galdós (Navarrete), para continuar su contramarcha hacia el oeste.

Durante 1896 la guerra continuó en todo su apogeo en la provincia, multiplicándose los hechos en nuestra zona. El 24 de enero los insurrectos quemaron el archivo de la Alcaldía del barrio Jabaco y el 27 en Guamajales, un grupo de insurrecto quemó los hilos telegráficos y telefónicos, dejando sin comunicación al pueblo.

El día 10 de marzo de 1896 las fuerzas de Gómez cruzaron la línea férrea de Jagüey Grande a Macurijes, destruyendo gran parte de ella, encontrándose con Maceo ese día y separándose el día 11 para cumplir el plan de campaña planeado; Gómez iría hacia Las Villas y Maceo a Pinar del Río. Ese mismo día las fuerzas de Gómez destruyeron gran parte de la línea férrea de Cuevitas a Jovellanos, acampando en la colonia Pumariega, cerca de Claudio.

En el mes de abril, además, se destaca el encuentro en la Finca Biajaca, cuando las fuerzas de Regino Alfonso y Benito Socorro combatieron con los españoles, acción en la que murieron once cubanos. En mayo, en un encuentro entre la fuerza española de Corral Falso y los insurrectos comandados por Eustaquio Morejón, murió en combate el general español Ricardo Vicuña, el que la propaganda colonialista dio como muerto de "vómito negro".

El 9 de septiembre de 1896 murió, producto de las heridas recibidas en combate, el coronel del Ejército Libertador Eustaquio Morejón, en Montaña de Prendes. Ese mismo día el coronel José Roque tomó el pueblo de Cuevitas incendiando parte del mismo. El 25 las fuerzas de Clemente Gómez tirotearon el barrio de Claudio y el 26 incendiaron las fábricas de los ingenios San Luís y San José de Marcos.

En el año 1897, aunque las acciones mermaron, continuó la lucha por la independencia. Se destacó entonces el combate del 10 de julio de 1897 entre las fuerzas del teniente coronel Enrique Loynaz y la caballería española de Almendáriz, en Las Pozas (Montaña de Prendes), donde el jefe español sufrió 60 bajas y el resto de su tropa fue dispersada. Por esta aplastante derrota inferida a las fuerzas españolas, Enrique Loynaz fue ascendido a coronel.

El día 22 de diciembre de 1898 hacía su entrada en Cuevitas el general Clemente Gómez con su cuartel general y las fuerzas del 1er Batallón del Regimiento Matanzas; siendo recibidos con manifestaciones de simpatías por el pueblo. Un día después lo haría en Jagüey Grande un pequeño grupo insurrecto comandado por José Agustín Rodríguez. La Guerra del 95 significó para el territorio d Jagüey Grande la reafirmación de las tradiciones combativas, tanto en el contexto occidental como en el ámbito nacional.

La situación geográfica del territorio, limítrofe con la Ciénaga de Zapata al sur y ubicado en las cercanías de la actual provincia de Cienfuegos, sitúa a Jagüey Grande como una zona estratégica que abarcó desde Alacranes al oeste hasta Calimete, Aguada de Pasajeros al este. Aquí se movieron diversas formaciones combativas cubanas, pues en él se encontraban alimentos a la vez que poseían el refugio de la Ciénaga, los montes de Prendes y del suroeste de Claudio (Manjuarí).

Ya en diciembre de 1898, fue instalado el último de los municipios creado por la administración colonial española en Cuba, el de Jagüey Grande. Los concejales y el alcalde, un año más tarde, protestaría por la ocupación norteamericana en nuestra Patria.

La Neocolonia

Al iniciarse la república neocolonial, fue alcalde del pueblo el comandante del Ejército Libertador José Agustín Rodríguez, quien se desempeño durante 12 años en el cargo con una buena gestión administrativa. No obstante, el desarrollo del pueblo no era muy dinámico, habida cuenta de las dificultades de su única industria, el Central Australia.

En esta época, sin embargo, nació una tradición periodística importante en la zona, desde 1900, y con la labor del poeta Agustín Acosta, quien se radicó en Jagüey desde 1918, surgieron en el pueblo tradiciones literarias y culturales de importancia.

En la zona el enfrentamiento a los desgobiernos de la época se manifestaron con fuerza desde 1929, con la constitución del Partido Comunista de Cuba en la zona. La fundación de esa célula se verificó en el local del teatro Mendía, lugar donde se constituyó de forma clandestina la organización. La actividad de los comunistas se inició con rapidez, creando el 4 de mayo de 1930 la Unión Obrera, organización que agrupó a obreros y militares comunistas.

Esta organización encabezó en Jagüey Grande la oposición a la dictadura; la primera acción pública contra el régimen se verificó el 26 de junio de 1930 cuando una manifestación callejera recorrió el pueblo, en protesta por el alto costo del fluido eléctrico. En el acto que culminó frente al local de la Sociedad Unión Obrera se condenó al régimen de Gerardo Machado y al imperialismo.

Desafiando la orden oficial los comunistas continuaron sus sesiones y desarrollaron, el 21 de septiembre, otra velada política en el local de la Unión Obrera, donde fueron velados una foto de Lenin y una bandera roja con la hoz y el martillo.

Luchas obreras

En la etapa 1940 - 1952, caracterizada por 12 años de tránsito constitucional, se verificaron nuevas condiciones que permitieron la legalización de luchas sindicales y la expresión de ideas de izquierda a través del Partido Socialista Popular. No obstante, ello no quiere decir que las condiciones para el libre desarrollo de las aspiraciones sindicales fuera idóneo, pues, unas veces de manera sutil y otras abiertamente, dichas actividades eran reprimidas.

Los obreros del Central Australia, principal industria en del territorio en estos años, fueron protagonistas de numerosas acciones en defensa de sus derechos, tanto es así que en la proclama que circuló con motivo del 1 de mayo de 1941, la Federación de Trabajadores de Matanzas se destacaba como un éxito que se había alcanzado en el Central Australia la semana de 44 horas con pago de 48.

Estas demandas que tenían como objeto la jornada de 8 horas, también ocupó a otros sectores, como el de los obreros agrícolas e incluso el del comercio. En 1943 los obreros del Central Australia volvieron a protagonizar actividades. El 1 de febrero de ese año se reclamó mejoras para la próxima zafra. Los comercios del pueblo fueron cerrados ante la manifestación callejera.

La dirección del sindicado obrero del Central Australia la integraban en 1944 los siguientes líderes sindicales: secretario general Juan Ortega Díaz, secretario de finanzas Miguel Almeida Rodríguez como delegado ante los organismos oficiales y patronales: el señor Sixto Pérez.

En 1950 ocurrieron hechos, muy importantes de los cuales fue la ocupación del Ayuntamiento Jagüey Grande por parte de los líderes obreros Juan Ortega, Manuel FAMET, Emiliano Rodríguez, Diosdado Plasencia y Dámaso Rodríguez. Por estos hechos se radicó la causa 46/1950 del Tribunal de Urgencia en la cual los dirigentes Mujalistas acusaron de impostores a los otros representantes sindicales.

Luchas campesinas

Los campesinos del hoy municipio de Jagüey Grande también enfrentaban dificultades en la etapa que estudiamos.

Si bien es cierto que, producto de los sucesos de la II Guerra Mundial y la elevación sistemática de los precios del azúcar, la situación económica mejoró relativamente para el hombre de campo, ello no respondía a un programa de gobierno, sino a situaciones coyunturales.

La incomunicación de la zona (la carretera circuito sur, por ejemplo, no existía y en Torriente sólo se podía contar con el Ferrocarril como vía de comunicación) era un inconveniente para la comercialización de productos agrícolas; los problemas de salud y educación, que afectaban más las áreas rurales que las urbanas, indican los reales problemas sociales existentes.

No obstante estar la propiedad agraria más distribuida en la zona de Jagüey Grande que en otras (como en la provincia de Oriente, por ejemplo), existían colonos mayores que eran auténticos latifundistas y que aventajaban al pequeño propietario en contradicciones económicas constantes.

Los residentes en áreas rurales que no poseían tierras, por su parte, estaban a merced de los dueños, vivían muy presionados por la posibilidad del desalojo ya realizado en la década del 30 en la zona de Agramonte y en otros sitios y, en este sentido, tenían que admitir pagos de jornales muy abusivos por su trabajo.

La prensa

En la década del 40 existieron numerosos órganos de prensa donde colaboraban o dirigían personas con intereses por el mejoramiento social de Jagüey Grande.

En 1946, y en correspondencia con la fuerte presencia de órganos de prensa en la zona de Jagüey Grande y de corresponsales de periódicos de la capital del país, funcionaban la Asociación de Prensa en este municipio que era presidida por Rogelio López.

Entre aquellos periodistas locales que se esforzaban, a veces sin recibir retribución alguna, por la cultura y la información en la zona, merece especial mención Pedro Ramón Rodríguez, quien además de destacarse en la prensa (obtuvo el Premio Varona, de alcance nacional), fue el historiador de Jagüey Grande a partir de 1948, año de su designación oficial, pero en realidad desde mucho antes se preocupaba por preservar la memoria histórica de su localidad.

La lucha contra la dictadura

Después del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, aparecía signos de enfrentamiento al tirano, sobre todo entre la juventud cubana. Dentro de esa nueva fuerza opositora se destacaba la figura de un joven abogado, Fidel Castro, el que denunciaba con energía los desmanes de la dictadura y organizaba un movimiento para hacerle frente al tirano por la vía armada.

Con una labor paciente y clandestina, Fidel Castro fue nuclean a su alrededor a numerosos revolucionarios procedentes de diferentes sectores sociales, los que a través de las armas pretendían derrocar al tirano.

De este movimiento surgiría el núcleo de combatientes que asaltaron los Cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo y con lo que se inició la última etapa por la independencia.

En Jagüey Grande esta nueva fuerza opositora se creó a través del médico Alberto Ibietatorremendía Vega, quien militaba en la ortodoxia y mantenía relaciones de amistad con Fidel Castro desde sus años de estudios universitarios.

Como parte de los contactos que realizaba con los opositores a la dictadura y de las actividades conspirativas, en abril de 1953 Fidel Castro realizó una visita a Jagüey Grande.

En esa visita, el líder revolucionario fue acompañado por Abel Santamaría, Pedro Miret, Antonio López (a) Ñico, Boris Luis Santa Coloma y Mario Muñoz, los que se reunieron con un grupo de jóvenes ortodoxos en la vivienda del doctor Alberto Ibietatorremendí.

Ese encuentro marcó un punto de partida en la organización del núcleo revolucionario jagüeyense, lo que se enmarca dentro de las actividades preparatorias y de selección de los futuros combatientes del Cuartel Moncada.

De los miembros de ese grupo ninguno tomó parte en el Asalto al Cuartel Moncada; el territorio estuvo representado en tan significativo acontecimiento por los hermanos Horacio Matheu Orihuela y Wilfredo Matheu Orihuela, naturales de Torriente, y Julio Reyes Cairo, nacidos en Jagüey Grande. En el caso de los hermanos Matheu provenían de un núcleo clandestino de la capital, sitio donde residían, mientras Reyes Cairo desarrolló su actividad conspirativa en Colón, donde años antes se había establecido su familia.

El Movimiento 26 de Julio

Después de agosto de 1955 se inicia en la provincia de Matanzas el proceso de organización del Movimiento 26 de julio, tarea donde participaron Antonio López ("Ñico"), Faustino Pérez, Almeijeiras y otros revolucionarios vinculados a Fidel.

En una de esas visitas Faustino Pérez y Aldo Santamaría localizaron en Agramonte a Mario Pérez Oliva, quien recibió las orientaciones para la organización del movimiento clandestino, el cual quedó oficialmente estructurado con la presencia de Ricardo González Tejo, quien integraba la dirección provincial del movimiento y estaba radicado en Jovellanos.

En la localidad de Jagüey Grande el movimiento se estructuró unos meses después, en 1956, con la presencia de Máximo Reyes, quien fue encargado por el movimiento en Colón para crear la primera célula en la zona, la cual fue en un inicio dirigida por Alberto Ibietatorremendía.

En los primeros meses de creado el movimiento revolucionario 26 de Julio, tanto en Agramonte como en Jagüey Grande, centró sus actividades en la recaudación de fondos para la organización.

Con la llegada del año 1956 la situación política de la zona continuó marcada por el creciente rechazo a la dictadura; por un lado el Movimiento 26 de julio inició un proceso de consolidación y multiplicación de sus fuerzas, mientras el Partido Socialista Popular se mantenía por el enfrentamiento a través de los métodos políticos, siendo perseguidos sus afiliados.

En 1956, con la sálida de Universo Sánchez hacia México, la atención al M 26 7 en la localidad de Jagüey Grande dejó de hacerse a través de Colón, comenzando a recibir orientaciones desde la dirección de Jovellanos; realizándose los contactos con Ricardo González Tejo. Previo al Desembarco Granma, el M 26 7 en la zona recibió la orientación de realizar algunos actos de sabotaje en apoyo a un hecho de connotación nacional que resultó la llegada de los expedicionarios encabezados por Fidel Castro.

En la zona de Agramonte entre el 30 de noviembre y el 2 de diciembre en fecha aún no determinada, miembros del movimiento derribaron varios postes eléctricos provocando un apagón en Agramonte, Jagüey Grande, San Ignacio y otros puntos del territorio.

Por esas acciones, se produjeron detenciones de opositores al régimen, entre ellas: las de Emérito García y Mario Pérez, miembros del M 26 7 y Marcelo Cárdenas del Partido Ortodoxo.

El año 1956 se caracterizó por las luchas obreras en el Central Australia , centro donde los trabajadores fueron protagonistas de varias protestas ante abusos e irregularidades por parte de la administración.

Ante el crecimiento en el número de sabotajes y de propaganda "subversiva", las fuerzas represivas de la dictadura acrecentaron la vigilancia y el control sobre el movimiento revolucionario en la zona, lo que en el caso de Jagüey Grande provocó un acercamiento entre los grupos M 26 7 y los jóvenes adolescentes encabezados por Emilio Hernández Troya, con el objetivo de coordinar acciones y poder evadir la persecución del aparato policial de Batista.

Provocado por el incremento de la vigilancia y ante la posibilidad de ser encarcelados, las principales figuras opositoras en Jagüey Grande salen del territorio; el Dr. Ibietatorremendía Vega se incorporó a las columnas rebeldes en la Sierra Maestra y Emilio Hernández Troya se traslada para hacer vida clandestina en Colón, pero sin vínculos con los revolucionarios de Jagüey Grande.

Con esas salidas el movimiento opositor en la localidad quedó sin dirección, lo que provocó incertidumbre y una baja en el accionar de las fuerzas revolucionarias. En esas condiciones se orientó, por la dirección provincial del M-26-7, la reorganización del movimiento en la localidad de Jagüey Grande, tarea que fue ejecutada por Caridad Díaz (a) Nenita, a mediados de 1957.

La nueva dirección del M-26-7 recayó en el abogado Fidel González Ruiz, quien traicionaría más tarde a la Revolución, aunque en la práctica quien dirigió las actividades fue Rodolfo Carrasco Arévalo, jefe de acción y sabotaje, pues el coordinador designado se mantenía sin ejecutar acciones, alejándose de la lucha bajo el pretexto de estar "quemado" y "muy vigilado".

En Jagüey Grande la nueva directiva del M-26-7 logró un incrementó en las actividades conspirativas y de recaudación de dinero. En junio de 1957 se presentó un conflicto obrero en el Australia, cuando el sindicato denunció a la administración por negarse a pagar la superproducción a un grupo de obreros que laboraran por el método de "a destajo".

En ese propio mes la prensa de Matanzas daba cuenta de las protestas de los trabajadores agrícolas de Jagüey Grande, por negarse los colonos y terratenientes cañeros a pagar el salario mínimo fijado por la ley.

Un signo de la intranquilidad existente en la región en 1957 fue el incremento, durante el segundo semestre del año, del riego de alcayatas en las carreteras, los sabotajes al tendido eléctrico, en la circulación de propagandas y la quema frecuente de plantaciones de caña.

Aprovechando ese auge revolucionario, el M-26-7 en Jagüey Grande proyectó un alzamiento en la Ciénaga de Zapata, propuesta ésta que no se ejecutó por no haber sido posible contactar con la máxima dirección del movimiento revolucionario en la Sierra Maestra.

El encargado de lograr ese contacto fue Ricardo González Tejo, coordinador provincial del M-26-7 en Matanzas, quien por determinadas razones permaneció en la zona oriental por más tiempo del previsto y al regresar conoció que Rodolfo Carrasco, principal impulsor del proyecto en Jagüey Grande, había salido del país, quedando el plan sin materializarse.

En Jagüey Grande los principales puntos de reunión se localizaban en las viviendas de Alberto Ibietatorremendía, Rodolfo Carrasco, Nilda Sanabria, Diosdado Plasencia y el taller de Conrado Domenech. Otro lugar empleado para las reuniones y contactos de los miembros del M 26 7 fueron el Bar René, la bodega de Chucho Perla, así como la finca San Joaquín y la zapatería de Rogelio Rodríguez.

El 10 de marzo de 1958 numerosas banderas del Movimiento 26 de Julio aparecieron en varios puntos de Jagüey Grande, provocando gran revuelo en el poblado, a lo que siguió la explosión de petardos y el riego de alcayatas en las principales calles.

Desde marzo las fuerzas revolucionarias en la zona preparaban las condiciones para la huelga general prevista para el 9 de abril, realizándose coordinaciones entre los comerciantes y los obreros de los centrales azucareros, para contar con su apoyo.

En Jagüey Grande el M-26-7 detuvo el tráfico en la carretera del Circuito Sur y Australia Jagüey con el riego de alcayatas, mientras que por otra parte el comercio se incorporó a la Huelga general del 9 de abril de 1958, no abriendo las puertas de los establecimientos. Esto provocó que la policía rompiera varias puertas en un intento por lograr la apertura del comercio.

Otros lugares del territorio donde se realizaron acciones durante la huelga general del 9 de abril fueron: la zona de Jabaco, Asiento, Perla y en las fincas Saracho, Oriente y Cuerpo Ingenio donde se poncharon gomas de las carretas, se soltaron animales y se viraron carretas de caña en apoyo a la huelga y para entorpecer la zafra.

En la zona como en otras regiones del país las fuerzas represivas de la dictadura rompieron con mandarrias varias puertas y vidrieras de establecimientos comerciales, insultando y amenazando a varios propietarios de tiendas y bodegas.

Desde el inicio de la dictadura, en el territorio circularon numerosas propagandas clandestinas, a través de las cuales se denunciaban los atropellos y asesinatos cometidos por el gobierno, así como eran divulgadas las acciones y éxitos alcanzados por el movimiento revolucionario.

En el caso de los materiales editados por el Movimiento 26 de Julio, eran enviados desde Colón y Jovellanos, trasladándose a la zona de forma clandestina por miembros del movimiento o colaboradores; por su parte las publicaciones y propagandas del Partido Socialista Popular eran enviadas desde Matanzas y en ocasiones desde La Habana.

Como se señaló anteriormente, en Junio de 1958 Rodolfo Carrasco, quien estaba al frente del M-26-7 en Jagüey Grande, salió hacia el exilio en Puerto Rico, quedándose el movimiento en la localidad sin dirección, dando inicio a un período incierto y de desorganización entre los opositores a la dictadura.

En esas condiciones José Solís (a) Pepe Campeón contactó con la dirección del Movimiento 26 de Julio en Jovellanos con el objetivo de reorganizar la dirección de esa fuerza opositora en Jagüey Grande.

La nueva dirección fue encabezada por Rogelio Rodríguez (a) Elo, el que junto a otros compañeros imprimieron una mayor dinámica al movimiento en la localidad.

Una de las primeras actividades ejecutadas fue la obtención de armas, para lo cual se realizaban requisas entre los colonos y hacendados, así como sustrayéndolas de algunas casas de descanso existentes en Caletón, en la Ciénaga de Zapata. Esta actividad se desarrollaba con el objetivo de apoyar con hombres y armas el paso de la invasión rebelde.

Otros elementos bélicos que acopiaron los miembros del M 26 7 en la zona fue dinamita y mecha para explosivos, algunos de ellos empleados en la fabricación de petardos y bombas, mientras otra parte fue enviada hacia Colón.

En el último semestre de 1958 la oposición a la dictadura fue acrecentándose, intensificándose los sabotajes, las ventas de bonos, la distribución de propagandas y la obtención de armas. Además, en lo que hoy es el municipio se verificaron dos alzamientos contra la dictadura.

El primero de ellos ocurrió en Agramonte en octubre de 1958 y el segundo en la zona de Cejas (Torriente) el 24 de diciembre de ese año. En Jagüey se mantenía oculto de la dictadura y realizando sabotajes Ramón Fernández (a) Joaquinillo, quien, el 26 de julio del propio año 1958 había puesto una Bandera del 26 de Julio en una palma del Cuartel del pueblo ayudando a que la población supiera de la existencia del movimiento en la zona.

Ya la dictadura estaba condenada. Cada día avanzaba la lucha de las fuerzas rebeldes y, en este territorio del sur, la situación favorable a la Revolución era notable. Al huir el tirano, rápidamente el pueblo pasó (el propio 1 de enero de 1959) a poder de las fuerzas revolucionarias.

Revolución en el poder

Una vez que se produjo el Triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, se pusieron en marcha profundas transformaciones económicas, políticas y sociales.

La producción agrícola en el territorio de Jagüey Grande descansaba sobre pequeñas parcelas atendidas por campesinos, quiénes dedicaban sus esfuerzos a la producción de caña, frutos menores y, en menor grados, a la ganadería. La producción cañera constituía el elemento fundamental en la agricultura, centralizada en un reducido grupo de familias que controlaban la mayor parte de las tierras.

En la localidad las tierras estaban más repartidas que en el resto de la provincia. Existían sólo 18 ó 20 fincas que tenían más de 30 caballerías de tierra, por tanto en esta primera ley fueron pocos los afectados.

El 26 de marzo de 1959, en la visita que hizo Fidel al Central Australia, los azucareros donaron un cheque y una lista con los nombres de los donantes para los fondos de la Reforma Agraria.

El 12 de julio de 1960 se efectuó en el Parque "Eleuterio Paz" un acto cívico en apoyo a la Reforma Agraria y el 20 de mayo de ese mismo año se produjo la entrega de 180 títulos de propiedad de la tierra a los campesinos en Jagüey Grande. En enero de este mismo año se le entregaron tierras a los campesinos del Central Australia

Fueron constituidas en aquellos momentos:

  • La cooperativa en la finca “La Yuca” (asistió Julio Suárez, jefe provincial del Instituto Nacional de Reforma Agraria INRA).
  • Las granjas del pueblo Mártires del Moncada (Jagüey y Manguito).
  • Las granjas del pueblo "doctor Mario Muñoz Monroy" (Agramonte y Jagüey).
  • Una cooperativa de caña enclavada en terrenos del Central San Ignacio.
  • Dos cooperativas agropecuarias: La Plata y la "Román Sánchez".

La Seguna Ley de Reforma Agraria se promulgó en 1963 y como resultado más del 30% de las tierras cultivables pasaron al estado, así la parte del sector estatal alcanzó el 70%.

Cuando esta ley fue aplicada, en el territorio de Jagüey Grande se había comenzado una amplia ofensiva a la contrarrevolución. En febrero de este año los combatientes de la Lucha contra Bandidos habían confiscado las fincas de todos aquellos que de una u otra forma colaboraron con los bandidos. A diferencia de la primera ley, fueron intervenidas más fincas y se logró eliminar la ayuda que les prestaban a los bandidos.

Hay que destacar que en el territorio se fundaron sólo dos cooperativas agropecuarias, pues, desde 1963 se comenzó a fomentar lo que después sería el Plan Citrícola Victoria de Girón; esto trajo consigo la venta de las tierras por parte de los campesinos al Estado para el fomento de la siembra de cítricos.

En el territorio sólo fueron confiscados los centrales Santa Rita de Baró y San Ignacio, pues el Central Australia pertenecía al BANDES (Banco de Desarrollo Económico y Social); cuando triunfa la Revolución estaba arrendado a elementos batistianos, los cuales fueron sustituidos por el pueblo. No había presencia de propiedades norteamericanas.

El proceso de expropiación de la propiedad privada continuó con las nacionalizaciones del sector comercial en 1962 y se llevó a cabo mediante la cooperación de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI). El 9 de mayo de 1963 se creó el Poder Local en Jagüey Grande mediante las nacionalizaciones desarrolladas ante la participación de numerosos burgueses en la lucha contra la Revolución.

Playa Girón

En abril de 1961, se realizó el desembarco de tropas mercenarias por Playa Girón. El BON 225, que había regresado el 6 de abril de las operaciones en el Escambray denominada como: "la primera limpia", no era solamente de Jagüey Grande, sino que lo componían miembros de Pedro Betancourt y Jovellanos. Su jefatura radicaba en el Central Cuba Libre.

La noticia del desembarco mercenario por las costas cubanas corrió como pólvora en todo Jagüey Grande y Australia. La escuadra del BON 339 que montaba guardia en Playa Larga había hecho frente a los mercenarios y sobre las 2:30 de la mañana iniciaron la retirada.

A las tres de la madrugada en el pueblo de Jagüey Grande era un constante traficar de hombres y mujeres tocando a las puertas de las casas, avisando de la invasión mercenaria.Una decisión oportuna fue la que tomó el teniente Antero Fernández, quien cayera en combate posteriormente y que era jefe del cuartel Ejército Rebelde de Jagüey Grande. Dicha orden fue la de partir al frente de combate con dos camiones repletos de soldados y milicianos.

Tanto los enfermeros, técnicos y personal médico de los dos centros asistenciales habían reportado a sus respectivos lugares y sólo esperaban el momento de poder aportar sus conocimientos.

La dirección de la policía conjuntamente con las milicias, tomaron las medidas de situar de inmediato postas en los lugares vitales. Así se movilizaron las patrullas juveniles y, la Asociación de Jóvenes Rebeldes se dieron a la tarea de buscar vehículos que sirvieran como ambulancia.

Tanto hombres como mujeres se congregaron en el hospitalito de la ONDI y en la clínica privada del doctor Vera. La población se preparaba para donar la sangre necesaria, así como sábanas, colchas y fundas para los heridos. El gobierno local ya había dispuesto que todas las farmacias tuvieran que aportar medicinas para los hospitales.

Los vecinos también se dieron a la tarea de cocinar para los combatientes del frente, surgiendo así las cocinas populares. Se destacaron en estas mujeres como: Benita García, Amalia Rodríguez, Caridad Sanabria entre otras.

Es de destacar también el hecho de situarse La Comandancia de las FAR en el Central Australia. Por su situación geográfica en los combates, dotó a nuestro territorio de un sitio histórico vinculado de manera especial a esa epopeya.

Los caídos naturales o residente en este municipio en los combates contra el enemigo en estas heroicas jornadas fueron: Antero Fernández, Roberto Senarega, Wilfredo Díaz, Iluminado Rodríguez, Eugenio Baró, Dulce María. Martín, Cira María García.

La lucha contra bandidos

A partir de 1961, comenzaron las acciones de los bandidos contra el pueblo trabajador; los asesinatos, abusos y sabotajes eran constantes. De 1961 a 1964 operaron en el territorio las siguientes bandas (identificadas según sus jefes):

  • La banda de Perico Sánchez, Yeyo Peña y el Pichi, Almeyda, quien era de la banda del Pichi y se separó para crear la suya propia. Operó en parte de Jagüey Grande.
  • Eliecer Martínez y Ana Belkis. Al separarse de Perico, se unieron a la de Almeyda y posteriormente crearon su propia banda. Operaron en la Ciénaga y parte de Jagüey Grande.
  • Gervasio Cabrera. Se separó de la banda de Almeyda, dirigió una sub banda en el territorio.

Las bandas contrarrevolucionarias recibieron el apoyo y colaboración de algunos campesinos de la zona, así como de propietarios de bodegas, de carnicerías, fondas, tiendas y otros. Por otra parte, mientras una minoría alentó y ayudó a los bandidos, el verdadero pueblo revolucionario junto a los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) y los compañeros de la LCB no le dieron cuartel a los enemigos.

Con un acto en el Central Australia, se dio comienzo al primer curso de la escuela de Lucha contra Bandidos (LCB) en La Pista, ubicado en la zona de Jagüey Grande. De aquellos hombres, 565 aproximadamente, participaron en esta lucha. En esta lucha contra el bandidismo, se destacaron figuras como: Lisardo Proenza, Herminio Escalona, muchos héroes anónimos y hombres del pueblo. A inicios de abril de 1963, en una operación de envergadura desarrollada en la finca Cantabria, se dio fin a la Banda de Perico Sánchez. Comenzó así el proceso de desaparición definitiva de la contrarrevolución armada en la zona.

Principales acciones contra los bandidos:

  • 2 de diciembre de 1961, en la finca Gran Batalla en Agramonte durante una operación fueron detenidos 5 bandidos.
  • 22 de junio de 1962, se tendió un cerco en La Yuca a los alzados.
  • Entre el 7 y el 9 de abril de 1963, en Cantabria se realizó una operación donde fue desmantelada la banda de Perico Sánchez. Aunque él logró escapar con 3 o 4 bandidos.
  • Finales de abril de 1963, se desarrolló un cerco en Jabaco.
  • 10 de mayo de 1963, fueron detenidos 2 bandidos en Agramonte.
  • 15 de mayo de 1963, en Güira de Melena, murió Perico Sánchez.
  • 1964, fueron detenidos en una operación Eliecer Martínez y Ana Belkis García en la Ciénaga de Zapata

Peculiaridades históricas

Personalidades de la Historia de Cuba que nacieron o residieron en Jagüey Grande

Destacadas personalidades que lucharon y/o murieron en Jagüey Grande

Personalidades que han visitado el municipio

Hechos ocurridos por primera vez en Jagüey Grande

Desarrollo económico

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La actividad económica fundamental, los cítricos, contando con el Combinado de cítricos “Héroes de Girón” que procesa la cosecha de cítricos de todos el municipio, además 4 envasaderos que se dedican a la selección de la fruta para la exportación. El 66,8% de las tierras de Jagüey Grande corresponden a superficies agrícolas ocupadas por cítricos, cultivos varios, ganadería, caña de azúcar, forestales e incremento de frutales. Las empresas estatales y unidades presupuestadas ocupan aproximadamente el 80,5% del territorio. Este sector cultiva fundamentalmente cítricos y
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otros productos del agro incluyendo la ganadería, mientras, el no estatal produce cultivos varios. El 19,3% del territorio se encuentra afectado por el elevado grado de rocosidad y pedregosidad del suelo, incidiendo mayormente en el área de la montaña. La Empresa de Cítricos “Victoria de Girón” ocupa un área de 34251,63 ha, de ellas 25459,86 ha están plantadas de cítricos, mango, aguacate, hortalizas y otros cultivos y más de 8000 ha dedicadas a la ganadería.

La estructura agropecuaria aporta el 60,7% de la producción mercantil, de ello cítricos representa más del 89% de la del municipio. La actividad citrícola cuenta con los niveles tecnológicos y financieros requeridos que han garantizado la recuperación de las producciones, el aumento de los rendimientos y el aprovechamiento de la fuerza de trabajo. Posee altos niveles de empleo, de salarios y desarrollo social y diversidad de sus producciones.

Un fuerte potencial lo constituye contribuye el desarrollo citrícola y frutal del territorio. Además existe una Estación Territorial de Protección de Plantas con dos (CREE) que producen controladores biológicos y dan atención fitosanitaria a todo el territorio, incluyendo la Ciénaga de Zapata con el objetivo de aumentar los rendimientos en los cultivos.

Desarrollo social

Educación

En este sector funcionan 70 centros docentes en el curso escolar 2009 / 2010, con la siguiente composición:

La Educación preescolar

Los círculos infantiles se crearon en 1961 jugando un papel importante la FMC, surgiendo el Instituto de la Infancia. Años más tarde se incorporan al sistema nacional de educación. En estos momentos en Jagüey Grande funcionan 5 CI; tres en la cabecera municipal, uno en Torriente y uno en Agramonte. La matrícula total es de 611 niños y niñas. En ellos labora un personal calificado y muy abnegado, que han logrado un servicio de excelencia con la aplicación de métodos científicos que le ha permitido a través del Forum de Ciencia y Técnica dar soluciones al déficit de juguetes y otros medios indispensables para la educación de los infantes. Todas las escuelas urbanas y las de mayor matrícula en las rurales poseen aulas de preescolar.

Educación Primaria

Esta Educación la conforman 25 escuelas rurales ubicadas en bateyes, todas están electrificadas, dos de ellas con celdas fotovoltaicas. La matrícula rural es de 547 alumnos.

Las escuelas urbanas  de la Educación Primaria son 14, ubicadas en los seis Consejos Populares (CP).

Educación media y media superior

Este tipo de Educación en el municipio con el de cursar del tiempo se ha ido reduciendo al asumir la mayoría de los municipios su matrícula, constituyendo en la actualidad una sabia medida, pues contribuye al ahorro de recursos materiales y energéticos.

Las secundarias básicas activas son: Antonio de Jesús González, Cecilio Miranda, José Alfredo Sosa, Argelio Zamora (Secundaria Urbana), Orlando Caballero Milián (Secundaria Urbana) y Cira María García (Secundaria Urbana).

Los preuniversitarios activos son: Franklin Gómez, I Congreso, Isidoro Beruvides, Luís Alfonso Silva Tablada, Juan Alberto Morales Bayona, Enrique Noda, Alberto Medina (Vocacional Pedagógico) y Argelio Zamora (Pre Urbano). La matrícula total de este tipo de educación alcanza la cifra de 3 492 alumnos.

Educación especial

La Educación especial posee un solo centro y cuenta con una matrícula de 145 alumnos. Está dotada de computadores, TV, videos y todas las condiciones para atender a estos estudiantes con requerimientos especiales. También existe una atención especializada de Estomatología y otras especialidades de la salud para que los estudiantes y tengan una estancia confortable y de gran valor humano y sus familiares la tranquilidad de saber que sus hijos están bien atendidos.

Educación técnica y profesional

La Educación Técnica y Profesional la conforman los siguientes centros escolares: Jristo Botev, César Escalante (Agronomía), Héroes de Playa Girón (Economía), Eugenio Baró Baró y el Instituto Politécnico de Computación y Electrónica. También la escuela urbana de economía Julio Antonio Mella y la escuela de oficios Esteban Hernández. Esta educación reporta una matrícula de 1 831 estudiantes.

Educación de adultos

En la educación de adultos funcionan los centros Lázaro González, Carlos Marx y Quintín Bandera y la escuela de Torriente con una matrícula de 1 595 alumnos. Además funciona la escuela de idiomas con 122 estudiantes.

Salud pública

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En el municipio existe la estructura más amplia y diversa de servicios en cuanto a salud pública se trata, pues se cuenta con el Hospital Municipal General Iluminado Rodríguez con 101 camas y más de 21 servicios; el Hospital Mariscal Antonio José de Sucre que prepara oftalmólogos para las misiones internacionalistas y al mismo tiempo brinda servicios a la población local y del país con más de 100 mil pacientes atendidos, de ellos caso 20 mil intervenidos quirúrgicamente y el Hospital General Pedro Betancourt que atiende a becados nacionales y extranjeros y a la población.

Además existen 23 Policlínicos-Facultades de Ciencias Médicas radicados en las escuelas del ALBA que constituye una red de excelencia al contar con equipamiento moderno brindando servicios a la población circundante y a los estudiantes ya sean nacionales o extranjeros, incluyendo servicios estomatológicos.

También radican el la zona urbana 3 policlínicos integrales, 3 clínicas estomatológicas, el Centro Municipal de Higiene y Epidemiología y los Consultorios del Médico de la Familia del Tipo I y del Tipo II; además un Centro de Control de Vectores.

En total en el municipio existen más de 150 Doctores en Medicina, sin contar los que laboran en las misiones del ALBA. Además funciona hace varios años la Sede Universitaria de Ciencias Médicas donde se estudian 17 especialidades.

También funcionan la Consejería de las ITS, de Referencia Nacional, la Clínica Psiquiátrica, el Hogar de Impedidos Físicos construido recientemente, dos Hogares de Ancianos, tres salas de Rehabilitación en la Especialidad de Fisioterapia y una Unidad de la Cruz Roja Cubana.

Cultura

En los primeros años de la Revolución desaparecían las asociaciones existentes en el territorio, se desarrollaban las Verbenas populares, Carnaval es, y otras actividades de forma tradicional. Los fondos recaudados en las verbenas populares sirvieron para las construcciones que se desarrollaban en la región; ya en 1963 se había creado un local para salón de lectura y discoteca; en 1965 se obtuvo el primer premio en el Festival de Aficionados.

En ese mismo año se presentaron en la región 138 actividades profesionales donde asistieron 30 946 personas y 126 actividades de aficionados con una asistencia de 35 844 personas. En 1968 se fundó la emisora Radio Girón. Esta emisora tuvo una duración efímera. En 1969 se fundó la Biblioteca "Antonio Maceo" en Jagüey Grande, primera institución de su tipo creada después de la Revolución en el territorio.

Con la fundación del Plan ESBEC se requería atender las necesidades culturales y recreativas de los estudiantes. Para abastecer y reparar los instrumentos de estas escuelas, así como los de los grupos profesionales y de aficionados, se creó una fábrica de instrumentos musicales del municipio. Posteriormente, el 11 de septiembre de 1973, en la Finca “Los Jardines de Torriente”, se fundó la Brigada de Instructores de Arte "XX Aniversario" que surgió ante la necesidad de atender el vasto plan de escuelas en el campo y contaba al inicio con 12 instructores.

El 8 de septiembre de 1977 se fundó la Emisora Estudiantil Radio Victoria de Girón. Con la casa comunal de cultura "Enrique Rodríguez Loeches" de Agramonte, la "Rolando Escardó", de Jagüey Grande y la "Hermanos Matheu", de Torriente, se concluyó la instalación de estas importantes instituciones en el municipio.

El Museo Histórico Municipal, fundado el 19 de abril de 1981 en Australia, fue un importante paso en la preservación del patrimonio en el territorio, con logros de alto valor en todos estos años. Actualmente, la oficina del historiador ha llevado a planos superiores esta tarea, en coordinación con el museo y otras instituciones de la cultura. En 1984 radicó en el municipio un curso emergente de Instructores de Arte que contribuyó a crear estos especialistas para toda la provincia. El 27 de abril de 1996 fue creada la Oficina del Historiador de la Ciudad, un paso más en el rescate y la preservación de la cultura y la identidad en el territorio.

Numerosos intelectuales de la zona han llevado el arte y la literatura a niveles superiores, tanto en Cuba como en el extranjero, por lo que hoy el municipio es un importante polo cultural de la Provincia Matanzas. Premios nacionales y extranjeros avalan la labor intelectual del municipio.

Véase también:

Deporte

Antes de 1959 los únicos deportes que se practicaban en el municipio eran el Béisbol, el Baloncesto, el Voleibol y el Boxeo, para lo cual no se contaba con presupuesto alguno, ni con recursos oficiales, limitándose el apoyo que ofrecían algunas instituciones sociales e iniciativas particulares. Similar situación presentaban las instalaciones deportivas, las que se reducían al número de cinco.

Después del Triunfo de la Revolución se crearon nuevas instalaciones deportivas, promoviéndose la incorporación masiva a la práctica del deporte, construcción del stadium, formación de profesores de Educación Física, entrenadores deportivos y la Academia de Tiro. Jagüey Grande ha sido cuna de destacadas figuras del deporte de nuestro país que lo han representado en eventos nacionales e internacionales, entre ellos tenemos:

Jesús Torriente: Gloria de la pelota matancera, integró en varias ocasiones la preselección nacional, destacándose en los X juegos Centroamericanos y del Caribeen San Juan, Puerto Rico en 1996 y en los V juegos Panamericanos celebrados en Canadá (Winnipeg) en 1967.

Adelina Polledo: En atletismo participó en eventos nacionales e internacionales como por ejemplo el IV Encuentro Atlético Intercontinental celebrado en México en 1983, obteniendo primer lugar en salto de longitud con 6,39m implantando record para la competencia.

Zuleyka Jauregui: Destacada ciclista con amplia cosecha de éxitos en eventos nacionales e internacionales como por ejemplo primer lugar en la IV Vuelta ciclística a Santo Domingo en 1993, año en que también obtiene medalla de oro en los juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Puerto Rico, participó en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina en 1995, donde obtuvo medalla de plata, entre otras competencias.

Luís Martínez: Integró la preselección nacional de tenis de mesa, representando el país en eventos como la VI y VIII Copa Fraternidad Sandinista, celebrados en Nicaragua en 1983 y 1987 alcanzando en ambos tercer lugar individual, así como el II Torneo Iberoamericano de Tenis de Mesa celebrado en Cuba en agosto de 1990, donde alcanzó segundo lugar por equipos.

Fuentes

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