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México Artículos de Referencia

Artículo de referencia

México
Información   sobre la plantilla
Nombre oficial: Estados Unidos Mexicanos
Bandera mexico.jpg
Bandera
Escudo de Mexico.png
Escudo
México mapa.jpg
Mapa o ubicación de México
Gobierno
Forma de gobierno:República federal
Capital:México D.F
Idioma oficial:Español
PresidenteEnrique Peña Nieto
Características Generales
Superficie:1.972.550 km²
Población
 • Densidad
112.322.757 hab
57 hab/km²
Moneda:Peso mexicano
Gentilicio:Mexicano, -a
Horario:UTC-6 a UTC-8

México es el nombre usual en el mundo para el país oficialmente llamado Estados Unidos Mexicanos[1], es una república federal integrada por 31 estados y un Distrito Federal[2] que de acuerdo con la Constitución vigente es la sede de los poderes de la federación, también la capital federal es conocida como Ciudad de México.

Limita al norte con los Estados Unidos de América; al este, con el Golfo de México y el Mar Caribe; al sureste, con Belice y Guatemala, y al oeste con el océano Pacífico. La superficie mexicana ocupa una extensión cercana a los 2 millones de km², que lo colocan en la decimocuarta posición entre la lista de los países ordenados por superficie. Su población es de más de 112 millones de personas (datos de 2010), por lo que se trata de la nación hispanohablante más poblada del mundo. Por otra parte, el idioma español convive en México con numerosas lenguas indígenas.

Historia

Mesoamérica

Civilización Olmeca, cultura mesoamericana considerada la madre de las culturas posteriores de los mayas y los aztecas.

El territorio de Mesoamérica[3] comprende el centro y sur del actual territorio mexicano y Centroamérica. En esta zona, con una gran variedad de riquezas naturales y tipos de hábitat (selvas tropicales, alta montaña, desiertos, manglares, valles, sabanas, etc.), se asentaron las civilizaciones mexicanas prehispánicas. Los especialistas y estudiosos de la historia antigua de México dividen a este territorio en diferentes regiones en las cuales predominó una cultura particular[3]:

A pesar de la poco información sobre el período en que habitaron estas civilizaciones, los historiadores han establecido tres grandes períodos que se detallan en la siguiente tabla:[3]

Período Años Civilizaciones
Preclásico 2500 a. n. e. - 200 olmecas, zapotecas y mayas
Clásico 200 - 900 zapotecas, teotihuacanos y mayas
Posclásico 900 - 1521 mayas, toltecas, mixtecas, purépachas y mexicas

Período Preclásico

Durante el inicio del período preclásico o preclásico temprano[4] aparece la cerámica, nuevos cultivos de maíz y la vida sedentaria. En el período preclásico intermedio se inicia la construcción de grandes complejos como por ejemplo, los templos religiosos. Las pequeñas aldeas devienen centros de importante política y religiosa. Con el pasar del tiempo se convierten en grandes ciudades.

En el año 800 a.n.e. surge en el golfo de México el pueblo Olmeca, la cultura más importante de este periodo. Otros de los pueblos de esta era, los zapotecas, innovan en los métodos utilizados para la agricultura y en la construcción en general, con la utilización de piedras, que representó una importante evolución en estas ramas. Desarrollaron un sistema de escritura y dieron muestras de profundos conocimientos astronómicos. (se encontraron los primeros calendarios que se cree, serían la base de los famosos calendarios mayas).

En el período preclásico tardío[4] surge un importante centro de ceremonias en Monte Albán que presentaba una gran influencia olmeca. En las tierras bajas mayas también aparecen algunos pequeños centros de ceremonia. Se construye la pirámide de Cuicuilco y comienza a erigirse Teotihuacan.

Período Clásico

Pirámide Maya, una de las construcciones de este período.

El periodo clásico[4] esta comprendido entre los años 200 al 900 de nuestra era. Se caracteriza por la evolución de las instituciones sociales y políticas desarrolladas en el periodo anterior. La religión continúa siendo el centro de poder de las ciudades dominantes, en una sociedad que se sabe altamente estratificada. El señor de una ciudad era un hombre-dios que encarnaba en su persona a una de estas divinidades. Estos habitantes profundamente obedientes a dioses más poderosos e importantes que el período anterior debían el mismo servilismo a su representante en la tierra: el sumo sacerdote a que hacíamos referencia. Esta es una etapa marcada por los sacrificios y las ofrendas de toda índole. Se establecen relaciones comerciales entre las ciudades más importantes como Tlaxcala, Coliman, Oaxaca, Teotihacan, México y Puebla.

Hay que destacar el papel de Teotihuacan como centro religioso y comercial de Mesoamérica y del mundo. Junto con China, India, Perú y Egipto representan los primeros estados complejos de la historia de la humanidad. Para el año 400 de nuestra era se cree que poseía alrededor de 200 000 habitantes, que le otorgaron a la ciudad un esplendor del que disfrutaría durante 300 años, desapareciendo repentinamente en virtud de causas que aún hoy no tienen explicaciones certeras.

Período Posclásico

El periodo posclásico[4] está comprendido entre los años 800 hasta la conquista española (1521). En esta etapa varios pueblos llamados chichimecas, moradores de la zona allende al límite septentrional de Mesoamérica, avanzan hacia el sur en busca de los recursos de los que, por diferentes motivos, se vieron privados. El proceso, de 300 años de duración, provocó cambios estructurales en la geografía política y social de los territorios. Tula, centro de uno de los pueblos chichimecas: los toltecas, impuso la veneración por Quetzalcoatl, que tendrá gran trascendencia al momento de la conquista española. Aproximadamente en el 1320 los mexicas (primer pueblo en la historia que implanta la educación obligatoria e igualitaria) realizan la construcción, al ver una serpiente siendo devorada por un águila, de una de las ciudades más espectaculares de la historia conocida: Tenochtitlan, cuya hegemonía se impondrá pronto sobre el área central de estos territorios y que extenderá hasta el sur.

Gracias a construcciones ingeniosas sobre los lagos circundantes tornan a esta ciudad en un bastión militarmente inexpugnable. Su economía se basaba en la agricultura y en los tributos de los pueblos sometidos. El imperio azteca fue gobernado por Moctezuma Ilhuicamina, sucedido por Axayacatl, Tizoc y Ahuizotl. El sometimiento sobre los pueblos vecinos también hallaba justificación por los sacrificios humanos que realizaban, para los cuales necesitaban prisioneros. Setenta edificios rodeaban al Templo Mayor, muchos de ellos reservados para el gobierno y el culto, y algunos con forma piramidal; grandes calles y acueductos. Tenochtitlan fue un imperio que parecía no tener rivales. Su último gobernante, Moctezuma II fue un verdadero tirano, quien sucumbió junto con sus dioses a los nuevos tras la conquista española.

Conquista Española

La conquista de México por los españoles comienza en 1517[5][6] cuando Diego Velázquez gobernador de la isla de Cuba autoriza al explorador Francisco Hernández de Córdoba realizar una expedición para encontrar tierras al sur de la isla de Cuba; Hernández de Córdoba toca tierra en cabo Catoche en la actual península de Yucatán después de bordear la costa lo hace también en Campotón en el actual estado de Campeche, a su regreso a cuba donde muere a consecuencia de las heridas causadas en un ataque indígena contó lo que vio y descubrió en las tierras nuevas. Al año siguiente, Diego Velázquez envió 4 embarcaciones al mando de Juan de Grijalva, que llegó a Tabasco y navegó el río que hoy lleva su nombre. La expedición de 1519[6], encabezada por Hernán Cortés, tocó tierra primero en Cozumel y alzanzó las costas de Tabasco, donde se libró la Batalla de Centla contra los mayas de Potonchán.

Hernán Cortés, el Conquistador

Cortés fundó después Santa María de la Victoria[5], primera población española en México. En ese punto los indígenas obsequiaron a Malintzin, cuyo papel como intérprete, fue de gran ayuda para la conquista de los mesoamericanos. De ahí, los españoles se embarcaron rumbo a Villa Rica de la Vera Cruz, segunda villa española fundada en territorio mexicano el 10 de julio de 1519[5].

Los españoles consiguieron establecer alianzas con varios pueblos indígenas, entre ellos los totonacas y los tlaxcaltecas. Juntos avanzaron hacia el centro de México y en el camino derrotaron a algunos aliados de los mexicas, como Cholula. Moctezuma Xocoyotzin recibió pacíficamente a los recién llegados. Pensaba que se trataba de la realización de una profecía antigua. Tras la matanza de Tóxcatl los mexicas se levantaron contra los españoles y sus aliados. Cuitláhuac derrotó a los invasores el 30 de junio de 1520, y murió poco después durante la epidemia de huey cocoliztli. Cuauhtémoc, abandonado por la mayor parte de sus aliados, fue capturado el 13 de agosto de 1521[5], y ejecutado por los españoles en 1525. Capturada la ciudad de México-Tenochtitlán, los españoles procedieron al sometimiento de otros pueblos. Algunos se sometieron voluntariamente, y otros opusieron resistencia militar. Algunos pueblos indígenas no se sometieron hasta el siglo XIX.

Con los militares españoles llegaron también misioneros que tuvieron un papel importante en la conquista al tiempo que evangelizaban a los indígenas. De los religiosos que llegaron al país destacaron Vasco de Quiroga, Motolinía, Martín de Valencia, Bernardino de Sahagún, Diego de Landa, Junípero Serra, Sebastián de Aparicio y Bartolomé de las Casas.

Virreinato de Nueva España (1521-1810)

Antonio de Mendoza y Pacheco, primer virrey de Nueva España.

Una vez que Tenochtitlan fue sometida, Hernán Cortés asumió el gobierno como capitán general de Nueva España. En 1527 se estableció la Audiencia de México. El primer virrey fue Antonio de Mendoza y gobernó a partir de 1535[7]. Nueva España fue gobernada por 63 virreyes durante los casi 300 años de dominación española.

A lo largo de la época virreinal, el poder de los españoles se fue consolidando mediante el sometimiento de los pueblos indígenas. La Guerra del Mixtón (1540-1551) y la Guerra Chichimeca (1546) manifiestan los conflictos que enfrentaron los españoles al ampliar sus dominios hacia el norte de Nueva España. El proceso de expansión hacia el norte continuó hasta la independencia de México. En las Californias y Nuevo México, este proceso fue reforzado por el sistema de misiones para cristianizar a los indígenas, lo que causó episodios de violencia como la Rebelión de los Pericúes (1734-1737).

La minería permitió el desarrollo de otras actividades asociadas, especialmente los obrajes y la agricultura, que convirtieron a las regiones del Bajío y los valles de México y Puebla en regiones agrícolas y de actividad industrial incipiente[8].

El comercio del virreinato era realizado a través de dos puertos: Veracruz (golfo de México) y Acapulco (Océano Pacífico)[8]. A éste último llegaba la Nao de China que transportaba productos de las Filipinas a Nueva España y de ahí se transportaban por tierra, llegando a Puebla, donde la influencia oriental es notoria en su artesanía y en sus tradiciones como la de la "china poblana", al Ayuntamiento de México y a Veracruz