Provincia de Cienfuegos (Cuba)

Para otros usos de este término, véase Cienfuegos_(desambiguación).


Provincia Cienfuegos
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Provincia de Cuba
Bandera de Cienfuegos
Bandera

Escudo de Cienfuegos
Escudo

Ubicación de la Provincia Cienfuegos
Ubicación de la Provincia Cienfuegos
CapitalCiudad de Cienfuegos
EntidadProvincia
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaCienfuegos
SuperficiePuesto 12.º
 • Total4180 km²
Población (2015[1]) 
 • Total406 847 hab.
 • Densidad97,33 hab/km²
 • Pobl. urbana333 843 hab.
Foto de Cienfuegos.jpg

Cienfuegos. Provincia cubana localizada en la región centro-sur de Cuba, la ciudad del mismo nombre y capital de la provincia, se le reconoce indistintamente como la Perla del Sur o la linda ciudad del mar, la cual cuenta con un producto turístico peculiar, en el que se destacan como elementos fundamentales el potencial náutico. La ciudad conserva el atractivo principal en el centro histórico, conjunto de edificaciones que mantienen el ambiente tradicional y el valor de las construcciones, pues se ha logrado integrar las antiguas y las modernas, formando una unidad ambiental que la identifica dentro de las ciudades del Siglo XIX, cualidad que se ha tenido en cuenta por los organismos internacionales para otorgarle la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad. El gentilicio usado para sus habitantes es Cienfueguero (a).

Historia

Cienfuegos, se encuentra situada en el centro-sur de la isla de Cuba, entre los 21o 51′ y los 22o 35′ de latitud norte y los 80o de longitud oeste, con un área aproximada de 4 180,2 km2 que representa el 4 % de la superficie total del país, y una población total reportada al cierre de 2003 con 398 053 habitantes, que constituye el 4 % de habitantes de la Isla. Limita al oeste con el municipio de Calimete y la Ciénaga de Zapata; al norte, con el municipio de Los Arabos de la provincia de Matanzas; al este, con el municipio de Trinidad, de la provincia de Sancti Spíritus; al nordeste, los municipios de Santo Domingo, Ranchuelo y Manicaragua, de Villa Clara y por el sur, con el Mar Caribe.

Los Aborígenes de Jagua

El período aborigen de la historia local, de acuerdo con los escasísimos datos de cronodatación con que contamos hasta hoy, parece haberse prolongado desde el siglo III antes de nuestra era (a.n.e.) aproximadamente, hasta inicios del siglo XVI de nuestra era (n.e.), época en que la comunidad primitiva en la región, experimenta su decadencia y rápida disolución, a causa de la súbita y brutal irrupción de los europeos. Sin embargo, la confirmación de la presencia de comunidades paleolíticas hacia el interior del territorio, permite considerar un tiempo mucho más dilatado para la comunidad primitiva.

Una de las áreas de ocupación más importantes es la zona montañosa de Guamuhaya. Allí se desenvolvieron grupos aborígenes cuya subsistencia dependió directamente de los recursos naturales de la montaña: productos vegetales del bosque y de la fauna asociada a este. En la zona identificada como de premontaña se asentaron grupos de aborígenes de cultura mesolítica, con alta dependencia de los productos de la recolección marítima. En los territorios de llanura, los asentamientos se produjeron más frecuentemente asociados a accidentes geográficos de importancia económica como lagunas, ríos y arroyos, la bahía y las zonas de manglares. Estas últimas cuando formaron parte de zonas bajas con cierta extensión atrajeron a grupos humanos recolectores y pescadores, muy dependientes de la fauna asociada al mangle, por lo cual en algunas oportunidades y a juzgar por el emplazamiento de los residuarios, la habitación se produjo en viviendas soportadas sobre pilotes, como es el caso del gran residuario en cayo Caracol, en plena bahía.

Antecedentes de la fundación de la colonia Fernandina de Jagua

La historia colonial de Jagua se remonta a los inicios del “descubrimiento” de Cuba, y se corresponde con la primera fase de colonización descrita en la historiografía cubana; está determinada por la presencia, en el año 1494, del almirante Cristóbal Colón, quien visitó la bahía en su segundo viaje.

Entre los españoles asentados en este lugar se encuentra José Díaz, quien construye una familia junto a una aborigen llamada Angueía. En 1508 el capitán Sebastián de Ocampo penetró en un brazo de mar bello y espacioso situado en el centro-sur de la Isla, al que los naturales llamaban Jagua.

Dentro de los hechos más significativos de esta etapa se encuentra la visita de Alfonso de Ojeda en 1510. Hacia 1511, el padre Bartolomé de las Casas y Pedro de la Rentería fueron agraciados con una encomienda otorgada por Diego Velázquez, quien en 1512, durante la ocupación de la Isla, tuvo sus lavaderos de oro en lo que más tarde se denominó como el realengo de Las Auras, a orillas del río Arimao, a media legua de su desembocadura y a una de Jagua. En este período vamos a encontrar en el territorio el desarrollo de una economía de estancia y subsistencia, la explotación aurífera en el curso del río Arimao, el inicio de las monterías vinculadas a la mercedación de las tierras, la producción de casabe y un incipiente comercio de cabotaje.

Desde 1538 empezó a ser visitada la bahía por corsarios y piratas franceses e ingleses que se posesionaron de Cayo Carenas y Playa Alegre, donde construyeron careneros. Entre ellos Jacques de Sores, el Guillermo Bruce, Juan El Temerario, Alejandro Olivier y el corsario inglés Francis Drake.

Por otro lado, desde fines del siglo XVII y a lo largo del siglo XVIII se presentaron varios proyectos con el objetivo de construir una fortaleza en Jagua, y poblar su bahía. La Real Orden de 1735 concedió una aprobación para levantar tropas y fomentar compañías de milicias en la defensa de estas costas. Finalmente se asignó al virrey de Nueva España la misión de atender a su fortificación como uno de los principales objetivos, se decidió así la construcción del que sería la Fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua. En 1745 se logra terminar el sistema de fortificaciones de la bahía. La construcción de la fortaleza estuvo a cargo del ingeniero militar José Tantete.

En 1792, el esclarecedor “Discurso sobre la agricultura de La Habana y medios de fomentarla”, de Francisco de Arango y Parreño, aportó ideas fundamentales sobre la conveniencia del fomento de población blanca y la importancia de la creación de nuevas ciudades para el desarrollo de la Isla. Cuatro años después de este discurso le es encomendado al conde de Santa Cruz y Mopox —emparentado con Agustín de Santa Cruz, propietario de la comarca de Jagua—, el estudio de las principales bahías de la Isla, así como su flora y su fauna. A raíz de estos estudios surgieron planos, no sólo de las bahías, sino también de las ciudades que habrían de fomentarse en ellas; es así como surge el primer plano de una ciudad para la península de Majagua, que data de 1798 y fue confeccionado por los ingenieros militares hermanos Lemaur, miembros del grupo con el nombre Comisión de Mopox, ellos se adelantarían a los estudios posteriores realizados, acerca de la isla de Cuba, por Alejandro de Humboldt.

Desde 1746 el comandante de la fortaleza de Jagua, Juan Castilla Cabeza de Vaca, había fomentado “el primer ingenio de fabricar azúcar” llamado Nuestra Señora de la Candelaria, heredado por su sobrino Agustín de Santa Cruz y Castilla. Otros dos ingenios existían en vísperas de la fundación: Nuestra Señora de Regla (antes de 1813), propiedad de Honorato de Bouyón y Nuestra Señora de la Concepción (1819), de José Comas, tres de los miembros prominentes de la embrionaria oligarquía local. Este hecho particular propició la temprana presencia de esclavos africanos como fuerza. El desenvolvimiento de la industria azucarera en los años que preceden a la colonización de las tierras aledañas a la Bahía de Jagua, fue irregular y débil hasta 1819.

Fundación de la colonia Fernandina de Jagua

La expedición de la Real Cédula desde del 17 de octubre de 1817 , conocida como “de fomento de población blanca” tenía como objetivos blanquear, poblar, y proteger la Isla, despoblada e indefensa, y a la vez, fomentar un desarrollo diversificador de los cultivos con el consiguiente incremento de su comercio, con lo que adquiriría renovada efectividad el discurso de Arango. En este contexto el teniente coronel Luis Juan Lorenzo de Clouet de Pietre presentó su aspiración de fomentar una colonia en Cuba. El gobernador de Cuba, José Cienfuegos, acoge su primera proposición y la envía el 7 de enero de 1819 al intendente de Hacienda Alejandro Ramírez. Así estaban dadas las condiciones para proceder a la fundación de la colonia Fernandina de Jagua, que según el acta oficial de la toma de posesión se llevó a efecto el 22 de abril de 1819.

La contrata contenía ciertas prerrogativas para el comercio de importación que denotaba el interés por favorecer las actividades comerciales. El fundador estimula a los colonos a sembrar algodón y café.

Las tierras donde fue fundada la Colonia Fernandina de Jagua comprendieron las haciendas comuneras de Caunao y Salado, principalmente aunque la jurisdicción que le fue asignada se extendía por las de San Fernando de Camarones, Ciego Montero, parte de San Felipe de Cumanayagua, el mayorazgo de San Luis de Yaguaramas y los corrales de San Antón, San Mateo y Limones, con varios realengos incluidos como los de San Pedro y Lomitas.

Cuarenta y seis personas “de oficios útiles” trajo De Clouet de Burdeos a La Habana en 1818, desertaron diez, pues la relación elevada para el cobro de pasajes y dietas, aunque incluye 37 nombres se refiere a 36 que fundaron la colonia. En 1819 entraron en Jagua un total de 231 pobladores repartidos en cuatro viajes: dos de Burdeos, uno de Nueva Orleans y otro de Filadelfia. Hacia fines de 1822 en Fernandina de Jagua habían entrado 981 colonos. Dos años más tarde un padrón de la colonia registraba 1 283 habitantes. Según el censo de 1827, cuando el poblado cabecera contaba con 286 casas y 841 pobladores, el número de habitantes de la colonia ascendía a 1 555.

Características Económicas. La industria azucarera

Los primeros quince años de vida económica de la colonia se caracterizarían por el peculiar proceso de acumulación de capitales condicionado por la expansión azucarera. Las primeras inversiones en la industria azucarera fueron realizadas por hacendados locales —aun cuando estuvieron presentes los intereses trinitarios en la persona de Juan Bautista Sarría, considerado la avanzada inversionista de este grupo en la región—, como Agustín de Santa Cruz, Honorato de Bouyón y José Comas; otros miembros de la “aristocracia local” iniciados en el negocio azucarero fueron Felipe Leyva, José Francisco Cardoso, Ozaguirre y Del Cueto. Hacia 1839 la región ya contaba con 26 ingenios, en 1846, alcanzó la cifra de 71.

A partir de 1835, la coyuntura es favorable para invertir en la industria azucarera. Se había formado un grupo de comerciantes que realizaron la función crediticia-usurera en sustitución del financiamiento que debieron ejercer los bancos inexistentes. A partir de 1840 se crearon las casas comerciales Apesteguía, Arrechea, Zaldo y Cía. ;de Avilés y Leblanc, y de Tomás Terry.

Hacia la década de los cuarentas se fundaron numerosos ingenios en las fértiles tierras de Las Cruces y Santa Isabel de las Lajas. A ello se agrega que la expansión azucarera en dirección a las tierras situadas al norte de la villa cabecera muy pronto rebasó “el paso del Lechuzo”, en Rodas, con dirección a Cartagena, donde se desarrolló un importante núcleo productor azucarero.

De 1846 a 1856 el número de ingenios llegó a ser de 102, y en 1859 dicha cifra descendió a 94: desaparecieron los ingenios menos eficientes. En ambos casos fueron muy fuertes las consecuencias de la crisis de 1857 a 1866. En la región de Cienfuegos, hacia 1859, se producía el 9 % de la producción de azúcares de la Isla.

La trilogía azúcar-ferrocarril-comercio es la fórmula económica social que favoreció el surgimiento y auge de la región de Cienfuegos. La construcción del ferrocarril se efectuó entre 1851 y 1860. Según crecían las labores del ferrocarril, crecía el empleo de la fuerza china y negra, apreciándose un aumento considerable de los mismos.

Hacia 1884 ya eran seis los centrales: Constancia, Caracas, Teresa, San Lino, San Agustín y Lequeitio, en producción. En 1888 la región sureña ya contaba con 13 ingenios-centrales: sobresalían algunos con una capacidad de elaboración superior a los 40 000 sacos. El proceso fundador de centrales se extendió durante la década de los noventas; testimonios elocuentes son: Cieneguita, Dos Hermanos, San Francisco, Santa Catalina y Perseverancia, entre otros.

Guerra de los Diez Años. Antecedentes conspirativos y estallido

La corriente más revolucionaria desde el punto de vista ideológico en Cienfuegos fue el independentismo. Antiguos reformistas, vinculados a habaneros como Morales Lemus y Antonio Hurtado del Valle, fueron descollando y radicalizando su pensamiento, imbuidos por ideas separatistas. En ese proceso fue importante la labor del grupo surgido de la burguesía media cienfueguera, encabezada por los hermanos Federico Fernández-Cavada y Adolfo Fernández-Cavada. Entre los primeros independentistas cienfuegueros y los principales jefes de la gesta; pueden mencionarse Germán Barrios Howard, Juan y Leopoldo Díaz de Villegas, Carlos Serice, José Fernández del Cueto, Félix Bouyón y Luis de la Masa Arredondo. Antonio Hurtado del Valle, en su periódico El Fomento, es el primero en exponer las ideas separatistas en la ciudad.

Todo este quehacer desembocó en la creación de la Junta Revolucionaria en Cienfuegos integrada por los patriotas anteriormente apuntados más Leopoldo Díaz de Villegas, José González Guerra y Rafael Fernández del Cueto. El 2 de febrero de 1869, Miguel Gerónimo Gutiérrez y Eduardo Machado, jefes de la Junta Revolucionaria de Santa Clara dieron las órdenes de la sublevación y ordenaron concentrarse hacia la parte de Manicaragua.

El Levantamiento el 6 de febrero de 1869 fue apoyado por cerca de 3 000 hombres desde el punto de vista de su radio de acción, fue muy amplio; incluía los territorios de Camarones, Cumanayagua, Barajagua, San Blas, Aguada de Pasajeros, Cartagena y Yaguaramas. Al frente de la zona de Cumanayagua, Barajagua y Arimao estaba Juan Díaz de Villegas, el grupo de Camarones y Palmira lo dirigía Carlos Serice; Jesús de Sol estaba al frente de la zona de Aguada, Cartagena y Yaguaramas. Félix Bouyón dirigió las tropas de Rodas y Abreus. Debe subrayarse el papel desempeñado por la figura del presbítero Francisco Esquembre al bendecir la bandera de Cienfuegos bordada por Clotilde del Carmen Rodríguez López, para que fuera llevada al combate por su primo y patriota Ramón Barrios Howard. Los campesinos y negros libres se incorporaron de inmediato a la lucha y desarrollaron un grupo de acciones para levantar la región y propagar la insurrección en Cienfuegos.

La Tea Incendiaria, surgida en Cienfuegos se generalizada posteriormente por Carlos Manuel de Céspedes como medio de lucha que apoyaba el machete fue el arma principal de los mambises cienfuegueros.

La muerte de muchos de los jefes de la guerra y el fracaso de algunos proyectos insurreccionales, las vacilaciones del mundo civil, las contradicciones de los emigrados a los Estados Unidos constituidos en la Junta Central Republicana, las vacilaciones ante una posible rebelión negra dada la concentración de negros bozales provenientes de Matanzas en las tropas insurrectas; más el fuerte regionalismo surgido en los caudillos militares, expresado en la independencia de sus decisiones y lo insostenible del desarrollo logístico, fueron, entre otras, las causas que llevaron a Jerónimo Gutiérrez, jefe de las tropas villareñas, a plantear la necesidad de pasar al Camagüey en busca de refuerzos, de armas y hombres para continuar la lucha.

Con la llegada de Máximo Gómez a Las Villas y con el objetivo de extender la guerra en el territorio, se le concede a González Guerra la misión de atacar Cienfuegos. Desde la Siguanea parte el brigadier José González Guerra con 20 jinetes a invadir el territorio, el 28 de enero de 1875. En aquellos momentos el brigadier José González Guerra ocupaba la jefatura de la segunda división, integrada por las brigadas de Trinidad, Remedios y Cienfuegos.

La presencia de Máximo Gómez y jefes militares de vanguardia en la región, como Cecilio González, le imprimió intensidad a la lucha. La región de Cienfuegos significaba un punto estratégico de gran importancia para los avances de las tropas mambisas hacia el Occidente. La ofensiva insurrecta se reactivó a finales de 1875 y los inicios de 1876. La muerte el 4 de agosto de 1876 del general Henry Reeve constituyó un duro golpe para la insurrección.

Ya en los principios de 1878, Martínez Campos concentraba su labor en la parte oriental de Cuba. Durante algún tiempo Cecilio González Blanco logra mantener la llama redentora en la zona de la Ciénaga de Zapata.

Tregua Fecunda. La Guerra Chiquita. Preparación para la Guerra Necesaria

El estallido revolucionario de agosto de 1879 en Cuba, conocido como la Guerra Chiquita, encuentra rápido respaldo en la región de Cienfuegos. Grupos de insurrectos comienzan a operar en la zona Camarones-Cumanayagua y las cercanías de la Ciénaga de Zapata. Por entonces el prestigioso jefe independentista Cecilio González hacía ingentes esfuerzos para llegar a Cuba y asumir el mando de los cienfuegueros. La muerte de Cecilio González, junto a su ayudante Emiliano López y su secretario Antonio Morfey, a finales de mayo de 1880, fue un rudo golpe en las aspiraciones de los sublevados en Cienfuegos.

Para los partidarios de la independencia en la vasta llanura extendida desde Aguada de Pasajeros hasta los pueblos de Abreus, Rodas, Cartagena, [[Lajas], Cruces, Camarones, Palmira, Cienfuegos, y que muere al pie de las montañas del Escambray, serían decisivos los contactos establecidos en 1891 por los revolucionarios de Cienfuegos con el grupo de emigrados encabezado por José Martí y Pérez. Martí envió a Cienfuegos a uno de sus hombres de confianza —Agapito Loza— para conocer sobre la situación existente y contactar con los patriotas partidarios de la lucha armada como única vía para destruir el sistema colonial. Al regresar a Estados Unidos dicho emisario, pudo confirmarle a José Martí el apoyo encontrado en Pablo L. Rousseau, Antonio Reguera, Enrique Barnet, Ambrosio López y otros patriotas sureños.

Pasado un año, la llama de la conspiración se extendería por la comarca sureña. No sólo en la capital regional, Cienfuegos, sino en Lajas, Cruces, Cumanayagua y Aguada de Pasajeros, existían grupos de patriotas conspirando y dispuestos a lanzarse a la manigua redentora.

En aquella época, varios fueron los alzamientos independentistas fracasados en Cuba, tal fue el caso del pronunciamiento del 4 de noviembre de 1893 en Santa Isabel de las Lajas bajo el mando de Higinio Esquerra y Manuel Quevedo.

A finales de enero de 1895, en la provincia de Las Villas, existían importantes grupos conspirativos bajo la jefatura de Francisco Carrillo, Pedro Díaz, Juan Bruno Zayas, Alfredo Rego, Joaquín Pedroso, Antonio Curbelo y Antonio Reguera. Los conspiradores de Aguada de Pasajeros trabajaban intensamente en la preparación de un alzamiento en estrecha coordinación con los grupos de Martín Marrero, en Jagüey Grande y Pedro Betancourt, en Matanzas.

La Guerra Necesaria (1895-1898). La participación de la región cienfueguera

El 24 de febrero de 1895, los patriotas de Aguada de Pasajeros, bajo la jefatura de Joaquín Pedroso, se lanzan a la manigua redentora. Son algo más de treinta los patriotas que se levantan en las llanas y rojas tierras de la sabana de Charcones.

Las fuerzas mambisas de Joaquín Pedroso, Alfredo Aranda, Bernardo Soto y otros destacados patriotas, combaten valientemente a fuerzas de la Guardia Civil española y de tiradores del Damují.. Algunos cayeron prisioneros, otros se vieron obligados a capitular, el resto, junto a Matagás, se escondieron en la Ciénaga de Zapata hasta tanto existieran mejores condiciones para continuar la lucha.

Juan José Campillo, Alejo Casimajoy, y Martín Gallart cansados de esperar, toman un vapor en Cienfuegos que los condujo a Manzanillo y con no pocas dificultades logran incorporarse a las fuerzas revolucionarias el 20 de abril.

En los días subsiguientes creció el número de patriotas cienfuegueros incorporados a la manigua, siguiendo el ejemplo de Alfredo Rego, José González Planas, Antonio Machado y otros prestigiosos jefes. En julio las incorporaciones al Ejército Libertador son numerosas. Veteranos del 68 y de la Guerra Chiquita. Gran repercusión tuvo en Cienfuegos la salida de ocho jóvenes encabezados por Águedo Pino, quienes tomaron la lancha La Matilde y desembarcaron en playa La Milpa, dentro de la propia bahía, para proseguir rumbo a la abrupta zona de Siguanea. Otros, residentes en los campos de Cumanayagua, Lajas y Cartagena, tuvieron mejores oportunidades para ingresar en las fuerzas mambisas.

El 29 de octubre de 1895, en Rincón Hondo de Cayo Espino, a una legua de Aguada de Pasajeros, los independentistas entablan combate con la columna española del coronel Marino.

El 30 de octubre, el generalísimo Máximo Gómez pasa la trocha militar de Júcaro a Morón. Mientras tanto, en Cienfuegos el coronel Alfredo Rego se movía por las márgenes del río Hanabanilla en busca de las tierras más llanas de Cumanayagua.

El 31 de octubre, Alfredo Rego derrota, en el demolido ingenio Cantabria a una columna española que se desplaza desde el campamento de Ojo de Agua para cortar el paso mambí. A poco de rebasar las tropas españolas del capitán Antonio Valenzuela las lomas de Las Tardías, los independentistas cienfuegueros los arrollan con una rápida carga al machete.

El poblado de Cruces, importante nudo ferroviario, se convirtió en punto de concentración de varias columnas españolas. El combate de Mal Tiempo resultaría el de mayor envergadura en la región cienfueguera.

Los principales jefes de los regimientos y escuadrones de la Brigada de Cienfuegos eran: coronel Joaquín Rodríguez del Rey, coronel Benigno Arbolay, coronel José Camacho, coronel Casimiro Clavelo, teniente coronel Arturo Aulet Aymerich, teniente coronel Antonio Machado, teniente coronel Sixto Roque, comandante Celestino Sarduy, comandante Gerardo Hernández y comandante Pedro Espinosa.

En las ciudades se organizan los llamados Clubes Revolucionarios. Entre ellos el club La Cubanita, la Esperanza del Valle y el Club Revolucionario número 40, por solo citar estos ejemplo.

En Lequeitio, Palma Larga, La Rosita, Voladoras, Los Cantiles, La Puntilla, Guanayara, Melcón Cardobanel, Cabeza de Toro, Tierras Nuevas, Los Melones, La Estrella, Loma de Agua, Cabanas, Abreus, Limones, La Caridad, La Luisa y Ceiba Hueca, Minerva, Lomitas, El Tocino, Las Delicias, La Lajita Arimao, paso del río Damují, paso del río Hanabanilla, los insurrectos enfrentan valientemente a los contingentes hispanos empeñados en pacificar Cienfuegos.

La llegada de una importante expedición mambisa por el río Arimao, el 15 de septiembre, precipitó la sustitución del brigadier Alfredo Rego. El día 17 de ese mes es designado para sustituirlo el brigadier Higinio Esquerra.

Liderada por Esquerra la Brigada de Cienfuegos libraría el exitoso combate de Potrerillo el 29 de septiembre de 1897. Otros victoriosos encuentros de las fuerzas a su mando serían, en ese año, los desarrollados en Mamoncillo, La Luisa, San Juan de las Yeras, El Plátano y Melcón. A estos combates le sucedieron otros en el 1898, entre ellos el 11 de enero, en El Plátano; el 27 de febrero, en Santa Oliva; el 2 de marzo, en Santa Beatriz, y el 16 del propio mes, en el Vizcaíno, y en las pocas deserciones ocurridas al proclamarse el régimen autonomista en Cuba.

La intervención de los norteamericanos en la guerra se hizo efectiva el 29 de abril de 1898 se produjo un bombardeo contra tres embarcaciones españolas en el caserío del castillo de Jagua. El cañoneo lo desarrollaron los buques de guerra conocidos por Eagle (carbonero devenido en guardacostas), Nashville (cañonero), Marblehead (crucero pequeño).

Pronto la alta jefatura del ejército norteamericano, en la persona de Bowman Mc Calla, comandante del crucero Marblehead, establece relaciones con las tropas independentistas del Regimiento de Yaguaramas, bajo la dirección de Alfredo Laborde y Juan Guerrero, en dos ocasiones: una el 14 de mayo y otra el 24 del mismo mes.

Estos hechos incidieron positivamente en la reanimación de la guerra en la región de Cienfuegos. Entre ellos se encuentra el aumento de las operaciones en el lado oeste de la bahía, la realización de combates con resonancia como Tanques de Cayamas y Horquita, los hostigamientos y escaramuzas a los poblados, centrales, zonas de cultivo, caseríos y la mejoría de los avituallamientos.

Primera Ocupación Norteamericana (1899-1902)

El 1ro de enero de 1899 se inició oficialmente la primera intervención militar de Estados Unidos en Cuba. En Cienfuegos el poder interventor estuvo primeramente representado en la región por el Comandante Dussemberry, y posteriormente por el mayor general George J. Bates.

A las tropas mambisas les fue impedida la entrada a la ciudad hasta finales de enero de 1899, con el pretexto de “impedir enfrentamientos con las tropas españolas”, pero esto era una forma de desconocer al Ejército Libertador y a los más genuinos patriotas, quienes no hicieron su entrada, definitivamente, hasta febrero de 1899; se mantuvieron en su centro de operaciones ubicado en Santa Rosa y Ojo de Agua.

Al terminar la guerra, según datos del censo de 1899, la población de la región Cienfuegos era entonces de 109 457 habitantes. Los efectos de la guerra fueron también desastrosos para la industria azucarera en Cienfuegos, en 1899 subsistían en Cienfuegos 23. No pudieron moler todos los de la región en los primeros años del siglo XX.

En el orden político asumiría la alcaldía el Dr. José Antonio Frías, nombrado por el Jefe del departamento militar de la provincia Brigadier George J. Bates. Frías contaba con la simpatía de los interventores, sus años en la emigración en los Estados Unidos lo convertirían en la opción más “confiable” para asumir tan importante ciudad.

Al calor del nuevo contexto y con la apertura de la sociedad civil varias instituciones retornan de la ilegalidad, mientras otras tienen sus surgimiento a principios de 1899. Entre estas agrupaciones se encuentra la Junta Patriótica, su objetivo declarado era asesorar al gobierno interventor y a la Brigada de Cienfuegos acampada en las afueras de la ciudad, y atender sus hospitales. El Círculo Republicano Democrático de Cienfuegos, el Centro de Veteranos de la Independencia, la Unión de Estibadores y Braceros de Cienfuegos son otras de las instituciones que se hacen sentir en estos años. La diversidad asociativa evidencia los contrastes de la sociedad cienfueguera de finales del siglo XIX y principio del siglo XX.

Interesante resulta la constitución en 1900, el 23 de abril, de la Asociación de Maestros de Cienfuegos. A propósito del magisterio es también en este año que 47 maestros cienfuegueros participaron en la escuela Normal de Verano de la Universidad de Harvard, Cambridge, Massachusetts.

El 20 de mayo de 1902, en Cienfuegos, se recibió con beneplácito el nacimiento de la República. En homenaje a tal acontecimiento se construyó un Arco de Triunfo en su honor por los Gremios Obreros, en su mayoría dirigidos por veteranos y partidarios de la causa independentista. La guerra había determinado alteraciones geográficas y grandes afectaciones materiales y sociales, en la industria azucarera, el comercio y otras actividades de la economía regional.

República Neocolonial

Características Económicas. Industria Azucarera

La guerra dejó un saldo negativo a la economía del país, y por supuesto la región cienfueguera no está exenta de estas afectaciones. En el orden económico fuera de las variantes azucareras y comerciales, carecía la jurisdicción de otras líneas de desarrollo que completaran su economía y garantizarán la existencia de renglones de explotación diversa, de industrias y otras fuentes de trabajo suficientes para dar ocupación a toda la población que accedía a la edad laboral.

Al iniciarse la República en 1902, Cienfuegos constituía una importante región azucarera que heredó 23 centrales fundados en el período colonial, a los que se añadieron dos: Covadonga, en fomento desde 1901, que hizo su primera zafra en 1904-1905 y Violeta en 1915-1916, ambos en la zona de Aguada de Pasajeros.

De los centrales de la primera década republicana se encontraban en poder del capital norteamericano Hormiguero, Soledad y Constancia. Los propietarios de estas tres fábricas de azúcar tendrán gran influencia en el devenir económico, político y social del territorio cienfueguero.

Fundado el Hormiguero por el español Fermín Gorozábel fue recibido como herencia por Luisa Terry, a través de su tía materna Luisa Iradí, la viuda del mencionado Gorozábel. La Terry estaba casada con Elías Ponvert, comerciante de nacionalidad norteamericana radicado en New York. Ambos deciden constituir junto a otros capitalistas de Estados Unidos la sociedad “Hormiguero Sugar Company” a fines del siglo XIX.

En cuanto al ingenio Soledad fue adquirido mediante adjudicación hipotecaria por el comerciante bostoniano Edwin Atkins en 1883, vinculado al trust del azúcar encabezado por Havemeyer en la costa atlántica de Estados Unidos. Atkins los transforma en uno de los centrales más modernos en pocos años. Sus vínculos con los grupos de poder norteamericano influirán en la toma de decisiones sobre el gobierno de Estados Unidos durante la Guerra de Independencia. Atkins se opuso al reconocimiento de la “Republica Cubana en Armas” y fue partidario de la anexión a Estados Unidos en los años de la Ocupación Norteamericana.

Por su parte el central Constancia-A, había sido propiedad de la familia Apezteguía-Tarafa-Camino hasta 1890 en que se convierten en los accionistas mayoritarios de la “Constancia Sugar Company”. Ya ese año Constancia-A era considerado uno de los mayores y mejores centrales a nivel mundial. En 1894 la empresa monopolistas estadounidenses que manejaba este central de Abreus tenía gran influencia en los círculos políticos de New York y Washington. Durante la Guerra de Independencia financian el sistema de fortificación del central “Constancia” y los casi mil hombres que lo defendían. En 1901 la “Constancia Sugar Company” fue vendida a la “Damují Company” que en 1902 la traspaso a la “Colonial Sugar Co”. En cuyo poder permaneció hasta de 1924, cuando fue adquirido por la Cuban American Sugar Co.

Entre 1902 y 1935, la producción azucarera de los centrales de la región cienfueguera muestra un proceso de crecimiento irregular. A partir de 156 266 toneladas en el inicio de esta etapa, dicho crecimiento eleva la producción hasta 343 785 toneladas en 1913. A pesar de la demolición en 1910 del central Indio, ésta representa la etapa de mayor crecimiento antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. La conflagración determinó una nueva aceleración en el principal renglón económico hasta alcanzar en 1918-1919 una producción de 408 756 toneladas. Punto cumbre entre los años 1902-1935, no superado en la república neocolonial hasta 1951.

Luchas Obreras y conflictos políticos (1902-1912)

Las características de una sociedad neocolonial pronto impactan en la cotidianidad de quienes la sustentan desde la base. Las luchas obreras no se hicieron esperar y desde el año 1902 el sector portuario, ferroviario y sobre todo en el azucarero protagonizarán en el territorio acciones que alcanzaran niveles relevantes. La huelga de 1902 permite ejemplificar el constante activismo de los sectores más desfavorecidos de la región. Iniciada en Cienfuegos se extiende a Cruces, penetrando en la industria azucarera de la zona paralizando el trabajo en los centrales Caracas, Andreíta y Tumbasacos. Se incorporan a la huelga San Agustín y otros. Solo Hormiguero resiste la huelga general, pero los braceros si secundan las de otros lugares.

La huelga de portuarios en 1902, consolidó las posiciones de los organismos gremiales a los que la burguesía local consideraba dañinos a sus intereses económicos. Otras huelgas suceden a las ya mencionadas en el trascurso de los primero diez años republicanos, aunque dicho método se torna en los años posteriores en una forma de lucha. La huelga de La Moneda tuvo gran resonancia local. En ella se destacaron los obreros dedicados a la construcción de la carretera Cienfuegos - Cumanayagua.

Mientras los obreros de diversos sectores organizaban huelgas en pos de mejoras salariales y la reducción de la jornada laboral, la clase política pugnaba por el poder. Los años comprendidos entre 1902 y 1908, según los historiadores cienfuegueros Pablo Rousseau y Pablo Díaz de Villegas, testigos presenciales de los hechos, son “…exponentes de un estado de perturbación política y social intensa y profunda…” .

Los seguidores del presidente Tomas Estrada Palma, encabezados por el senador José A. Frías, organizan la llamada “partida de la porra” para perseguir a sus adversarios políticos en Cienfuegos. Sus excesos, tolerados por la Alcaldía Municipal, agudizaron las tensiones entre moderados y liberales. Ante un nuevo proceso electoral, el asesinato el 22 de septiembre de 1905 del líder del partido Liberal, Coronel Enrique Villuendas, dio inicio a una práctica de violencia que se tornaría habitual en el escenario político cienfueguero. Los turbios manejos administrativos de Frías, el alcalde Faustino García Vieta y otros seguidores de Estrada Palma saldrían a relucir en el empréstito millonario concedido a una compañía norteamericana para la construcción del Acueducto y el sistema de Alcantarillado de Cienfuegos.

Como expresión álgida de los conflictos políticos y sociales de la época en 1906, Cienfuegos se convierte en escenario de la “Guerrita de Agosto” con la participación de importante sectores a favor de los liberales de José Miguel Gómez. Durante esos días toman las armas los liberales encabezados por Eduardo Guzmán, Sabino Caballero, Abelardo Rodriguez del Rey, Eloy González y otros.

Los años posteriores a este evento bélico, marcados por la Segunda Intervención Norteamericana, son de tensiones políticas. El Gobernador Charles Magoon nombra Alcalde Municipal de Cienfuegos al Dr Alfredo Méndez Aguirre y a los nuevos Concejales bajo la supervicion de las fuerzas militares de ocupación acantonadas en la ciudad. A partir de 1908, se mantienen las rivalidades y contradicciones políticas y personales que caracterizaron los años anteriores y que poco cambiaría hasta 1920.

Como parte de las contradicciones políticas y raciales la constitución del Partido Independiente de Color en Cienfuegos (PIC), el 23 de septiembre de 1908, demostró la inconformidad de un sector de la comunidad negra del territorio con el manejo de los problemas raciales por parte de las agrupaciones políticas encabezadas tanto por Alfredo Zayas y José Miguel Gómez como por los seguidores del Partido Conservador. Por entonces, un miembro de este partido, Ceferino Méndez Aguirre ocupaba la Alcaldia de Cienfuegos. Algunos miembros de dicha agrupación “de Color”, liderados por los veteranos Felipe Acea y Simeón Armenteros, protagonizarían la protesta armada de 1912. Entre los principales focos insurreccionales en la región se encuentran las zonas rurales de Ariza- Lajas.

Crísis política. Organizaciones y partidos políticos

A partir de 1912, la situación económica social y política en el país se hace más crítica. Los partidos tradicionales fueron neutralizados y totalmente desprestigiados; también los que surgieron del mismo corte politiquero. Solamente conservaba su prestigio el Partido Comunista, fundado en 1925.

En el contexto de la dictadura machadista surgen y se desarrollan un entramado organizativo y partidista complejo y diverso. Al margen de los partidos tradicionales nacen organizaciones de oposición burguesa, entre ellos el ABC con una fuerte influencia y donde destaca el intelectual Pedro López Dorticós. Otro de los partidos fue el Partido Unión Nacionalista al que se afiliaran algunos opositores jóvenes y honestos. En agosto de 1931 se produce un alzamiento organizado por esta agrupación. Entre sus jefes en Cienfuegos estuvieron Rafael Pérez Morales, José A. Cabrera, José A. Frías y otros. En esos años ganan influencia, entre los opuestos a la dictadura machadista, el Directorio Estudiantil y la Organización Celular “Rafael Trejo”.

En 1933 el ambiente estaba caldeado en toda Cuba. En La Habana la huelga de agosto de 1933, comenzó con demandas económicas en el sector del transporte, desde fines de julio y se desarrolló como un encadenamiento de huelgas parciales, aunque con esencia eminentemente política, y arrastró a las masas tras ella. Cienfuegos apoyaría la huelga a partir del 4 de agosto, sin embargo esta no se iniciaría por reivindicaciones económicas, sino que desde el principio asumiría un carácter político en esta región. Al caer la dictadura machadista en Cienfuegos asumen el control de la Alcaldía un triunvirato encabezado por Rene Morejón, Luis Morato Acosta y Carlos Rafael Rodríguez. Pocos días después serían desplazados del poder los miembros del “triunvirato” por presiones de los políticos opositores de los partidos tradicionales. Las maniobras de estos favorecen la llegada al poder del país, el 4 de septiembre de 1934, de los seguidores del sargento taquígrafo Fulgencio Batista Zaldívar, cuyos seguidores no resultaban numerosos en la región cienfueguera.

Apertura Democrática. La lucha Cívica (1935-1952

Luego del derrocamiento de la tiranía machadista la apertura democrática previa a la Asamblea Constituyente de 1939 propició la legalización del Partido Comunista, y otras organizaciones revolucionarias. Entre las figuras principales de los comunistas en Cienfuegos resaltan José Sanjurjo y Carlos Rafael Rodríguez. De la fusión de Partido Comunista y el Partido Unión Revolucionaria, dirigido por el Dr. Carlos Hidalgo, surgiría Partido Unión Revolucionaria Comunista de la región cienfueguera.

Por otra parte las ideas progresistas encontraron asidero en la juventud de la época. Varias organizaciones tienen su representación en Cienfuegos, entre ellas se destacan y representan la Hermandad de Jóvenes Cubanos, la Agrupación de Jóvenes del Pueblo -AJP- con un carácter político y la organización Antorcha, por solo citar algunas. En Cienfuegos se destacan en esas organizaciones Orlando Iznaga, Reinaldo Gelpi, Pablo Díaz de Villegas, Julio Machado, Dionisio Rodríguez, Antonio Cuy y otros.

Los estudiantes también participan activamente en la vida política de estos años, se manifestaban entre ellos diversas tendencias ideológicas y partidarias. La Joven Cuba, seguidora de las ideas antiimperialistas defendidas por Antonio Guiteras, tendrá gran influencia en el Instituto de Segunda Enseñanza, que poseía como principal dirigente a Rogelio Bolufé y contaba con numerosos seguidores. También ese mostraba muy activa en este sector la Juventud Socialista cuya influencia abierta, pública, se dificultaba debido a la propaganda anticomunista vigente, que se oponía a todo lo progresista que era calificado como “peligro rojo”. Por otro lado actuaba la Juventud Católica y algunas fracciones auténticas simpatizantes de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío, con una posición nacional reformista.

Como parte del activismo estudiantil el 12 de noviembre de 1950 fue convocado un mitin frente al Instituto de Segunda Enseñanza para el que invitaron a la FEU, en cuya representación asistieron: Fidel Castro Ruz, Presidente de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad de la Habana y Enrique Benavides Delgado, de la Escuela de Derecho entre otros. La presencia de Fidel en Cienfuegos causó efervescencia no solo de los estudiantes sino también de otros sectores revolucionarios cienfuegueros. Su detención conmovió a la sociedad cienfueguera que rechazó su remisión al Tribunal de Urgencias.

Golpe de estado del 10 marzo de 1952. Rechazo al golpe en Cienfuegos

A inicios de la década de 1950 la política cienfueguera ofrece un panorama coincidente con el nacional en sus puntos más importantes. Se apreciaba profunda división política y luchas entre los partidos que tienen expresión en Cienfuegos. Gran respaldo de las masas populares alcanzaba, entre las agrupaciones políticas, el Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo, cuyo sector juvenil mostraba posiciones radicales ante la situación imperante. Otra de las organizaciones partidistas de la etapa es el Partido Socialista Popular, con fuerte influencia en el movimiento obrero, principalmente en el tabacalero, el portuario, los constructores y los barberos. Sin embargo, el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) seguía controlando los procesos electorales en alianza con otros partidos tradicionales en un contexto de vertiginoso ascenso de los ortodoxos.

La política de los sucesivos gobiernos electos según la Constitución de 1940, dígase Fulgencio Batista y los gobiernos auténticos de Grau y Prío, no resolvieron la crisis del modelo neocolonial y esto provocaría que en el seno republicano se gestara un ambiente de descontento que actuaría como detonante y propiciaría la escalada de las fuerzas progresistas y revolucionarias. Ante el avance de dichas posiciones estallaría el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 perpetrado por Fulgencio Batista.

Entre los primeras expresiones de rechazo al Cuartelazo Militar en Cienfuegos, podemos mencionar el protagonizado por el Alférez de Fragata y Comandante de un guardacostas Roberto Roque Núñez quien renunció a sus cargos y grados, casi coincidentemente con el grupo de civiles que se personaron en el Ayuntamiento de Cienfuegos solicitando armas para enfrentar a los militares batistianos. Poco después un grupo de militantes del PSP en la céntrica esquina de Prado y San Fernando -calle 37 y Avenida 54- daban gritos de Abajo Batista y la bota militar!!Abajo el imperialismo! e incitaban al pueblo a que se sumaran a la protesta .

También resalta ese día 10 de marzo el grupo de campesinos de Abreus y obreros del Central Constancia que realizaron una manifestación de protesta que fue reprimida por las fuerza del Ejército. Igualmente resulto significativo en Cruces, el grupo de militantes del Partido Ortodoxo que se dirigió a Santa Clara para unirse a un movimiento militar que se decía iba a enfrentar el golpe, lo que realmente no se produjo. Por otra parte, en Cartagena, bajo la dirección del Dr. Ángel Luis Rodríguez Torres, se cerraron comercios y se presentaron ante el cuartel que prácticamente fue tomado y exigieron a los soldados que se definieran ante el golpe militar.

Otro de los hechos de protesta fue promovido por el Colegio de Abogados, presidido por el Dr. Osvaldo Dorticós Torrado que emitió una declaración pública condenando el golpe.

Auge de las luchas revolucionarias (1952-1958)

La región tomó parte activa en el proceso de liberación que se desencadenó entre 1952-1958. Inicialmente los opositores al dictador Batista en Cienfuegueros siguieron las posturas del partido Ortodoxo, la FEU, Partido Socialista Popular y el Partido Auténtico. Los más radicales asumieron la lucha armada como única vía para derrocar la tiranía. En ese camino inicial se acercaron a la Triple “A” de Aureliano Sánchez Arango, al Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) del Profesor Rafael García Bárcenas y el ala revolucionaria de la FEU encabezada por José Antonio Echevarría. Algunos, como Melba Hernández del Rey, Abelardo Crespo Arias y Orlando Cortez, integran la llamada “Generación del Centenario” y participan en el Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 bajo la dirección de Fidel Castro Ruz.

Las manifestaciones y huelgas sacuden la región a lo largo de estos años. El movimiento de protesta alcanzo su máximo desarrollo durante la huelga azucarera de fines de diciembre de 1955 en el que la acción popular abarcó a los diversos sectores y capas sociales.

Unos meses antes se había organizado el M-26-7 en la región. En Cienfuegos el farmacéutico encabeza el M-26-7 desde noviembre de 1955. La organización revolucionaria seguidora de Fidel Castro encabezara la lucha contra Batista en el territorio y organizara numerosas acciones, entre las que resaltan por su trascendencia la quema de las gasolineras en apoyo a la expedición del yate Granma el 30 de noviembre de 1956; las bombas colocadas a fines de ese año en el marco de la campaña “Cero Fiestas de Navidad” y la huelga espontánea por el asesinato de Frank País. Mención aparte merece los planes para tomar el Distrito naval del Sur, en coordinación con un grupo de marinos revolucionarios para con las armas abrir un frente guerrillero en las montañas del Escambray. En Cienfuegos la máxima expresión de la lucha revolucionaria lo constituyó el Levantamiento del 5 de Septiembre que “se convirtió en un episodio heroico en la lucha de nuestro pueblo” según expresó Fidel veinte años después.

En las montañas del Escambray muchos combatientes revolucionarios se integraran a la lucha guerrillera. La mayoría integrará las filas de la guerrilla del M-26-7 encabezada por Víctor Bordón, apoyarán a la columna invasora de Ernesto Che Guevara; otros se unirán al II Frente Nacional del Escambray y el Directorio Revolucionario.

Revolución en el poder

El 1ero de enero el Ejército Rebelde completó la liberación de Palmira y los mandos de la tiranía entregaron la ciudad de Cienfuegos al II Frente Nacional del Escambray. Los hombres dirigidos por los comandantes Eloy Gutiérrez Menoyo y William Morgan ocuparon primero el cuartel de la Guardia Rural y establecieron su control sobre las emisoras locales, a través de las cuales aumentaron la llegada de las tropas libertadoras. Luego ocuparían el Distrito Naval del Sur. Ese mismo día la dirección del II Frente, con apoyo de la derecha del M-26-7 por el coordinador Manuel Toyo Calvo una Junta Municipal. William Morgan fue nombrado por Eloy Gutiérrez Menoyo, jefe de la Plaza Militar, tomó posesión y designó los Delegados Civiles entre ellos al Dr. Orlando Capiro Ramírez y a Olga Rodríguez Fariñas.

Mientras que el pueblo de Cienfuegos se sumaba a la huelga general revolucionaria respondiendo al llamado de Fidel Castro, la mayoría de las tropas de Menoyo se traslada a La Habana con el objetivo de ocupar posición a nivel nacional en el Gobierno Revolucionario que se instauraría.

Las agudas contradicciones existentes entre el II Frente y la izquierda del M-26-7 se manifiesta en la oposición que los hombres de William Morgan mostraron a las columnas rebeldes de Raúl Curbelo Morales a la entrada de Cienfuegos, el día 4 de enero.´

El panorama político cienfueguero cambia con la llegada el 6 de enero de 1959, a este territorio de la caravana de la Libertad, encabezada por Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución. Una parte del pueblo se dirige hacia la Calzada de Dolores y otra hacia el parque Martí. En este lugar pronuncia un discurso y recibe el respaldo mayoritario del pueblo. Desde entonces comienza el desplazamiento paulatino de los sectores derechista de los puestos de dirección del Ayuntamiento Municipal y las instituciones armadas.

En los primeros años revolucionarios se hizo necesaria la búsqueda de la unidad para ellos el gobierno revolucionario trazó una estrategia unitaria. A partir del X Congreso de la CTC se erradicaría el mujalismo. Se inicia un proceso organizativo del campesinado que desembocaría en el surgimiento de la Asociación de Agricultores Pequeños (ANAP) el 17 de mayo de 1961. Por otro lado las mujeres también se reorganizan, proceso que culmina en Cienfuegos en septiembre de 1960 con la fundación de la subdelegación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Sus 76 fundadoras elegirían como presidenta a Arminda Cano.

El sostenimiento de la Revolución ante el hostigamiento del gobierno de los Estados Unidos motivó el surgimiento de las milicias revolucionarias. En la región trabajadores, mujeres, estudiantes y campesinos responden activamente al llamado de integrar territorialmente las milicias. Entre ellas resaltan las milicias femeninas encabezadas por Digna Sires y el batallón núm 2 conformado por los milicianos de Pueblo Nuevo y Paradero, por solo citar estos ejemplos. Muchos de estos hombres y mujeres participarían en el enfrentamiento armado a los grupos contrarrevolucionarios en el Escambray. Otra de las organizaciones surgidas en la región es los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Entre los coordinadores se encuentran Andrés García Suárez en Cienfuegos, Pablo Morffi en Cruces y Pablo Olivera en Abreus.

Como parte de la integración de las organizaciones revolucionarias el M-26-7 el Partido Socialista Popular comienza su unificación, para luego incorporarse el Directorio 13 de marzo. La integración a la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y posteriormente el surgimiento de Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) expresarían la concreción de las aspiraciones de unificación. La dirección de las ORI quedó integrada por Manuel Chao Trujillo (PSP) como primer secretario y Rigoberto García Flores(M-26-7), Pedro Quesada ( PSP), Gustavo López ( M-26-7), Juana Ramírez (PSP), Carlos Margolles Dueñas(DR-13 marzo) y Humberto Duarte Jiménez (M-26-7) como miembro.

Las primeras medidas revolucionarias dirigieron la atención al cumplimiento del Programa del Mocada. Se confiscan propiedades, cuentas bancarias, autos y otros bienes malversados por testaferros de la tiranía. Por otro lado se nacionalizan los grandes bancos norteamericanos en todo el país, así como a los principales grupos capitalistas de la región, dígase Cacicedo- Torriente, Fowler y Falla Gutiérrez, entre otros. A esto se le suma la nacionalización de centrales como el Soledad del Muerto y otros en manos de capital norteamericanos y de la burguesía nacional.

Características económicas de los primeros años revolucionarios

En el orden económico la revolución había heredado una economía dependiente cuya producción azucarera y comercialización estaba en manos de la burguesía. En Cienfuegos el caso más representativo es la sucesión de Nicolás Castaño. En 1959 los trece centrales cienfuegueros tenían agrupadas sus 10492,2 caballerías de las mejores tierras en 8 964 colonias cañeras, de las cuales solo diez eran para la administración. Una particularidad de la forma de explotación agrícola es la participación de medianos y sobre todo pequeños colonos en la producción azucarera. Lo antes expuesto explica los contrastes en la aguda la lucha de clases en la región al implementarse la I Ley Reforma Agraria en el territorio el 3 de junio de 1959.

Como parte del desarrollo industrial se iniciaron los trámites para reactivar la papelera Damují SA, luego de ser expropiada a los hermanos Rivas. Pese a los esfuerzo no se pudo realizar las pruebas para su reactivación hasta octubre de 1963. Para finales de la década del 60 otras industrias formarán parte de la industrialización de la región, entre ellas la fábrica de cemento, la fábrica de fertilizantes y la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes. En la industria ligera en la provincia se desarrollaron talleres de Cuba tabaco, las fábricas de calzado, confecciones textiles y otras, cuyas condiciones eran prácticamente artesanales. La industria alimentaria contaba con fábricas de refresco, la de pan y dulces, la de pastas y fideos, y el Combinado Lácteo del Escambray, cuya producción está destinada a la región y otras partes del país.

La necesidad de diversificar la agricultura y la ganadería llevaron a acierto y desaciertos en este orden. En el municipio de Rodas las cooperativas que se crearon entre 1959 y 1960 se dedicaron a la siembra de maíz, arroz, algodón, maní y frijoles, además de la caña de azúcar. En Lajas y Cienfuegos se demolieron caballerías para convertirlas en potreros, en este último municipio fue demolida las caballerías de caña de la colonia Vega Vieja a pesar de sus altos rendimientos. Entre los planes priorizados se encuentra la producción cafetalera en la zona montañosa de Cumanayagua. En el afán de diversificar la producción y ponerle fin a la monoproducción se subestimó la importancia del azúcar.

La importancia que adquiere la explotación de los productos del mar permitió el surgimiento en 1966 de la empresa Ecopemar tras la unificación de la cooperativa de pesca Dionisio San Román y la Empresa Distribuidora de Pescado Ecodumpe. Las industrias surgidas entre 1963 y 1975 responden a la estrategia trazada por la Revolución para el desarrollo económico del país. Si bien la industria azucarera continúa como centro de la economía otras ramas se fortalecieron. En las décadas posteriores se desarrollan sectores como el turismo, la fundación del Hotel Pasacaballos en 1976, Hotel Rancho Luna en 1981, en el 1884 el Hotel Ciervo de Oro y la reparación del Hotel Jagua le dan nueva vida a la actividad turística en la perla sureña.

El pueblo Cienfueguero ante las agresiones a la Revolución

Desde los inicios de la revolución grupos contrarrevolucionarios se organizan y conspiran contra el proyecto revolucionario. En Cienfuegos se detectaría una cédula de la Rosa Blanca, organización contrarrevolucionaria integrada por los batistianos y surgida a inicios de 1959. En la zona de Cruces dicha organización adquiere fuerza. Por otros lado en Aguada de Pasajeros en este mismo año conspiran aliados batistianos y otros elementos contrarrevolucionarios con el fin de obligar al gobierno a romper relaciones con el Partido Socialista Popular y llevar a cabo acciones subversivas. Los elementos contrarrevolucionarios se aglutinan entorno a miembros de la derecha de M-26-7; al II Frente Nacional del Escambray; la organización Triple A y a grupos conspiradores vinculados a la Iglesia Católica.

A mediados de año resulta aplastada la conspiración trujillista al capturarse a varios contrarrevolucionarios en el central Soledad y la ciudad de Cienfuegos. Varios alzamientos contrarrevolucionarios tienen lugar a finales de 1959. El primero se desarrolla en Macagua, Escambray. Las conspiraciones abarcan las zonas de Cruces, Aguada de Pasajeros, Palmira, Cumanayagua, Rodas y Cienfuegos.

La actividad contrarrevolucionaria tiene su punto álgido en la zona del Escambray. Las condiciones geográficas del macizo montañoso facilita el desarrollo del bandidaje. El II Frente Nacional de Escambray tiene fuerte arraigo en la zona montañosa, hecho que posibilita la colaboración de sus habitantes. Con el fin de erradicar a las bandas contrarrevolucionarias más de 60 mil hombres participan en la limpia del Escambray.

También son detectados focos de alzados en los llanos cienfuegueros, concretamente en las zonas de Aguada de Pasajeros, Rodas y Lajas. El Batistianos Angel Besú está al frente del grupo que se alza en Rodas en octubre de 1960. Mientras el ex miembro del Ejército Rebelde, Carlos Ramón González, es jefe de una banda. Entre las acciones del grupo de Gonzales está el asesinato del jefe de la milicia de Cartagena Norberto Morales Ramírez.

En la ciudad de Cienfuegos, a principios de 1961, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria, integrado por burgueses y elementos religiosos, cooperan recaudando armas para los alzados en el Escambray. Otros grupos actuaron en la provincia, entre ellos el Frente Unido de Liberación Nacional, el Bloque Unido 5 de septiembre y el Frente Nacional Democrático, por solo citar algunos. En proximidades de Girón se movía la banda de Valeriano Montenegro y de Rigoberto Ojeda. La seguridad cienfueguera desarticula el grupo en torno a Movimiento de Recuperación Revolucionaria en Aguada de Pasajeros que tenía como objetivo apoyar la invasión por Girón. El 17 de abril de 1961 se daría inicio a la operación Oceanía contra las organizaciones contrarrevolucionarias, cuyo resultado sería la captura de 177 conspiradores y desbaratar el plan de apoyo a las bandas.

El enfrentamiento al bandidaje fue un duro golpe al proyecto de la Invasión a Playa Girón. Las bandas no pudieron apoyar eficazmente los planes de desembarco y permanencia en el territorio cercano a la Bahía de Cochinos. Desde el 10 de abril comenzó a organizarse el Batallón 339 integrado por milicianos de la ciudad y otros municipios, sumaban 528 aproximadamente. Al frente del mismo es designado al Capitán Ramón Cordero Reyes. Importante participación tuvo el batallón cienfueguero en los hechos de la invasión ya que se convirtió en “escudo protector para contener el golpe enemigo” .Otro de los batallones cienfuegueros que jugó un papel importante en los hechos de abril de 1961 es el 326 al cual se le asignó la misión de proteger la costa desde el este Playa Girón hasta la bahía de Cienfuegos. El territorio cienfueguero se mantuvo activo y dispuesto ante los hechos de Girón. En Rodas y Abreus funcionaron cocinas para dar alimentos a las tropas movilizadas, mientras que la ciudad, cederistas y federadas, contribuyeron a identificar a los elementos contrarrevolucionarios.

Luego del fracaso de la invasión, una nueva táctica es desarrollada por la CIA, esta consistió en apoyar a las bandas que sobrevivieron a la primera Limpia del Escambray. A mediados de 1962 se reagrupan los grupos y bandas contrarrevolucionarias. Resalta la banda de Manuel Pacheco, Congo Pacheco, que opera en la zona de Manicaragua y Cumanayagua; también la dirigida por Carlos González Garnica en la zona de Rodas; y la de Filiberto Gónzalez García, El Asturiano, que se movía entre Real Campiña y la Ciénaga de Zapata. Otro grupo es el de Luis Molina Padrón, dueño de la farmacia de Cartagena, quien logra organizar una comandancia general que abarca las zonas de Cartagena, Palmira, Rodas, Jabacoa y Rancho Capitán.

Las actividades de las bandas en el Escambray se mantienen hasta 1965. La implementación de la II Ley de reforma Agraria en el año 1963, así como el Plan Especial del Escambray, iniciado en 1960, constituyen factores esenciales en el aniquilamiento del bandidaje.

Los 90. Período Especial. La Batalla de ideas

El derrumbe del campo socialista condicionó una nueva coyuntura para el país. Ante la pérdida del principal aliado de la Revolución, la URSS, las afectaciones en la vida material de la isla no se hizo esperar. En la región cienfueguera hechos concretos evidencian las afectaciones que trajo la desaparición del bloque socialista, entre ellos la paralización de la construcción de la Central Electronuclear de Juraguá.

El impacto del llamado Período especial abarca múltiples esferas de la sociedad cubana. En Cienfuegos, para amortiguar los estragos de tan compleja situación, se impulsa el sector agrícola. El Primer Secretario del Partido, en aquel entonces Nelson Torres, concede vital importancia a las inversiones de las Empresas de Cultivos Varios Juraguá.

En 1994 se agudizaría los problemas del trasporte urbano en la ciudad. En materia de alimentación el Combinado Lácteo Escambray produce soyur para aligerar el déficit alimentario, sobre todo en los niños.

A pesar de los embates de este período en 1995 se le concede al centro histórico de la ciudad la condición e Monumento Nacional. En el 2005 la UNESCO le otorgaría la declararía Patrimonio de la Humanidad.

En materia de producción azucarera se muestra un crecimiento de la superficie cañera. Se evidencia un crecimiento en la producción de viandas, hortalizas y maíz de un 13%, resultado de la alterativa de los organopónicos.

Por otra parte más de dos mil viviendas pasan a formar parte del fondo habitacional. En la salud, la tasa de mortalidad disminuye por debajo de los siete por cada mil nacidos vivos. Se implementa la docencia médica en el Plan Turquino y la medicina verde ante la ausencia de medicamentos. Se construyen 23 nuevos consultorios médicos de la familia.

En 1999 se inician las obras de ampliación del aeropuerto Jaime González con el fin de convertirlo en una instalación de mayor capacidad debido a la demanda de la actividad turística en la Perla del Sur. Los logros alcanzados en esta fecha propician que se le otorgue a Cienfuegos la sede del acto nacional por el 46 Aniversario de las acciones del 26 de julio. En el 2001 se recupera de las ruinas el Hotel Unión con 49 habitaciones. En este mismo año la obra constructiva del Telecentro Perlavisión es concluida. En los años posteriores se concluye la construcción de la Escuela de Instructores de Arte Octavio García.

Ante las carencias materiales y el asedio del imperialismo, la Revolución implementó la “Batalla de ideas”. Tribunas abiertas, construcciones de centros educacionales y de la salud, y otras actividades formaron parte del transcurso de los primeros años de siglo XIX en Cienfuegos. Cumanayagua, Rodas, Abreus, Cienfuegos y otros municipios fueron escenarios de Tribunas Abiertas a favor de la devolución de Elián González y por el regreso de los Cinco Héroes prisioneros en los Estados Unidos.

Un hecho de vital trascendencia en 2009 fue la inhumación de los restos de Luis De Clouet, fundador de la colonia en 1819, en el marco por la celebración del 190 aniversario de la fundación de Fernandina de Jagua.

Geografía

Características

La provincia de Cienfuegos se encuentra situada en el centro y sur de Cuba, entre las coordenadas 21° 50’ – 22° 30’ de latitud norte y 80° 06’ – 80° 55’ de longitud oeste. Limita al oeste y por el norte con la provincia de Matanzas, al este y el nordeste con la provincia de Villa Clara, al sur con el mar Caribe y al suroeste con la provincia de Sancti Spíritus.

Su área es de 4180 2, siendo el 3,8% del área de Cuba, con una población de 407 189 habitantes en 2010. Su capital es la portuaria ciudad de Cienfuegos, conocida también como la “Perla del Sur”; y sus municipios son: Aguada de Pasajeros, Rodas, Palmira, Lajas, Cruces, Cumanayagua y Abreus.

En su geografía predominan las llanuras de Cienfuegos y Manacas, así como las alturas de Santa Clara y las montañas de Guamuhaya, en las que podemos encontrar la altura culminante de la región central de Cuba y de la provincia, el Pico San Juan (1140 metros). En la zona también está ubicada la cueva de Martín Infierno, poseedora de una estalagmita de 50 metros de alto y 30 metros de diámetro, la que ha sido corroborada por muchos expertos como una de las mayores del mundo.

Desde el punto de vista geológico, la provincia se encuentra ubicada en el límite sur occidental del núcleo central de Cuba, separada por un plano de fallas produndas de la fosa oceánica de Jagua, donde se observan honduras de más de 300 m.

Desde el punto de vista estructural, los sedimentos cuaternarios adquieren mayores espesores hacia las zonas bajas recientes de la Ciénaga de Zapata y la Bahía de Cienfuegos. Posee una gran variedad de paisajes por ser una zona limítrofe de las regiones naturales central y occidental de Cuba.

Clima

El clima está modificado por la cercanía a las montañas de Guamuhaya al Este y el Mar Caribe que bordea toda la parte Sur de la Provincia. Posee seis zonas climáticas, y técnicamente se ha establecido un perfil fresco entre noviembre y abril y otro caliente entre mayo y octubre.

  • Temperatura media anual: 24.5°.
  • Promedio de lluvia: 1304 mm/año.
  • Humedad relativa: 78 %.

Relieve

El relieve en la parte oeste de la provincia es llano, al norte ondulado y al este montañoso debido a la presencia de la sierra de Trinidad, la cual forma parte de las montañas de Guamuhaya.

Al Sur el relieve está contorneado por el mar con costas abrasivas y acumulativas, siendo en algunos casos playas como Rancho Luna, Playa Inglés, Yaguanabo.

En la Sierra de Trinidad se encuentra el Pico San Juan, mayor altura del occidente del país con 1140 m sobre el nivel del mar. Esta Sierra posee numerosos accidentes naturales como cavernas, montañas, farallones, saltos de agua. En ella se encuentran la cueva Martín Infierno que contiene la estalagmita mayor de Cuba y de América (posiblemente la mayor del mundo).

Hidrografía

La Bahía de Cienfuegos es un importante elemento, con sus 88 Km2 sirve de abrigo a un incipiente desarrollo portuario y turístico.

Los ríos más importantes son: Damují, Caunao, Arimao, Hanábana, San Juan, Yaguanabo, Hanabanilla y Cabagan, en algunos de los cuales se han construido embalses como son: El Salto (13,4 millones de m km3), Hanabanilla (120 millones de m3), Paso Bonito (29,4 millones de m3) y Damují (187 millones de m3), que se encuentra en construcción.

Existen aguas mineromedicinales y termales en Ciego Montero. Hay también presencia de aguas subterráneas, siendo la más importante la cuenca Juraguá.

La bahía de bolsa de Cienfuegos ha permitido a la provincia poseer uno de los puertos más valiosos de la costa sur de Cuba, el cual ha determinado -por su privilegiada ubicación y sus condiciones- la producción industrial y el desarrollo de la provincia en función de la economía no solo territorial, sino nacional.

Flora y fauna

La flora y la fauna se caracterizan por un rico ecosistema y gran diversidad biológica. La provincia posee áreas protegidas en Guanaroca y el Valle de Yaguanabo, así como un proyecto de manejo integrado en las zonas costeras vinculado al CITMA.

Entre las especies cinegéticas se encuentran venados, codornices, palomas rabiches, yaguasines, patos de la Florida, patos de Bahamas y patos huyuyos. La provincia posee el jardín botánico más antiguo de Cuba, con una importante reserva florística. El lugar está considerado como el Banco de Germoplasma más completo de Cuba.

En el territorio existen además algunos bosques naturales y áreas desforestales. De forma aislada se encuentran el roble, el arabo, el granadillo y la jagua, ya casi extinguida.

Cultura

Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, nacido en Santa Isabel de las Lajas, se convirtió en uno de los más trascendentales músicos cubanos.

A partir de 2005 el centro histórico de Cienfuegos ostenta la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad, y desde el 2003 le han sido adjudicados importantes premios de conservación y restauración a centros de significado cultural, histórico y turístico de la provincia.

Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, conocido popularmente como Benny Moré, y Arquímedes Pous, son dos de las figuras más importantes de la cultura en la provincia.

Literatura

El primer poeta residente en Cienfuegos de que se tienen noticias, fue Don José María Buchaca y Freire, nacido en España en 1813, que murió en Cienfuegos el 25 de noviembre del 1848, después de fundar en 1845 el “Real Colegio de Primera y Segunda Enseñanzas y de Literaturas y Bellas Artes”.

El 3 de junio de 1829 nació Clotilde del Carmen Rodríguez (La Hija del Damují), quien fue la primera persona nacida en Cienfuegos, en dedicarse a la poesía. Fue también la creadora de la Bandera de Cienfuegos, bordando una para que el general Germán Barrios la llevase a la manigua en 1869.

Antonio Hurtado del Valle (El Hijo del Damují), figura también entre los primeros poetas cienfuegueros. Ejerció activamente el periodismo, dirigiendo “El Fomento” en 1861 y otros diarios. Sus poesías patrióticas, especialmente su canto guerrero “A Las Villas”, contribuyeron a dar esplendor a la poesía revolucionaria de la Guerra de Yara. Publicó dos libros de versos: Uno en Guanabacoa, en 1866 y otro en Cienfuegos: “Producciones”, en 1865.

Adelaida Sainz de la Peña, quien murió tuberculosa en su ciudad natal, Cienfuegos, el 25 de diciembre de 1878, escribió muchos cuentos y poesías que se publicaron en periódicos y revistas, pero no han sido aún recogidos en libro.

Mercedes Matamoros, nacida en 1858 fue una de las más importantes personalidades de la literatura en Cienfuegos. Desde los 14 años de edad comenzó a destacarse como escritora, publicando artículos en “El Siglo”, del Conde de Pozos Dulces en “El Occidente” y en otros periódicos capitalinos, a donde se trasladó con su padre a los siete años de edad. Sus poesías completas fueron publicadas en 1892 con prólogo de la poetisa Aurelia Castillo de González, el que tuvo un ruidoso éxito de crítica por su mérito extraordinario.

En la actualidad la literatura y el libro muestran un vigoroso trabajo en talleres literarios y en la investigación. Las librerías y escritores promueven la obra de intelectuales cienfuegueros en peñas, exposiciones, presentaciones de libros, y a través de las editoriales Mecenas y Reina del Mar.

Tradiciones y leyendas

Las leyendas y tradiciones de Cienfuegos, recopiladas y publicadas en 1919 por los investigadores Pedro Modesto y Adrián del Valle, pertenecen a tres épocas distintas. La de los siboneyes de Jagua en la época pre-colombina, algunas de ellas se basan en la mitología india.

Asimismo están incluidas las tradiciones que tienen por épocas el descubrimiento y colonización de Cuba, y por último, las del período más cercano a la fundación y primeros años de Fernandina de Jagua.

Estas leyendas son:

Arquitectura

El núcleo urbano original siguió en su desarrollo el estilo colonial de construcción, que partía de una Plaza de Armas (en la actualidad parque José Martí), en torno a la cual se trazaron las primeras 25 manzanas y se agruparon las más importantes edificaciones gubernamentales, religiosas y domésticas.

En el Parque Martí se levanta desde 1902 el único Arco de Triunfo existente en Cuba[2] y en su entorno se encuentran, entre otras construcciones de alto valor, la Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción (1819); el Teatro Tomás Terry, uno de los tres más importantes de la Isla en el Siglo XIX; y el Palatino, considerado el edificio más antiguo de la plaza.[3]

La cabecera provincial cuenta con el Paseo del Prado más extenso de Cuba,[4] que se extiende desde la entrada de la ciudad hasta el malecón cienfueguero y permite un rápido y fácil acceso a Punta Gorda y La Punta, animada zona residencial del extremo sur donde está enclavada, además, la edificación más emblemática de Cienfuegos: el Palacio de Valle, lujosa mansión que constituye la expresión más elocuente del eclecticismo cienfueguero y en cuya construcción predominan el mudéjar y el gótico en armonía con el bizantino, el veneciano y el barroco.

Antes que D'Clouet fundara a San Fernandina de Jagua, había sido erigida la fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua (1743-1745), única construcción de este tipo existente en la región central[4] y concebida para proteger de intrusos el acceso a una gran ensenada de bolsa (88 km2 de superficie), de calado profundo y aguas tranquilas, devenida hoy excelente pista para la práctica de deportes náuticos –incluidas las carreras de lanchas veloces– y uno de los mayores habitat naturales del sábalo, especie muy codiciada por profesionales y aficionados a la pesca.

Vista del Castillo de Jagua desde la Bahía de Cienfuegos

El Distrito Naval del Sur ubicado en Cayo Loco y convertido en Museo Histórico Naval; el Museo Provincial de Cienfuegos; el otrora Ayuntamiento de la ciudad; y el Club Benny Moré, constituyen también sitios de interés para quien visita Cienfuegos, una ciudad cuyos atractivos rebasan en mucho los límites de su centro tradicional.

El centenario Jardín Botánico (Monumento Nacional) ofrece al visitante una enorme colección de plantas integrada por alrededor de mil 450 especies, el 80% de las cuales son exóticas, y atesora una colección de palmas considerada entre las 10 más importantes del mundo.

Dos cementerios: Reina y el Tomás Acea forman parte también de los sitios de interés de Cienfuegos. En el primero, ubicado en las inmediaciones de Punta Majagua –sitio de fundación de la villa– se conservan nichos verticales, enterramientos característicos del siglo XIX.

De marcada influencia estadounidense, la necrópolis Tomás Acea, construida en la década de 1920, resalta por su monumental fachada, muy semejante al Partenón ateniense, y por haber sido concebida a manera de jardín, lo cual permite lograr una armoniosa integración entre los recintos funerarios y el entorno.

Monumentos Locales

Ver: Monumentos Nacionales y Locales

Monumentos Nacionales

Ver: Monumentos Nacionales y Locales

Deporte

En el año 2009 el sistema institucional ascendía a 390 áreas dedicadas a la práctica de deportes. Entre ellas destacaban los gimnasios para los diferentes deportes, una academia de ajedrez, la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), estadios de béisbol, el Frontón, campos de fútbol, entre otros. Destaca entre todos el estadio Estadio 5 de Septiembre, inaugurado el 9 de enero de 1977 y que sirve de sede al equipo de Béisbol de Cienfuegos. El XXIV Juego de las Estrellas correspondiente a la L Serie Nacional de Béisbol se desarrolló el domingo 7 de febrero del 2011 en ese estadio.

El 8 de febrero de 1961 se celebró el último campeonato de la Liga Profesional de Béisbol, en el que Cienfuegos, representado por los Elefantes Verdes, conquistó su quinto título de Campeón en estas lides.

A partir de ese año se instauraron campeonatos amateur de primera y segunda categoría, hasta que en 1975 surgen las Series Selectivas como torneo de mayor calidad. En ellas destacaron Pedro José Rodríguez, Héctor Olivera (padre), Antonio Muñoz, Sixto Hernández, Rolando Macías y Adolfo Borrell.

Los deportes náuticos son los de mayor tradición en Cienfuegos, siendo el remo y el polo los más destacados. En 1959 Cienfuegos fue sede de las eliminatorias nacionales para los Juegos Panamericanos de Chicago, donde clasifió el bote de la ciudad sede.

Para ratificar la tradición marinera y las excelentes condiciones de la Bahía de Jagua, en julio de 2001 tuvo lugar en Cienfuegos el Campeonato Mundial y el Gran Prix de Fórmula T-1.

Robeisy Ramírez es el campeón olímpico más joven de Cienfuegos.

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012‎ el boxeador cienfueguero Robeisy Ramírez se unió a los estelares lanzadores Adiel Palma y Norberto González y a Lorenzo Aragón Armenteros (subcampeón olí­mpico de Atenas 2004), como los únicos deportistas de la provincia que han obtenido un título olímpico. Robeisy, con solo 18 años, dio la quinta medalla dorada para Cuba en esa cita olímpica, segundo más joven de la Isla en conseguir el grado, solo precedido por el también boxeador Juan Bautista Hernández, con 17, en Moscú '80. La provincia ha contado con otros destacados pugilistas, entre los que destacan Félix Lemus, Miguel Miranda, Antonio Acea y Julio González, este último devenido Campeón Mundial. También se destaca como deportista de esta región Alberto Morejón Ramos, exnadador de aguas abiertas, única persona que ha cruzado a nado el canal de Las Bahamas.

Desarrollo económico

En el territorio hay 32 grandes empresas industriales. La termoeléctrica más eficiente de Cuba radica en Cienfuegos y en el perímetro de la bahía se halla en construcción una gran refinería de petróleo, fruto de la colaboración con la República Bolivariana de Venezuela. La provincia tiene excelentes comunicaciones por tierra y aire, telefónicas y telegráficas con el resto del país y el exterior.

Polo petroquímico

El 10 de abril de 2006 dando cumplimiento a uno de los acuerdos del ALBA se creó la empresa mixta cubano-venezolana PDV-Cupet S.A. En el marco de la integración productiva auspiciada por el ALBA se reinaguró la refinería Camilo Cienfuegos, una de las grandes inversiones iniciadas a finales de la década de 1970 con la colaboración de la desaparecida Unión Soviética, pero por razones económicas tuvo que paralizar su producción.

El Polo Petroquímico de Cienfuegos es uno de los proyectos más trascendentales en los que la integración tipo ALBA ha puesto grandes empeños por medio de la implementación de distintos mecanismos como los proyectos y empresas grannacionales en pro del avance en materia energética en el país caribeño y en la propia Venezuela y que contribuye significativamente al desarrollo de los dos países.

Sus primeros pasos fueron en el primer semestre del año 2005 cuando se reactivó la inspección técnica a las instalaciones de la Refinería, con especialistas de CUPET y PDVSA, con el objetivo de determinar el Estimado de Costo Capital de la Reactivación de la Refinería en una primera Etapa con las plantas existentes, Costo Capital aprobado en el 2006, con un valor de $ 83 millones de USD. Con 204 millones, valor de los activos fijos.

Se aumentaron a 13 las especialidades a estudiar en el Instituto Politécnico 5 de Septiembre, que nutrirá de fuerza de trabajo al polo petroquímico.

Turismo

Las cascadas del salto de agua de El Nicho, en el macizo montañoso Sierra de Trinidad, resultan por su parte un sitio ideal para los amantes del turismo de naturaleza y aventuras, al contemplarse en dicho lugar un exitante paisaje donde se combinan montañas, cavernas, saltos de agua, cascadas, nacimientos de ríos y una excelente temperatura para el disfrute del lugar, al igual que la zona de Guajimico, apropiada también para la práctica del buceo. Mientras, a sólo 23 kilómetros de la ciudad, las aguas minero-medicinales de Ciego Montero, con más de un siglo de exitosa utilización y probada eficacia, resultan muy apropiadas para fines balneológico-terapéuticos en un ambiente de tranquilidad y reposo.

El parque nacional Mal Tiempo, en el poblado de Cruces, que rememora una de las batallas más importantes de la Guerra de Independencia librada contra la corona española (15 de diciembre de 1895) y el monumento al brigadier del Ejército Libertador cubano Henry Reeve, el Inglesito, localizado muy cerca de la zona de Horquitas, son otros dos lugares de mucho interés en el escenario cienfueguero.

Cienfuegos es un importante polo turístico en el centro sur cubano. Varios hoteles se levantan a orillas de hermosas playas y un aeropuerto internacional cuenta con servicios aéreos a numerosos países.

En cuanto a la ciudad capital, conocida también como “La Perla del Sur”, se destaca por su trazado arquitectónico, de inspiración francesa, y su buen estado de conservación, resultante de un constante trabajo dirigido a tal fin. Su centro histórico ha sido galardonado por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad”.

Lugares de Interés relevante

Referencias

Enlaces Externos

Fuentes

  • «Síntesis histórica provincial de Cienfuegos». Editora Historia 2011. ISBN 978959704872-5