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Argentina

República Argentina
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Nombre oficial: Argentina
Bandera argentina.png
Bandera
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Escudo
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Mapa o ubicación de República Argentina
Gobierno
Forma de gobierno:República federal democrática
Capital:Buenos Aires
Idioma oficial:Español
Presidente

Vicepresidente
Cristina Fernández de Kirchner
Amado Boudou
Características Generales
Superficie:2.780.400 km²
Población41.131.000[1] hab
hab/km²
Moneda:Peso ($, ARS)
Gentilicio:Argentino, -na
Horario:UTC-3
Miembro de: ONU, UNASUR, CELAC, Banco del Sur,OIEA,Interpol
República Argentina. Es un Estado soberano, organizado como República representativa y federal, situado en el extremo sureste de América. El territorio está dividido en 23 provincias y una ciudad autónoma, Buenos Aires, capital de la nación y sede del Gobierno federal. Según el Banco Mundial, su Producto Interno Bruto (PBI) nominal es el 30º más importante del mundo.

Su territorio continental americano, que abarca gran parte del Cono Sur, limita al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al oeste y sur con Chile y al este con Uruguay y el Océano Atlántico.El 25 de mayo de 1810 fue depuesto el último virrey español que gobernó desde Buenos Aires, organizándose la Primera Junta de gobierno, y el 9 de julio de 1816 fue proclamada formalmente en Tucumán su independencia como país libre y soberano.

Significado del nombre

Portada del poema La Argentina.

El nombre Argentina proviene del latín "argentum" (plata) y está asociado a la leyenda de la Sierra de la Plata, común entre los primeros exploradores europeos de la región, tanto españoles como portugueses. Fueron estos últimos quienes denominaron río da Prata (Río de la Plata) al gran Estuario descubierto por la expedición portuguesa de 1502 en la que participaba Américo Vespucio y al que luego llegó Juan Díaz de Solís en 1516, llamándolo Mar Dulce. La Constitución Argentina de 1853 se sancionó en nombre del pueblo de la Confederación Argentina, pero al incorporarse el Estado de Buenos Aires, en 1860 se cambió por Nación Argentina y se incorporó el artículo 35:

Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina, Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del Gobierno y territorio de las provincias, empleándose las palabras "Nación Argentina" en la formación y sanción de las leyes.[2]

El nombre oficial del país es República Argentina, por elipsis del sustantivo, suele decirse, correctamente, "La Argentina". Sin embargo, está muy extendido el uso sin el artículo "la", de manera que de hecho el nombre suele expresarse simplemente como "Argentina".

Historia

Prehistoria

Los primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan al paleolítico. Entre los pueblos indígenas, los cazadores y recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco; y los agricultores estaban instalados en el noroeste, cuyo, las Sierras de Córdoba y, más tarde, en la Mesopotamia, Argentina. Tastil, en el norte, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de 2.000 habitantes.

Cueva de las Manos, Río Pinturas, Provincia de Santa Cruz, 7.300 a.n.e. El arte más antiguo de Sudamérica.

En los Siglos XIV y XV, el Imperio Inca conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, el extremo oeste de la provincia de Tucumán, parte oeste de las provincias de La Rioja y San Juan, el noroeste de la provincia de Mendoza y, probablemente, el norte de la Santiago del Estero, incorporando sus territorios al Collasuyo, que era la parte sur del Tahuantinsuyo o regiones del Imperio Inca.

Tradicionalmente, se atribuye la conquista al inca Túpac Yupanqui. Varios señoríos de la región, como los omaguacas, los atacamas, los huarpes, los diaguitas y otros, intentaron resistir, pero los incas lograron dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes o colonos deportados de las tribus de los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio boliviano. Otros, como los sanavirones, los lule-tonocoté y los comechingones, resistieron exitosamente la invasión incaica y se mantuvieron como señoríos independientes.

Conquista española

El fuerte de Sanctí Spíritus fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 cerca de la actual Ciudad de Rosario.[3] Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases del establecimiento colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la corona Española (la gobernación del Río de la Plata).

Primera vista conocida de Buenos Aires, pintada hacia 1628 por un holandés.‎

A partir del la progresivo mestizaje y teniendo como una de sus bases económicas fundamentales la ganadería extensiva, surge ya claramente a partir del Siglo XVII una población que resultaría paradigmática y luego decisiva en la gesta independentista: la de los gauchos.

Durante la mayor parte del período colonial, el territorio argentino dependió del Virreinato del Perú, hasta que en 1776, durante el reinado de Carlos III de España, comenzó a formar parte del Virreinato del Río de la Plata.

La ciudad de Buenos Aires fue designada como su capital con la idea de resistir mejor a un eventual ataque portugués y para tener un acceso más fácil a España a través de la navegación atlántica.[4]

En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cuzco, dirigido por el inca Túpac Amaru II, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano.Gran parte de la Patagonia y las pampas permanecieron bajo el control de diferentes pueblos indígenas: principalmente, tehuelches y mapuches en la Patagonia y ranqueles en la llanura pampeana hasta el último cuarto del Siglo XIX.Asimismo, los territorios de la región chaqueña no fueron colonizados por los europeos, sino que permanecieron habitados por pueblos autóctonos como los tobas, mocovíes, pilagás y wichís hasta principios del Siglo XX.

Independencia

En los años 1806 y 1807 tuvieron lugar las invasiones inglesas, y, en ambas, Santiago de Liniers lideró a las tropas que expulsaron a las fuerzas británicas. La primera fue al mando de tropas de la Banda Oriental y la segunda fue dirigiendo tropas del Regimiento Fijo de Buenos Aires y batallones milicianos formados por numerosos criollos, tanto porteños como provenientes del Interior (principalmente, de Asunción del Paraguay y de Córdoba), indígenas y hasta esclavos negros.
El Libertador José de San Martín

La voluntad popular precipitó la destitución del virrey Rafael de Sobremonte para, la continuación, elegir como virrey a Santiago de Liniers, convertido en héroe de la reconquista y la defensa.[5]

Los principales líderes de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva élite de poder en la ciudad de Buenos Aires, ingresando como miembros del cabildo, hasta entonces formado exclusivamente por españoles.

Aunque Liniers aún gobernaba en nombre de España, la destitución de un virrey por presión popular era un hecho inédito en la historia de América. Tanto este hecho como la derrota de los ejércitos británicos, dieron un gran prestigio a Buenos Aires, que ganó un carácter de Hermana mayor ante las demás provincias.

En 1810 el pueblo de Buenos Aires inició la Revolución de Mayo, que derrocó y expulsó al Virrey Cisneros, eligiendo en su lugar una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos que dio origen a la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata contra la España colonial (1810-1824).

La Asamblea de 1813 dictó numerosas leyes tendentes a asegurar la independencia. Se mandó abolir el escudo de armas de España, y la efigie de los antiguos monarcas fue borrada de la moneda, sustituyéndola por el sello de las Provincias Unidas. Asimismo, la Asamblea declaró día de fiesta el 25 de mayo, y dio carácter oficial al himno de la naciente nación, escrito por Vicente López y Planes y al que puso música el maestro catalán Blas Parera.[6]

El 9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, un congreso de diputados de las provincias del noroeste y centro-oeste del país y de la de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados del Alto Perú, proclamó la independencia de las Provincias Unidas.

Unitarios y Federales

Las primeras décadas como país independiente fueron tumultuosas, aún cuando no habían acabado las guerras de la Independencia surgieron fuertes conflictos ante la hegemonía de los unitarios a la cual se opuso el federalismo propugnado por el oriental José Gervasio Artigas. Las luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861); también, la ocupación lusobrasileña de la Provincia Oriental desencadenó una Guerra con el Imperio del Brasil (1825-1828).Respecto del territorio, en 1826 la provincia de Tarija fue incorporada a Bolivia y, como resultado de la Convención Preliminar de Paz que intentaba poner fin a la guerra con el Brasil, en 1828 la Provincia Oriental fue declarada independiente adoptando el nombre de Estado Oriental del Uruguay.[7]

Juan Manuel de Rosas gobernó la Provincia de Buenos Aires durante veinte años entre 1830 y 1852.

En 1829 uno de los hacendados más importantes de la provincia, Juan Manuel de Rosas, asumió la gobernación de Buenos Aires ejerciendo unagran influencia sobre todo el país. A partir de entonces y hasta su derrocamiento en 1852, retuvo el poder en forma autoritaria, persiguiendo duramente a sus opositores y practicando la censura, aunque contó con el apoyo de amplios sectores del pueblo y de las clases altas porteñas. Durante el rosismo, sobrenombre con que se conoce esta etapa de la historia argentina, creció enormemente la actividad ganadera bonaerense, las exportaciones y algunas industrias del interior que fueron protegidas gracias a la Ley de Aduanas. Rosas se opuso a la organización nacional y a la sanción de una constitución, porque ello hubiera significado el reparto de las rentas aduaneras al resto del país y la pérdida de la hegemonía porteña.[8]

Unificación

En el año 1852 Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros por el Ejército Grande, una alianza entre las provincias de Entre Ríos y Corrientes, las tropas coloradas de Uruguay y otras de Brasil. La alianza fue encabezada por el federal antirrosista Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos, quien asumió la presidencia provisional.Este bogierno provisional duró hasta la promulgación de una Constitución en el año 1853, la cual adoptó un régimen federal; pero esta fue rechazada por parte de la provincia de Buenos Aires, que se separó de la Confederación Argentina, debido a lo cual esta debió establecer su capital en la ciudad de Paraná.
Primera página del manuscrito original de la Constitución de 1853.

Posteriormente el gobernador de Buenos Aires estableció un decreto que afectó el comercio de la Confederación: estableció que los productos del interior serían tratados en Buenos Aires sin ninguna diferencia con las mercaderías extranjeras. Ante esta acción, en mayo de 1859, el Congreso de la Confederación autorizó a Urquiza a resolver la cuestión de la integridad nacional por medio de negociaciones pacíficas o de la guerra, según lo aconsejaran las circunstancias. El 23 de octubre de 1859, el ejército confederado y el porteño se enfrentaron en Cepeda, y Urquiza obtuvo la victoria.A pesar de la unión de Buenos Aires a la Confederación, los conflictos entre ellos no concluyeron hasta que se produjo la batalla de Pavón (1861), en la que las provincias confederadas se rindieron ante las tropas porteñas al mando de Bartolomé Mitre, tras lo cual se puso fin a la existencia de dos estados separados y Mitre asumió la presidencia de la nación unificada.[9]

Segunda mitad del siglo XIX

En 1865 Argentina se involucra en la Guerra de la Triple Alianza con el Paraguay, al ocupar este país la ciudad de Corrientes, después de que Mitre negara el paso de tropas paraguayas por territorio argentino en dirección a Brasil y Uruguay. Como consecuencia de estas acciones, se firmó el Tratado de la Triple Alianza entre Argentina, Uruguay y el Imperio de Brasil.[10] Fue un conflicto impopular en Argentina y las tropas que se enviaron fueron escasas. Paraguay resultaría finalmente derrotado en 1870, muriendo una gran parte de su población masculina. Para Argentina, el final de la contienda significó territorialmente la consolidación de los límites en el noreste, ya que se fijó la frontera en los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná, y se aceptó someter a arbitraje el área al norte del río Pilcomayo hasta el río Verde.

Entre 1878 y 1884 se produjo la llamada Conquista del Desierto, que consistió en una serie de incursiones militares genocidas contra los mapuches y otros pueblos indígenas para anexar al territorio argentino los territorios pampeanos y patagónicos donde habitaban, impulsada por Julio Argentino Roca. El éxito de la medida propició una acción similar en la región del Gran Chaco, que en 1884 sufrió una acción militar también destinada a aniquilar a los indios y ocupar plenamente el territorio.

Domingo Faustino Sarmiento, presidente destacado por su dedicación en la educación pública de Argentina.

La llamada República Conservadora organizó un exitoso y moderno modelo agroexportador, orientado a la producción de carne y granos con destino al mercado europeo, este modelo económico generó una fuerte concentración de la riqueza en pocas manos y la exclusión, hacinamiento y segregación de la clase trabajadora. La economía alcanzó altos niveles de crecimiento que atrajeron una gran corriente inmigratoria. La población argentina, que representaba el 0,13% de la población mundial en 1869, pasaría a representar el 0,55% en 1930, proporción en la que, aproximadamente, se estabilizaría desde entonces.[11]

La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de la clase media, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), y un amplio desarrollo de los sindicatos. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) y Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904).[12]

Siglo XX

La población argentina, que representaba el 0,13% de la población mundial en 1869, pasaría a representar el 0,55% en 1930, proporción en la que, aproximadamente, se estabilizaría desde entonces. El país fue conocido en esa época como el granero del mundo.

La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de la clase media, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), y un amplio desarrollo de los sindicatos.

Después de más de dos décadas de conflictos políticos y sociales y graves actos de represión, se sancionó la Ley Sáenz Peña estableciendo el sufragio secreto, obligatorio y universal para votantes masculinos en 1912.

En la primera elección presidencial con sufragio secreto, los conservadores fueron derrocados por los radicales, asumiendo Hipólito Irigoyen (1916-1922 y 1928-1930) la presidencia del gobierno. Durante su primer gobierno se inició el movimiento estudiantil conocido como la reforma universitaria, que se extendió por toda América Latina.

Golpes de estado e inestabilidad

En el contexto internacional de la Gran Depresión que siguió al Jueves Negro de 1929, el 6 de septiembre de 1930 se produjo el primero de una serie de golpes de Estado en Argentina que llevó al poder a los militares para establecer un gobierno de facto, después de derrocar a Hipólito Yrigoyen.

Este golpe de Estado inició una época conocida como la Década Infame. A partir de esa década el país impulsó un proceso de sustitución de importaciones que desarrolló un amplio sector industrial. La Década Infame finalizó con la Revolución del 43,cuando un grupo de oficiales nacionalistas, dirigidos por el general Arturo Rawson, tomó el poder. Entre los cabecillas de este golpe de estado militar, apareció el general Juan Domingo Perón. A pesar de la presión internacional, la Argentina se mantuvo neutral durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial, y se unió a los Aliados el 27 de marzo de 1945, durante el gobierno de Edelmiro Julián Farell.

Perón, que se volvió una figura emblemática de la Argentina, hizo campaña en la clase obrera menos favorecida, los "descamisados", y prometió el reparto de las tierras, salarios más elevados y la introducción de la seguridad social. Triunfó ampliamente en las elecciones del 24 de febrero de 1946, con el 56% de los votos. Los primeros años del régimen peronista se beneficiaron del entusiasmo popular, sostenido por la esposa del presidente, Eva Duarte, a quien Péron confió el ministerio de Trabajo y de Asuntos Sociales. Gracias a su trabajo se estableció el sufragio femenino en 1947 al reconocer los derechos políticos de las mujeres. Derrocado por un golpe militar en septiembre de 1955, Perón se refugió en Paraguay, luego en España. Los peronistas, cuyo partido había sido prohibido, siguieron siendo, sin embargo, bastante populares.[13] En las elecciones generales que tuvieron lugar en febrero de 1958, Arturo Frondizi llegó a la presidencia, con el apoyo de los peronistas y los comunistas,siendo derrocado por un nuevo golpe militar en 1962. En 1964 fue elegido presidente Arturo Umberto Illia (UCRP), quien también sería derrocado por un golpe militar en 1966 que establecería un régimen dictatorial de tipo permanente conocido como Revolución Argentina (1966-1973). Estos años se caracterizaron por una creciente represión militar contra las luchas populares que alcanzaron episodios como el Cordobazo.

En 1973 el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las elecciones presidenciales. Tras la renuncia de Héctor Cámpora, Juan Domingo Perón asumió la presidencia por tercera vez, pero moriría menos de un año después. Lo sucedió su Vicepresidenta y tercera esposa, María Estela Martínez de Perón, cuyo gobierno se caracterizó por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo de 1973.

Última dictadura militar argentina y regreso a la democracia

El 24 de marzo de 1976 se produjo -con el respaldo de Estados Unidos- un nuevo golpe militar autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, al frente del cual se encontraba el General de Ejército Jorge Rafael Videla. La junta militar pronunció la disolución del Congreso, impuso la ley marcial y gobernó por decreto. Una represión muy dura se entabló entonces contra los movimientos de oposición y se manifestó con ejecuciones, la práctica de la tortura y desapariciones. En 1977, la Comisión de Derechos Humanos, en Ginebra, acusó al régimen de 2300 asesinatos políticos, unas 10000 detenciones y la desaparición de 20 a 30 mil personas, de las cuales un gran número fue asesinado por la Junta Militar y enterrado sin sepultura.

En 1978 se produjo una grave crisis con Chile por los límites en la zona del Canal Beagle (Conflicto del Beagle), que llevó a ambos países al borde de la guerra. Durante el Proceso hubo un importante aumento de la deuda externa nacional y se dio carácter especulativo al sistema financiero. Videla fue reemplazado en la presidencia, en marzo de 1981, por Roberto Viola, destituido, en diciembre de 1981, por el comandante en jefe del ejército, el general Leopoldo Galtieri. En 1982, Galtieri ordenó a las tropas argentinas invadir las Islas Malvinas,en disputa entre Gran Bretaña y Argentina desde que el primero las invadiera en el siglo XIX, reivindicada desde hacía mucho tiempo por Argentina. Pero Gran Bretaña envió una fuerza militar de intervención en el Atlántico Sur la cual, al cabo de tres meses, batió al ejército argentino y retomó la posesión de las islas. Galtieri, entonces desacreditado, fue reemplazado por el general de división Reinaldo Bignone.[14]

Raúl Alfonsín, el candidato radical, venció en la elección presidencial de octubre de 1983, la primera organizada después de 10 años, y en un contexto económico muy difícil, caracterizado por una deuda externa sin precedente y una inflación superior a 900 p. 100. La nación reanudó entonces con la democracia: las fuerzas armadas fueron reorganizadas; los antiguos jefes militares y políticos fueron acusados de violaciones a los derechos humanos y enviados a los tribunales.[14]El gobierno de Alfonsín lanzó, en 1985, un plan de rigor presupuestario. La deuda externa fue reestructurada y se realizaron reformas fiscales (incluyendo una nueva moneda).
Carlos Menem, el campeón de las privatizaciones en Argentina.

Sin embargo, la inflación no fue contenida, y en mayo de 1989, el candidato peronista, Carlos Saúl Menem, fue elegido presidente.Carlos Menem asumió la presidencia seis meses antes de lo estipulado debido al alto proceso inflacionario que sufría el país, el cual obligó a Raúl Alfonsín a presentar su renuncia sin terminar completamente el mandato. Menem sancionó la Ley de Convertibilidad del Austral en 1991 que detuvo la inflación y adoptó una política económica neoliberal, apoyada en una ola de privatizaciones, reducción de aranceles a los productos importados y desregulación de los mercados. Estas medidas que contribuyeron a aumentar significativamente la inversión, las exportaciones y el crecimiento con precios estables.[15] Sin embargo también abrieron un proceso de des-industrialización ante la imposibilidad de competencia de la debilitada industria argentina, estas medidas hicieron además a la economía más vulnerable a las crisis internacionales, y aumentaron el desempleo, la pobreza y la precariedad laboral.[16] En 1993, el presidente Menem hizo votar una revisión constitucional, que reducía el mandato presidencial a 4 años y le permitía proponerse candidato a su propia sucesión. Fue reelegido así en primera vuelta, el 14 de mayo de 1995. Carlos Menem obtuvo del Congreso en febrero de 1996 poderes extraordinarios a fin de poder impulsar la segunda reforma del estado tendiente a reducir los gastos públicos, a aumentar la recaudación fiscal y a renegociar un crédito con el FMI. Las reformas ultraliberales provocaron el descontento de la gran mayoría de los argentinos. Las elecciones legislativas parciales que tuvieron lugar el 26 de octubre de 1997 dieron la victoria a la Alianza (Unión cívica radical y Frente Solidario por el país), partido opuesto a los justicialistas en el poder. El presidente Menem no dispondría más desde entonces con la mayoría absoluta en el Congreso.

Siglo XXI

En mayo de 1999, el presidente Menem renunció a un nuevo mandato. La Alianza de oposición, el Partido radical y el centro-izquierda, designó a Fernando De la Rúa, de la UCR, como candidato a las presidenciales, quien venció en octubre de 1999. La situación económica y social continuó degradándose seriamente. La Argentina fue tocada por la crisis financiera internacional, y por la de Brasil, su primer socio comercial en el seno del Mercosur.El gobierno presentó en enero de 2001 un plan de austeridad rechazado por los diputados. Esto llevó a la renuncia de varios ministros y la ruptura de la coalición en el poder. Ante la fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la congelación de los depósitos bancarios (medida popularmente conocida como el corralito), que culminó en una crisis social generalizada que llevó a la renuncia del presidente el 20 de diciembre de 2001.Tras dos semanas en que se sucedieron varios presidentes, la crisis culminó el 2 de enero de 2002 con la elección por parte de la Asamblea Legislativa de Eduardo Duhalde, del Partido Justicialista, como presidente provisional.

Por medio de una fuerte devaluación de la moneda local, el país comenzó a poner en práctica una nueva política de industrialización por sustitución de importaciones, aumento de exportaciones y superávit fiscal. Hacia finales de 2002, la economía empezó a estabilizarse.

Ascenso de Kirchner a la presidencia

Presidente argentino de 2003 a 2007, año en que entrega el poder a su esposa Cristina Fernández de Kirchner, elegida presidenta en las elecciones de ese mismo año.

En las elecciones presidenciales de 2003, el presidente saliente, viejo enemigo y concurrente de Carlos Menem, quien pretendía un tercer mandato a pesar de serios problemas judiciales, apoyó al otro candidato peronista Néstor Kirchner. El ex presidente peronista Carlos Menem, bastante atrás en la primera vuelta, tiró la toalla, y su retirada de la carrera a la presidencia dejó sin sentido la segunda vuelta de la elección presidencial.

Días antes de prestar juramento como presidente, Kirchner dio a conocer su cartera ministerial, en la cual mantuvo a cuatro ministros del anterior gobierno, entre ellos al titular de economía Roberto Lavagna, e incluyó a políticos de su absoluta confianza, en su mayoría justicialistas y algunos independientes. El nuevo equipo destacaba por un denominador común en su composición: políticos jóvenes (entre 43 y 53 años), ajenos a los círculos de poder tradicionales y portadores de una visión de Estado lejana al neoconservadurismo que había gobernado al país en los últimos años.[17] Las prioridades del gobierno de Kirchner fueron los derechos humanos, la lucha contra la corrupción y la revisión de las políticas económicas neoliberales, que habían contribuido a la ruina del país y el empobrecimiento de millones de argentinos. En el plano interno su estrategia de gobierno se basó en el proyecto "transversal", consistente en alianzas extrapartidarias con dirigentes políticos a fin de combatir el caudillismo y los reinos de taifas del viejo peronismo, y en la afirmación de las instituciones del Estado y de la autoridad civil. Kirchner emprendió una política exterior independiente de las directrices estadounidenses restableciendo relaciones con Cuba, negándose a enviar tropas a Irak sin mandato favorable de la ONU y oponiéndose a la política de Estados Unidos de subsidios agrícolas, así como a su pretensión de extender el ALCA.[17]

Después de sacar al país de la cesación de pagos considerada la más grande de la historia económica mundial, uno de los mayores éxitos del gobierno fue la renegociación de la deuda externa con el FMI y otros organismos financieros, al realizarse en términos hasta entonces inéditos. La deuda con los acreedores privados ascendía a 81.800 millones de dólares, de los cuales, entre enero y febrero de 2005, se canjearon 62.200 millones, o sea el 76 por ciento del total de la deuda, con una quita de 27.700 millones sobre el valor nominal de la misma. Se trataba del mayor procedimiento de canje y con la más alta quita a los acreedores de la historia económica. En enero de 2006 el gobierno argentino pagó por anticipado el total de la deuda con el FMI, que ascendía a 9.530 millones de dólares, recurriendo a las reservas del Banco Central, que en ese momento sumaban más de 28.800 millones.Los pilares de la recuperación económica fueron primordialmente el agro, la industria, la construcción y el sector financiero, alza que se vio acompañada por el empuje en la inversión privada. La re-activación impulsó a su vez la recuperación del mercado laboral: el número de trabajadores contratados aumentó especialmente en la actividad motora del crecimiento, la construcción, seguida por la industria metalúrgica, los hoteles y los servicios inmobiliarios. [17]

Cristina Fernández en el poder

Cristina durante una reunión presidencial.
Tras hacer pública su decisión de no postularse a la reelección presidencial, Néstor Kirchner cedió su plaza de candidato a su esposa, Cristina Fernández de Kirchner quien ganó el 28 de octubre de 2007las elecciones presidenciales, siendo la primera mujer elegida por el voto popular en la historia del país. Las líneas rectoras iniciales del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se orientaron a fortalecer las instituciones, mejorar las relaciones internacionales y favorecer el crecimiento de la economía sobre la base del aumento del consumo de los sectores populares.En el plano internacional, Argentina fue invitada a participar en la cumbre del G-20, que reunió a las siete mayores potencias mundiales y a países emergentes para hacer frente a la crisis económica internacional desatada en 2008.

Enfrentó esta crisis con una serie de medidas, impulsando la industria automotriz y dando créditos a trabajadores y empresas.[18]

Cristina fue reelegida para un segundo mandato de cuatro años el 23 de octubre de 2011, superando el 54% de los votos. Bajo su gobierno, se recuperó la anteriormente privatizada Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la mayor empresa del país, obteniendo el proyecto de ley la mayor aprobación en el Congreso desde el 2003.[19] Su administracion junto a los demás gobiernos latinoamericanos condenó enérgicamente el golpe de estado parlamentario que se dio en Paraguay el 22 de junio de 2012.[20]

Gobierno y política

La Constitución de 1853 estableció un sistema de gobierno representativo, republicano y federal, que ha sido mantenido por todas las reformas constitucionales realizadas desde entonces. La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron después de la disolución del Virreinato del Río de la Plata y por la incorporación de las que se fueron constituyendo a partir de los Territorios Nacionales.La Constitución vigente en la actualidad es la que resultado de la Convención Constituyente de 1994. Las autoridades del gobierno federal tienen su sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es actualmente la Capital de la República, denominaciones utilizadas en la Constitución Nacional y en las leyes, pero llamada de manera no formal Capital Federal.

División de poderes

Poder ejecutivo

El poder ejecutivo es desempeñado por un ciudadano con el título de Presidente de la Nación Argentina, el cual es elegido por sufragio directo en doble vuelta junto con el candidato a vicepresidente. La segunda vuelta electoral se realiza entre las dos opciones más votadas si en la primera ninguna hubiera obtenido más del 45% de los votos válidos o, si habiendo obtenido la opción más votada entre el 40% y el 45%, existiera una diferencia con la segunda opción menor al 10%.[21] El presidente y el vicepresidente duran cuatro años en sus mandatos y pueden ser reelegidos inmediatamente por un mandato más.Constitución Nacional - Del Poder ejecutivo: de su naturaleza y duración. Casa Rosada, sede del ejecutivo argentino.

Poder legislativo

Sede del Congreso Nacional argentino.

El poder legislativo es ejercido por el Congreso de la Nación Argentina, integrado por dos cámaras. La Cámara de Diputados reúne a los representantes directos de la población. Son elegidos por el sistema de representación proporcional (sistema D'Hondt), duran cuatro años en su mandato y se renuevan por mitades cada dos años, pudiendo ser reelegidos indefinidamente. Son electos tomando como distrito único cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se vota, por una lista de todos los candidatos de cada partido político o alianza electoral, a los puestos que cada distrito ponga en disputa en esa elección.[22] El Senado por su parte reúne a los representantes de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, correspondiéndo a cada una dos senadores por la mayoría y uno por la minoría, sumando en total 72 miembros. Son elegidos por voto directo, duran seis años en su mandato y se renuevan por tercios cada dos años, pudiendo ser reelegidos indefinidamente.[23] El Congreso de la Nación Argentina es el encargado de la formación y sanción de las leyes federales; además, tiene a su cargo la sanción de los códigos legales civil, penal, comercial, laboral, aeronáutico y de minería, entre otros.[24] Cuenta con un organismo constitucional autónomo de asistencia técnica: la Auditoría General de la Nación, a cargo del control de legalidad, gestión y auditoría de toda la actividad de la administración pública.[25]

Poder judicial

Palacio de Justicia de la Nación, donde sesiona la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina.

El poder judicial está encabezado por una Corte Suprema de Justicia integrada por cinco jueces abogados nombrados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado, que requiere para ello una mayoría de dos tercios.[26]Los tribunales inferiores están encargados de resolver los conflictos regulados por la legislación federal en todo el país (tribunales federales) y, también, por la legislación común en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (tribunales nacionales). La designación de los jueces la realiza el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado, sobre la base de una terna integrada por candidatos seleccionados en concurso público por el Consejo de la Magistratura, órgano de composición multisectorial, a quien corresponde el control directo de los jueces y la administración del Poder judicial.[27]

Gobiernos provinciales

En la República Argentina existen 23 provincias que, debido al sistema federal adoptado por la Constitución, son autónomas y mantienen todo el poder no delegado explícitamente al gobierno federal.Todas las provincias cuentan con una constitución republicana y representativa que organiza sus propios poderes ejecutivo, legislativo y judicial, y regula el régimen de autonomía municipal. Las provincias pueden sancionar leyes sobre cuestiones no federales, pero las principales leyes comunes (civiles, comerciales, penales, laborales, de seguridad social y de minería) están reservadas al Congreso Nacional.

Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.

En todas las provincias, el poder ejecutivo está a cargo de un gobernador que dura en sus funciones cuatro años y que, en general, puede ser reelegido. El poder legislativo en algunas provincias está ejercido por una legislatura unicameral y en otras por una legislatura bicameral. Todas las provincias cuentan con un poder judicial con su correspondiente Corte Superior provincial y tribunales encargados de resolver los conflictos regidos por la ley común (civil, penal, comercial, laboral, administrativo local). La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un régimen especial de autonomía sin llegar a ser una provincia. Una ley sancionada en 1880 la confirmó como capital de la República y la federalizó, separándola de la Provincia de Buenos Aires. Su organización política cuenta también con una Constitución republicana que establece un gobierno dividido en tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y un régimen de descentralización en comunas.

Ministerio Público

La Constitución establece además el Ministerio Público como órgano independiente y con autonomía funcional y financiera, con la función de promover la actuación de la justicia. El Ministerio Público es un organismo constitucional y es considerado por parte de la doctrina como un cuarto poder, en tanto que otra parte sostiene que se trata de un órgano extra poder.[28] Se trata de un organismo bicéfalo integrado por el Ministerio Público Fiscal, dirigido por el Procurador General de la Nación y encargado de la acción de los fiscales, y el Ministerio Público de la Defensa dirigido por el Defensor General de la Nación y encargado de la acción de los defensores oficiales.[29]

Relaciones Exteriores

Mercado Común del Sur.

Argentina, junto a Brasil(su principal socio comercial),Uruguay,Paraguay(suspendido temporalmente hasta que se realicen nuevas elecciones democráticas en ese país que se desvío del cause democrático tras el Golpe de Estado parlamentario que en junio de 2012 sacó del poder a Fernando Lugo[30] [31]) y Venezuela(incorporado en junio de 2012[32]), forma parte del Mercosur y de la Unión de Naciones Suramericanas.

La Argentina mantiene una disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Sándwich del Sur, Aurora y Georgias del Sur, usurpadas por el Reino Unido en el siglo XIX, junto con sus espacios marítimos circundantes.[33] Asimismo, reclama casi 1 millón de kilómetros cuadrados en la Antártida que no son reconocidos por otro país, excepto parcialmente por Chile. Durante 2006 comenzó un litigio con Uruguay debido al inicio de las obras de una planta celulósica de la empresa finlandesa Metsä-Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos. La Argentina ha demandado a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia argumentando que la instalación de las plantas de celulosa es contaminante y se ha ejecutado en violación del Estatuto del Río Uruguay.[34]

Fuerzas Armadas

Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, en Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires.

Las fuerzas armadas de Argentina se encuentran bajo el mando del Presidente de la Nación, que es su comandante en jefe y atiende sus cuestiones a través del Ministerio de Defensa.[27] Históricamente, han tenido uno de los mejores equipamientos de la región (por ejemplo, desarrollando tempranamente aviones con propulsión jet de manufactura propia en 1950). La edad mínima para ingresar es de 18 años, sin que exista un servicio militar obligatorio.

Las fuerzas armadas están compuestas por el Ejército Argentino, la Fuerza Aérea Argentina y la Armada Argentina. Las aguas territoriales son patrulladas por la Prefectura Naval Argentina y las regiones fronterizas por la Gendarmería Nacional Argentina, bajo control del Ministerio del Interior; ambas fuerzas mantienen también lazos con el Ministerio de Defensa. El Sistema de Inteligencia Nacional dirige las acciones de inteligencia, dentro de los que se destaca la Secretaría de Inteligencia, conocida popularmente como SIDE por su denominación anterior. Cada provincia cuenta con su propia policía, que puede trabajar en conjunto con la Policía Federal Argentina, la fuerza de seguridad que se encarga de los delitos de ámbito exclusivamente federal o que involucran a más de una jurisdicción. La Policía Federal es también la fuerza de policía de la Ciudad de Buenos Aires (ciudad que realiza actualmente gestiones para poseer un cuerpo de policía propio).[35]

Organización territorial

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Las cuatro regiones en que se agrupan las provincias argentinas. La provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en amarillo, no integran ninguna región.

Territorialmente, la República Argentina está organizada en 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en donde se encuentra la sede del gobierno federal.[36] Mediante la ley N° 23.512 de 1987, la Capital de la República debe ser trasladada a los municipios de Viedma y Guardia Mitre (Río Negro) y Carmen de Patagones (Buenos Aires). El traslado fue aceptado por las provincias de Río Negro (ley N° 2.086) y Buenos Aires (ley N° 10.454), pero caducó en ambos casos en 1992 al no efectuarse. Para marzo de 2008 la ley nacional no ha sido derogada.

Las provincias dividen su territorio en departamentos y estos a su vez se componen de municipios, con la excepción de la provincia de Buenos Aires que solo lo hace en municipios denominados partidos.[37] Los departamentos, en general, no cuentan con funciones administrativas, aunque en las provincias de Mendoza, San Juan y La Rioja cada departamento es un municipio. En algunas provincias los departamentos son utilizados como distritos electorales para determinar representantes a las legislaturas provinciales y sirven como unidades de descentralización de diversos órganos provinciales como la policía y el Poder Judicial. En el caso de Córdoba, sus departamentos (excepto Capital), se dividen a su vez en pedanías.

La Constitución Nacional de 1994 reconoce la autonomía municipal, pero da potestad a las provincias para reglar su alcance y contenido,[38] por lo que existen municipios autónomos con potestad para sancionar Cartas Orgánicas Municipales y otros que no pueden hacerlo. También existen provincias que no reconocen la autonomía de sus municipios. Hasta diciembre de 2006, 123 municipios, haciendo uso de su autonomía institucional, habían dictado su propia carta orgánica.

Con excepción de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las demás provincias han firmado tratados interprovinciales de integración[39] conformando cuatro regiones para diversos fines:

Geografía

Superficie

El territorio de la República Argentina es el segundo más grande de América del Sur y el octavo en extensión de la Tierra. Está integrado por un sector continental y otro antártico (cuya soberanía se reclama). La superficie del sector continental de la Argentina mide 2.791.810 km².[40] De ellos, 2.780.400 km² corresponden a la Ciudad de Buenos Aires, las provincias argentinas y los departamentos de Ushuaia y Río Grande de la provincia de Tierra del Fuego. El resto está constituido por los 11.410 km² reclamados de las Islas Malvinas. La superficie del sector antártico de la Argentina mide 969.464 km². De estos, unos 965.597 km² corresponden a la Antártida Argentina (territorios en poder de Gran Bretaña reivindicados por Argentina con el apoyo de América Latina y otras naciones del planeta), incluida como departamento de la provincia de Tierra del Fuego. Además, esta superficie incluye a las Islas Shetland del Sur y las Islas Orcadas del Sur. Los 3.867 km² restantes están formados por las Islas Georgias del Sur (3.560 km²) y las Islas Sandwich del Sur (307 km²) que forman parte del Departamento Islas del Atlántico Sur de la provincia de Tierra del Fuego.

Ubicación

Ubicada en el sur del Continente Americano, forma parte del Cono Sur junto a Chile, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.

  • Limita al norte con Bolivia y con Paraguay. El límite con Bolivia lo marca la frontera fijada sobre la Sierra de Cochinoca, los ríos Grande de San Juan, Bermejo, Grande de Tarija, Itaú y Pilcomayo y el paralelo 22; así como también por el tratado de 1889, por el cual la Argentina cedió su reclamo sobre la provincia de Tarija a cambio de la Puna de Atacama. El límite con Paraguay, lo marcan los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná según un tratado y el Laudo Hayes, ambos de 1876.[41]
    Islas del Río Paraná
  • Limita al este con Brasil, con Uruguay, el Río de la Plata y el Mar Argentino. El límite con Brasil está demarcado, de acuerdo al Laudo de Cleveland sobre Misiones (1895), por los ríos Iguazú, San Antonio, Pepirí Guazú y Uruguay. Los límites con Uruguay los marcan el río homónimo y el de la Plata, fronteras acordadas por el Tratado del Río de la Plata.[41]
  • Limita al oeste con Chile, cuya frontera común está constituida en su mayor parte por la Cordillera de los Andes, demarcada de acuerdo al tratado de 1881, 1899 y 1995, y los laudos británicos de 1902 (Andes patagónicos). El Conflicto del Beagle respecto del Canal Beagle fue resuelto mediante una mediación papal aceptada por ambos países.[41]
  • El extremo sur de la Argentina llega hasta el pasaje de Drake, que une los océanos Atlántico y Pacífico.[41]

Regiones naturales

Cerro de los Siete Colores, en la localidad de Purmamarca, Provincia de Jujuy, en el Noroeste.

El territorio continental argentino está situado entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico Sur y el continente antártico. En el país se pueden distinguir tres grandes zonas geográficas claramente diferenciadas:

  • la zona central y norte, de llanuras;
  • la zona sur, de mesetas;
  • la zona oeste, montañosa.

En el norte del país se encuentran regiones de vegetación densa; en algunos sectores la misma es boscosa y en otros es selvática, compuesta por la región chaqueña y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales. La región misionera es una región diferenciada, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática. El extremo noroeste del país está ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano.[42]

En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, que puede dividirse en dos regiones: Pampa húmeda y Pampa occidental o seca. Esta última tiene un clima más continental. En la Pampa húmeda la Sierra de la Ventana y Tandilia (con un máximo de altura apenas superior a los 500 metros sobre el nivel del mar) son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje y son los restos de una cordillera muy antigua. [42]

En el centro-oeste del país se encuentra la región de Cuyo, que está constituida por las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis, donde predomina un relieve montañoso, serrano, con escasa vegetación. [42]

Al sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa zona de mesetas y serranías de origen precámbrico, que comprende a las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Paisaje de Tierra del Fuego

En el noreste y centro-este del país se ubican los ríos más importantes, que corresponden a la Cuenca del Plata, la tercera cuenca en extensión del Hemisferio Occidental. Los principales cursos fluviales de la misma son los siguientes: Paraguay, Bermejo, Colorado, Uruguay y el más largo, el Paraná. Los dos últimos avanzan juntos hasta encontrarse en el estuario del Río de la Plata. Dicho estuario es el más grande del planeta y afluye en la sección del océano Atlántico que corresponde al Mar Argentino. La tierra que se encuentra entre ambos ríos es llamada Mesopotamia y es compartida por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos. [42]

Playa de la Costa Atlántica bonaerense, en el Mar Argentino, cerca de Necochea.

La Argentina tiene 4.665 kilómetros de costa. La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permite que la temperatura de las costas no descienda uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tenga variaciones. La costa meridional de Tierra del Fuego forma la orilla norte del Pasaje de Drake.[42]

Relieve

Mapa físco de La Argentina.

Las características generales de la orografía de la Argentina son la presencia de montañas en el oeste y de llanos en el este, configurando una planimetría que disminuye en altitud de oeste a este.[43] El extremo oeste está conformado por la sección principal de la cordillera de los Andes. Al norte se encuentran los sectores más altos de la cordillera, que son también los más altos del continente. Allí se encuentra el cerro Aconcagua, que con 6.959 metros sobre el nivel del mar es el punto más alto de toda América.[43] El tramo patagónico de los Andes, en cambio, posee picos notoriamente más bajos que los del norte. En el norte, al este de los Andes y también en sentido norte-sur se extienden las Sierras Subandinas, una serie de sierras escalonadas que conforman valles muy poblados. Al sur de las mismas se encuentran las Sierras Pampeanas, más espaciadas entre sí y separadas por llanuras.[43]

La meseta patagónica es un conjunto de altiplanos y llanuras elevadas y áridas, enclavada entre los Andes patagónicos y el océano Atlántico, donde cae abruptamente en altos acantilados que dan al Mar Argentino. Aquí se encuentra también la depresión más profunda de toda América: la laguna del Carbón a 105 metros bajo el nivel del mar.[43] Hacia el sur, en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, se transforman en cuchillas o lomadas de origen sedimentario más bajas aún, constituyendo una topografía ondulante.[43]

La gran llanura Chacopampeana es una planicie con pocas ondulaciones, subtropical al norte (Gran Chaco) y templada al sur (Llanura pampeana). Drenada en gran parte por el río Paraná, su pendiente es suave, de dirección noroeste - sudeste y prácticamente imperceptible, por lo que los ríos que la surcan son sinuosos, presentando además esteros y pantanos en el Chaco y gran cantidad de lagunas en la Pampa. La monotonía del paisaje sólo se quiebra con la presencia de algunos sistemas serranos.[43]

Hidrografía

Los ríos argentinos se clasifican en 3 cuencas o vertientes: los de la vertiente del Atlántico, los de la vertiente del Pacífico y, por último, los pertenecientes a las diversas cuencas endorreicas del interior del país.[44]

La vertiente del Atlántico es la más extensa y está compuesta por la Cuenca del Plata, el Sistema Patagónico y una serie de ríos menores en la provincia de Buenos Aires. La Cuenca del Plata es la más importante, culmina en el estuario del Río de la Plata y es desaguada por los ríos Paraná (el más caudaloso y extenso del país), Uruguay y los diversos afluentes de estos, destacándose el [[Paraguay]], el Pilcomayo, el Bermejo, el Salado y el Iguazú. El sistema patagónico está formado por ríos alóctonos, alimentados por los deshielos de los Andes. Se destacan por su caudal el río Colorado, el Negro, el Chubut y el Santa Cruz.[44]

Vista del Río Paraná y sus islas desde la ciudad de Paraná, capital de Entre Ríos.jpg

La vertiente del Pacifico es la de menor extensión. Integrada por ríos cortos, alimentados por los deshielos y lluvias de los Andes Patagónicos como el Manso en Rio Negro y el Futaleufú en Chubut.[44]

En el centro y oeste del territorio hay varias cuencas endorreicas, compuestas por ríos de caudal variable que se pierden en el suelo por evaporación o infiltración o desaguan en lagunas interiores o salinas. Sobresalen la cuenca del Desaguadero, que agrupa a los ríos cuyanos, y la de la laguna de Mar Chiquita, donde desembocan los ríos Dulce, Primero y Segundo.[44]

Las cuencas lacustres argentinas se encuentran mayoritariamente en la Patagonia, como consecuencia de la acción glacial que las formó. Se destacan los lagos Nahuel Huapi, Viedma y Argentino. En la llanura chaco-pampeana hay gran cantidad de lagunas de agua dulce y salada, y en el litoral zonas pantanosas como los esteros del Iberá.[44] La laguna argentina más extensa es Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba.

Los recursos hídricos del país también incluyen los extensos campos glaciares de los Andes, como el Perito Moreno y las aguas subterráneas de acuíferos, como el Puelche y el Guaraní. El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos ha propiciado la formación de varios embalses, como el de Yacyretá en el Paraná, el de Salto Grande en el Uruguay y el de El Chocón en el Limay.[44]

Clima

Debido a la amplitud latitudinal y su variedad de relieves, posee una gran variedad de climas. En general, el clima predominante es el templado, aunque se extiende a un clima subtropical en el norte y un subpolar en el extremo sur. El norte del país se caracteriza por veranos muy cálidos y húmedos, con inviernos suaves y secos, estando sujeto a sequías periódicas. El centro del país tiene veranos cálidos con lluvias y tormentas, e inviernos frescos. Las regiones meridionales tienen veranos cálidos e inviernos fríos con grandes nevadas, especialmente en zonas montañosas. Las elevaciones más altas en todas las latitudes son las que experimentan condiciones más frías, con un clima árido y nivel montano.

Flora y Fauna

Flora

El ombú, propio de la pampa argentina.

Las plantas subtropicales dominan el norte del país, como parte de la región del Gran Chaco. El género Dalbergia de árboles está bien diseminado y se halla representado por el palo de rosa y el árbol del quebracho; también son predominantes los árboles blancos y negros del algarrobo (Prosopis alba y Prosopis nigra). La sabana existe en las regiones más secas, cerca de los Andes. Las plantas acuáticas prosperan en los humedales que dotan a la región.[45]

Araucarias, en el Parque Nacional Lanín.

En la zona central del país se encuentra la Pampa húmeda, una gran pradera. Originalmente, la pampa no tenía virtualmente ningún árbol; pero debido a la intervención humana se encuentran presentes ciertas especies importadas como el sicómoro americano o el eucalipto. Uno de los árboles nativos de la zona es el ombú, un árbol de tipo perennifolio.[45]

Los suelos superficiales de la llanura pampeana poseen una gran cantidad de humus. Esto hace que la región sea muy productiva para la agricultura.[45]La pampa occidental o pampa seca recibe menos de 500mm al año de precipitaciones, y es una llanura de hierbas duras o estepa. En gran parte su tussok es el mismo del Comahue, la región central de la pampa occidental, y se halla recubierta de "montes" o bosques del árbol caducifolio llamado caldén. El mismo se distribuye en una diagonal que va desde los límites meridionales de las provincias de Córdoba y San Luis hasta los límites meridionales de las provincias de La Pampa y Buenos Aires.[45]

Fauna

En el norte subtropical se encuentra una gran cantidad de especies animales. Hay grandes felinos como el yaguareté, el puma, y el ocelote; grandes cánidos como el lobo de crin, el úrsido llamado oso de anteojos; primates (monos aulladores); reptiles grandes como cocodrilos y una especie de caimán. Otros animales son el tapir, los carpinchos, el oso hormiguero, el hurón, el pecarí, la nutria gigante, el coatí, y varias especies de tortugas.[46]

En la zona subtropical de Argentina existen muchas aves como el águila coronada (la mayor ave predadora del continente), los diminutos colibríes, los flamencos, el tucán y diversas especies de loros. Las praderas centrales están pobladas por los armadillos, el colo colo, y el ñandú o avestruz sudamericana. Los halcones, diversos patos así como las garzas y las perdices, también habitan la zona, al igual que varias especies de ciervos y zorros. Algunas especies se extienden hacia la Patagonia.[46]

Cóndor macho, presenta una cresta (carúpula) en su cabeza y tiene el iris de color marrón

Las montañas occidentales son el hogar de diversos animales. Entre ellos están la llama, el guanaco y la vicuña, que son algunas de las especies más reconocibles de Sudamérica. También en esta región están el gato andino y el cóndor. Este último es el ave voladora de mayor tamaño del mundo, así como también una de las que vuela hasta mayores alturas.[46]

Avestruz sudamericana

En la Argentina meridional habitan el puma, el huemul, el pudú (el ciervo más pequeño del mundo) y el jabalí. La costa de la Patagonia es rica en vida animal: el elefante marino, el lobo marino, el león marino, y diversas especies de pingüinos. En el extremo sur se encuentran los cormoranes, que se alimentan de peces.[46]

Las aguas territoriales de la Argentina tienen abundante vida oceánica; están los mamíferos como los delfines y las ballenas. Una de las ballenas más destacadas es la ballena franca, junto con las orcas son el gran atractivo turístico de Península Valdés. Entre la fauna marina no mamífera que se pueden encontrar se incluyen las sardinas, las merluzas, los salmones, y los cazones; también está presente el calamar y la centolla en Tierra del Fuego. Los ríos y las corrientes en la Argentina tienen muchas especies de peces de agua dulce como las truchas y un pez sudamericano como el dorado.

Ballena franca austral.

Las especies de serpientes que habitan en la Argentina incluyen a la boa constrictora, a la venenosa yarará y a la serpiente cascabel.[46]

Economía

La economía argentina se ve beneficiada por una gran riqueza y variedad de recursos naturales, una población con un buen grado de educación, un sistema de agricultura y una importante base industrial, que sufrió con la implantación de políticas neoliberales un importante retroceso a partir de los últimos 25 años del siglo XX.

La crisis económica internacional, iniciada en Estados Unidos en 2008, repercutió fuerte en la economía argentina, ya que según datos oficiales en el segundo y tercer trimestre de 2009 la economía se contrajo, para luego volver a crecer en el último trimestre. En 2009 la economía apenas creció al 0,9% según el INDEC.[47]En materia de empleo, en el cuarto trimestre de 2009 se registró un tasa de desocupación del 8,4%.

Según últimos datos oficiales del Banco Central de la República Argentina y el INDEC, en 2008 el producto bruto interno en valor nominal fue de 1.032.758 millones de pesos a precios corrientes equivalente a 326.867 millones de dólares, con un PBI per cápita nominal de 8.224 dólares. La economía en 2008 creció al 6,8%.[47]

Las exportaciones récord totalizaron en 2008 los 70.589 millones de dólares y las importaciones llegaron a 57.413 millones de dólares. El incremento de las exportaciones fue del 27% y el de las importaciones el 28% respecto a las cifras de 2007. El saldo neto de la balanza comercial fue de 13.176 millones de dólares, con un aumento del 19% respecto del año anterior. En conjunto, el aumento en valor de las exportaciones fue producto exclusivamente de una subida de 26% en los precios, ya que las cantidades se mantuvieron sin cambios. En tanto, el mayor valor importado se explicó por un aumento en los precios de 11%, mientras que las cantidades crecieron. El Mercosur continúa siendo el principal socio comercial, hacia donde se envió el 23% de los embarques y desde donde se adquirieron el 16% de las importaciones. Las exportaciones e importaciones de servicios en 2007, arrojan unos totales de 10.283 y 10.782 millones de dólares respectivamente, lo cual generó para el mismo año un déficit de 499 millones de dólares.

La Canasta Básica de Alimentos que se calcula con base en el IPC (que difunde el INDEC), sirve para establecer los índices de pobreza e indigencia, que en el segundo semestre de 2009 fueron del 13,2% y del 3,5% respectivamente,[48]. Los indicadores sociales lograron reducirse en forma sustancial desde 2002 con valores de pobreza cercanos al 60% y desempleo del 21,5% en el momento crítico de la crisis.

Sector agrícola y ganadero

Silos bolsa acopiando soja luego de la cosecha, en la provincia de Buenos Aires. La cadena de la soja es una de las tres más importantes del país, junto a la petroquímica y a la metal-mecánica.

La producción de alimentos provenientes de la agricultura y la ganadería vacuna en la región pampeana, es tradicionalmente, uno de los ejes de la economía argentina. En total la producción rural incluido el sector forestal, representaba en 2007 el 5,61% del PBI total. El principal producto del sector es la soja o soya, una oleaginosa que ocupa la mitad de las tierras sembradas y que origina la cadena de la soja, uno de los principales encadenamientos productivos del país.

Los principales productos agropecuarios del país son:

  • Los granos, que se dividen a su vez en dos grandes sectores:
  • El ganado vacuno: principalmente de las razas Aberdeen angus, Hereford y Shorton, para la producción de carne vacuna, componente básico de la dieta de la población argentina;
  • El ganado Holando-Argentino: para la producción de leche.

Una parte sustancial de la producción agrícola se exporta sin manufacturación en forma de granos (soja, maíz, trigo y girasol), representando el 15% de las exportaciones totales. El resto se destina como materia prima, principalmente a la industria de la alimentación. La soja se diferencia sustancialmente del resto de los productos agropecuarios por el hecho de que no se consume en el mercado interno, y por lo tanto prácticamente la totalidad se exporta. Por el contrario, los cereales, lácteos y la carne vacuna constituyen la base de la dieta alimentaria de la población, razón por la cual una parte considerable se destina al consumo en el mercado interno.

Fuera de la economía agro-ganadera de la región pampeana, la economía argentina cuenta con las denominadas economías regionales, sistemas productivos locales generalmente apoyados en la producción especializada de un grupo limitado de cultivos. Entre ellas se encuentran la economía cuyana apoyada en la vid y la industria del vino derivada; los valles patagónicos dedicados a la manzana y la pera; la región noroeste, dedicado al azúcar, cítricos y tabaco; la provincia de Misiones y nordeste de Corrientes orientadas a la hierba mate, y la madera; el algodón en la región chaqueña; el arroz, principalmente en Corrientes; el olivo en las zonas áridas de montaña; y el ganado ovino en la Patagonia.

Petróleo, minería, bosques y pesca

Monumento al obrero petrolero, en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz. La cadena petroquímica es una de las tres más importantes del país, junto a la de la soja y a la metal-mecánica.

La Argentina posee una considerable riqueza petrolera y gasífera, que le permite organizar una cadena de producción petroquímica que, junto a la cadena de la soja y la industria metal-mecánica, constituye la base de la economía nacional. En su conjunto la cadena petroquímica es responsable de un 20% de las exportaciones totales, de las cuales solo el 4,6% se exporta en bruto, sin industrialización. Los principales yacimientos se encuentran en la provincia del Neuquén, el Golfo de San Jorge y la provincia de Salta; la provincia del Neuquén concentra cerca de la mitad de toda la producción de hidrocarburos.

Una red de oleoductos y gasoductos transporta los productos a Bahía Blanca, donde se encuentra el principal polo petroquímico y a la conurbación industrial que se extiende entre Rosario y La Plata y que tiene como núcleo principal el Gran Buenos Aires. Históricamente, la minería argentina ha sido escasa, pero la misma se ha activado en la última década, fundamentalmente sobre minerales metalíferos: cobre (3% de las exportaciones), oro, plata, zinc, manganeso, uranio y azufre.

Los recursos mineros se concentran en las provincias cordilleranas a lo largo de 4.500 km. Las exportaciones argentinas de minerales pasaron de 253 millones de dólares en 1996 a 2.650 millones en 2006, algo más del 3% del total. El Mar Argentino está ubicado sobre una extensa plataforma submarina, muy rica en recursos pesqueros, que alcanza un ancho de 550 km a los 52º de latitud Sur y 1.890.000 km². Sin embargo, la pesca ha sido una producción marginal, y debido a la crisis poblacional de la merluza (principal producto pesquero argentino) provocada por la excesiva pesca durante los años '90 del siglo XX, la participación del sector en las exportaciones totales se ha reducido de un 3% a un 2%.

En sentido contrario, la producción forestal y maderera, principalmente pinos y eucaliptos, se ha venido expandiendo, con centro en las provincias mesopotámicas, superando el 2% del total exportado.

Industria manufacturera y construcción

Central térmica Costanera, en la zona sur de Buenos Aires.

La industria manufacturera argentina es el sector que más valor aporta al PIB, con un 17,5% del total (2007).[49] El sector industrial manufacturero también es uno de los principales generadores de empleo (junto con el comercio y el sector público), con 13% en 2007,[50] Por su parte la industria de la construcción aporta el 6,7% del PIB (2007) y ha sido la principal impulsora de la recuperación del empleo después de 2002, ocupando un 9,5% del total de la fuerza de trabajo en 2007.[49][50]

En la industria argentina se distinguen dos grandes sectores, de tamaño similar, que aportan cada una, aproximadamente un tercio de las exportaciones totales:[51]

  • la agroindustria, denominada manufactura de origen agropecuario (MOA);
  • la industria de origen no agrario, denominada manufactura de origen industrial (MOI).

Entre las industrias de manufacturas de origen agropecuario se destaca la industria aceitera, integrante de la cadena de la soja, la de mayor crecimiento en las últimas dos décadas, concentrando el 31,8% del total del sector alimentos y el 20% de las exportaciones totales del país. Luego le siguen la de la carne (11,1%), la de la leche (7,7%), la del café y chocolate (7,5%), la del vino y otras bebidas alcohólicas (5,7%), la del pan, pastas y galletas (4,5%), la de la harina de trigo (4,5%), la de la cerveza (4,1%), etc.[52]

Las principales ramas de las industrias de origen no agropecuario, son la fabricación de automotores que aporta el 8,7% de las exportaciones, química (5,6%) y metalúrgica (5,3%), maquinaria (3,4%) y plásticos (2,6%) (porcentajes correspondientes a 2006).[53] También son importantes las industrias del papel, de las piedras preciosas, caucho y textiles.

Ciencia y Tecnología

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Bernardo Alberto Houssay, fue el primer latinoamericano en obtener un Nobel científico, en 1947, cuando fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina.

Cinco argentinos han sido galardonados con Premios Nobel. Tres de ellos están vinculados con la ciencia: el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a Bernardo Alberto Houssay, primer Nobel científico latinoamericano; el mismo galardón fue recibido por César Milstein. El Premio Nobel de Química fue otorgado a Luis Federico Leloir. En tanto, el Premio Nobel de la Paz fue entregado a Carlos Saavedra Lamas así como a Adolfo Pérez Esquivel.

La Argentina ha construido satélites; ofrece su propio modelo de central nuclear compacta de cuarta generación y provee de pequeños reactores nucleares a diversos países gracias a su empresa pública INVAP. En temas como la informática, la nanotecnología y la biotecnología se desarrollan programas bien estructurados que tienden a concentrar esfuerzos y dar sentido a las capacidades que se desarrollan.[54] También construye helicópteros, maquinarias agrícolas y produce el ciclo completo de la energía nuclear.

Luis Federico Leloir, uno de los tres Premio Nobel científicos obtenidos por argentinos.

El principal organismo de investigación científica en la Argentina es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Se trata de una institución estatal, dependiente del gobierno nacional, en el ámbito del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (que fuera creado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2007). El CONICET cuenta con una Carrera de Investigador y está organizado en Institutos, que gozan de autonomía temática y científica y en el 2008 congrega a un conjunto de casi 3.500 personas dedicadas a la investigación científica y tecnológica.[55]

En 1995 la Unesco eligió a la Argentina como la sede para instalar el Observatorio Pierre Auger en Malargüe, provincia de Mendoza, el cual comenzó a funcionar en 2005. Se trata de un proyecto conjunto de más de 20 países en el que colaboran unos 250 científicos de más de 30 instituciones, con la finalidad de detectar partículas subatómicas que provienen del espacio exterior denominadas rayos cósmicos.

Entre algunos de los más eminentes avances en materia de desarrollo armamentístico se cuenta el misil AS-25K, uno de los últimos desarrollos de CITEFA, (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas) y que se presentará en versiones aire-mar y aire-superficie.

Los principales problemas que afrontan la ciencia y la tecnología en el país son la baja inversión en ellas con respecto al nivel internacional, la fuga de cerebros debida a las políticas de atracción implementadas por lo países más desarrollados y las mejores oportunidades laborales en el exterior; y políticas de innovación incipientes y desarticuladas. Según datos del 2005, con relación al PBI, el sector público aporta el 0,30% al sector de ciencia y tecnología, mientras que el privado aporta el 0,16%; sin embargo, la participación del sector privado y publico en las actividades científicas y tecnológicas se viene incrementando desde el año 2002.[56]

Población

La Argentina es, a menudo, descrita como un país macrocefálico,[57] debido a la alta concentración económica y poblacional en el Gran Buenos Aires, el aglomerado urbano formado en torno a la ciudad de Buenos Aires. Con sus más de doce millones de habitantes, es el principal centro urbano del país, concentrando un 33% de la población y un 40% del producto bruto en apenas un 0,14% del territorio. El Gran Córdoba y el Gran Rosario son las mayores áreas urbanas después del Gran Buenos Aires, pero cuentan con una población casi diez veces menor.

Demografía

La población de la Argentina de acuerdo al censo de noviembre de 2001 ascendía a 36.260.130 habitantes. La posterior corrección de población por cobertura y conciliación censal que realizó el INDEC llevó a la población a 37.282.970 habitantes en el mismo período. La población estimada para 2009 es de 40.134.425 habitantes[58], con una densidad media de 14 hab/km² (sin considerar la superficie reclamada de la Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur).

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Distribución de la población

El ritmo de crecimiento poblacional sigue una pendiente descendente en las últimas décadas; así, en el período 1980-1991, la tasa de crecimiento anual medio fue del 14,7‰ (1,47%) y en el decenio 1991-2001, del 12,5‰ (1,25%).[59]

El país registró en los comienzos del siglo XX altas tasas de crecimiento poblacional, debido a los procesos de inmigración sumados a un alto crecimiento vegetativo que durante este siglo se vio estabilizado y en continuo descenso (a excepción del quinquenio 1970-1975). Desde la década del 60, aproximadamente, el crecimiento total es el resultado de la diferencia entre la tasa bruta de natalidad y la tasa bruta de mortalidad.

Debido a la evolución de las tasas de mortalidad y el flujo migratorio internacional, el índice de masculinidad muestra un constante descenso desde mediados del siglo XX: de 105 varones por cada 100 mujeres a 94,9 por cada 100 para 2001. Del total de la población (según el censo de 2001) un 51,3% son mujeres y un 48,7% son varones.[58]

Históricamente, y debido a las relativas bajas tasas de natalidad y de crecimiento poblacional comparadas con las de otros países de América Latina, la Argentina es el tercer país más envejecido de la región, después de Uruguay y Cuba. En 2001, la población entre 0 y 14 años fue del 27,7% y la población entre 15 a 64 años del 62,4%. La población de 60 años o más alcanzó el 13,4% y la de 65 años o más, el 9,9%.

El país ha sido receptor de importantes corrientes inmigratorias que continúan en la actualidad, alcanzando un pico en el período 1870-1930, y cuenta con importantes comunidades extranjeras, principalmente paraguayos, bolivianos, italianos y españoles. A partir de mediados de la década de 1960 comienzan a registrarse considerables corrientes emigratorias, que obedecen al proceso de fuga de cerebros, a las persecuciones políticas que existieron hasta 1983 y a las reiteradas crisis económicas, siendo los principales destinos España, Italia, Estados Unidos y México[60]. El censo de 2001 registró un saldo migratorio negativo en el quinquenio 1995-2000, proceso que el INDEC ha estimado que continuó durante el quinquenio 2000-2005, revirtiendo así el histórico saldo positivo del país.

De acuerdo al Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, compilado en base a datos de 2007 y publicado en 2009, la Argentina tiene un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 0,866. A nivel mundial, se sitúa en el puesto 49 dentro de los 182 estados que participan en el ranking, clasificado como un país de alto desarrollo humano.

Composición étnica

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Se estima que 25 millones de argentinos tienen al menos un antepasado italiano.[61]

La actual población argentina es el resultado directo de una gran ola de trabajadores inmigrantes que ingresaron entre 1850-1950, mayoritariamente italianos y en segundo lugar españoles y del mestizaje de estos entre sí y con las poblaciones indígenas originarias, criollas, afroargentinas y con los gauchos, provenientes del período colonial. Algunas fuentes estiman que alrededor del 90% de la población desciende de europeos,[62] principalmente, italianos y españoles. La población cuenta también con importantes comunidades de judíos, árabes, armenios, gitanos, británicos, franceses, alemanes, polacos, rusos, croatas, ucranianos, japoneses, chinos, coreanos, paraguayos, bolivianos, uruguayos, chilenos, peruanos, brasileños, etc. Al igual que Australia, Brasil, Canadá, Estados Unidos o Uruguay, la Argentina es considerada como un país de inmigración, es decir una sociedad que ha sido influida decisivamente por uno o más fenómenos inmigratorios masivos.

Salud

La Argentina se encuentra en el puesto 49 de 191 países por el funcionamiento general de su sistema de salud, según un informe de la Organización Mundial de la Salud.[63] La atención a la salud está garantizada por el sistema de salud público, el sistema de obras sociales y el de la salud privada. Alrededor de un 37,6% de la población se atiende por el sistema público y un 51,52% por obras sociales. La regulación de la atención a los problemas de salud está a cargo del Ministerio de Salud y Ambiente, dependiente del Poder Ejecutivo. El porcentaje del gasto en salud correspondiente al PBI fue de un 8,9% en 2003.[64] Además, el país cuenta con una proporción favorable de 3,01 médicos por cada mil habitantes.[65] Las enfermedades que más afectan a la población son el Mal de Chagas, el SIDA y la tuberculosis.

Cultura

La cultura argentina está marcada por el carácter multiétnico y multicultural de su población, el fuerte Sincretismo de sus formas de expresión, y una positiva valoración del progreso y la modernidad, en la que se conjugan, no sin conflictos, un sentido dual de pertenencia a la cultura europea y latinoamericana. El poeta mexicano Octavio Paz dijo una vez que "los argentinos son italianos que hablan español y se creen franceses".

Gastronomía

La Gastronomía argentina se destaca fundamentalmente por la Carne vacuna y los Vinos, así como por una amplia disposición de Alimentos de todo tipo a precios relativamente bajos. Puede considerarse básicamente configurada sobre las culturas alimentarias de las civilizaciones precolombinas andinas y guaraníes, y luego colonial, aunque la principal característica de la cocina argentina cuenta con la influencia italiana y española.

La producción y consumo de Leche es muy importante, consumiéndose alrededor de 240 litros por persona por año. De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como el Queso, teniendo 8 quesos propios y dulce de leche, entre otros.

Entre los dulces, el alfajor es un producto ampliamente consumido y producido con múltiples variables regionales. Lo mismo sucede con el Helado, en especial con el de tipo Italiano, aunque ya desde el tiempo de la colonia española existía alguna afición a los helados de tipo sorbete.

La bebida característica que comparte con otros países vecinos es una Infusión precolombina de origen Guaraní preparada con hojas de Yerba Mate, la cual es una planta originaria de América del Sur llamada Mate. El mate también puede ser preparado como un , siendo denominado en este caso mate cocido.

Literatura

Julio Cortazar
La literatura argentina ocupa un lugar destacado dentro de la literatura en español, con exponentes de finales del Siglo XIX como José Hernández (autor de Martín Fierro, traducido a más de 70 idiomas), o del siglo XX, como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato y Juan Gelman (salvo Cortázar, todos ellos ganaron el Premio Miguel de Cervantes).

Música

Carlos Gardel, el Rey del Tango

El Tango es un estilo musical y un baile nacido en los arrabales porteños con difusión internacional, ligado fuertemente con la Argentina y con Uruguay, pero sobre todo con Buenos Aires. En este género musical se destacaron Carlos Gardel, considerado como el Rey del Tango, y el marplatense mundialmente reconocido Astor Piazzolla.

Mercedes Sosa junto a Cristina Fernández de Kirchner
El Folclore argentino reúne las manifestaciones artísticas del interior de la Argentina.

Han existido zonas en la cuales predominaba algún estilo (por ejemplo zambas, cuecas, chacareras, chamarritas, chamamés, malambo), aunque actualmente han experimentado una difusión nacional. Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Soledad Pastorutti se encuentran entre los exponentes más importantes de estos géneros.

El «rock nacional» argentino ha tenido un amplio desarrollo desde finales de los años 1960 y una fuerte influencia en el rock iberoamericano cantado en español. Posee exponentes destacados como las bandas Soda Stereo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, o los músicos Charly García o Fito Páez. Los recitales multitudinarios suelen celebrarse en estadios, siendo el de mayor capacidad el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti. Uno de los festivales más exitosos de la actualidad es el Quilmes Rock, celebrado anualmente.

La balada romántica, con cantantes de fama sudamericana como Sandro de América, la cumbia, también llamada "bailanta", con un ritmo más simple que el modelo original colombiano, y el cuarteto (este ritmo especialmente en la Provincia de Córdoba), son los géneros de mayor arraigo en los sectores populares.

Buenos Aires suele ser escenario de la música electrónica en América Latina y es sede de importantes fiestas como la South American Music Conference o La Creamfields, que con su convocatoria de más de 60.000 personas, se convirtió en una de las más importantes del mundo. La ciudad, junto con Mar del Plata y Bariloche, tienen también su propio estilo de música electrónica.

Con base en el Conservatorio Nacional de Música y el Teatro Colón, se ha desarrollado una sólida escuela de música y danza clásicas. En la música clásica, destacan compositores como Alberto Ginastera, intérpretes como Martha Argerich y directores como Daniel Barenboim. En danza clásica, destacan Jorge Donn, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Marianela Núñez y Julio Bocca; este último, director también del Ballet Argentino.

Idioma

De todos los países del mundo donde el idioma español tiene estatus predominante, en la Argentina es el de mayor extensión territorial, es el único idioma de uso en la administración pública a nivel nacional, sin que ninguna norma legal lo haya declarado como oficial. Sin embargo, la provincia de Corrientes declaró en 2004 la cooficialidad del guaraní para la enseñanza y los actos de gobierno, aunque no se encuentra reglamentada.

La amplitud del país, la existencia de distintos sustratos lingüísticos producidos por la variedad de lenguas amerindias y las diferentes aportaciones de las lenguas vernáculas de los inmigrantes europeos de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, han dado lugar a varias modalidades dialectales diferentes.

El dialecto rioplatense es el de mayor prestigio en todo el territorio y el más reconocido como variante argentina fuera del país; está fuertemente influido por el italiano, y presenta la particularidad de ser voseante aún en los registros más formales de la lenguaje.

La región patagónica —poblada mayoritariamente por inmigrantes provenientes de la región central del país— adoptó también el uso de esta variante, con ligeras variantes fonológicas, probablemente por influjo de la inmigración chilena del Siglo XX.

En el noroeste del país, por un lado, y en el Nordeste argentino, por otro, la influencia del quechua y del guaraní, respectivamente, ha dado origen a dialectos algo distintos, que a su vez presentan variaciones subdialectales regionales.

Deporte

El deporte nacional es el "pato", que comenzó a practicarse en el país a principios del siglo XVII. En 1941 se fundó la Federación Argentina y en 1953, en razón de la historia, el arraigo popular y la tradición, fue declarado Deporte nacional. Sin embargo, actualmente es casi desconocido por la mayoría de la población.

El fútbol es el deporte que más se practica y ha superado a todas las disciplinas en el gusto de los argentinos. Miembro de la FIFA, la Selección Argentina de Fútbol ha participado en la mayoría de los Campeonatos Mundiales, logrando ser campeona dos veces, en 1978 en Argentina y en 1986 en México, además de llegar a ser subcampeona también dos veces en 1930 en Uruguay y en 1990 en Italia. También obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, además de 14 campeonatos en la Copa América.

El futbolista Diego Armando Maradona es considerado uno de los máximos exponentes en la historia mundial de este deporte. Marcó el llamado Gol del Siglo.

Fuentes

Referencias