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Conflicto Estados Unidos - Cuba

Conflicto Estados Unidos- Cuba
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Diferendo Cuba Estados Unidos.jpg
Descripción:
Fenómeno histórico que se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII y se mantiene hasta nuestros días. Su esencia descansa en las pretensiones del poderoso país del norte en imponer a Cuba sus concepciones hegemónicas desconociendo el derecho de esta a su independencia, soberanía y a establecer el sistema económico, político y social que considere más conveniente para su pueblo.
País(es) involucrado(s)
Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Bandera de Cuba Cuba
Conflicto Estados Unidos - Cuba. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos datan de casi dos siglos. En términos de las aspiraciones y objetivos fundamentales, tanto de las diferentes clases y grupos que han integrado la realidad política interna de Cuba, como de los objetivos esenciales que han precedido el comportamiento de Estados Unidos hacia la Isla, las esencias políticas de la confrontación entre ambos países parecen haber resistido la prueba del tiempo.

Cuba no pone condiciones para un dialogo con Estados Unidos ni exige a los norteamericanos que cambien su sistema de gobierno o que abandonen el capitalismo y mucho menos exigen la renuncia de su actual presidente.

El 17 de diciembre de 2014 en una locución simultánea[1] los presidentes de Cuba, Raúl Castro Ruz y Barack Obama, de Estados Unidos anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países. En la suya el presidente norteamericano reconoció el fracaso de la política de bloqueo económico contra Cuba y la necesidad de realizar un cambio en este sentido. En esa línea anunció un grupo de acciones a tomar por parte de su administración para aliviar el bloqueo contra la Isla[2].

Orígenes

El apetito norteamericano por esta región caribeña precede la constitución de su propia república. Benjamín Franklin, uno de los padres de la independencia estadounidense, ya recomendaba a Inglaterra en la época de las Trece colonias la toma de la Isla de Cuba.[3] Thomas Jefferson expresó oficialmente el interés de los EE.UU por Cuba al notificar al Ministro de Gran Bretaña en Washington, que en caso de guerra con España, los EE.UU se apoderara de Cuba.[4]

Los círculos de poder de los Estados Unidos siempre han considerado que Cuba debe estar bajo su influencia, concepción manifestada prácticamente por todos sus gobernantes a lo largo de la historia esgrimiendo los siguientes argumentos:

  1. En el plano político militar plantean que por su posición geográfica la Isla desempeña un papel estratégico para la seguridad y defensa de su territorio norteamericano y sus vías de comunicación marítimas.
  2. En el plano económico la han codiciado por su clima, fertilidad del suelo y la existencia de importantes recursos naturales, así como los puertos y vías de comunicación por mar.
John Quincy Adams formuló la tesis conocida como "La fruta madura".

En 1823 John Quincy Adams, posteriormente presidente, formuló la tésis conocida en la historia cubana como la política de "La fruta madura", según la cual Cuba por su cercanía geográfica, debía caer en manos de los EE.UU.

El Presidente James Monroe,para referirse a la isla, afirmaba que:

Agregar Cuba era lo que necesitaban los Estados Unidos, para que la nación americana alcanzara el mayor grado de interés... Siempre la miré como la adquisición más interesante para nuestro sistema de estado.[5]

El 28 de abril del propio año 1823, John Quincy Adams, a la sazón Secretario de Estado, escribe que:

...hay leyes de gravitación política, como leyes de gravitación física, y Cuba, separada de España, tiene que gravitar hacia la Unión, y la Unión, en virtud de la propia ley, no iba a dejar de admitirla en su propio seno. No hay territorio extranjero que pueda compararse para los Estados Unidos como la Isla de Cuba. Esas islas de Cuba y Puerto Rico, por su posición local, son apéndices del continente Americano, y una de ellas, Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser de trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de nuestra Unión".[6]

Con posterioridad, hasta hoy, prácticamente ninguna administración norteamericana ha logrado desembarazarse de ello, que no es de ningún modo una simple imagen, sino una concepción política. Uno de los ejes de la proyección externa de Estados Unidos en este hemisferio. De modo que, hacia el final del primera cuarto del Siglo XIX, ya el destino de Cuba estaba diseñado, ser de España mientras no pudiese pasar a manos de Estados Unidos.

Intentos de EE.UU. para apoderarse de Cuba

Estados Unidos recorrió un largo camino en sus aspiraciones por apoderarse de Cuba: formular su destino, mantenerla en manos del original dueño hasta que pudieran quitársela, reclamar para ella la autonomía, tratar de comprarla, reclamar su independencia a partir de una denominada Resolución Conjunta del Congreso Norteamericano que resulto ser un engaño comprado, intervenirla y finalmente aplicar en ella un modelo neocolonial (según algunos con etapa de protectorado), que no sobrevivió mucho tiempo a los embates de la dialéctica entre la larga lucha que Cuba ya había librado por lograr su independencia y el impulso revolucionario que vino después.

La historiografía nacional atesora valiosos documentos que revelan las apetencias yanquis sobre el archipielago, y que van desde las maniobras políticas hasta el respaldo al desembarco del anexionista Narciso López, en 1850.[7]

En 1848, el presidente Polk trata de comprar Cuba a España por 100 millones de dólares de la época.[8] Intentos similares harían en 1853 y 1861 los presidentes Pierce y Buchanan.[8] En 1869, terminada la Guerra de Secesión y cuando ya ha comenzado en Cuba la primera Guerra de Independencia ("Guerra de los Diez Años"), el presidente Ulysses Grant hace un nuevo intento de adquirir la Isla mediante compra y en fecha tan cercana a la intervención estadounidense como 1897, cuando los cubanos se enfrentaban victoriosamente a los españoles, el presidente William McKinley hizo un nuevo intento de comprar a Cuba.[8]

El desarrollo de la insurrección en Cuba, visto con creciente simpatía por el pueblo norteamericano, hacen que el 19 de abril ambas Cámaras del Congreso estadounidense aprueben la Resolución Conjunta mediante la cual el gobierno de Washington intervenía en el conflicto.[3] Según el documento Cuba debia ser libre e independiente y Estados Unidos se retiraría de la isla cuando existieran las garantias de un gobierno estable.

Explosión del Maine

La explosión del USS Maine fue utilizada utilizado por Estados Unidos para justificar el inicio de la guerra contra España

Mientras los mambises luchaban victoriosamente en la manigua por la independencia de Cuba, el acorazado norteamericano Maine explotaba misteriosamente en la bahía de La Habana a las 9:40 de la noche del 15 de febrero de 1898. La explosión fue en la proa donde la marinería tenía su dormitorio y seguidamente el fuego alumbraba un trágico espectáculo de muerte y horror. De inmediato hubo una respuesta solidaria de marineros españoles y habaneros que acudieron rápidamente a auxiliar a los sobrevivientes y trataron de dominar las llamas. El USS Maine estaba fondeado desde el 25 de enero en la bahía de La Habana.

El hecho ha sido objeto de reiteradas investigaciones a lo largo de más de un siglo, dirigidas primero a determinar las causas de la explosión y más tarde a establecer su relación con el proceso que condujo a la declaración de guerra por parte de los Estados Unidos a España.

La explosión sorprendió al capitán de la nave, Charles Sigsbee en el momento en que se disponía a escribirle una carta a su esposa. Fue tan violenta que logra doblar como papel los grandes cañones y las chapas de acero del blindaje. Doscientos cincuenta y dos hombres murieron en los primeros instantes entre el infierno de llamas y hierros retorcidos en un concierto de detonaciones que se mantuvo por varias horas; ocho víctimas más se cobraría el estallido en los próximos días entre los heridos que eran atendidos en hospitales habaneros. Los marinos que sobrevivieron a la explosión fueron rescatados por el vapor City of Washington y el crucero español Alfonso XII.

Aunque las autoridades españolas prestaron toda la atención posible a los heridos y mostraron gran respeto hacia los que habían muerto, una furibunda campaña de prensa se desató en los Estados Unidos como preludio a la declaración de guerra y posterior desembarco de tropas norteamericanas en los alrededores de Santiago de Cuba, al oriente de la isla.

La periodista norteamericana Elise Rheiner en su artículo “La prensa amarilla y el USS Maine” se refiere a la forma en que William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer, dos magnates de la prensa sensacionalista norteamericana de la época influyeron en la creación de un estado de opinión pública favorable a la intervención norteamericana en la guerra “El público estaba manipulado, y no tenía manera de saber si la narración era falaz. La época del periodismo amarillo nació por estas piezas ficticias de la prensa.”

Sucesivas investigaciones fueron realizadas a lo largo del Siglo XX, desde la efectuada por ingenieros de la Marina Norteamericana en 1911, la emprendida por el Almirante Hyman G. Rickover, que sirvió de base para su libro “Cómo fue destruido el Acorazado Maine”, hasta la efectuada en 1996 por la conocida revista Geografía Nacional. Todas han dado luz sobre la más probable causa de la explosión: un incendio en el depósito de municiones que se encontraba próximo a las calderas de carbón que suministraban energía a la nave.

En 1912 los restos del Maine fueron reflotados y remolcados mar afuera para finalmente ser hundidos. Terminaba de esta manera la historia del Maine. Lo cierto es que tras ella se escondió el oportunismo del naciente imperialismo yanqui que obtuvo el pretexto para intervenir en Cuba e impedir que se consumara el triunfo de los independentistas, poder ocupar la Isla con sus tropas y aplicar los mecanismos de dominación necesarios para establecer una república neocolonial.

República Neocolonial

Estados Unidos entra en guerra con España y, con la colaboración de las fuerzas mambisas, desembarca sus tropas en la costa sur de la zona oriental de Cuba. Las acciones se libran en torno a Santiago de Cuba.

La flota española ha quedado bloqueada en el puerto santiaguero, intenta una salida en la cual es aniquilada por la superioridad de las fuerzas navales norteamericanas. Tras el asalto a las defensas externas de la ciudad por las fuerzas cubano–estadounidenses, el mando español decide rendirse. Hecho sintomático: los jefes militares cubanos, encabezados por Calixto García son excluidos del acto de rendición y se prohíbe la entrada de sus fuerzas en la ciudad. Meses después, según el Tratado de París, España traspasará Cuba a los Estados Unidos sin que se tuviesen en cuenta para nada las instituciones representativas del pueblo cubano.

Ocupación militar 1899–1902

Con la firma del Tratado de París, la situación política de la excolonia se indefinía. Cuba dejaba de ser colonia pero, al mismo tiempo, el establecimiento de la república tampoco se realizaba. Se iniciaba un período transicional, mediado por la presencia directa de Estados Unidos en el manejo de los destinos insulares.

El 1 de enero de 1899, Estados Unidos entraba formalmente en posesión de Cuba, ese día fue arriada oficialmente la bandera española en el Castillo El Morro e izada la norteamericana, iniciándose oficialmente la ocupación militar de la isla. Se materializaba así una antigua ambición. Se trataba ahora de definir el futuro de Cuba, y cualquiera que este fuese, el gobierno de Washington consideraba conveniente la desaparición de las instituciones representativas del movimiento libertador cubano.

El 6 de enero un bando militar dispone el desarme general de la población. Es licenciado el ejército libertador; se desactiva el Partido Revolucionario Cubano y su órgano de prensa Patria; se disuelve la asamblea de representantes.

La Enmienda Platt era una cadena que ataba al pueblo cubano.

El 28 de febrero de 1901 se aprueba en el senado norteamericano la Enmienda Platt, la cual constituyó una seria mutilación de la independencia de Cuba al establecer, entre otros aspectos, el derecho de los Estados Unidos a intervenir militarmente en la isla y a adquirir territorios para bases navales y carboneras. El 7 de marzo de 1901 conoció la convenciónconstituyente, en comunicación enviada a su presidente, Dr. Domingo Méndez Capote que la "Enmienda Platt" era una ley de los EE.UU y que el presidente de dicho pais:

Queda autorizado para dejar el gobierno y control de dicha isla a un pueblo, tan pronto como se haya establecido en esa Isla un gobierno bajo una Constitución, en la cuál, como parte de la misma, o en una ordenanza agregada a ella se definan las futuras relaciones entre Cuba y EE.UU.

La enmienda fue aprobada por 16 votos contra 11.

En correspondencia con esos "derechos", se produjeron otras tres intervenciones militares de los Estados Unidos en Cuba (1906, 1909 y 1912) y en diciembre de 1903 fue abierta oficialmente la Base Naval Yanqui en Guantánamo, territorio que en la actualidad continúa ocupado ilegalmente.

Al terminar la sesión el General Lacret exclamó:

Tres fechas tiene Cuba: El 10 de octubre de 1868 aprendimos a morir por la Patria. El 24 de febrero aprendimos a matar por la Independencia. Hoy, día para mi de luto, nos hemos esclavizado para siempre con férreas y gruesas cadenas".

Período neocolonial 1902–1958

Estados Unidos impuso a los constituyentes cubanos la Enmienda Platt, amenazando con no retirarse de Cuba. El 20 de mayo de 1902 se establece la República Neocolonial. Su primer presidente, Tomás Estrada Palma, contaba con el visto bueno de las autoridades norteamericanas como posible freno a la ascendencia del liderazgo más radical en la vida política del país.

El 22 de mayo de 1903 el gobierno de Estrada Palma y el de los Estados Unidos firman el Tratado Permanente determinando las relaciones entre la República de Cuba y los Estados Unidos.

En 1912 y como resultado del alzamiento del partido de los Independientes de Color se produce una nueva intervención Yanqui.

El General Enoch Crowder llega a Cuba a finales de 1920 como delegado personal del presidente de los EE. UU. en franca misión injerencista y con el pretexto de "luchar" contra la corrupción y controlar la difícil situación económica y política del Estado Cubano.

Crowder debía aparecer como restaurador de la moralidad y defensor de los intereses de la Isla, para lo cual dispuso la celebración de nuevas elecciones, de acuerdo con un código redactado por él. Su vasta experiencia estaba estaba avalada por una hoja de servicios que incluía la participación en la primera intervención militar y sus responsabilidades al frente de las Secretarías de Justicia y Asuntos Extranjeros durante la segunda. No hubo aspecto de la vida nacional en el cual él no se inmiscuyera en favor de los intereses de su país. Durante un viaje a Washington, en octubre de 1922, para informar de su misión y recibir nuevas instrucciones fue designado embajador de la Isla.

En 1933 el embajador Benjamin Summer Welles actúa como "mediador" entre el gobierno de Gerardo Machado y sus opositores. Pero al producirse la huida del dictador como resultado del levantamiento popular, EE.UU. trabaja por situar a un hombre fuerte en el poder. Por esto promueven el movimiento de Sargentos y Soldados, el cual desemboca el 4 de septiembre en un golpe militar que derroca del poder a Carlos Manuel de Céspedes. El sargento Fulgencio Batista se apropia de la dirección del movimiento y como resultado del golpe se establece la pentarquía que dio lugar al gobierno de Ramón Grau San Martín.

Cuando Fulgencio Batista toma el poder tras el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, se instaura en Cuba la más feroz tiranía que el pueblo cubano viera jamás.

Al instaurarse el gobierno de Ramón Grau San Martín, con Antonio Guiteras como ministro de gobernación, marina y guerra, se promulgan medidas y leyes de beneficio popular que no son consideradas adecuadas, según la apreciación norteamericana, por lo que no reconocen este gobierno e inician las maniobras para el cambio. Es el gobierno de los 100 días. En enero de 1934 el ya coronel jefe del ejército Fulgencio Batista, conjuntamente con el embajador Jefferson Caffer preparan ejecuta un Golpe de estado contra el gobierno de Grau y sitúan en el poder a Carlos Mendieta, nueva marioneta de los intereses norteamericanos. En este año también se deroga la Enmienda Platt, pero algunos de sus artículos continuaron vigentes mediante diferentes maniobras "legales". Realmente los gobernantes norteamericanos ya no necesitaban recurrir al derecho de intervención porque habían creado los mecanismos que le permitían mantener su dominio:

  • Una dependencia económica prácticamente total.
  • Los aparatos político-administrativo y militar de los gobiernos de turno estaban completa e incondicionalmente a su servicio.

El 11 de marzo de 1949, marines yanquis ultrajan la estatua de José Martí, en clara muestra de irrespeto y prepotencia ante lafigura del Héroe Nacional cubano. Esta acción levantó una gran ola de protesta e indignación en el pueblo cubano.

Aunque todo auguraba el triunfo ortodoxo en las elecciones de 1952, las esperanzas se verían frustradas por un golpe militar de Fulgencio Batista. El descrédito en que la experiencia auténtica había sumido a las fórmulas reformistas y las instituciones republicanas, así como la favorable disposición hacia un gobierno de "mano dura" por parte de los intereses norteamericanos y algunos sectores de la burguesía criolla, favorecieron las ambiciones de Fulgencio Batista, quien a la cabeza de una asonada militar, asaltó el poder el 10 de marzo de 1952. Se instaura la más feroz tiranía que el pueblo cubano viera jamás y que dio lugar a que años después, luego de una larga lucha en el llano y en la montaña, triunfara en 1959 una Revolución conducida por Fidel Castro y por fin los mambises entraron en Santiago.

Después del triunfo de la Revolución Cubana

La política agresiva de los Estados Unidos hacia Cuba no comenzó con el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959, sino que tiene raíces históricas y comenzó a gestarse antes del surgimiento de éstos como nación.

Apenas instalado en el poder, el gobierno revolucionario inició el desmantelamiento del sistema político neocolonial. Se disolvieron los cuerpos represivos y se garantizó a los ciudadanos, por primera vez en largos años, el ejercicio pleno de sus derechos. La administración pública fue saneada y se confiscaron los bienes malversados. De esta manera se erradicó esa tan funesta práctica de la vida republicana. Los criminales de guerra batistianos fueron juzgados y sancionados, se barrió a la corrompida dirección del movimiento obrero y se disolvieron los partidos políticos que habían servido a la tiranía.

La victoria revolucionaria del primero de enero de 1959, puso fin para siempre a los regímenes al servicio de Estados Unidos. Esta vez los mambises sí entraron a Santiago.

El triunfo de la Revolución Cubana constituyó una de las derrotas políticas más humillantes que han sufrido los Estados Unidos a lo largo de toda su historia como gran potencia imperialista. Como consecuencia directa de ello, el diferendo histórico entró en una etapa de confrontación más aguda, que se ha caracterizado, por parte de los gobiernos de los Estados Unidos, por la aplicación de una inhumana política de hostilidad y la realización de agresiones de todo tipo con el objetivo de destruir la Revolución existencia de una variedad de acciones políticas, militares, económicas, biológicas, diplomáticas, psicológicas, propagandísticas, de espionaje, la ejecución de actos terroristas y de sabotaje, la organización y apoyo logístico a bandas armadas y grupos mercenarios clandestinos, el aliento a la deserción y emigración y los intentos de liquidar físicamente a los líderes del proceso revolucionario cubano, todo lo cual se demuestra mediante importantísimas declaraciones públicas de autoridades del Gobierno de Estados Unidos, así como de las incontables e irrebatibles pruebas acumuladas por las autoridades cubanas y, de modo particularmente elocuente, por los numerosos documentos secretos desclasificados, pues aunque no todos han sido dados a conocer son más que suficientes.

En respuesta a las reformas revolucionarias el gobierno de los Estados Unidos adopta una resolución para suspender la ayuda extranjera a todo país que confiscara propiedades norteamericanas. En 1960, el 17 de marzo, el presidente Eisenhower aprueba el programa de acción encubierta contra Cuba, con el claro objetivo de destruir la Revolución.

En agosto continúan con una gran cantidad de medidas anticubanas y durante la séptima reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores de las repúblicas americanas, en San José, Costa Rica, intentan aislar a Cuba.

Estados Unidos rompe unilateralmente sus relaciones con Cuba el 3 de enero de 1961. Ya en este año y con el gobierno demócrata de Kennedy en el poder se incrementan las acciones contra Cuba con la puesta en marcha de un nuevo plan: La operación Mangosta, a través del cual trataron de recopilar datos y fomentar la subversión, la ejecución de sabotajes, el asesinato de dirigentes y acciones militares directas. En abril se produce la invasión mercenaria a Playa Larga y Playa Girón, con la cual sufrieron su primera gran derrota en el hemisferio.

El 15 de abril de 1961 aviones al servicio de la CIA con insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria atacaron las bases aéreas de San Antonio de los Baños, Ciudad Libertad y el aeropuerto de Santiago de Cuba.

En 1962 Cuba es expulsada de la OEA, en reunión efectuada el 31 de enero en Punta del Este, Uruguay y la mayor parte de las naciones latinoamericanas, salvo la honrosa excepción de México, rompieron relaciones con Cuba.

Cuba rechazó 47 años después, su reincorporación a la organización. La posición de Cuba de rechazo a la Organización de Estados Americanos (OEA) se fundamenta en la historia de crímenes en América Latina y de complicidad ante las acciones nefastas de Estados Unidos en el área.

Bloqueo de Estados Unidos contra Cuba

El criminal bloqueo de los Estados Unidos de Norteamérica contra Cuba se extiende desde 1961 hasta la fecha. Es el más largo en la historia de la humanidad. Las pérdidas económicas de Cuba se acercan ya a los 80 mil millones de dólares.

El bloqueo también cuesta vidas al pueblo cubano. La imposibilidad de importar medicamentos y equipos para la salud desde el poderoso vecino del norte nos causa incalculables vicisitudes y sufrimientos. De nuevo Cuba denuncia ante la Asamblea General de Naciones Unidas tal práctica de guerra. Por decimocuarto año consecutivo los Estados Unidos de Norteamérica serán sancionados por su acto genocida de intentar sepultar en el hambre y la desesperación a un país libre que no se resigna a ser de nuevo esclavo.

Guerra biológica

En 1961-62, la infame "Operación Mangosta" de la CIA tuvo como propósito causar enfermedades a los obreros de la caña de azúcar al esparcir químicos en los cañaverales. Los agentes norteamericanos intentaron en repetidas ocasiones contaminar el azúcar cubano para la exportación.

Más tarde la CIA admitió que durante los años 60 emprendió una "investigación" clandestina para montar una guerra contra las cosechas de varios países bajo el programa MK-ULTRA, pero dijo que sus registros habían sido destruidos.

Al final de la década, cuando la población en Cuba se movilizó para conseguir una zafra de 10 millones de toneladas de azúcar, la CIA saboteó la cosecha manipulando nubes para producir lluvias torrenciales en las provincias vecinas y dejando los campos de caña secos.

Después Estados Unidos se preparó para introducir la fiebre porcina africana en Cuba en 1971. Éste fue el primer brote de fiebre porcina en el Hemisferio Occidental. Como resultado de la epidemia, Cuba se vio forzada a sacrificar por completo a su población porcina (alrededor de medio millón de animales), eliminando así el abasto de carne de puerco.

Cuando el gobierno cubano acusó por primera vez a Washington de haber lanzado un ataque biológico, miembros del gobierno norteamericano negaron su responsabilidad con desdén. Sin embargo, seis años después, tras las investigaciones del Congreso que siguieron al escándalo Watergate sobre los tejemanejes de las agencias de inteligencia norteamericanas, un periódico neoyorquino informó que una "fuente de la inteligencia de Estados Unidos" dijo al periódico que "había recibido el virus en un contenedor sellado y sin etiqueta en una base militar de Estados Unidos con campo de entrenamiento de la CIA en Panamá." (CIA Link to Cuban Pig Virus Reported). El artículo explicaba en detalle cómo el virus fue transferido de Fort Gulick a Cuba.

Una década más tarde, Estados Unidos introdujo una virulenta variedad de dengue en Cuba, que tuvo como resultado el que 273 mil personas contrajeran la enfermedad en la isla y murieran 158, de los cuales 101 eran niños.

Un artículo en Covert Action (verano de 1982) describía en detalle los experimentos de Estados Unidos con dengue en el centro de armamento químico y biológico del Ejército en Fort Detrkick, así como sus investigaciones sobre el mosquito Aedes aegypti que lo transmite. El artículo señalaba que Cuba fue el único país de la región del Caribe que se vio afectado por esta enfermedad, y concluía que "la epidemia del dengue pudo haber sido una operación norteamericana encubierta".

Dos años más tarde, un dirigente del grupo terrorista Omega 7, Eduardo Víctor Arocena Pérez, admitió (en un juicio en Manhattan en el que fue sentenciado por el asesinato de un miembro de la misión diplomática cubana ante la ONU) que uno de sus grupos tuvo como misión "introducir algunos gérmenes en Cuba para usarlos contra los soviéticos y contra la economía cubana, para empezar lo que se ha llamado una guerra química" justo antes de que se reportaran brotes simultáneos de dengue hemorrágico, conjuntivitis hemorrágica, moho del tabaco, hongos en la caña de azúcar, así como un nuevo brote de fiebre porcina africana.

En 1962 durante la Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles, el Plan Marshall, que se pondría en marcha si las tropas norteamericanas atacaban a Cuba, planteaba:

Atacar toda Cuba con agentes incapacitantes, como parte de un ataque biológico que afectaría a millones de cubanos.

El director científico en Fort Detrick dijo que una alternativa considerada era la de rociar las tropas cubanas con la letal toxina botulínica, argumentando que eso "sería buena cosa", puesto que salvaría vidas norteamericanas en la invasión.

El director de Fort Detrick dijo que había un "aspecto humanista" del plan, puesto que reduciría el número de bajas debidas al combate. El plan consistía en rociar de oriente a poniente, para aprovechar los vientos alisios para cubrir a La Habana. Esta "humana" guerra biológica de Estados Unidos "únicamente" mataría al uno o dos por ciento de la población cubana. Dado que la población cubana en esa época era de siete millones, esto significa que el Pentágono planeaba asesinar a entre 70,000 y 140,000 civiles cubanos, aunque el daño real hubiese sido probablemnente mucho mayor.

Otras acciones

Como parte de la campaña de desestabilización del Gobierno Revolucionario, en noviembre de 1965 se aprueba la Ley de Ajuste Cubano, que privilegia a los cubanos que lleguen a territorio norteamericano con la residencia inmediata. Esta ley, durante años ha servido como estímulo a la emigración ilegal, provocando cientos de muertes en el Estrecho de la Florida, por lo que Cuba la denomina "La Ley Asesina".

A partir de 1981, con la ascensión del presidente Reagan al poder, se intensifica la lucha psicológica, así como la retórica agresiva de los funcionarios del gobierno. Aumenta el peligro de una agresión militar. En 1985 comienza a trasmitir la mal llamada Radio Martí.

De 1989 a 1992 se realizan en el gobierno norteamericano varias propuestas para agudizar el bloqueo, hasta que se firma en 1993 la Ley Torricelli. En esta etapa se incrementan las emisiones radiales contra Cuba y se estimula los "defensores de los derechos humanos" o grupos asalariados de contrarrevolucionarios. Del 93 al 96 se incrementa el hostigamiento y el bloqueo firmándose en este último año la Ley Helms - Burton.

Cómo resultado de toda ésta política, Cuba presenta una Demanda al gobierno de los Estados Unidos por daños económicos. En la demanda se solicita el pago de una suma total ascendente a 121 000 millones de dólares y el 2 de noviembre se dicta sentencia en el tribunal provincial de Cuidad de la Habana en el proceso de demanda del pueblo de Cuba al gobierno de los EE. UU. por daños económicos y humanos.

La causa principal del Diferendo Estados Unidos-Cuba, cuyo contenido no es más que la política agresiva y prepotente de la potencia más poderosa del mundo hacia nuestro país, radica en las pretensiones que han mantenido y alimentado durante más de dos siglos, tratando de imponer a Cuba sus concepciones hegemónicas y desconociendo su derecho a la independencia y soberanía, así como a decidir el régimen económico, político y social que considere más conveniente.

Restablecimiento de relaciones

Los presidentes de Cuba, Raúl Castro Ruz y de Estados Unidos, Barack Obama, anunciaron el 17 de diciembre de 2014 en sendos comunicados, el restablecimiento de las relaciones entre ambos países.

Ambos gobiernos sostuvieron conversaciones desde junio de 2013 y continuaron hasta noviembre de 2014, sirviendo como mediadores el Gobierno de Canadá con el apoyo del Vaticano y en especial del Papa Francisco.

Los cambios anunciados por el presidente Barack Obama en su comunicado[9] fueron difundidos por la Casa Blanca en una comunicación[10] donde se precisa que las medidas serán implementadas mediante enmiendas de las normas del Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio.

Por su parte, el gobierno de Cuba expresó en su comunicado[11] adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre ambos países, basados en los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Base Naval de Guantánamo

Estados Unidos mantiene ilegalmente una base naval en Cuba contra la voluntad de su pueblo. Esta instalación se encuentra en la Bahía de Guantánamo, una de las mayores de la isla. Dista 64 kilómetros de Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia del país, y 920 kilómetros de su capital La Habana.

La base fue el resultado de parte de los artículos de la Enmienda Platt que planteaban:

Artículo I. La República de Cuba arrienda por el presente a los Estados Unidos por el tiempo que las necesitare para el objeto de establecer en ellas estaciones carboneras o navales, las extensiones de tierra y agua situadas en la isla de Cuba que a continuación se describen: (...)
Artículo III: Si bien los Estados Unidos reconocen por su parte la continuación de la soberanía definitiva de La República de Cuba sobre las extensiones de tierra y agua arriba descritas, la república de Cuba consiente, por su parte, en que, durante el período en que los Estados Unidos ocupen dichas áreas a tenor de las estipulaciones de este convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicción y señoríos completos sobre dichas áreas (...)

Desde el Triunfo de la Revolución Cubana, la base ha sido fuente de provocaciones y agresiones, tanto de las tropas del enclave como de contrarrevolucionarios que allí encontraron refugio, muchos de ellos después de cometer crímenes y otras fechorías. En 1961 personal de la Base provocó la muerte a golpes de un obrero cubano y menos de un año más tarde fue secuestrado, torturado y asesinado un humilde pescador. Dos soldados cubanos resultaron asesinados en 1964 y 1966, respectivamente, por disparos realizados desde esa instalación norteamericana. Son muchas las violaciones del espacio aéreo, marítimo y terrestre cometidas, junto a diversas provocaciones como disparos, lanzamiento de piedras, proferir ofensas y otras muchas.

Los ejercicios de las tropas norteamericanas han provocado daños ecológicos irreparables al entorno, incluso han estacionado allísubmarinos nucleares. Violando hasta el ilegal tratado que Estados Unidos esgrime para mantener su presencia militar, la base fue convertida en 1994 en campamento de refugiados, en gran parte haitianos, y aún se utiliza ocasionalmente para esto fines. Ante tales hechos Cuba ha asumido invariablemente una actitud firme y serena, no se ha dejado provocar ni intimidar. Los combatientes de la Brigada de la Frontera, unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias encargada de la defensa de este límite fronterizo artificial, son ejemplo de preparación profesional, valor y disciplina.

Durante la construcción de la Prisión X-Ray en 2002, mantenida arbitrariamente en la ilegal Base Naval de Guantánamo.

Luego de la cruzada mundial "antiterrorista" de los Estados Unidos, la base ha sido

 utilizada como centro de detención y tortura para prisioneros sospechosos de nexos con Al Qaeda y el ejército talibán que fueron capturados en Afganistán.

Las máximas autoridades cubanas han declarado en muchas ocasiones que no aceptarán ninguna negociación con respecto a este territorio ilegalmente ocupado que no sea la retirada incondicional de las tropas extranjeras allí acantonadas contra la voluntad expresa del pueblo de Cuba. Con igual seriedad el gobierno cubano ha ratificado que no intentará recuperar sus legítimos derechos mediante la fuerza y esperará pacientemente a que la justicia se imponga tarde o temprano.

Operaciones Terroristas contra Cuba

Estas son algunas de las operaciones terroristas dirigidas y financiadas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba:

Hechos y acciones contra Cuba

Algunos de los hechos y acciones son:

  • El día 4 de marzo de 1960, una terrible explosión sacudió a la capital cubana. Había estallado en el puerto habanero el buque francés La Coubre, que procedente de Amberes, Bélgica, descargaba desde el día anterior, en el antiguo muelle de la Pan American Docks, armas destinadas a la defensa de la naciente revolución.
  • El 28 de febrero de 1961, estalló un artefacto explosivo colocado en el servicio sanitario de la escuela Nobel Academy, en la Víbora, La Habana. A consecuencia de la explosión quedaron destruidos el servicio sanitario y dos aulas, resultando heridas las alumnas María Echaniz (18 años), Olga Valle Díaz (17 años), María A. Pouza (17 años), María Victoria Rolda Romero (16años), Carmen Valenzuela Castrum (15 años), Silvia Sánchez Rodríguez (18 años), Sonia Brito (18 años), y la profesora de Inglés Yolanda Morales Cepeda (36 años).
  • El 13 de abril de 1961 es incendiada la tienda por departamentos más grande del país "El Encanto", ubicada en La Habana. Esta quedó destruida totalmente. En el acto terrorista murió la empleada Fe del Valle y resultaron lesionadas 18 personas. Las pérdidas materiales se valoraron en 20 millones de dólares.
  • El 15 de abril de 1961 aviones con insignias cubanas, en realidad procedentes de Centroamérica y tripulados por mercenarios, bombardearon aeropuertos cubanos en La Habana y Santiago de Cuba, causando varios muertos y daños. EEUU alegó en la ONU que eran pilotos cubanos sublevados contra la Revolución. Era el prólogo de la invasión a Cuba, por una Brigada contrarrevolucionaria, armada, entrenada y transportada por EEUU, que arribó por la Ciénaga de Zapata la madrugada del 17 de abril. Todo el pueblo se movilizó, y el Ejército y las Milicias, dirigidos por Fidel, contraatacaron de inmediato. En 60 horas de duros combates fueron derrotados los mercenarios, que se rindieron en Playa Girón al atardecer del día 19. Más de 150 combatientes revolucionarios murieron, y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores. Más de 1 200 prisioneros fueron entregados después a sus amos yanquis, que reconocieron serlo al entregar a cambio de ellos medicinas y alimentos para niños de Cuba.
  • El 11 de junio de 1965 el periódico "The Miami News", publica un artículo sobre las acciones terroristas que durante tres años, desde Estados Unidos, venía ejecutando Orlando Bosch Ávila y el MIRR.
  • El 12 de octubre de 1971, durante un ataque perpetrado por un grupo de terroristas que tripulaban dos lanchas piratas procedentes de la Florida, contra el caserío de Boca de Samá, Banes, provincia de Oriente, resultaron muertos Lidio Rivaflechas Galano y Ramón Arturo Siam Portelles y heridas las hermanas Nancy y Ángela Pavón Pavón de 15 y 13 años de edad, respectivamente. También resultaron heridos Carlos Escalante Gómez y Jesús Igarza Osorio.
  • El 6 de octubre de 1976, en pleno vuelo, un avión civil cubano procedente de Barbados con 73 personas a bordo, estalla en el aire por una bomba colocada por terroristas de origen cubano. Una rápida ojeada a los hechos no deja ninguna duda de la responsabilidad de Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Hernán Ricardo y Freddy Lugo.
  • Septiembre de 1997, se producen detonaciones de artefactos en los hoteles Tritón, Capri, Nacional, Chateau-Miramar y Copacabana. En este último lugar, como consecuencia de la explosión resultó muerto el joven turista italiano Fabio Di Celmo. El autor material de las explosiones fue el mercenario Raúl Ernesto Cruz León, ciudadano salvadoreño y residente en ese país. Fue reclutado el 12 de junio y entrenado por Francisco Chávez Abarca, alias El Panzón, salvadoreño, residente en El Salvador, bajo la dirección y financiamiento de Luis Clemente Posada Carriles.
  • El 12 de septiembre de 1998, como un nuevo acto de agresión contra Cuba, el FBI en vez de actuar para evitarlas, utilizó información entregada por el gobierno cubano sobre actividades terroristas en el Sur de la Florida para detener a un grupo de cubanos radicados en Miami –entre ellos a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González que recopilaban dicha información.
  • El 17 de noviembre de 2000 el terrorista Luis Posada Carriles fue detenido en Panamá junto a los cubano-americanos Guillermo Novo, Pedro Remón y Gaspar Jiménez Escobedo luego de que el presidente cubano Fidel Castro denunciara en la inauguración de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobiernos que estos hombres planeaban un atentado con explosivos durante su visita a ese país.
  • El 13 de abril de 2005, Posada pidió asilo político en los Estados Unidos a través de su abogado. Había entrado en ese país de forma ilegal, a través de la frontera mexicana en febrero de ese año. El 3 de mayo, la Corte Suprema de Justicia de Venezuela aprobó un pedido de extradición para Posada. Ese mismo día el Secretario Asistente del Departamento de Estado de los EE.UU., Róger Noriega, aseguraba que quizás Posada no estaba en los Estados Unidos, y que quizás los cargos en su contra habían sido inventados.

Referencias

Bibliografía

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Fuentes