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Historia de México

Historia de México
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Escudo de México
Cronología
Mesoamérica
Período Preclásico
Período Clásico
Período Posclásico
Conquita Española
Primeros viajes
Conquista
Virreinato de Nueva España
Proceso de independencia
Crisis política de 1808
Grito de Independencia
Segunda etapa
Tercera etapa
Consumación de la Independencia
Siglo XIX
La Revolución de 1910
Aspectos destacados
Gobiernos Posteriores

La historia de México se remonta a unos 14.000 años, en que se estima ocurrieron los primeros asentamientos de pobladores sedentarios. Antes de la conquista por los españoles en el siglo XVI, lo que es ahora México fue habitado por pueblos de culturas avanzadas que interactuaron entre ellos en diverso grado, en el tiempo y el territorio. De aquella época sobresalen la cultura olmeca, la tolteca, la teotihuacana, la maya, la náhuatl, la totonaca, la zapoteca, la mixteca, la tarasca, entre otras.

Origen

Después de la conquista, durante 300 años de coloniaje, se fue constituyendo un país con cierto grado de homogeneidad y rasgos comunes. A inicios del siglo XIX, tras la independencia del imperio español, se inicia el proceso de integración definitivo que da lugar al México contemporáneo. A lo largo del siglo XIX se suceden guerras y disputas intestinas, además de varios intentos de avasallamiento por parte de potencias extranjeras. En ese entonces México perdió cerca de la mitad de su territorio, después de lo cual empezó su consolidación como nación libre y soberana.

Vino, al iniciarse el siglo XX, un cruento movimiento social que sentó bases políticas, jurídicas y sociales del México actual. Al cabo de diversas crisis de corte fundamentalmente económico y político, la última de las cuales no aún superada, la nación evoluciona y se asienta hacia el fin de la primera década del siglo XXI, ocasión en que se cumplen 200 años de su independencia de España y 100 años de su revolución.

Mesoamérica

Artículo Principal: Mesoamérica

Civilización Olmeca, cultura mesoamericana considerada la madre de las culturas posteriores de los mayas y los aztecas.

El territorio de Mesoamérica[1] comprende el centro y sur del actual territorio mexicano y Centroamérica. En esta zona, con una gran variedad de riquezas naturales y tipos de hábitat (selvas tropicales, alta montaña, desiertos, manglares, valles, sabanas, etc.), se asentaron las civilizaciones mexicanas prehispánicas. Los especialistas y estudiosos de la historia antigua de México dividen a este territorio en diferentes regiones en las cuales predominó una cultura particular[1]:

A pesar de la poco información sobre el período en que habitaron estas civilizaciones, los historiadores han establecido tres grandes períodos que se detallan en la siguiente tabla[1]:

Período Años Civilizaciones
Preclásico 2.500 a.n.e. - 200 Olmecas, Zapotecas y Mayas
Clásico 200 - 900 Zapotecas, Teotihuacanos y Mayas
Posclásico 900 - 1521 Mayas, Toltecas, Mixtecas, Purépachas y Méxicas

Período Preclásico

Durante el inicio del período preclásico o preclásico temprano[2] aparece la cerámica, nuevos cultivos de maíz y la vida sedentaria. En el período preclásico intermedio se inicia la construcción de grandes complejos como por ejemplo, los templos religiosos. Las pequeñas aldeas devienen centros de importante política y religiosa. Con el pasar del tiempo se convierten en grandes ciudades.

En el año 800 a.n.e. surge en el golfo de México el pueblo Olmeca, la cultura más importante de este periodo. Otros de los pueblos de esta era, los zapotecas, innovan en los métodos utilizados para la agricultura y en la construcción en general, con la utilización de piedras, que representó una importante evolución en estas ramas. Desarrollaron un sistema de escritura y dieron muestras de profundos conocimientos astronómicos. (se encontraron los primeros calendarios que se cree, serían la base de los famosos calendarios mayas).

En el período preclásico tardío[2] surge un importante centro de ceremonias en Monte Albán que presentaba una gran influencia olmeca. En las tierras bajas mayas también aparecen algunos pequeños centros de ceremonia. Se construye la pirámide de Cuicuilco y comienza a erigirse Teotihuacan.

Período Clásico

El periodo clásico[2] esta comprendido entre los años 200 al 900 de nuestra era. Se caracteriza por la evolución de las instituciones sociales y políticas desarrolladas en el periodo anterior. La religión continúa siendo el centro de poder de las ciudades dominantes, en una sociedad que se sabe altamente estratificada. El señor de una ciudad era un hombre-dios que encarnaba en su persona a una de estas divinidades. Estos habitantes profundamente obedientes a dioses más poderosos e importantes que el periodo anterior debían el mismo servilismo a su representante en la tierra: el sumo sacerdote a que hacíamos referencia. Esta es una etapa marcada por los sacrificios y las ofrendas de toda índole. Se establecen relaciones comerciales entre las ciudades más importantes como Tlaxcala, Coliman, Oaxaca, Teotihacan, México y Puebla. En este período crecen las ciudades mayas de Palenque, Uxmal, Yaxchilán, Copán, Piedras Negras, Homul y Naranjo.

Hay que destacar el papel de Teotihuacan como centro religioso y comercial de Mesoamérica y del mundo, de hecho, su máximo esplendor se dio durante la primera mitad del clásico. Teotihuacan es una de las civilizaciones, que junto con la de China, India, Perú y Egipto, representan los primeros estados complejos de la historia de la humanidad. Para el año 400 de nuestra era se cree que poseía alrededor de 200 000 habitantes, que le otorgaron a la ciudad un esplendor del que disfrutaría durante 300 años, desapareciendo repentinamente en virtud de causas que aún hoy no tienen explicaciones certeras.

Teotihuacanos

Artículo Principal: Teotihuacan

Ruinas de la Ciudad de Teotihuacan.

Los Teotihuacanos[3] fueron un pueblo que tenían por capital la ciudad de Teotihuacan, ubicada al noroeste de la ciudad de México a unos 48 kilómetros de distancia aproximadamente. Esta cultura se mantuvo durante un milenio pero tuvo su época de esplendor entre los años 300 y 600 siendo la civilización que mejor representa el período Clásico.

En sus primeros tiempos, Teotihuacan era gobernada por sacerdotes. Eran ellos quienes tenían acceso a la cultura y a los conocimientos legados a través de los años. Durante la época de auge los militares obtuvieron una gran importancia y compartieron el poder con los sacerdotes.

La influencia Teotihuacana traspasó sus propias fronteras. Estudios arqueológicos hallaron pruebas de ello en los estados actuales de Durango, Chihuahua, Zacatecas y Nayarit.

Civilización Maya

Artículo Principal: Civilización Maya

Pirámide Maya

Una de las civilizaciones más destacadas de este período, junto con la purepecha y la mexica, es la del pueblo Maya. Desarrollada en los actuales territorios de Honduras, Belice, Guatemala y los estados de Chiapas, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo, esta cultura se caracteriza por la arquitectura absolutamente avanzada, la invención de la numeración larga y el cero. Lo mismo sucedió con su cerámica y la construcción de sus tumbas con techos abovedados. Sus edificios no eran construidos como albergue de la población sino como centros de observación astronómica, ciencia que desarrollaron con excelencia, logrando un gran conocimiento de las estaciones, que junto con las matemáticas y la botánica les permitieron mejorar mucho su calidad de vida (las cosechas por ejemplo).

Los mayas tenían un dios supremo además de otras deidades, a quienes prodigaban muchos sacrificios. Cada uno de los estados mayas ubicados en los distintos territorios antes descritos luchaban entre si y con sus vecinos para su anexión a los dominios del hombre-dios vencedor. Debajo de este gobernante (halach uinic) existía toda una jerarquía y estratificación social bien diferenciada, a la cabeza de esta se ubicaban los sacerdotes y nobles, por debajo de ellos el resto de la población.

El diseño urbano de Teotihuacan fue hecho a partir de una línea norte – sur en donde se ubicaba una gran avenida. A los costados de esta podían contemplarse los edificios más importantes.

Es también durante esta época en la que los Mayas alcanzan su máximo esplendor. Los mayas se organizaron en torno a ciudades independientes que poseían su propio centro religioso y político y estaban dirigidas por un cacique. Las capas sociales más altas estaban compuestas por militares y sacerdotes. Las relaciones entre ciudades eran muy comunes debido a la gran actividad de comercio. Igual que los habitantes de Teotihuacan no se conoce con certeza el motivo por el cual sucumbió el pueblo maya de manera intempestiva.

Período Posclásico

El periodo posclásico[2] está comprendido entre los años 800 hasta la conquista española (1521). Hay dos hechos de gran importancia que marcan el inicio de este período:

  • Incendio de Teotihuacan
  • Emigración de los mayas de las tierras bajas.

En este período varios pueblos llamados chichimecas, moradores de la zona allende al límite septentrional de Mesoamérica, avanzan hacia el sur en busca de los recursos de los que, por diferentes motivos, se vieron privados. El proceso, de 300 años de duración, provocó cambios estructurales en la geografía política y social de los territorios. Tula, centro de uno de los pueblos chichimecas: los toltecas, impuso la veneración por Quetzalcoatl, que tendrá gran trascendencia al momento de la conquista española.

Es precisamente en esta época en la cual los aztecas alcanzas su máximo esplendor. Es esta tribu chichimeca, la última en ingresar al Valle de México en el siglo XIV, fundan Tenochtitlan que se convierte rápidamente en un más que importante centro religioso, comercial y político.

Aztecas

Artículo Principal: Azteca

Aproximadamente en el 1320 los mexicas (primer pueblo en la historia que implanta la educación obligatoria e igualitaria) realizan la construcción, al ver una serpiente siendo devorada por un águila, de una de las ciudades más espectaculares de la historia conocida: Tenochtitlan, cuya hegemonía se impondrá pronto sobre el área central de estos territorios y que extenderá hasta el sur. Gracias a construcciones ingeniosas sobre los lagos circundantes tornan a esta ciudad en un bastión militarmente inexpugnable.

La sociedad se hallaba estratificada (sacerdotes, funcionarios, militares y jueces constituían los niveles más altos). Uno de los avances que más se destaca de esta civilización es la confección de un calendario de 365 días de 20 períodos que se componían de 13 días. Tenían un sistema numérico vigesimal y sistemas de fracciones.

Su economía se basaba en la agricultura y en los tributos de los pueblos sometidos. El imperio azteca fue gobernado por Moctezuma Ilhuicamina, sucedido por Axayacatl, Tizoc y Ahuizotl. El sometimiento sobre los pueblos vecinos también hallaba justificación por los sacrificios humanos que realizaban, para los cuales necesitaban prisioneros. Setenta edificios rodeaban al Templo Mayor, muchos de ellos reservados para el gobierno y el culto, y algunos con forma piramidal; grandes calles y acueductos. Tenochtitlan fue un imperio que parecía no tener rivales. Su último gobernante, Moctezuma II, fue un verdadero tirano el cual sucumbió junto con sus dioses, ante los conquistadores españoles.

Civilización Mixteca

Artículo Principal: Mixteca

La civilización Mixteca tuvo su lugar de origen en la sierra oeste de Oaxaca durante el siglo VII y perduró hasta el año 1350[4]. Debido a las características geológicas del lugar (terreno muy accidentado), los mixtecas se organizaron en señoríos independientes. Los más importantes fueron Tilantogo, Coixtlahuaca, Teozacoacoalco y Yanhuitlán. A inicios del año 750[4] los mixturas comenzaron a poblar los valles del centro de Oaxaca y así tomaron el control de poblaciones zapotecas como Mitla, Yagul, Zaachila. La primera de estas se convirtió en el centro mixteca más importante.

La economía mixteca se sustentaba en la agricultura, aunque la artesanía, la caza, el comercio y el tributo que recibían de los pueblos sometidos también eran importantes para mantener el estilo de vida de la civilización.

En la política tenía un gobierno monárquico donde cada señorío era dirigido por un jefe hereditario que estaba auxiliado por varios funcionarios que eran designados por la clase dominante. La sociedad se encontraba estratificada, en la cima se encontraban los guerreros, los sacerdotes y los comerciantes, mientras que los artesanos y los campesinos eran los siervos.

Conquista Española

Primeros viajes

La conquista de México por los españoles comienza en 1517[5][6] cuando Diego Velazquez gobernador de la isla de Cuba autoriza al explorador Francisco Hernández de Córdoba realizar una expedición para encontrar tierras al sur de la isla; Hernández de Córdoba toca tierra en cabo Catoche en la actual península de Yucatán después de bordear la costa lo hace también en Campotón en el actual estado de Campeche, a su regreso a Cuba donde muere a consecuencia de las heridas causadas en un ataque indígena contó lo que vio y descubrió en las tierras nuevas.

Al año siguiente, Diego Velázquez envió 4 embarcaciones al mando de Juan de Grijalva que siguió la misma ruta que su antecesor, esta nueva expedición llegó a Tabasco y navegó el río que hoy lleva su nombre. En tierras mexicanas Grijalva se entera que existe un gran imperio tierra adentro pero la escasez de víveres lo obliga regresar a Cuba, donde es recriminado y destituido de su cargo por no establecer una colonia en las tierras descubiertas.

Una nueva expedición, la de 1519[6], encabezada por Hernán Cortés, llego a tierras mexicanas con unos 11 navíos, 508 soldados, 32 caballos y 10 cañones de bronce. Al igual que sus antecesores seguiría la misma ruta.

Conquista

Hernán Cortés, el Conquistador

Las fuerzas españolas tocaron tierra primero en Cozumel, donde se enteraron de dos españoles que habían naufragado y vivían entre los mayas estos eran Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero a los cuales Cortés manda llamar consiguiendo que el primero se uniera a el.

Las tropas al mando de Hernán Cortés siguieron navegando hasta alcanzar las costas de Tabasco, al llegar a la desembocadura del Río Tabasco (hoy Río Grijalva Cortés), Cortés y sus hombres enfrentarían la primera gran batalla en su camino hacia la conquista de México cuando el 14 de marzo de 1519 se produce la batalla de Centla contra los mayas de Potonchán, de la cual salen victoriosos y funda la primera villa española en México, Santa María de la Victoria[5], primera población española en México. En ese punto los indígenas obsequiaron a Malintzin, cuyo papel como intérprete, fue de gran ayuda para la conquista de los mesoamericanos. De ahí, los españoles se embarcaron rumbo a Villa Rica de la Vera Cruz, segunda villa española fundada en territorio mexicano el 10 de julio de 1519[5].

Tras la victoria en Centla, Cortés esclavizo jóvenes mujeres mexicanas, encontrándose entre estas Malinalli Tenépatl que fue bautizada como doña Marina por los españoles, la malinche como hoy día se le conoce hablaba maya y nahuatl y sirvió como interprete de Cortés junto con Jerónimo de Aguilar que hablaba maya, este hecho facilito a Cortés establecer alianzas con varios pueblos indígenas, entre ellos los totonacas y los tlaxcaltecas. Juntos avanzaron hacia el centro de México y en el camino derrotaron a algunos aliados de los mexicas, como Cholula. Moctezuma Xocoyotzin recibió pacíficamente a los recién llegados. Pensaba que se trataba de la realización de una profecía antigua. Tras la matanza de Tóxcatl los mexicas se levantaron contra los españoles y sus aliados. Cuitláhuac derrotó a los invasores el 30 de junio de 1520, y murió poco después durante la epidemia de huey cocoliztli. Cuauhtémoc, abandonado por la mayor parte de sus aliados, fue capturado el 13 de agosto de 1521[5], y ejecutado por los españoles en 1525. Capturada la ciudad de México-Tenochtitlán (13 de agosto de 1521), los españoles procedieron al sometimiento de otros pueblos. Algunos se sometieron voluntariamente, y otros opusieron resistencia militar. Algunos pueblos indígenas no se sometieron hasta el siglo XIX.

Con los militares españoles llegaron también misioneros que tuvieron un papel importante en la conquista al tiempo que evangelizaban a los indígenas. De los religiosos que llegaron al país destacaron Vasco de Quiroga, Motolinía, Martín de Valencia, Bernardino de Sahagún, Diego de Landa, Junípero Serra, Sebastián de Aparicio y Bartolomé de las Casas.

Virreinato de Nueva España (1521-1810)

Artículo Principal: Virreinato de Nueva España

Antonio de Mendoza y Pacheco, primer virrey de Nueva España.

Una vez que Tenochtitlan fue sometida, Hernán Cortés asumió el gobierno como capitán general de Nueva España. En 1527 se estableció la Audiencia de México. El primer virrey fue Antonio de Mendoza y gobernó a partir de 1535[7]. Nueva España fue gobernada por 63 virreyes durante los casi 300 años de dominación española.

A lo largo de la época virreinal, el poder de los españoles se fue consolidando mediante el sometimiento de los pueblos indígenas. La Guerra del Mixtón (1540-1551) y la Guerra Chichimeca (1546) manifiestan los conflictos que enfrentaron los españoles al ampliar sus dominios hacia el norte de Nueva España. El proceso de expansión hacia el norte continuó hasta la independencia de México. En las Californias y Nuevo México, este proceso fue reforzado por el sistema de misiones para cristianizar a los indígenas, lo que causó episodios de violencia como la Rebelión de los Pericúes (1734-1737).

La minería permitió el desarrollo de otras actividades asociadas, especialmente los obrajes y la agricultura, que convirtieron a las regiones del Bajío y los valles de México y Puebla en regiones agrícolas y de actividad industrial incipiente[8].

El comercio del virreinato era realizado a través de dos puertos: Veracruz (golfo de México) y Acapulco (Océano Pacífico)[8]. A éste último llegaba la Nao de China que transportaba productos de las Filipinas a Nueva España y de ahí se transportaban por tierra, llegando a Puebla, donde la influencia oriental es notoria en su artesanía y en sus tradiciones como la de la "china poblana", al Ayuntamiento de México y a Veracruz de donde se enviaba a España o a los puertos del Atlántico. El comercio coadyuvó al florecimiento de estos puertos, de la Ciudad de México y las regiones intermedias. Hay que señalar que hasta finales del siglo XVIII, con la introducción de las reformas borbónicas, el comercio entre los virreinatos españoles no estaba permitido.

El virreinato fue la base del mosaico cultural y racial del actual Mexico. En su seno se fusionaron a lo largo de los 300 años las culturas indigenas y europeas. Así mismo, se dio una gran cantidad de mezclas raciales. Figuras como Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón destacan como sus más notables contribuyentes a la literatura novo hispana, así como Manuel Tolsá en la arquitectura. Relativo a instituciones financieras destacó Pedro Romero de Terreros, fundador del Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas, antecedente del Nacional Monte de Piedad (también llamado Monte Pío), génesis del microcrédito a nivel mundial. También destacan los descubrimientos químicos de Andrés Manuel del Río, descubridor del Eritronio, posteriormente renombrado Vanadio, en la tabla periódica de los elementos químicos.

La sociedad novo hispana profesaba en su mayor parte la religión católica[9]. La Santa Inquisición —que procuraba la supresión de idolatrías indígenas— tenía instalados sus oficios en el territorio. El territorio de la Nueva España era lo suficientemente grande para que en él existiera una gran cantidad de pueblos indígenas y una gran variedad de lenguas, sin excluir a los europeos. Durante los trescientos años de la Nueva España se tuvieron distintas disposiciones legales que afectaron el comercio y la prosperidad de los novohispanos. En general su nivel de prosperidad era el más alto de América, en especial los residentes de los ayuntamientos de México, Puebla de los Ángeles, la Villa Rica de la Veracruz, Acapulco y Zacatecas. A pesar de que por regla general se propuso una política de integración, la realidad política que imponía el otorgamiento de los puestos importantes para la burocracia española (en especial desde la llegada de los Borbones, que propugnaron el modelo francés de colonización, contra los cuales los criollos o hijos de españoles nacidos en México empezaron a rebelarse)[7]. Además se crearon divisiones tan graves como las castas en Yucatán[7].

Proceso de independencia

Crisis política de 1808

Artículo Principal: Crisis política en México de 1808

Esta primera etapa comienza a principios de la década entre 1800 y 1810, cuando los colonos de la Nueva España, incluyendo a los ricos, criollos, indígenas y latifundistas, ya no deseaban compartir la riqueza del nuevo pueblo con los españoles a quienes también se llamaba "gachupines", además que dentro de la Nueva España había mucha desigualdad social, éste era el pretexto principal para pensar en la Independencia.

En 1808, el emperador francás Napoleón Bonaparte ocupa España. El pueblo de México al enterarse de la invasión francesa en España, comienza a promover el movimiento de la Independencia, por medio de carteles en todo el país.

Al principio se organizó un movimiento a favor de la independencia en Valladolid, pero rápido fue sofocado, sin embargo pronto surgieron otros al frente de Ignacio Allende, el corregidor Domínguez y su esposa Josefa, Abasolo, Aldama y Don Joaquín Arias. El más importante fue el de Querétaro organizado por el corregidor Domínguez, a esta se le unieron intelectuales, oficiales y parte del bajo clero; este grupo estaba formado por el presbítero Sánchez y los licenciados Parra, Altamirano y Laso, así como el capitán Arias. Las reuniones aparentaban ser culturales en la casa de Parra.

Sabiendo que el pueblo mexicano era un fiel seguidor de la iglesia, pensaron en invitar a un sacerdote a fin de convencer a todo el pueblo, por eso Allende propuso a Miguel Hidalgo y Costilla quien era cura de Dolores; Hidalgo aceptó la invitación., y fue Allende quien se encargó de mantener el contacto con Hidalgo.

Grito de Independencia

Artículo Principal: Grito de Dolores

Miguel Hidalgo, el cura que llamo al pueblo a la lucha en Dolores.

Se tenía planeado comenzar el movimiento de independencia el 2 de octubre en San Juan de los Lagos (Jalisco), pero por denuncias hechas ante las autoridades por Mariano Galván, fue necesario adelantarla en septiembre.

La corregidora le avisó a Ignacio Pérez y a Aldama que la conspiración había sido descubierta; estos marcharon a avisarle a Allende, y en Dolores fue Don Miguel Hidalgo quien decidió iniciar la lucha inmediatamente[10]. Primero pusieron en libertad a los presos, aprehendieron a los españoles que se encontraban en la población. Luego a las 5 de la mañana del 16 de septiembre de 1810, se llamó a misa, el pueblo acudido al llamado y con el grito ¡Mexicanos, viva México!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, ¡Viva Fernando VII! y ¡Muera el mal gobierno!; Hidalgo incitó al pueblo a levantarse contra los españoles. A este suceso se le conoce como Grito de Dolores.

Acciones militares

Para el 16 de septiembre Hidalgo avanza hacia Celaya acompañado de Ignacio Allende reuniendo a su paso gente que se identificaba con los ideales de libertad e igualdad social del movimiento, ante esta situación e intentando frenar el movimiento independentista, el virrey Francisco Javier Venegas ofrece diez mil pesos de recompensa por Miguel Hidalgo y Costilla e Ignacio Allende. De esta manera queda iniciada de manera formal la guerra de independencia en México. Ya para el 17 de octubre de 1810 las fuerzas insurgentes tenían el control de las ciudades de Guanajuato, Zacatecas y Valladolid.

El 19 del mismo mes Hidalgo decreta la abolición de la esclavitud en Valladolid, el 30 de octubre se produce la llamada Batalla del Monte de las Cruces donde el ejercito insurgente sale victorioso y con la posibilidad de avanzar hacia la Ciudad de México pero por razones desconocidas Hidalgo decide replegarse y ya en el bajío mexicano sufre una derrota que lo obliga a él y Allende a refugiarse el primero en Valladolid y el segundo en Guanajuato.

El 11 de noviembre la ciudad de Guadalajara cae en poder del insurgente José Antonio Torres, más conocido como el amo Torres, lo que permite que Hidalgo y sus tropas entre en la ciudad el 26 de noviembre e instauren un gobierno independentista y declarar la abolición de la esclavitud de toda Nueva España el 6 de diciembre de 1810.

Cuadro que recrea la Batalla del Puente de Calderón

En la ciudad de Guadalajara se imprime el periódico El Despertador Americano que fue vocero de la lucha independentista. Después de lograr victorias y tomar ciudades las tropas insurgentes sufren a manos de las tropas realistas al mando de Félix Callejas una derrota importantísima en la Batalla del Puente de Calderón el 17 de enero de 1811. Hidalgo y Allende tras esta derrota huyen así el norte de México. Hidalgo y los demás jefes salieron rumbo a Aguascalientes, y durante el trayecto Hidalgo fue despojado de su cargo de primer magistrado, el cual fue otorgado a Allende. Después decidieron dirigirse a Estados Unidos con la finalidad de pedir ayuda económica.

Elizondo que era el jefe del movimiento libertador en Coahuila, los traicionó y fueron arrestados en Acatita de Baján (Las Norias) el 21 de marzo de 1811. Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez fueron juzgados y condenados a morir fusilados, hecho que se produce entre el 26 y el 30 de julio de 1811. Luego de ser fusilados los decapitaron y sus cabezas las pusieron dentro de jaulas y las colgaron en las 4 esquinas de la Alhóndiga de Granaditas. Su muerte marcó el final de la primera etapa de la lucha por la independencia.

Segunda etapa

José María Morelos, protagonista de la segunda etapa de la guerra por la independencia mexicana.

Al morir Hidalgo y los demás caudillos independentistas la historia da un giro, López Rayón asume el mando del ejercito insurgente y José María Morelos y Pavón extiende la rebelión al sur de México. La segunda etapa de las luchas por la independencia se caracteriza por las extensas luchas en el Sur del país al mando de José María Morelos y Pavón que antes había sido el Cura de Carácuaro, pero al se entrevistado tiempo antes con Hidalgo, este le dijo que se encargara de organizar al pueblo del sur, esta etapa se caracteriza por la organización y definición de este movimiento.

A Morelo se le unieron los hermanos Juan, José y Hermenegildo Galeana que contaban con mucha popularidad, tierras y conocimiento. El Virrey Francisco Xavier Venegas mandó a Juan Francisco París a combatir contra Morelos, pero en Tres Palos el ejército insurgente obtuvo la victoria.

José María Morelos y Pavón, comienza a tener victorias en el sur y el centro del territorio nacional. Durante esta etapa, se definieron con claridad los propósitos del movimiento de independencia. Morelos logro de 1811 a 1812 tomar varias ciudades como Oaxaca, Michoacán, Puebla, Cuautla entre otras y de noviembre de 1812 a 1815 asume el control político del movimiento de independencia. El documento que mejor refleja el ideario social y político de Morelos es el conocido con el título de Sentimientos de la Nación donde por primera vez se planteó la independencia de México del dominio español.

Uno de los episodios más importantes durante la lucha de Morelos, lo fue el Sitio de Cuautla; el 23 de enero de 1812 Morelos derrotó en Tenancingo al brigadier Rosendo Porlier y después se retiró a Cuautla de Amilpas (en el estado de Morelos) para esperar a Callejas. Tenía cerca de 4000 soldados mandados por Matamoros, Galeana y los Bravo. Los realistas contaban con tres divisiones mandadas por Callejas, Llano y Porlier. Estas fuerzas sumaban ocho mil hombres. Morelos resistió terribles asaltos desde el 18 de febrero hasta el 2 de mayo de 1812, en que a causa de la falta de elementos de guerra y de alimentos, rompió el sitio salvando la mayor parte de sus tropas.

Constitución promulgada en el año de 1814 en Apatzingán, Michoacán.

Para el 14 de noviembre de 1813 se instalo el congreso nacional constituyente al cual nombraron Primer Congreso de Anahuac, donde en la primera sesión Morelos presenta su famoso manifiesto sentimientos de la nación cuyos lineamientos declaraban la independencia de América de cualquier nación europea. Para el 6 de noviembre de 1813 se firma y promulga el Acta de Independencia de la América Septentrional, aunque la independencia como tal estaba lejos de ser alcanzada.

Morelos estuvo en la redacción de la famosa Constitución de Apatzingán en 1814, y se eligieron para el puesto del poder en el congreso a Bustamante, Quintana Roo y otros. Rosains, Secretario de Morelos leyó después la manifestación que hacía al Congreso con el título de "Sentimientos de la Nación", en el que pedía se declarase que: América es libre e independiente de España y de cualquier otra nación, gobierno o monarquía, se reconoce a la religión católica como único culto. En cuanto a lo político, se asentó la soberanía del pueblo, el poder debía de caer en sus representantes, a su vez dicho poder debía dividirse en los tres, legislativo, ejecutivo y judicial. Los americanos ocuparían los puestos públicos y no se admitirán en la nación más extranjeros que los artesanos, capaces de instruir en sus profesiones y libres de toda sospecha. Debía ser respetada la propiedad, y el domicilio inviolable. Quedaban prohibidas la tortura y las penas infamantes, se abolió el tributo; además que quedaron instituidos como fiestas nacionales el 12 de diciembre consignado a la Virgen de Guadalupe y el 16 de septiembre, aniversario del Grito de Dolores.

Morelos fue derrotado en Valladolid el 23 de diciembre por las fuerzas realistas al mando de Iturbidey, la cuales penetraron el Sur. El Congreso tuvo que andar peregrinando por distintos lugares, y cuando llegó a Apatzingán, en octubre de 1814, dio a conocer la Constitución, inspirada en la Francesa de 1793 y la Española de 1812. La Constitución de Apatzingán jamás estuvo en vigor. Cuando se promulgó, Morelos había perdido territorios en el Sur hasta que es hecho prisionero en noviembre de 1815. Juzgado como traidor a la corona y hereje fue ejecutado el 22 de diciembre de 1815 en San Cristobal Ecatepec.

Tercera etapa

Tras la muerte de Morelos se inicia una época de decadencia de la lucha, ya que carecía de la unión de los principales líderes, quienes no tenían suficientes conocimientos militares. Por su parte los españoles cometieron toda clase de excesos por lo que la Corona Española mandó destituir al virrey y poner en su lugar a Don Juan Ruiz de Apodaca que era gobernador de Cuba. Juan Ruiz llegó a la Nueva España en 1816 e inició su gobierno exigiendo que todos los insurgentes arrestados fueran sometidos a juicio y de ninguna manera se les fusilara sumariamente como había ordenado su predecesor.

En la Constitución española de Cádiz, se habían incluido los principios liberales como parte de sus postulados, pero al regresar Fernando VII al poder, mediante el tratado de Valencia afirmando el absolutismo, suprimió la Constitución en 1814.

La táctica militar de los insurgentes había cambiado, pues en lugar de atacar prefirieron replegarse a los fuertes y organizar solamente la resistencia.

Desde que José Mina partió de Tamaulipas hacia el interior del país comenzó a tener campañas victoriosas, pero luego en uno de sus viajes rumbo a San Luis de la Paz en Guanajuato, fue sorprendido por Liñán al mando de los realistas en el Rancho del Venadito, quien siempre los había perseguido, en la batalla murió Pedro Moreno y Mina fue hecho prisionero y condenado a muerte (11 de diciembre de 1817).

Así otra vez el movimiento libertario comenzó a decaer; los centros insurgentes fueron dominados por los realistas como la junta de Jaujilla en Michoacán que se disolvió en noviembre de 1819 y la de Palmillas en Veracruz; otro tanto ocurrió con los jefes del movimiento como Rayón, Verduzco y Bravo que sucumbieron ante la lucha siendo condenados a cadena perpetua. Mientras tanto Guerrero comenzó su lucha en el Sur.

Consumación de la Independencia

Tras once años de lucha, muchos empezaban a ver perdida la rebelión. En el sur se mantenía invicto Guerrero, con un pequeño ejército, ahí se le unió Pedro Ascencio que había combatido cultivando las tierras al mismo tiempo para no carecer de alimento. Ascencio había luchado en la Sierra de Goleta, en esta los accidentes geográficos fueron un aliado para los insurgentes, ya que los realistas no estaban acostumbrados a pelear en esas condiciones.

Fernando VII, mando a Riego y Quiroga a suprimir las luchas en la Nueva España, pero éstos se levantaron para obligar al monarca a aceptar la Constitución, por lo que éste se vio obligado a jurarla y a convocar a Corte.

Los conspiradores de la Profesa resolvieron entonces proclamar la independencia llamando al poder a un príncipe español. Monteagudo propuso para realizar el plan a Don Agustín de Iturbide, en sustitución de Armijo. Al ver los problemas de los españoles, los insurgentes se alentaron para iniciar otra vez la lucha.

Iturbide fue apoyado por los españoles, ya que este les informaba que tenía sometidos a los insurgentes, sin embargo lo que el quería era unir tanto a criollos como españoles, para crear una nación que no estaría sometida a España. Al principio se pensó en un gobierno monárquico, pero se quería que el gobernante (aunque fuera de la familia de los Borbones) gobernara en forma liberal e independiente. Y por último se estableció que la única religión sería la católica.

Estas fueron las famosas Tres Garantías: unión (rojo), independencia (verde) y religión (blanco), entendiéndose por la primera la fusión de los americanos y españoles.

Con tales principios, Iturbide el 1 de marzo de 1821, reunió a sus tropas y juró ante ellas cumplir los postulados de las Tres Garantías, al ejercito resultante de la unión de españoles y criollos se le llamó Trigarante o de las Tres Garantías.

En Acapulco, Iturbide sufrió algunas bajas por el ejército de Armijo que se encontraba en el sur. Iturbide marchó al Bajío y se le unieron varios realistas, entre ellos Filisola.

En casi todas las provincias se les unieron personas importantes tanto del los realistas como Bustamante y Cortázar; como insurgentes como Bravo, Guadalupe Victoria, Rayón, Negrete.

A los pocos días, llegó de España, Juan O'Donojú, con el cargo de Virrey, quien aceptó negociar con Iturbide y puso su firma el 24 de agosto de 1821, en el tratado de Córdoba, que ratificaba en lo esencial el Plan de Iguala. El 27 de septiembre, el ejército Trigarante, con Iturbide al frente, hizo su entrada triunfal a México y el 28 se nombró al primer gobierno independiente. Así después de once años de lucha México se proclama un país independiente.

Siglo XIX

En 1822 Agustín de Iturbide se hizo proclamar Emperador de México. En aquel tiempo, formaban parte del territorio mexicano el antiguo virreinato de Nueva España y la Capitanía General de Guatemala. La situación económica del Imperio era precaria. Santa Anna y Guerrero proclamaron el Plan de Casa Mata, que desconoció el gobierno de Iturbide y anunciaba la instauración de una República. En el marco de la crisis económica y política, Iturbide abdicó el 19 de marzo de 1823 y salió al exilio. En julio declararon su independencia las Provincias Unidas del Centro de América.

En 1824 el Congreso Constituyente promulgó la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, conocida como la Constitución de 1824. El documento señalaba que la Nación adoptaría un gobierno federal con división de poderes. El Congreso convocó a elecciones, en las que resultó triunfador Guadalupe Victoria para el período de 1824 - 1829. Concluida la presidencia de Victoria, la vida política mexicana se tornó inestable debido a las pugnas entre la antigua aristocracia y el pequeño grupo de burgueses liberales del país. El personaje central a lo largo de la primera mitad del siglo XIX fue Antonio López de Santa Anna. Ascendió al poder once veces; cinco de ellas como liberal y las otras seis como conservador.

Antonio López de Santa Ana

En 1833 tuvo lugar la primera reforma liberal del Estado, encabezada por Valentín Gómez Farías (quien era a la vez presidente interino, pues Santa Anna se había retirado a descansar a su hacienda) y José María Luis Mora. Dicha reforma concluyó en la instalación de una república centralista. En 1835 fueron promulgadas las Siete Leyes, nombre dado a la constitución de corte centralista cuya vigencia ocasionó la declaración de independencia de Zacatecas y Texas, este último, pidió protección al gobierno de los Estados Unidos de América.

Santa Anna nombró presidente provisional a Manuel Barragán para ir a combatir a los texanos. En 1836 México declaró la guerra a Texas y Santa Anna venció a los texanos en Béjar y en el fuerte del Álamo, pero fue derrotado y hecho prisionero por Houston en San Jacinto.

Después de la derrota Santa Anna firma los tratados de Velasco por los que México reconoce la independencia de Texas. En 1841 el estado de Tabasco se separaba de México, reincorporándose en 1842. Ese mismo año de 1841 la República de Yucatán declaró su independencia, y no se reincorporaría a México hasta 1848.

El 6 de enero de 1843 fue proclamada la Segunda República Centralista, encabezada por Santa Anna. Incapaz de enfrentar la invasión estadounidense, el gobierno central fue sustituido nuevamente por uno federal, que comenzó el 22 de agosto de 1846. En este tiempo, México enfrentaba la guerra contra Estados Unidos, que se había anexado la República de Texas en 1845 y en 1846 reclamó la posesión de la franja comprendida entre los ríos Bravo y Nueces, lo que originó una guerra y la consiguiente ocupación estadounidense que duró de 1847 hasta 1848, y concluyó con la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo.

Todo lo que México obtuvo del Tratado de Guadalupe - Hidalgo de 1848 fueron 15 millones de dólares y algunos derechos de propiedad y de idioma en las tierras que perdieron. el Tratado dio a Estados Unidos algunos de los mejores territorios de México: el actual suroeste norteamericano.

Nuevos conflictos se originaron entre liberales y conservadores ocasionados por la llegada — por undécima ocasión — de Santa Anna al poder (1853-1855). Santa Anna se nombró Dictador de México y gobernó con el título de Su Alteza Serenísima por ley constitucional. Mientras tanto, el país estaba en bancarrota y el gobierno era sumamente corrupto. El 30 de diciembre de 1853 Santa Anna firmó la venta de 76 845 km² de territorio mexicano a Estados Unidos por 10 millones de pesos. Esta venta es conocida como Venta de La Mesilla. Por eso, en 1854 los liberales se fueron a la guerra, amparados en el Plan de Ayutla y encabezados por Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort.

Benito Juárez

El 1 de febrero de 1854, proclamando el plan de Ayutla contra Santa Anna, Benito Juárez fue designado ministro de Asuntos eclesiásticos en el nuevo gobierno. Cuando Comonfort dio su golpe de estado, Juárez asumió la presidencia interina el 15 de enero de 1858, estableciendo en Guanajuato su gobierno y declarando la llamada Guerra de los Tres Años o de la reforma, que acabó con su victoria y la de los liberales, mientras tanto los conservadores peleaban en guerrillas. Juárez convocó a un nuevo constituyente que promulgó la nueva constitución mexicana, de orientación liberal. La Guerra de Reforma concluyó con la victoria de los liberales en enero de 1861. Estimuladas por el emperador Francés Napoleón III, Gran Bretaña y España se dispusieron junto con Francia a invadir México, y una escuadra internacional apareció en aguas de Veracruz. El gobierno de Juárez quiso negociar pero los franceses no deseaban únicamente compensaciones económicas, su verdadero objetivo era establecer en México una monarquía bajo su influencia. Además un grupo de mexicanos conservadores y enemigos de la reforma les daba su apoyo. Los españoles y los ingleses se retiraron, pero las fuerzas francesas se dirigieron a la capital. Su triunfo no fue tan rápido en Puebla, el 5 de mayo, un ejército de 4,000 hombres al mando del general Zaragoza derrotó a los invasores pese a su superioridad numérica, los franceses se retiraron a Orizaba, donde se les unió una fuerza conservadora encabezada por el general Márquez y desde allí marcharon de nuevo a puebla. Zaragoza murió, pero sus tropas defendieron la ciudad durante dos meses, al cabo de los cuales tuvieron que rendirse. Tras la caída de Puebla, los invasores entraron al la capital y, el 10 de julio, un consejo de notables conservadores ofreció la corona de México declarando monarquía, al archiduque Maximiliano de Austria. Falto de apoyo, el imperio mexicano se derrumbó. La emperatriz Carlota fue inútilmente a pedir auxilio a Napoleón III y al Papa. Por ultimo perdió la razón, mientras Maximiliano era vencido en Querétaro y fusilado por Juárez junto con los generales Miramón y Mejía en el cerro de las campanas, el 19 de junio de 1867. El 8 de diciembre, Juárez presidió el congreso de la unión, otra vez reunido en la capital después de 6 años de feliz resistencia tenía que terminar su reforma, interrumpida por la lucha, su periodo presidencial había concluido durante la guerra civil. Fue reelegido dos veces. Porfirio Díaz, oriundo de Oaxaca y también de ascendencia zapoteca, encabezo un levantamiento enarbolando la bandera de "no-reelección ". Juárez lo sofocó, pero murió al poco tiempo, el 18 de julio de 1872, cuando había sido reelegido.

Porfirio Díaz había apoyado el Plan de Ayutla bajo las órdenes de Juárez durante la guerra de la reforma y contra Maximiliano. Por diferencias con Juárez proclamó el Plan de la Noria, y tuvo que exiliarse. Más tarde, lanzó el Plan de Tuxtepec contra Lerdo de Tejada ocupó la capital y el gobierno en 1876, y gobernó hasta 1911 con pocas interrupciones. Ningún hombre había conservado tanto tiempo el poder después de la conquista. Manejó el país durante 30 años, directamente unas veces y otras por medio de otro presidente. Fueron anuladas muchas de las leyes de la reforma, principalmente las relativas a los bienes de la iglesia y a la educación religiosa.

La Revolución de 1910

En vísperas de una de tantas reelecciones de Porfirio Díaz, Francisco Madero, joven educado en Estados Unidos y en París, publicó un folleto "La sucesión presidencial", que influyó mucho en la opinión política. Los grupos hostiles al porfiriato lo presentaron como candidato suyo en abril de 1910. Fue presentado mientras Díaz era reelegido. Madero escapó de la cárcel y siguió conspirando desde Texas, enarbolando el lema "Sufragio efectivo, no-reelección" que había sido el de Porfirio Díaz antes de llegar al poder. Al principio, solo lo seguían unos cuantos amigos y campesinos y el guerilleros Pancho Villa (cuyo verdadero nombre era Doroteo Arango) con sus hombres. En el mes de noviembre proclamó el Plan de San Luis, insistiendo en la necesidad del voto efectivo y hablando de reforma agraria por primera vez. Fue bien acogido en el norte del país y el 1 de diciembre, su nombramiento como presidente provisional se vio confirmado en Coahuila. El 25 de mayo de 1911 Díaz y Madero firmaron en Ciudad de Juárez un pacto en virtud del cual Porfirio Díaz renunciaba al poder y marchaba al destierro. Acto seguido, Madero entró triunfante en la capital, siendo elegido presidente el 17 de octubre. Sin embargo, la situación era difícil. Las condiciones del pacto de la Ciudad de Juárez lo obligan a respetar en sus cargos a los legisladores y magistrados que eran casi todos adictos a Díaz. En 1911 se inició un levantamiento en Chihuahua: lo encabezaba un sobrino del ex dictador, Félix Díaz.

El brote revolucionario pudo ser reprimido, pero su líder huye, organizando un golpe militar que se llevó a cabo el 19 de febrero de 1913. El general Victoriano Huerta, enviado para reprimir la rebelión, se entendió con los rebeldes a cambio de un nombramiento para ocupar el gobierno provisional. Este acuerdo se llamó Pacto de la Ciudadela. El 21 del mismo mes, Madero y su vicepresidente José María Pino Suárez fueron arrestados y asesinados cuando se los conducía a la penitenciaria. Entonces Huerta ocupó el poder y persiguió duramente a los liberales. Mientras tanto, el gobernador de Coahuila Venustiano Carranza, asumió la defensa de la constitución luchando contra Victoriano Huerta al que logró vencer después de un año de guerra civil. A la vez, los audaces guerrilleros Pancho Villa y Emiliano Zapata sostenían la lucha en el norte y en el sur, respectivamente. El general Alvaro Obregón que había estado al servicio de Madero, se unió entonces a Carranza, que lo nombró general y jefe de los ejércitos del noroeste, en sustitución de Villa, que había roto con él por considerar que se apartaba de la línea revolucionaria. Derrotó a Villa y a Zapata en varios encuentros. En la convención de Querétaro, donde se ratificó la Constitución Mexicana (1917), logró incorporar el artículo 27 sobre la reforma agraria y la reducción de los bienes del clero. El 1 de mayo de 1917 Carranza fue elegido presidente, pero las guerras internas entorpecieron sus esfuerzos por encauzar la revolución. Al aproximarse el fin de su periodo, aspiró a la presidencia Alvaro Obregón. Adolfo de la Huerta se sublevó en Sonora y Carranza tuvo que salir de la capital, dirigiéndose a Veracruz; Carranza fue vencido en Aljibes, Puebla y al marchar hacia el norte fue asesinado en Tlaxcalaltongo.

Aspectos destacados

La Revolución Mexicana presenta dos aspectos diferentes:

  • el aspecto político y
  • el aspecto agrario.

El aspecto político se inclinaba hacia formas de gobierno más democráticas en las que el pueblo tuviera mayor participación.

En el aspecto agrario fue decisiva la intervención de Emiliano Zapata, que impulsado por un vivo afán de justicia, luchó en favor de una distribución más equitativa de las tierras, pugnando por una profunda revolución social y económica, puede decirse que él encabezó la revolución agraria, a la caída de madero se había unido a Villa contra Carranza. Entro triunfalmente en la capital con el primero. Su actuación fue independiente. Murió asesinado en una emboscada en 1919. Su figura se hizo legendaria, así como la de Pancho Villa.

Tras la muerte de Carranza, Villa se retiró a su hacienda, donde se dedicó a los trabajos agrícolas hasta 1923, en que cayó asesinado por viejos enemigos. Después del corto periodo provisional de Adolfo de la Huerta, fue elevado a la presidencia el general Obregón. durante su gobierno confió la Secretaría de Educación a José Vasconcelos, apoyándolo en sus formas educativas y aprobando la creación de centenares de escuelas rurales, durante su presidencia se firmaron los tratados de Bucareli, que mejoraron las relaciones entre México y Estados Unidos su periodo termino en 1924.

Gobiernos Posteriores

Luego de que varios gobernantes ocuparan el sillón presidencial, Lázaro Cárdenas, presidente para el primer período sexenal (1934-1940), desterró a Calles y dio gran impulso a la educación y a la Reforma Agraria. Es recordado también por la expropiación petrolera, acontecida el 18 de marzo de 1938, y la nacionalización de los ferrocarriles. Su sucesor, Manuel Ávila Camacho, frenó el reparto agrario, concilió con la naciente burguesía industrial y enfrentó el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Durante los siguientes años de gobierno del PRI, México vivió una época de desarrollo económico (el Milagro Mexicano), pero también fue tiempo de protestas y peticiones de libertad y derechos civiles. En 1968, fue escenario de la matanza a los manifestantes de Tlatelolco. Por otro lado , a partir de mediados de los aós ochenta se una apertura y privatización de corte neoliberal y se firma un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Acusaciones de fraude electoral, asesinatos de políticos han marcado los procesos electorales. El 1 de enero de 1994, se levantó en armas el EZLN en lucha por los postegados derechos de los pueblos indígenas, y contra las políticas neoliberales y la exlusión social. En 2000, México vivió por primera vez, tras 71 años, la alternancia política en la presidencia de la República cuando una alianza del Partido Acción Nacional y Verde Ecologista de México derrotó al PRI en las elecciones presidenciales con Vicente Fox como candidato presidencial.

Durante 2006, México vivió un proceso de crisis debido a la polarización social por las elecciones presidenciales de ese año. Estas se vieron envueltas en numerosas polémicas y ataques entre los principales aspirantes, Andrés Manuel López Obrador, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Roberto Madrazo Pintado. En estas elecciones fue proclamado por pequeño margen Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, quien asumió la presidencial del país desde el 1 de diciembre de 2006 y hasta el 1 de diciembre de 2012, año en que es reemplazado por el actual presidente, el abogado y militante del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto.

Referencias