Saltar a: navegación, buscar

Celestino I

San Celestino I
Información sobre la plantilla
Papa de la Iglesia católica
10 de septiembre de 422 - 27 de julio de 432
San Celestino I.jpg
IglesiaCatólica
PredecesorSan Bonifacio I
SucesorSan Sixto III
Información personal
Nombre secularCelestino
Nombre religiosoSan Celestino I
NacimientoRoma, Bandera del Reino de Italia Reino de Italia
Fallecimiento26 de julio de 432
Cementerio Subterráneo de Priscila, Bandera del Reino de Italia Reino de Italia

Celestino I. Fue designado sucesor del papa San Bonifacio I, desde 10 de septiembre de 422 hasta 27 de julio de 432, luchador contra los movimientos herejes de la época como el donatismo, el pelagianismo, el maniqueísmo o el nestorianismo.

Síntesis biográfica

Muy poco se conoce de su vida privada. Nació en Campania, Hijo de Prisco. Ciertas fuentes lo emparientan con el emperador Valentiniano III. Fue diácono en Roma y, según la tradición, durante un tiempo vivió en Milán donde conoció a San Antonio todo esto antes de su elección a la Cátedra de San Pedro en septiembre del año 422.

La primera noticia conocida respecto a su persona está consignada en un documento del Papa San Inocencio I, en el año 416, donde se habla de él como Celestino el Diácono. En el 418, San Agustín le escribió en un lenguaje muy reverente. El sucedió a Papa San Bonifacio I como Papa el 10 de septiembre de 422 (según Tillemont, aunque los Bolandistas indican el 3 de noviembre). Murió el 26 de julio de 432, habiendo gobernado nueve años, diez meses y dieciséis días.

Trayectoria religiosa

San Celestino I, nacido en Campania, había servido como diácono y archidiácono desde la época de Inocencio I. Sucesor de Bonifacio I, era un hombre de mucha energía y al mismo tiempo de conmovedora liberalidad. Mientras se preocupaba por la restauración de Roma, no perdía de vista los intereses espirituales de toda la cristiandad. Defendía el derecho del Papa y de recibir apelaciones por parte de cualquier fiel, laico o clérigo, y respondía con solicitud.

Su amistad con S. Agustín facilitó la reconciliación con la Iglesia de África. Roma seguía manteniendo la supremacía, pero la Iglesia de África era autónoma en el campo disciplinario. Pertenece a estos años la enorme invasión de África septentrional por parte de los Vándalos, que dejó moribunda a esa Iglesia.

En su pontificado se dio solución a la cuestión que planteó Nestorio que afirmaba que a la Virgen María había que llamarla "Madre de Cristo". Llamaron a Celestino para decidir y condenó a Nestorio. Pero el emperador Teodosio II, que apoyaba a Nestorio, quiso que la cuestión fuera juzgada por un concilio. Se convocó un concilio ecuménico en Efeso, y éste confirmó la condena a Nestorio. Teodosio aceptó la sentencia; Nestorio se retiró en un convento en Egipto y ahí murió.

Celestino I dio impulso a las misiones en Escocia y en Irlanda a través de la obra de Paladio y de S. Patricio Por primera vez se citó en sus escritos el uso del pastoral, como insignia de la jurisdicción pastoral de los obispos. En 418, San Agustín le escribió de una manera reverencial.

El sucedió a San Bonifacio I, como papa, el 10 de septiembre de 422 (de conformidad con Tillemont, aunque los bollandistas indican como fecha el 3 de noviembre).

Murió el 26 de julio de 432, habiendo cumplido en el pontificado nueve años, diez meses y dieciséis días. A pesar de los tiempos tumultuosos de Roma, fue electo sin ninguna oposición, tal y como se dice en una carta de San Agustín (Epist., cclxi). La misma fue escrita al pontífice muy poco después de haber sido nombrado como tal. En ella, le pide su asistencia en arreglar las dificultades con Antonio, Obispo de Fessula en África.

Al parecer existió una fuerte amistad entre Celestino I y Agustín, y luego de la muerte de este último, a fines de 430, Celestino I escribió una extensa carta a los obispos de Gaul sobre la santidad, aprendizaje y la dedicación del santo doctor, e indicó todos los ataques sobre su memoria de parte de los semipelagianos, quienes bajo el liderazgo del famoso asceta, Juan Casina, empezaron en ese entonces a tener más influencia.

Vivió duros tiempos, en los cuales la paz de la iglesia se vio interrumpida por acciones de los maniqueos, donatistas, novacianos, y pelagianos; también por las hordas, bárbaros que empezaban a penetrar en el corazón del imperio. El carácter firme y gentil de Celestino I, le permitió cumplir con las exigencias de su posición.

Muerte

El Papa Celestino I murió el 27 de julio del año 432, y fue sepultado en el cementerio de Priscila, en una capilla adornada con frescos que representaban los episodios del reciente Concilio de Éfeso, que había proclamado solemnemente la maternidad divina de María.

En el año 817 las reliquias del Santo Pontífice fueron trasladadas a la basílica de Santa Práxedes, y parte de ellas parece que fueron llevadas a la Catedral de Mantua.


Fuentes