Saltar a: navegación, buscar

República Popular China


China
Información   sobre la plantilla
Nombre oficial: República Popular China
Bandera China.png
Bandera
Escudo de china.png
Escudo
Ubicacion china.png
Mapa o ubicación de China
Himno nacional: Marcha de los Voluntarios
Gobierno
Forma de gobierno:República Popular
Capital:Pekín, Beijing
Idioma oficial:Chino
Presidente
Primer Ministro
Xi Jinping
Li Keqiang
Características Generales
Superficie:9.598.097 km²
Población
 • Densidad
1.344.130.000 (2011) hab hab
138,8 hab/km²
Moneda:Yuan
Gentilicio:Chino, -na
Horario:UTC+8
Miembro de: ONU, ASEAN, G-20, BRICS, APEC, G-77

República Popular China. Conocida comúnmente como China (chino: 中国, pinyin: Zhōngguó)(chino simplificado: 中华人民共和国, chino tradicional: 中華人民共和國, pinyin: Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó, es el país más grande de Asia del este así como el más poblado del mundo con más de 1.300 millones de habitantes, aproximadamente la quinta parte de la población mundial. Con una superficie total de aproximadamente 9,6 millones de kilómetros cuadrados, la República Popular China es el cuarto país más grande del mundo en cuanto a extensión territorial, tras Rusia, Canadá y los Estados Unidos. Según la Organización Mundial del Comercio, China es el primer exportador mundial según datos de agosto de 2009. Poco a poco el país se ha ido convirtiendo en una superpotencia mundial, factor que se ha incrementado en los últimos 20 años.

El nombre

El nombre español "China", similar en la mayoría de las lenguas europeas, parece haber llegado a Europa desde el sur de Asia y aunque no hay evidencias concluyentes, podría proceder del nombre de la Dinastía Qin, la primera dinastía imperial. En la antigüedad, se utilizó también el nombre Catay, que tiene su origen en el pueblo altaico kitán, que fundó la Dinastía Liao en el Siglo X. Éste es el nombre con que se llamaba a China en los relatos medievales europeos, como los "Viajes de Marco Polo".

El nombre "Catay", en ligeras variantes, pervive aún como nombre habitual de China en algunas lenguas como el ruso y el mongol. En el Siglo XVII, el misionero jesuita portugués Bento de Goes demostraría que la "China" visitada por los misioneros europeos era el mismo país que el "Catay" de Marco Polo.

Historia

Prehistoria

El territorio que actualmente ocupa la República Popular China ha estado poblado desde hace miles de años. Se han encontrado restos de homínidos que constituyen los antepasados más remotos del hombre. Así lo demuestran los restos hallados pertenecientes al hombre de Renzidong; el hombre de Yuanmou; el hombre de Nihewan; el hombre de Lantian; el hombre de Nankín o el hombre de Pekín. Posteriormente surgirían otras culturas, como el hombre de Dali; el hombre de Maba; el hombre de Fujian o el hombre de Dingcun.

Entre los siglos VII y el VI a.n.e. surgen las primeras culturas neolíticas, Peilikan y Cishan, precursoras de la cultura de Yangshao, que se fusionaría con las de Dawenkou y Hongshan para dar lugar a la cultura de Longshan, comienzo de la unidad territorial y política de Llanura del Norte de China.

Antigüedad

La arquitectura durante las dinastías primitivas chinas

Según las Memorias históricas de Sima Qian, la primera dinastía china fue la Dinastía Xia, que se habría prolongado desde alrededor del año 2100 a.n.e. hasta alrededor del 1600 a.n.e. (XXI a.n.e. - XVI a.n.e.), y habría ocupado el curso medio del Río Amarillo (Huang He). Sus 17 soberanos establecieron las sedes del gobierno en lo que hoy son el sur de la provincia de Shanxi y el oeste de la provincia de Henan.

Según el relato de Sima Qian, en el que se basa toda la historiografía china posterior, la segunda dinastía fue la Dinastía Shang, que se extendió en el tiempo desde alrededor del 1600 a.n.e. hasta alrededor del 1100 a.n.e.

La dinastía Shang tuvo su capital cerca de la actual ciudad de Anyang, en el Valle Juang He, el reino Shang era una sociedad altamente desarrollada, gobernada por una clase hereditaria de aristócratas.

La Dinastía Zhou gobernó China desde |1045-256 a.n.e.. En el año 1045 a.n.e., la China Zhou Occidental derrocó a los Shang y estableció de esa forma su propia dinastía. La sociedad Zhou tenía un sistema de clases parecido al de los Shang, con aristócratas y plebeyos, y agregaron la clase esclava. La Dinastía Zhou controlaba solamente partes del norte de China, dividiendo el reino en varios estados, cada uno de los estados estaba controlado por un gobernador local, que hacía cumplir la autoridad central. Pasado el tiempo, estos estados crecieron cada vez más independientes, y el poder de la dinastía se debilitó.

La fabricación del bronce alcanzó un pico artístico y técnico; hubo grandes pensadores y filósofos durante este tiempo, tales como Confucio y Lao Tzu y durante este período se produjeron cantidad de grandes libros, incluyendo el I Ching o Libro de los Cambios, el Shijing o Libro de los Poemas, el Shujing o Libro de la Historia, el Liji o Libro de los Ritos, y el Chunqiu o Anales de la Primavera y el Otoño.

Era imperial

Dinastía Qin

La Gran Muralla China, símbolo del poderío militar y la grandeza del imperio chino

El rey de los Qin funda una nueva dinastía y toma para sí el nuevo nombre de 皇帝 (huángdì), de connotaciones religiosas, que traducimos al español por "emperador". A partir de este momento histórico, todos los monarcas chinos posteriores utilizarán este título, abandonando la denominación de "reyes" (王 wáng). El nuevo emperador se hizo llamar 始皇帝 Shǐ Huángdì ("primer emperador"), viéndose a sí mismo como el primero de lo que esperaba fuera una larga dinastía de emperadores.

El Estado Qin llevó a cabo una labor intensa de unificación de normas: Se unificaron las pesas y las medidas, así como el sistema de escritura. Se ordenó la tristemente célebre quema de libros, en la que se destruyeron escritos que no se ajustaban al modelo religioso y social del nuevo imperio. Construyó enormes palacios en Xianyang para convertir a sus antiguos enemigos en cortesanos, unificó los fragmentos de muralla construidos durante los siglos anteriores en la Gran Muralla, también inició la construcción de su mausoleo, los famosos Guerreros de Terracota.

Guerreros terracota ubicados en el Mausoleo al Primer Emperador Chino Qin Shi Huang

A pesar del éxito militar de la unificación, las características del estado Qin hicieron su supervivencia inviable, y éste se vino abajo tras la muerte de Qin Shi Huang. Su crueldad y los numerosos trabajos que impuso al pueblo sembraron el descontento; tras su muerte en 209 a.n.e., los rebeldes aprovecharon el reinado de su débil hijo Èrshì Huángdì ("Emperador Segundo"), para acabar con la dinastía Qin y arrasar su capital, Xianyang. En 206 a.n.e., Liu Bang, que dirigía la rebelión militar contra el ejército Qin, se proclama emperador, fundando una nueva dinastía: los Han.

Dinastía Han

Liu Bang estableció una nueva dinastía, la Dinastía Han. China prosperó con rapidez, la agricultura, la industria y el comercio florecieron.

El general Zhang Qian, fue enviado a las regiones del Oeste a buscar los necesarios caballos por continuas guerras contra los hunos, a su vuelta se inauguró la Ruta de la Seda, las sedas chinas se vendían muy bien en esas tierras, de las que llegaban productos hasta entonces desconocidos. Se inventa el papel, lo que ayuda a promover la educación, el sismógrafo y numerosas técnicas nuevas que revolucionan el país.

Periodo de los Tres Reinos

Es el período en que China, se halla dividida tras la caída de la dinastía Han, y por las luchas que se extienden por el país. Brevemente se unifica bajo los Jin del Este, para nuevamente ser dividida en numerosas dinastías de breve reinado. Se destaca la dinastía Wei del Norte (386-534), fundada por los Tuoba, un pueblo de la familia de los Hunos, que desde las capitales Datong y luego en Luoyang, dan un impulso al establecimiento del budismo, se inició la construcción de las majestuosas cuevas de Yunggan, Longmen, Mogao.

La autoridad de Cao Cao en Luoyang, donde el poder nominal aún residía en el emperador Xian, le enfrentó a sus dos rivales militares Liu Bei y Sun Quan. Tras la Batalla de los Acantilados Rojos, en el año 208, en que éstos derrotaron a las tropas de Cao Cao, el imperio quedó dividido en tres. En el año 220, tras la muerte de Cao Cao, su hijo Cao Pi derrocó al último emperador Han, y se proclamó emperador en Luoyang de la nueva dinastía Wei. Liu Bei no aceptó la legitimidad de la nueva dinastía y en 221 se autoproclamó continuador de la dinastía Han en Chengdu, en el estado de Shu, actual provincia de Sichuan. Del mismo modo, Sun Quan, desde su base de poder en el bajo Yangzi, tras fracasar en los intentos de alcanzar un acuerdo con Cao Pi, fundó el Reino de Wu en 222, y unos años después, en 229, se proclamó emperador. De este modo, China quedó dividida en tres reinos, Wei, Shu-Han y Wu, que se disputaban la legitimidad de la continuidad de los Han.

Dinastía Jin

La reunificación de China se produjo bajo la Dinastía Jin, que puede dividirse en dos etapas: los Jin Occidentales (265 - 316), que consiguieron unificar China, y los Jin Orientales (317 - 420), que continuaron gobernando el sur de China.

Esta unificación no duraría mucho tiempo. La corte Jin en Luoyang se veía amenazada por los pueblos nómadas del norte que habían formado varios estados y gozaban de una larga tradicición militar. Estos estados del norte acabarían conquistando las capitales; Luoyang en el año 311, y Chang'an en 316. Así, el estado Jin desapareció del norte de China, que pasó a estar dividido en dieciséis reinos. La conquista del norte por parte de los pueblos nómadas o seminómadas provocó un importante éxodo de población hacia el sur. La corte Jin se reconstituyó en la ciudad sureña de Jiankang, cerca de la actual Nankín, donde seguiría gobernando hasta el año 420.

Dieciséis Reinos

Los historiadores chinos han dado el nombre de "periodo de los Dieciséis Reinos" a la época comprendida entre los años 304 y 439, durante la cual el norte de China atravesó una etapa de fragmentación política y de caos. Estos dieciséis reinos habían sido formados por pueblos de etnia no china.

Dinastías Meridionales y Septentrionales

Precisamente sería otro pueblo de etnia no china, los tuoba, los que consiguieran unificar el norte de China al derrotar a todos estos pequeños estados y proclamar la dinastía Wei del Norte en el año 440. Con la unificación del norte, China queda dividida en dos estados: Uno en el norte, en el que se sucederán las llamadas dinastías septentrionales: Wei del Norte, Wei del Este, Wei del Oeste, Qi del Norte y Zhou del Norte; y otro en el sur, en el que, al ser derrocado el último emperador Jin en 420, se sucedieron cuatro dinastías en la corte de Jiankang: los Song, Qi, Liang y Chen.

Dinastía Sui

En el año 581, Yang Jian, que fue primer ministro del último emperador de los Zhou del Norte toma el poder, y tras derrotar a las dinastías del Sur unifica China de nuevo, estableciendo la Dinastía Sui.

Tras la reunificación, se inició una etapa de reformas institucionales y de consolidación del poder central. En esta época se construyó el Gran Canal y se amplió la Gran Muralla China. También fue una época de promoción del Budismo.

En el año 604, Yang Guang sucedió a su padre en el trono. Tras una serie de reveses militares en las regiones fronterizas, se produjeron insurgencias militares. El segundo emperador Sui moría asesinado en el año 617. Se intenta mejorar con reformas la situación del pueblo, pero son traicionadas por su hijo, desencadenándose una sucesión de guerras campesinas, que finalizan con la toma del poder por Li Yuan, en el año 618, que funda la dinastía Tang, con capital en Xi'an.

Dinastía Tang

En el año 618, un año después de la muerte del último emperador Sui, el militar Li Yuan asumía el poder como emperador Gaozu de la nueva Dinastía Tang. En el año 624, su hijo, tras haber matado a dos de sus hermanos frente a la puerta de Xuanwu en Chang'an, le obligaba a abdicar, convirtiéndose en el segundo emperador Tang, Taizong.

Tras la muerte violenta del primer heredero al trono, un segundo hijo del emperador fue nombrado heredero, y subiría al trono como emperador Gaozong en 649. Durante el reinado de Taizong, una de sus concubinas, que había sido anteriormente concubina de su padre, alcanzaría un gran poder de influencia hasta el punto en que finalmente, después de seguir gobernando desde la sombra bajo el reinado de dos de sus hijos, ella misma se convertiría en emperatriz. Así, tras derrocar a su propio hijo, el emperador Zhongzong, la Emperatriz Wu se convirtió en la primera y única mujer que gobernaría China en toda su historia. Al subir al trono, proclamó una nueva dinastía Zhou.

A pesar de todas estas luchas por el poder que se sucedieron en estos años, esta primera parte de la dinastía Tang fue una época de esplendor cultural y en la que el imperio dominaba grandes extensiones de terreno, incluso partes de Asia Central, en la actual Región Autónoma de Xinjiang, que no volverían a estar controladas por un emperador chino hasta la última dinastía Qing. En la visión tradicional china, la dinastía Tang representa una de las épocas gloriosas de China.

En el año 904, el dirigente militar Zhu Wen lanzó un ataque contra Chang'an, destruyendo la ciudad y haciendo matar a la corte del emperador. Finalmente, en 907 Zhu Wen hizo matar al último emperador Tang y proclamó una nueva dinastía: la Dinastía Liang, con capitales en las ciudades de Luoyang y Kaifeng.

Periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos

Tras el fin de la dinastía Tang, con la fundación de la dinastía Liang en el norte de China, se inicia una etapa de inestabilidad que vería sucederse cinco dinastías breves en el norte de China (dinastía Liang Posterior, dinastía Tang Posterior, dinastía Jin Posterior, dinastía Han Posterior y dinastía Zhou Posterior), mientras que en el sur aparecieron diez reinos independientes. A esta época, de 907 a 960, los historiadores chinos la conocen como "periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos", o simplemente "de las Cinco Dinastías".

En el año 960, Chao Kuangyin (Emperador Daizu, 960-976), inició el proceso de unificación del país, inaugurando una nueva dinastía, la Song.

Dinastía Song

En el año 960, el militar de la dinastía Zhou del Norte Zhao Kuangyin fundaba la Dinastía Song, continuación de las cinco dinastías que se sucedieron en el norte tras la caída de los Tang. Esta dinastía, que estableció su capital en Kaifeng, consiguió conquistar los reinos del sur y reunificar gran parte del territorio que había estado bajo soberanía Tang.

Durante la dinastía Song se produjo un gran desarrollo del comercio. Se generaliza el uso de dinero, y aumenta de manera espectacular el movimiento de personas y mercancías dentro del país. Este aumento del comercio lleva a la aparición de grandes ciudades.

La reunificación de China se produciría, paradójicamente, gracias a la conquista del territorio chino por otro pueblo extranjero procedente del norte: los mongoles.

En el año 1127, tras la captura del emperador Huizong y de la emperatriz regente, la corte huyó a la ciudad de Nankín y de ahí a Hangzhou, donde se estableció provisionalmente. La ciudad de Hangzhou se convirtió gracias a la dinastía Song en una ciudad rica y en la más poblada del mundo, con un modo de vida absolutamente diferente al del norte, debido al desarrollo de su economía monetaria y de la exportación del té y la porcelana.

La dinastía finalizó con la victoria militar de los mongoles y el inicio de la dinastía Yuan.

Dinastía Yuan

Los mongoles, pueblo nómada del norte de lengua altaica, llegarían a establecer uno de los mayores imperios de la historia de la humanidad. Bajo su gran líder Gengis Kan, las conquistas mongolas llegaron a unir bajo su imperio territorios tan distantes como Europa Oriental, Irán y China. El propio Gengis Kan logró la conquista de los Xia occidentales, mientras que su hijo Ogodei, el segundo Gran Kan, derrotó a los Jin en 1234.

El imperio mongol había sido dividido en cuatro partes. Una de ellas, el Gran Kanato, ocupó gran parte del territorio de las actuales China y Mongolia. En el año 1271 el Gran Kan Kublai fundó una dinastía al estilo chino, bajo el nombre Yuan, con capital en Pekín. Kublai Kan, ya como emperador Yuan, derrotó definitivamente a la dinastía Song del Sur en la batalla de Yamen en 1279.

Los emperadores mongoles tuvieron que enfrentarse a la difícil tarea de gobernar una sociedad muy diferente de la suya. Clasificaron a la población en varias categorías étnicas y, tras un periodo de interrupción, reanudaron los exámenes imperiales para captar funcionarios para la administración. El periodo Yuan estuvo marcado por una gran inestabilidad social, situación agravada por desastres naturales, como las inundaciones en el valle del río Amarillo, que provocaron hambrunas, y también por la epidemia de peste, que afectó a una gran parte del territorio.

Dinastía Ming

El desorden social del final de la dinastía Yuan provocó numerosas rebeliones contra los mongoles. Un líder rebelde de origen humilde, Zhu Yuanzhang, funda la Dinastía Ming en 1368, estableciendo la capital en Nankín.

A Zhu Yuanzhang, el emperador Hongwu, le sucederá, tras una breve guerra civil, su hijo el emperador Yongle, que trasladará la capital a Pekín.

Durante el reinado de Yongle, China se convertiría en la primera potencia marítima del mundo, como evidencian los siete viajes de Zheng He al sur de Asia y África. Sin embargo, estos viajes no tendrían continuidad. Probablemente por el coste que éstos habían supuesto para las arcas del Estado, China abandonó su flota y renunció a continuar las expediciones marinas. En el ámbito económico, durante el periodo Ming cae en desuso el papel moneda, debido a los problemas de inflación que generaba, y se empieza a utilizar la plata. A pesar de que los Ming habían prohibido el comercio con extranjeros, la escasez de plata en China hace que surjan numerosos contactos comerciales con Japón y, más adelante, con los portugueses, establecidos en Macao desde mediados del Siglo XVI, y con los españoles, que transportaban plata de América a Filipinas.

Dinastía Qing

En el año 1644, la Dinastía Qing, procedente de Manchuria, conquista Pekín. En China, la dinastía Qing ha sido considerada una dinastía opresora. Los manchúes impusieron su estilo de peinado y su forma de vestir a la población china, y la lengua manchú se utilizaba para los asuntos más importantes en la corte, dominada por la clase dirigente de origen manchú.

La dinastía Qing consolidaría la expansión territorial de China, incorporando al imperio Taiwán, Tíbet, Xinjiang y Mongolia.

A pesar de la fortaleza militar del imperio Qing, se sucedieron las rebeliones contra éste. La más importante de las rebeliones antimanchúes fue la Rebelión Taiping, que causaría millones de muertos entre 1851 y 1864.

A lo largo del Siglo XIX se sucedieron las disputas comerciales con las potencias occidentales, que dieron lugar a la Primera Guerra del Opio, que enfrentó a China con el Reino Unido entre 1839 y 1842, y a la Segunda Guerra del Opio, entre 1856 y 1860, en la que una alianza franco-británica tomó la ciudad de Cantón. El resultado de estas guerras fue la firma de los tratados de Nankín y de Tianjin, por los que el Reino Unido consiguió la soberanía sobre parte del actual territorio de Hong Kong, además de derechos comerciales y de navegación para las potencias occidentales.

En las últimas décadas de la dinastía Qing, bajo el mando de la poderosa Emperatriz Regente Cixi continuaron los conflictos con las potencias extranjeras por disputas comerciales. Además, la rivalidad con Japón por la influencia sobre Corea provocó la guerra chino-japonesa entre 1894 y 1895. Tras la derrota china en esta guerra, se firma el Tratado de Shimonoseki, por el que China reconocía la independencia de Corea, que pasaba a estar bajo influencia japonesa, y cedía Taiwán a Japón.

La derrota frente a Japón hizo crecer el desprestigio de la dinastía Qing. El descontento con el gobierno imperial manchú se manifestó en la aparición de numerosos movimientos revolucionarios que pedían la formación de una república.

Era Moderna

República de China

El 10 de octubre de 1911 se produce el Levantamiento de Wuchang, rebelión contra la dinastía Qing en la actual ciudad de Wuhan, que provoca la Revolución de Xinhai, que acabará con el derrocamiento definitivo del último emperador Qing, Puyi, en 1912.

El líder revolucionario chino Sun Yat-sen, al tener noticia del levantamiento de Wuchang, vuelve a China desde Estados Unidos. Aunque Sun llega a ser nombrado Presidente de la República de China, el país se encuentra dividido, dominado por dirigentes locales, y llega a un acuerdo con el destacado militar Yuan Shikai, que controlaba los restos del ejército Qing en el norte, para que éste sea presidente.

La ambición de Yuan Shikai, que llegaría a autoproclamarse emperador en 1915, hace crecer la oposición a éste. China se encontraba aún dividida, y Sun Yat-sen vuelve del exilio para instalarse en Cantón, desde donde dirige el Kuomintang, el partido político que él había fundado. En Cantón, Sun Yat-sen funda la Academia Militar de Whampoa, en la que se formará el ejército que, bajo el mando de Chiang Kai-shek, sucesor de Sun Yat-sen al frente del Kuomintang, conseguirá conquistar gran parte de China y establecer en Nankín la capital de la República de China, cumpliendo la ambición de Sun Yat-sen. Chiang Kai-shek se convierte en presidente de la República.

Chiang no simpatizaba con la doctrina comunista, y en 1927 inició un proceso represivo en gran escala contra los comunistas en las unidades del Ejército Nacional Revolucionario, sindicatos y otras áreas sociales del país, especialmente en Shanghai. También reprimió fuertemente a la izquierda dentro del Kuomintang.

En 1931 Japón conquista Manchuria, y establece allí el estado títere de Manchukuo. En 1937 el ejército japonés inicia una invasión a China. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, Japón abandona sus conquistas en Asia, y China recupera Manchuria y Taiwán.

Con los que lograron escapar de la traición de Chiang Kai-shek en 1927, Mao Zedong dirigió en el área montañosa de las provincias de Jiangsu y Fujian el establecimiento, en un amplio territorio, del centro de resistencia armada con un fuerte núcleo de comunistas consecuentes y bien organizados, que se calificó de República Soviética de China.

Enfrentados a las fuerzas nacionalistas muy superiores de Chiang Kai-shek, alrededor de 100 mil combatientes chinos, bajo la dirección de Mao, inician en 1934 la Gran Marcha hacia el noroeste, bordeando el centro, un recorrido de más de 6 mil kilómetros, luchando constantemente a lo largo de la ruta durante más de un año, lo que constituyó una hazaña sin precedentes y convirtió a Mao Zedong en el líder indiscutible del Partido y de la Revolución en China.

La segunda guerra chino-japonesa se inicia el 7 de julio de 1937 siendo provocada deliberadamente por los japoneses. Japón ocupó la mayoría de las ciudades costeras. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las bajas chinas sumarían millones.

Cuando terminó la guerra civil china, en octubre de 1949, los del Kuomintang, apoyados por Estados Unidos, escaparon hacia Taiwán, donde establecieron un gobierno anticomunista con pleno respaldo yanqui. Chiang Kai-shek utilizó la Flota de Estados Unidos en su viaje hacia Taiwán.

República Popular China

China, Mao.jpg
El 1 de octubre de 1949 el líder Mao Zedong proclamó la República Popular China. Desde los años previos hasta la década de los 60, el gobierno de los Estados Unidos a través del Ejército y la CIA, se involucró de manera directa y activa en un amplio programa de guerra clandestina, que incluía el entrenamiento de fuerzas paramilitares y su introducción en territorio continental del país asiático, así como el fomento de redes de agentes para el sabotaje y el espionaje.

Numerosas incursiones a territorio chino fueron desarrolladas por comandos infiltrados por aire para acciones de inteligencia y sabotaje. En 1954 el gobierno de Pekín reveló oficialmente que en enero de 1953 once miembros de la fuerza aérea norteamericana habían sido derribados en China, los que fueron enjuiciados y encarcelados, así como que entre 1951 y 1954 habían dado muerte en acciones de combate a 106 agentes taiwaneses y norteamericanos lanzados en paracaídas sobre territorio continental, además de haber capturado a otros 124.[1]

La CIA continuó organizando planes de guerra irregular contra China y en 1955 creó un programa subversivo dirigido a estimular ideas secesionistas en la región autónoma del Tibet, a partir de la manipulación de las creencias religiosas de los habitantes de esa intrincada área geográfica. Agentes de la CIA infiltrados en la población y en la guardia del Dalai Lama, líder espiritual y autoridad gubernamental del Tibet en ese entonces; provocaron en el año 1958 violentos disturbios, los que fueron neutralizados en breve plazo por las autoridades de Pekín. El Dalai-Lama y un número considerable de su guardia personal se refugiaron en el norte de la India, comenzando lo que sería la segunda etapa del plan subversivo yanqui.

En el año 1960 Cuba establece relaciones diplomáticas con la República Popular China, convirtiéndose el primero en el primer país de América Latina en hacerlo.
Embajada de la República Popular China en La Habana

A pesar de estas agresiones, en las seis décadas transcurridas los logros de la República Popular China son extraordinarios, tanto que el ex secretario de Estado de EE.UU, Henry Kissinger, extendió sus cálidas felicitaciones con motivo del 60 aniversario de su fundación y calificó los logros de China como "extraordinarios".

China, en un breve período histórico y gracias a la Revolución, dejó de ser un país semicolonial y semifeudal, creció al ritmo de más del 10% durante los últimos 20 años y se ha convertido en el principal motor de la economía mundial. Jamás un enorme Estado multinacional alcanzó semejante crecimiento. Hoy posee la más elevada reserva de divisas convertibles y es el mayor acreedor de Estados Unidos.

Un país, dos sistemas

Gran Bretaña se apoderó de Hong Kong en 1842 y por el Tratado de Nanking declaró su soberanía a perpetuidad sobre aquel territorio. Pero el convenio fue renegociado en 1898 como un arriendo por 99 años. En 1982 Margaret Thatcher, entonces Primer Ministro, firmó un acuerdo con Zao Ziyang, en 1984, para entregar la colonia en 1997. Después de ese entendimiento muchos residentes de Hong Kong comenzaron a emigrar, extrajeron sus capitales del enclave, vendieron su patrimonio o lo trasladaron a otros países. También se propuso el mismo principio en las conversaciones con Portugal acerca de Macao.

El Principio es que hasta la reunificación, a pesar de la práctica del socialismo en la China continental, Hong Kong y Macao, que eran oficialmente colonias del Reino Unido y Portugal respectivamente, podían seguir practicando el capitalismo con un alto grado de autonomía durante cincuenta años tras la reunificación.

La incógnita que se abría era ¿se convertiría Hong Kong en territorio autónomo con un sistema pluricentrista, vitrina del liberalismo mercadista o sería una provincia dependiente? Esa coyuntura coincidía con la desaparición de Den Xiao-ping, autor del llamado socialismo de mercado, quien acuñó la conocida fórmula:

No importa que los gatos sean negros o blancos, lo importante es que cacen ratones.

Deng repitió el consejo de Guizot a los franceses: "¡Enrichissez-vous!" Al experimento de Hong Kong le llamó "un país, dos sistemas".

La importancia de Hong Kong se debe a que ha desarrollado la octava economía comercial del mundo. La Bolsa de Hong Kong es la segunda de Asia por el volumen de sus operaciones. Más de 700 compañías extranjeras tienen representaciones y 85, de los cien bancos más importantes del mundo, mantienen sucursales allí.

Recientemente, en violación de previos acuerdos bilaterales y del protocolo suscrito durante la visita del presidente Barack Obama a Beijing, en noviembre de 2009, la Casa Blanca anunció que realizará nuevas ventas de armas modernas a Taiwán, llamada por la República Popular China como Taipei de China.

De inmediato, la cancillería china dio a conocer que quedaban suspendidos los intercambios militares con Washington, como una de las primeras reacciones oficiales. El comunicado explicó finalmente que, de manera inevitable, se verían perjudicados los intercambios chino-norteamericanos sobre otros asuntos de interés bilateral.

Geografía

China es el cuarto país más grande del mundo en superficie total, y el tercero más grande en superficie terrestre. Dada su extensión, contiene como es natural una gran variedad de paisajes y zonas climáticas. En el este, a lo largo de la costa del mar Amarillo y del mar de China Oriental, hay llanuras aluviales densamente pobladas. La zona costera del mar de China Meridional es más montañosa y en el sur de China prevalece una orografía de colinas y pequeñas cordilleras. En la zona centro del este están los deltas de los dos mayores ríos: el Amarillo y el Yangzi. Otros ríos importantes son el Río de las Perlas, el Mekong, Brahmaputra, el Amur, el Huai He y el Xi Jiang.

Al oeste, predominan las grandes cordilleras, sobre todo el Himalaya, que alcanza su mayor altura en el Monte Everest, y altiplanicies que caracterizan la mayor parte de un paisaje árido con desiertos como el Takla-Makan y el Gobi. Debido a la sequía y a prácticas agrícolas perjudiciales, las tormentas de arena se han convertido en habituales en la primavera. La expansión del desierto del Gobi es la causa principal de estas tormentas que afectan al noreste chino así como a Corea y Japón.

Los límites de la antigua China eran: Al norte el Desierto de Gobi y Mongolia; al sur el Mar de China y las Selvas de Indochina, el este el Mar amarillo y el Mar de China y al oeste, las montañas del Tíbet y el Turquestán.

Los ríos que cruzan a la China son: el Hoang-Ho (río Amarillo) y el Yang-tse-Kiang (río Azul), estos dos ríos nacen en las montañas del Tíbet y desembocan en el Mar Amarillo. El Hoang-Ho, es de curso muy irregular y su extensión no puede compararse a la del Yang-tse-Kiang, ya que éste tiene 5000 km de longitud y cerca de su desembocadura tiene 500km de navegación, con una anchura de casi 35km.

Los ríos de China han dividido a ésta en diferentes regiones, pero la cultura se ha desarrollado junto a las márgenes de estas vías fluviales. Por la extensión del país los climas son muy variables y por tanto su agricultura, así como su fauna, fueron también de una gran diversidad, el arroz constituyó, por la fertilidad de su suelo, el principal elemento de alimentación.

En este territorio, de suelo fértil, favorable a la agricultura (cultivos de arroz, moreras, caña de azúcar, , trigo, etc.) y a las labores mineras (yacimientos de cobre, oro, hierro y plomo), se estableció el pueblo chino, correspondiente a la raza mongólica, de pómulos salientes, ojos oblicuos, cabello negro y lacio, y tez más o menos amarilla.

Como se sabe fue justamente en China, donde se localizaron los restos del Hombre de Pekín o sinanthropus pekinensis, a los que se les calcula una edad de cerca de medio millón de años, y se les considera contemporáneos de las razas más primitivas correspondientes al paleolítico inferior, se sabe que el hombre de Pekín conocía el fuego, era cazador y hacía de piedra sus cuchillos, sus martillos y sus raspadores.

Economía

A pesar de la crisis económica actual, China es la única economía importante que sigue creciendo con fuerza en el mundo. En 1979 el sistema de comunas fue desmantelado progresivamente y los campesinos empezaron a tener más libertad para administrar las tierras que cultivaban y vender sus productos en los mercados. Al mismo tiempo, la economía china se abría al exterior.

Las reformas económicas contribuyeron a un crecimiento económico muy intenso a lo largo de los años 80. A partir de 1992 tras la confirmación de que la política económica mantenía la orientación reformista y de apertura de los mercados chinos al exterior, la economía alcanzó tasas de crecimiento económico sin precedentes. En ese año de 1992 el crecimiento del producto interno bruto alcanzó el 14,2% manteniéndose en torno al 10% durante los años siguientes, hasta la actualidad.[2]

Las reformas en la política económica auspiciada desde el gobierno, para fomentar la inversión extranjera, determinó la creación de zonas económicas especiales en la zona costera, donde se concentró el desarrollo industrial proveyendo el Estado grandes inversiones en instalaciones, servicios públicos y creando centros habitacionales para trabajadores, convirtiendo a China en la mayor potencia manufacturera del mundo, sobre todo en el sector de la producción de electrodomésticos y textiles. Se calcula que aproximadamente un 25% de todos los bienes manufacturados del mundo se produce en China.

Desde 2004 la Unión Europea (UE) es el principal socio comercial de China, quien a su vez es segundo socio comercial de la organización europea.

El 16 de marzo de 2007, la Asamblea Nacional Popular de China reconoció por primera vez la propiedad privada mediante una ley, ampliamente debatida durante 13 años. La medida no afectó, sin embargo, al campo y las tierras de cultivo, de propiedad colectiva y cedidas en usufructo por el Estado a los campesinos[3].

Religión y filosofía

La libertad de religión es un derecho constitucional de cada ciudadano de la República de China. Según el Ministerio del Interior, hay más de 11 millones de creyentes religiosos en el área de Taiwan. En conjunto, hay más de 16.000 templos e iglesias dispersos en la región, sirviendo las necesidades espirituales de los 21,4 millones de residentes.

Politeísta y sincrética, en la sociedad china domina el taoísmo y el budismo, a pesar de que aparentemente cada religión postula una doctrina independiente, algunas de ellas no pueden diferenciarse estrictamente. Por ejemplo, Matsu, la Diosa del Mar, una deidad folklórica de Taiwán; y Kuanyin, la diosa budista de la Misericordia, se adoran a veces en el mismo templo. Esto revela el carácter especial de la perspectiva religiosa china, que puede acomodar simultáneamente creencias aparentemente contradictorias.

Como en casi todos los pueblos primitivos, la primera religión de la China fue la naturalista o sea, la adoración hacia lo desconocido y la fuerza que sobre el hombre pueden tener los fenómenos naturales, pero los chinos relacionaban la conducta del individuo con los fenómenos del universo. En resumen, dependían de los actos humanos y de las fuerzas naturales; por ejemplo, el rayo que incendiaba una casa, era consecuencia de la conducta de sus moradores. La segunda religión en la China fue la de Lao-Tse que es la de la razón fundada en las doctrinas racionalistas del Tao.

Confucio

Del año 770 al 221 antes de nuestra era, época de la dinastía Zhou del Este que incluye el período de Primavera y Otoño, así como al de los Reinos Combatientes, el monopolio que tenía la nobleza sobre la cultura se quebró gradualmente debido a la prolongada conmoción social. Esta situación se inició desde dicha dinastía. Pero, se desarrolló la práctica de la enseñanza individual. En los últimos años del período de Primavera y Otoño, Confucio, pensador, político y pedagogo de su época, destacó a la enseñanza con particular interés. Más tarde, en el período de los Reinos Combatientes, con la aparición de numerosas otras escuelas ideológicas, surgió una época de competencia entre ellas. A mediados de este último período se conoció un nuevo estilo literario llamado " Elegías de Chu " y que reflejaban la época.

Confucio fue un sabio de fama nacional en la historia china. Sin embargo, su nombre, su doctrina y su influencia quizá no sean del todo desconocidas para el mundo. Confucio se llamaba Kong Qiu, conocido también como Kong Zhongni. Nació en 551 antes de nuestra era y murió en 479 antes de nuestra era. Su tierra natal es el actual distrito de Qufu, provincia de Shandong. Sus antepasados eran grandes nobles esclavistas del Reino Song. Su bisabuelo, por el fracaso político, escapó al Reino Lu. En tiempo de su padre, la familia ya había decaído. Por esta razón, Confucio, cuando era joven, trabajaba como almacenero y pastor. Más tarde, vivió durante largo tiempo de la enseñanza privada. Se dice que tenía tres mil discípulos, de los cuales 72 eran sobresalientes.

En su senectud, comenzó a dedicarse a recopilar libros en el mismo reino. Redactó el libro Anales de Primavera y Otoño y revisó Li y Le, obras clásicas de China. Hay otros cinco trabajos que son estimados como cánones por la escuela confuciana. La obra Anales de Primavera y Otoño es la más antigua crónica que se mantiene bien conservada hasta la fecha, y ejerció enorme influencia sobre las obras históricas posteriores del país.

Después de la muerte de Confucio, sus discípulos recopilaron sus sentencias en el libro Analectas, en el cual se registran las actividades de Confucio, en particular, sus palabras y sus puntos de vista sobre la filosofía y la política. Las actividades de Confucio en la enseñanza y sus viajes por diversos reinos reflejaron en cierto grado el deseo de aquellos que no tenían títulos de nobleza y querían intervenir en la política. Estas personas constituían una fuerza social naciente en medio de las conmociones de la época. Confucio dijo: "Quien estudia bien, llegará a ser funcionario". Esto demuestra que el objeto de su enseñanza era hacer de sus discípulos hombres en condiciones de intervenir en la política.

Cabe señalar que la enseñanza de Confucio era contraria a la oficial de los nobles de su época. Al comentar sobre la naturaleza humana, Confucio afirmó que " todos los hombres tienen la misma naturaleza " , lo que era una objeción a la concepción esclavista según la cual la jerarquía era congénita. Confucio dio prioridad a la benevolencia, tomándola como la norma ideal de la virtud, pero consideraba que su benevolencia era un amor determinado por las relaciones cercanas y distintas, las jerarquías, la riqueza o la pobreza. Para Confucio, sólo los señores estaban en condiciones de ser benévolos, mientras que los humildes no podían ser más que el blanco de la aplicación de esta benevolencia.

En el problema sobre los ritos y la benevolencia, Confucio no insistía en el nuevo contenido para negar la forma caduca, sino que se obstinaba en corregir el viejo contenido con la forma caduca. A pesar de que las actividades de Confucio reflejaban cierta tendencia progresista, a fin de cuentas, servían para defender los intereses de la nobleza esclavista y no podían librarse del yugo del viejo sistema. Pero, en lo político, Confucio fue un conservador y marchó en contra de la corriente histórica de su época. El mismo sabía incluso que sus ideas no podían realizarse, pero no quería abandonarlas. No obstante, durante las posteriores dinastías feudales en China, las clases dominantes aprovecharon algunos puntos de vista de Confucio.

Taoísmo y Confucionismo

Lao-Tse cuyo nombre quiere decir el viejo sabio, nació, según la tradición, en la parte sur de su país l año de 694 a. C., en un ambiente campesino. Aplicado a los estudios, fue archivero de un príncipe Chou. Producto de sus reflexiones resultó el sistema folisófico-religioso que se conoce con el nombre de Taoísmo, contenido en su libro Tao-tse-king, en el que sostiene que la fuerza creadora y eterna de todas las cosas es Tao la cual ordenaba al mismo tiempo todas las cosas de la naturaleza. Los hombres deben sentirse parte de esa misma fuerza, en la que deben pensar para obtener la santidad eterna.

Lao-Tse enseñó también que para alcanzar la felicidad se deben dominar los deseos y las pasiones, y que se deben practicar determinadas virtudes, como las de evitar la hipocresía, la mentira y la guerra; debiendo practicarse la honestidad, la justicia y la piedad. Según una leyenda siendo ya muy anciano, salió de China montado en un búfalo y no volvió nunca a su país. En los años posteriores, algunos de sus discípulos lo llegaron a divinizar y aun se formaron monasterios taoístas.

Tiempo más tarde, cuando la decadencia política y social era mayor en el país, surge la figura de Confucio. Estudió las ideas de Lao-Tse y trató de formar una doctrina moral, que basada en ella, se adaptara a la manera de ser del pueblo chino. El Confucionismo procuró exaltar los sentimientos de respeto a las tradiciones y a los ancianos, culto a los muertos, mantenimiento de los afectos dentro de la familia y ejercicio de la caridad. Pensó que los gobernantes debían ser justos y sabios, y sus súbditos debían obedecerles y respetarles, a fin de que pudiera mantenerse la paz, el bienestar y la seguridad en la sociedad. Todo sus sistema de moral quedó en sus cuatro libros o king, formados por las preguntas y respuestas del maestro y de sus discípulos.

Cultura

Caligrafía

Caligrafía china


La caligrafía china es una rara y exótica flor en la historia de la civilización y una joya sin igual en la cultura oriental. En su aspecto gráfico, se la puede comparar con la pintura por su capacidad para despertar emociones mediante la rica variedad de sus formas y rasgos. Como arte abstracto, se manifiestan en toda su pureza el ritmo y la armonía musicales. Todo ello sumado a una parte práctica: es una forma de escritura. La escritura constituye la representación palpable de la lengua hablada. Dentro de los caracteres chinos podemos establecer seis categorías:

  1. Hsiang hsing, representación gráfica directa
  2. Chih shih, expresión simbólica de ideas abstractas
  3. Hui yi, combinación de elementos gráficos concretos y expresión simbólica de abstracciones
  4. Hsing sheng, combinación de elementos fonéticos y pictóricos
  5. Chia chieh, carácter empleado únicamente a causa de su valor fonético para representar un homófono o casi homófono con el que no guarda relación
  6. Chuan chu, carácter que ha adquirido un nuevo significado, lo que ha hecho necesario asignar al significado primitivo una nueva grafía o modificar la que ya tenía.

Estos métodos de formación de los caracteres chinos reciben el nombre de Liu Chu o los Seis métodos de escritura.

Sellos

En el estilo propio de los sellos, los trazos, tanto horizontales como verticales, son delgados, uniformes, enérgicos y tienden a terminar en punta. El momento de máximo desarrollo de este estilo coincidió con la dinastía Ch'in (221-207 a. de C.), época en la que se dieron dos variedades principales: Ta Chuan (estilo mayor) y Hsiao Chuan (Estilo menor). Quedan numerosas muestras del estilo mayor en inscripciones realizadas sobre piedra en forma de tambor (shih kuwen) y vasijas de bronce como las Ch'in Kung Kuei. El estilo menor se caracteriza por sus formas sinuosas, estilizadas, cuidadas y enérgicas, en contraste con el estilo mayor, menos refinado. Li Szu, estacado ministro de la dinastía Ch'in, legó a la posteridad la inscripción de la piedra de Tai Shan que constituye un modelo inigualado del estilo menor de escritura de sellos.

La escritura normal, K'ai Shu, se desarrolló durante la dinastía Han (206 a. C. a 220 d. C.), tomando como modelo la escritura administrativa. Su nombre actual es "escritura normalizada" (cheng k'ai) Al ser más cómoda que la escritura administrativa, se convirtió en la escritura habitual para las necesidades cotidianas. Su momento culminante llegó en época de la dinastía T'ang (618 a 907). Hubo destacados calígrafos, como Yen Chen-ch'ing (705 a 785), que crearon sus propias escuelas de escritura normalizada con trazos enérgicos y definidos y que dejaron una huella duradera en la historia de la caligrafía china.

La escritura rápida ocupa una posición intermedia entre la escritura normalizada y la cursiva. No es tan angulosa como la grafía administrativa ni tan redondeada como la escritura de sellos. Quizás la mejor forma de describirla sería como variante de la escritura regularizada. Toma su nombre de la rapidez de su ejecución. Su desarrollo suele atribuirse a Liu Teh-sheng de la dinastía Han oriental.

Existen múltiples variedades de la escritura cursiva o "de hierba", algunas de las cuales son combinaciones con otros estilos, como por ejemplo la cursiva de sellos y la escritura administrativa. Existe también una "cursiva informal" (k'uang ts'ao). Los rasgos comunes a la s diversas variedades son: estructura simplificada, trazos unidos, líneas realizadas apresuradamente y con soltura, y escasa legibilidad. Existe un proverbio chino que es el que mejor expresa la belleza de este tipo de letra: La escritura se detiene pero el significado continúa. Se abandona el pincel, pero su poder es inagotable". De los cinco estilos de escritura china, la cursiva es la que más se aproxima al arte abstracto. Entre los calígrafos que más han destacado en el terreno de la cursiva a lo largo de la historia, que lograron ordenar el caos aparente de esta forma de escritura, y que fundaron sus propias escuelas, figuran Wang Hsien-chih de la dinastía Chin oriental y huai Su (725-785) de la dinastía T'ang. Entre los contemporáneos, Yu Yu-jen (1879-1964).

La caligrafía china no es tal sólo un instrumento práctico de la vida cotidiana sino que está integrada, junto con la pintura, en una de las tendencias más significativas de la historia del arte chino.

Literatura e Imprenta

La vastísima y variada literatura china se ha desarrollado desde muy antiguo hasta la Edad Moderna en una línea de continuidad que une los versos primitivos, escritos probablemente hacía el siglo XI a. C., la escritura más antigua se hace sobre tablillas de madera o de bambú con un punzón elaborado con éste último material aguzado en un extremo, que se mojaba en un líquido coloreado. Posteriormente se empezaron a emplear de pelo y a escribir sobre seda o papel, conocido este último por los chinos en el siglo II d. C., desde entonces los artistas del país utilizan los mismos materiales.

Las primeras tentativas de impresión pudieron estar inspiradas por calcos tomados de las inscripciones sobre piedra que datan del siglo IX d. C. Así surgió la idea de imprimir sobre papel con bloques de madera, y a fines del siglo X se utilizaba ampliamente ese método en la producción de libros. Se cree que Pi Sheng inventó los tipos móviles de arcilla cocida hacia el año 1043, pero es posible que aquéllos no se hicieran de bloques de madera hasta el siglo XIV. Debido a la naturaleza de la lengua China, representada en miles de pictogramas, los tipos móviles no se popularizaron como sucedió en europa.

Pintura tradicional

Pintura china

Los origines de la pintura tradicional china se remontan a las más tempranas épocas de la historia de este país. En general, podemos decir que las obras anteriores a la dinastía T'ang (618-907) son dibujo de líneas producidos por personas que se dedican a otras actividades. Esta fue la edad de oro de los dibujos de figuras humanas. Durante la primera mitad de la dinastía T'ang, el paisaje y las pinturas que representaban flores y pájaros comenzaron a ganar importancia. Los cuadros con montañas, bosques, campos y jardines nos permiten evadirnos de los sinsabores de este mundo y penetrar en el reino de la paz y la tranquilidad. Este ha sido el motivo de que el paisaje haya sido siempre una forma pictórica muy apreciada por los literatos y burócratas chinos. También son muy admirados los árboles, piedras, praderas, flores pájaros y otros animales que aparecen en las pinturas de flores y pájaros, dotadas de gran viveza y energía. Así pues, las tres categorías principales de la pintura tradicional china serían el paisaje, flores y pájaros y las representaciones de figuras humanas de la primera época.

Las clases dirigentes y las elites de las dinastías T'ang y Sung (920-1279) fueron grandes mecenas de la pintura. El objetivo que se perseguía con las obras de este período no era puramente artístico sino que tenía una vertiente política y educativa. El estilo tendía a ser elaborado y vistoso. La corte de la dinastía Sung fundó una academia de pintura con un plan de estudios sistemático. Hui Tsung, emperador de la dinastía Sung destacado por su amor a las artes en general y a la pintura en particular aportó fondos para la formación de los artistas prometedores. Esta fue la época de máximo esplendor de la academia.

El grado de realismo de la pintura china ha sido fuente de frecuentes debates. Algunos pueden pensar que no es en absoluto realista, pero eso sólo es parcialmente cierto. El realismo en la pintura china culminó durante las dinastías T'ang y Sung. Sin embargo, no se trata de un realismo que trate de reflejar objetivamente el objeto como tal y como éste es captado por los sentidos, sino que más bien trata de expresar de forma subjetiva lo que se esconde tras la apariencia de las cosas.

El elemento principal de la pintura china es la línea, rasgo que comparte con la caligrafía, lo que ha sido motivo de que ambas artes hayan estado estrechamente ligadas desde su origen. Durante la época de éxito de los pintores literatos en tiempos de la dinastía Yuan, los hombres de letras que se dedicaban a la pintura trataban intencionadamente de reafirmar más aún los lazos entre la caligrafía y a pintura, por lo que se volcaron en una tendencia que aunaba ambas disciplinas. Asimismo, la intensa relación entre poesía y pintura surgió por la influencia de la literatura sobre la pintura.

Medicina

Visitar una farmacia china en la República de China viene a ser como entrar en un museo de ciencias naturales en miniatura. Dispuestos en riguroso orden en hileras de cajoncitos, se encuentran los más variados productos animales, vegetales y minerales, cada uno de ellos con un uso específico. Entre este surtido de curiosidades encontramos cinabrio y ámbar para calmar los nervios, cártamo y huesos de melocotón para mejorar la circulación sanguínea, efedra china (mahuan) para producir transpiración y ginseng para fortalecer la función cardíaca.

La preparación de una receta de un médico chino es un proceso digno de ser contemplado. El farmacéutico escoge unos cuantos de los cientos de ingredientes que guarda en sus anaqueles. El paciente los lleva a casa, los cuece hasta transformarlos en una especie de sopa y se los bebe. Ante una poción humeante como ésta, alguien podría preguntarse cuál es el fundamento de este antiguo arte medicinal. Las bases teóricas de la medicina china se sentaron hace más de dos milenios. Una gran parte de los conocimientos médicos ancestrales se han preservado en el cánon secreto (Nei Ching), un extenso documento que recoge las teorías médicas chinas de la época pre-Chin (221-207 a. de C.).

La dinastía Han (206 a. de C. -220 d. de C.) produjo una guía práctica para el tratamiento de las enfermedades que resulta fiable y valiosa incluso hoy en día: el Tratado sobre las enfermedades causadas por factores relacionados con el frío (Shang Han Lun) de Chang Chung-ching. Una de las obras de medicina china más famosas es materia médica (Pen Ts'ao Kang Mu), recopilada en época de la dinastía Ming (1368-1644) por Li Shih-chen. Este trabajo enciclopédico inauguró una nueva era en la historia mundial de la farmacología. Incluye la descripción de 1.892 tipos diferentes de medicamentos. Todos estos textos han sido traducidos a diversas lenguas extranjeras y han influido profundamente en los países europeos y del sudeste asiático.

Los chinos poseen un sistema propio de clasificación de las enfermedades que difiere ampliamente del occidental. La doctrina filosófica que respalda la medicina china es que el hombre vive entre el cielo y la tierra, y constituye en sí mismo un universo en miniatura. La materia de la que están formados los seres vivos se considera perteneciente al "yin", el aspecto femenino, pasivo y recesivo de la naturaleza. Por otra parte, las funciones vitales de estos seres se consideran pertenecientes al "yang", aspecto masculino, activo y dominante. Las funciones de los seres vivos se describen mediante los cinco siguientes centros corporales:

  1. Corazón o mente (hsin): hace referencia al centro de mando del cuerpo, que se manifiesta como conciencia e inteligencia.
  2. Pulmones o aparato respiratorio (fei): este sistema regula diversas funciones corporales y mantiene el equilibrio cibernético
  3. Hígado (kan): comprende el tronco y las extremidades, os mecanismos de respuesta emocional al medio externo y la actividad de los diversos órganos.
  4. Bazo (p'i): regula la distribución de los elementos nutritivos en el organismo, así como el metabolismo, proporcionando fuerza y resistencia al cuerpo físico;
  5. Riñones (shen): con este término se hace referencia al sistema que regula las reservas nutritivas y el uso de la energía. De él depende la fuerza vital de los seres humanos.

Mediante esta teoría, que se conoce como fenómenos latentes (ts'ang hsiang), se explican las diversas funciones corporales. La sucesión de las estaciones y los cambios del tiempo pueden influir sobre el cuerpo humano. Los elementos que mayor efecto producen son el viento (feng), el frío (han), el calor (shu), la humedad (shih), la sequedad (tsao) y el calor interno (huo, "fuego"). Las alteraciones excesivas o fuera de lo habitual del tiempo atmosférico perjudican al organismo y se conocen como los "seis factores externos de origen de la enfermedad" (liu yin). Por otra parte, si se producen alteraciones extremas del estado de ánimo del individuo como alegría (hsi), cólera (nu), preocupación (yu), tristeza (szu), aflicción (pei), temor (k'ung) y sorpresa (ching), la salud puede también resentirse. Estos sentimientos son denominados "las siete emociones" (c'i ch'ing). En la medicina china, los seis factores externos de origen de la enfermedad, junto con las siete emociones, constituyen la base teórica de la patología de las enfermedades. Estos modelos teóricos, unidos a la teoría de los fenómenos latentes se emplean en el análisis de la constitución del paciente y de sus enfermedades, así como para diagnosticar la naturaleza exacta de su pérdida de equilibrio físico y psíquico.

Aparte de las medicinas, otra forma de tratamiento empleada con frecuencia en la medicina china es la acupuntura. Su historia se remonta a épocas anteriores a la aparición de la escritura china, pero no alcanzó su pleno desarrollo hasta después de la dinastía Han. Su fundamento teórico consiste en la regulación del c'hi, o flujo de energía vital. El c'hi fluye por el cuerpo a través del sistema de canales principales y secundarios (ching luo). En ciertos puntos de estos canales, se pueden situar agujas de acupuntura o quemar artemisa china (ai ts'ao) mediante moxibustión, con el fin de resolver los desequilibrios en el flujo de c'hi y concentrar la capacidad autocurativa del organismo en los lugares adecuados. En 1980, la Organización Mundial de la Salud hizo pública una lista de 43 tipos de patologías sobre las que resultaba efectivo un tratamiento de acupuntura. Hace tiempo que el uso de la acupuntura como anestesia en procesos quirúrgicos o para el parto sin dolor dejó de ser una novedad

Arquitectura

La arquitectura china se caracteriza por distribuir el espacio en unidades rectangulares que se unen para formar un todo. La forma rectangular también fue empleada en los templos griegos, pero el efecto era de austeridad. El estilo chino, por el contrario, combina rectángulos de diferentes tamaños y en diferentes posiciones de acuerdo con la importancia de la organización del conjunto. Se distinguen claramente los distintos niveles y elementos. El resultado es un aspecto exterior impresionante, pero al mismo tiempo dinámico y misterioso.

En la arquitectura tradicional china, la distribución de las unidades espaciales se rige por los principios de equilibrio y simetría. El eje constituye la estructura principal. Las estructuras secundarias se sitúan a ambos lados del eje formando el patio central y las habitaciones principales. Tanto las viviendas como los edificios oficiales, templos y palacios se ajustan a este principio fundamental. En la distribución del espacio interior se reflejan los valores éticos y sociales de los chinos.

Costumbres, juegos y espectáculos tradicionales

El año nuevo chino y otras fiestas tradicionales son momentos de alegría y celebraciones. A pesar de la fuerte influencia de la cultura occidental sobre la cada vez más cosmopolita República de China en Taiwan, las diversas tradiciones asociadas a estas fiestas se siguen practicando con entusiasmo. Muchas de estas costumbres y espectáculos tradicionales forman parte de las competiciones y actos realizados con motivo del año nuevo chino y de otras fiestas populares, y se han transmitido de generación en generación. Las más habituales puede que sean la danza del dragón y la danza del león. Todos los niños de Taiwan, hasta los que todavía no saben ni andar, han visto alguna de estas representaciones montados en los hombros de sus padres o en casa, en la televisión.

El dragón inspira un profundo respeto a los chinos, pues es símbolo de poder, dignidad y buena suerte. La danza del dragón era ya un acto popular en época de la dinastía Sung (960-1279 a. C.) y sigue siéndolo en nuestros días. La máscara y el cuerpo del dragón que se emplean en la danza pueden ser de color dorado, verde, jaspeado o rojo fuego. La danza se puede interpretar tanto de día como de noche. En este último caso, es frecuente que vaya precedida por una persona con una antorcha para iluminar la procesión. Un dragón puede tener entre nueve y 24 secciones, y cada una de éstas mide entre uno y medio y dos metros. La compañía de Danza del Dragón de los Tres Ejércitos (tierra, mar, aire) de la República de China forman un dragón gigante que mide 120 metros de largo. El peso total de la cabeza y cuerpo es de más de 100 kg. El cuerpo es dorado y brillante y hacen falta más de 100 hombres bien fornidos para llevarlo. Esta compañía actúa en las fiestas nacionales, creando un espectáculo verdaderamente digno de verse.

La procesión avanza por las calles como una gigantesca ola y es lo más parecido que puede verse en este mundo a un dragón celestial.

También la danza del león cuenta con una larga historia. Esta danza precisa menos participantes. La cabeza y el cuerpo del león son más fáciles de preparar y el espacio requerido para su ejecución es pequeño. Todo esto hace que se pueda contemplar prácticamente en cualquier parte durante el Año Nuevo chino y otras fiestas. Normalmente, son necesarias dos personas para controlar el león: una para la cabeza y otra para la cola. A veces interviene una tercera persona que lleva unas flores de seda o va cubierta con una máscara que representa a Buda sonriendo y sostiene un abanico de hojas de platanero. Este personaje provoca al león, añadiendo así una nota más de alegría a la atmósfera festiva.

En el baile espiritual de la almeja, una joven lleva una concha de almeja realizada a base de tiras de bambú entrelazadas. En uno de los cuadros, el espíritu de la almeja abre y cierra la concha como respuestas a un pescador que le echa las redes, pero que nunca consigue que sus intentos den resultado. En otro, un pájaro trata de comerse la almeja, pero lo único que se consigue es que le pille el pico en la concha. Esta interpretación consigue siempre que el público se parta de risa y se deje las manos aplaudiendo.

Véase también

Referencias

  1. William Blum: Asesinando la Esperanza. Editorial Oriente, 2005, p.28
  2. «GDP growth 1952-2006» Tablas de estadísticas económicas chinas en Chinability.com
  3. «China reconoce por primera vez la propiedad privada con una ley» Artículo en El País

Enlaces externos

Fuentes

  • Bregolat Obiols, Eugenio (2007). La segunda revolución china. colección Imago Mundi. Barcelona: Ediciones Destino. ISBN 9788423339198.
  • Ceinos, Pedro (2006). Historia breve de China. Madrid: Silex ediciones. ISBN 978-84-7737-173-1.
  • Domenach, Jean-Luc (2006). ¿A donde va China?. colección Paidós Historia Contemporánea. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-84-493-1841-2.
  • Freches, José (2006). Erase una vez China. colección Gran Austral (Espasa). Madrid: Espasa-Calpe. ISBN 978-84-670-2215-5.
  • Gernet, Jacques (2007). El mundo chino. Barcelona: Editorial Crítica. ISBN 978-84-8432-868-1.
  • Lovell, Julia (2007). La Gran Muralla: China contra el mundo (1000 a. C.-2000 d. C.). Barcelona: Editorial Debate. ISBN 978-84-8306-720-8.
  • Martinelli, Franco (1975). Historia de China. dos volúmenes. Barcelona: Editorial de Vecchi.
  • Olle I Albiol, Manel (2005). Made in China: el despertar social, político y cultural de la China contemporánea. colección Imago Mundi. Barcelona: Ediciones Destino. ISBN 978-84-233-3769-9.
  • Ramsey, S. Roberts (1987). The Languages of China. Princeton: Princeton University Press. ISBN 0-691-01468-X.
  • VV.AA. (2003). El despertar de la nueva China: implicaciones del ingreso de China en la organización mundial del comercio. Madrid: Asociación Los Libros de la Catarata. ISBN 978-84-8319-169-9.
  • Juventud Rebelde, Reflexiones del compañero Fidel.<div/>