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Francisco Riaño y Gamboa

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Francisco Riaño y Gamboa
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Gobernador de Cuba
1634 - 1639
PredecesorJulián Vitriau de Viamonte
SucesorAlvaro de Luna y Sarmiento
Datos Personales

Francisco Riaño y Gamboa. Militar español. Gobernador y Capitán General de Cuba en 1634-1639. Su mandato en Cuba se destacó por la atención prestada a la organización de la Hacienda lo cual le ganó acusaciones que condujeron a su destitución.

Sus primeros años

Nació en Burgos, en Castilla y León, España, entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII. En su juventud, en 1612, se unió al Ejército Español, participando inicialmente en las galeras de Sicilia. Al año siguiente se incorporó a la campaña de Flandes, donde permaneció diez años. En esta campaña fue herido y secuestrado por el ejército inglés, logrando liberarse por sí mismo. En su carrera militar fue ascendido a Maestre de Campo. En 1623 fue propuesto como gobernador de la entonces provincia española de Florida. Fue Caballero de la Orden de Santiago.

Gobernador de Cuba

El 24 de mayo de 1634 fue nombrado Gobernador y Capitán General de Cuba, donde llegó el 23 de octubre de ese año, tras sufrir una tempestad que hundió el barco en el cual navegaba, siendo Gamboa el único superviviente del hundimiento.

Durante su administración prestó especial atención a la Real Hacienda, a las que trató de reformar y reorganizar. Riaño destituyó de sus puestos, humilló y encarceló a los oficiales reales de la Hacienda. Si bien, también ejecutó denuncias contra las arbitrariedades y abusos de los miembros del Cabildo de La Habana.

En enero de 1637, el alférez Agustín Pérez de Vera fue asesinado cuando trataba de cobrar los impuestos del municipio Sancti Spíritus (Cuba). Riaño envió tropas desde La Habana para buscar y encarcelar a los asesinos, pero no tuvo éxito en la detención.

Tal vez por su enfrentamiento con el Cabildo y la reorganización de la Hacienda, Riaño fue objeto de siete acusaciones diferentes: desabastecer la ciudad de La Habana de pan y vino, mientras permitía que los regatones vendieran sus productos a precios caros, no promover las necesarias reparaciones de los caminos y de los puentes de Cuba, imponer un impuesto de 100 reales por cada esclavo que fuera exportado desde Cuba, encarcelar a los oficiales reales durante 22 meses, obtener dádivas de los carniceros, no pagar los haberes a los soldados en efectivo (solo les pagaba en materiales tales como ropa) y no ceder las fianzas que habían sido dispuestas cuando él ocupó el gobierno habanero.

Fin de su mandato

Fue destituido del cargo en 1639, siendo sustituido por Álvaro de Luna y Sarmiento. El nuevo gobernador lo vio culpable realmente de solo tres de esas acusaciones: el mal abastecimiento de La Habana, aceptar regalos y no pagar a la guarnición presente en La Habana, por lo que fue sancionado a pagar 460 ducados. Además, había relegado a los civiles a un segundo término y participado en actividades corruptas dentro del ámbito de los negocios, en las que se ocupó junto a oficiales reales y miembros del Cabildo habanero.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Wikipedia. Francisco Riaño y Gamboa. Consultado en 2016.
  • Isabelo Macías Domínguez. Cuba en la primera mitad del siglo XVII. Págs. 229-234.
  • Saturnino Ullivarri. Piratas y corsarios en Cuba. Pág. 208.