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Nicolás de Mahy y Romo

Nicolás de Mahy y Romo
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Gobernador de Cuba
3 de marzo de 1821 - 22 de julio de 1822
PredecesorJuan Miguel Cajigal y de la Vega
SucesorSebastián de Kindelán y Oregón
Datos Personales
NacimientoBandera de España España
FallecimientoBandera de España España

Nicolás de Mahy y Romo. Militar español. Gobernador y Capitán General de Cuba (1821-1822). Su mandato se caracterizó por una serie de motines de los comerciantes en repudio a la nueva Constitución liberal promulgada en España por Fernando VII.

Antecedentes

En 1819 se reunió en Andalucía un ejército destinado a sofocar la sublevación de las colonias en América de las provincias de Ultramar. Un coronel, Rafael del Riego, estaba al mando del 2º batallón asturiano. Junto con otros varios oficiales habían decidido aprovechar aquella ocasión para reinstaurar la Constitución liberal de 1812, que había sido derogada por Fernando VII. Se produjo una sublevación y el 10 de abril de 1820 el rey tuvo que reimplantar el sistema constitucional en España.

Esta constitución, entre otras medidas liberales, permitía la edición libre de la prensa, libertad económica en cuanto a la concurrencia, cambio y competencia, etc., típicos del capitalismo. La constitucionalidad significaba cambios que afectaban la preponderancia de los comerciantes en el Estado colonial. El levantamiento de Riego favoreció enormemente el avance de los movimientos independentistas en América por lo que significaba la constitución y el hecho de imponerla pro las armas.

El anterior gobernador de Cuba, Juan Miguel Cajigal y de la Vega, había enfermado como consecuencia de que en La Habana se había producido una verdadera sublevación popular en apoyo de la instauración de la constitución. Cajigal había sido obligado a jurarla y aceptar el nuevo régimen constitucional español.

Gobernador de Cuba

En esta situación Nicolás de Mahy asumió el 3 de marzo de 1821 como capitán general de Cuba, en sustitución de Cajigal, que había entregado el cargo. Mahy se inclinó en un primer momento a gobernar con el apoyo de los comerciantes, pero en su condición de representante de un gobierno constitucional le obligaba a ser respetuoso con las libertades y derechos constitucionales.

La juventud cubana mostraba su admiración y respeto por personalidades como Riego, Bolívar y San Martín. De esta época data la proliferación de sociedades masónicas, entre las que se destacaban las de los carbonarios y comuneros, la Cadena Triangular de Bolívar, y surgían periódicos como “El Indicador Constitucional”, “El Sabelotodo” o “El Robespierre Habanero”, que divulgaban las ideas revolucionarias de la época. Los criollos se habían nucleado alrededor del conde O’Reilly, un hacendado habanero.

Mahy se encargó de separar gradualmente de la milicia a los extremistas de ambos lados, a la vez que hacía entrar en la misma a los elementos más conservadores de la clase terrateniente cubana. Asimismo, apoyó las medidas del intendente de Hacienda Claudio Martínez Pinillos, conde de Villanueva (líder del reformismo), que dejaban sin efecto los nuevos aranceles y permitían la creación de un puerto libre en La Habana.

En 1822 se hicieron las elecciones para elegir los diputados cubanos a las Cortes españolas convocadas para ese año. Éstos fueron Félix Varela, Leonardo Santos y Tomás Gener, cuyas propuestas eran un gobierno autonómico para las provincias de ultramar, la extinción de la esclavitud y el reconocimiento de la independencia de las naciones hispanoamericanas que ya lo habían logrado. Por supuesto, ninguna propuesta fue aprobada por las Cortes.

Cuando en 1820, a raíz del establecimiento en España de la constitución de 1812, fue agregada la cátedra de Constitución al Seminario de San Carlos, el presbítero Félix Varela la obtuvo por oposición. El 18 de enero de 1821, Varela inauguró en el Seminario de San Carlos, lo que resultó ser la primera Cátedra de Derecho de América Latina. Los jóvenes de La Habana se apiñaban en las puertas y ventanas donde Varela imparte las clases.

Allí se enseñó por primera vez en estas tierras la legalidad, la responsabilidad civil y el freno del poder absoluto y se cultivó la semilla de liberación y dignidad humana que el Padre de las Casas había sembrado siglos atrás. El mismo Varela llamó a estas clases "la Cátedra de la Libertad y de los Derechos Humanos, la fuente de las Virtudes Cívicas y la base del gran edificio de nuestra felicidad".

Fin de su mandato

Los disturbios continuaban, el independentismo se fortalecía, y por lo tanto Mahy fue sustituido y el 22 de julio de 1822 debió entregar la Capitanía General de la Isla a Sebastián de Kindelán y Oregón, que lo asumió con carácter provisional.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Arcadio Ríos. La Agricultura en Cuba. Editorial Infoiima. La Habana. 2016. 374 p. Pág. 63.
  • Historia de Cuba. Dirección Política de las FAR. La Habana. Págs. 95-96.