Saltar a: navegación, buscar

Sixto III

San Sixto III
Información sobre la plantilla
Papa de la Iglesia católica
31 de julio de 432 - 19 de agosto de 440
San Sixto III papa1.gif
PredecesorSan Celestino
SucesorSan León I
Información personal
NacimientoDesconocida
Roma
Fallecimiento19 de agosto de 440
Europa

San Sixto III. Sumo Pontifice de la Iglesia Católica Romana entre el 31 de julio de 432 y el 19 de agosto de 440. Contó con el apoyo de la familia imperial para la recostrucción y construcción de nuevas edificaciones religiosas en Roma.

Datos biográficos

Sixto III nació en Roma y fue hijo de una familia Colonna cuyo padre llevaba por nombre Sixto, nombre que le fue puesto al futuro papá al nacer para mantener la tradición familiar. Sixto se dedicó a la religión y durante los pontificados de Zósimo y de Celestino I jugo un papel importante en la gestión de la iglesia, probablemente relacionado con el Concilio de Efeso, a pesar de que en su juventud se sintiera atraído por las doctrinas pelagianistas, aunque parece ser que volvió a la ortodoxia gracias a su correspondencia con San Agustín.

Pontificado

Al morir el papa San Celestino, el gobierno religioso voto unánimemente a favor de Sixto para el sustituir al fallecido Celestino, de esta manera cargo Sixto III se convirtió en el nuevo líder de la Iglesia Católica y se encargo de continuar la obra religiosa dejada por predecesor.

Quería la paz en Oriente y no la victoria demasiado radical de los alejandrinos, que podían verse impulsados, en su defensa de la unidad en Cristo, a rechazar la existencia de dos naturalezas en él. Insistió, por ejemplo, en que el patriarca de Antioquía no debía ser anatematizado: era preferible conseguir que se adhiriese a la doctrina de Efeso de las «dos naturalezas en una». Así se hizo, y el Símbolo de Unión presentado por los niocenos en la primavera del 433 y aceptado por san Cirilo, fue considerado como el gran éxito de la Sede Apostólica: Pedro conservaba la unidad en la fe y restablecía la paz.

Sixto III se opuso a la maniobra iniciada por el nuevo patriarca de Constantinopla, Proclo, para hacer que los obispos de Iliria oriental pasaran a la dependencia de Constantinopla, demostrando el poder de la Sede Apostólica.

Durante su pontificado la familia imperial favoreció con donativos extraordinarios la tarea de reconstrucción que se operaba en Roma. Hay que indicar que las edificaciones, además de transformarla en centro cristiano, tenían objetivos concretos. Así, en este tiempo fue fundado el primer monasterio en la ciudad, el de San Sebastián en la vía Apia. Al reconstruir la Basílica de Liberio, en ruinas desde el asalto de Alarico, no sólo aumentó su magnificencia, sino que cambió de nombre, pasando a la advocación de Santa María la Mayor, esto es, la Madre de Dios, como se había definido en Éfeso. Y construyó el baptisterio occidental de Letrán: el sacramento del bautismo proporciona la gracia, en contra de lo que sostenían los pelagianos.

Fuente